Fundas para Almohadas de Lactancia: Materiales y Consideraciones

La lactancia materna es la forma óptima de nutrición durante el primer año de vida (o más), recomendada por la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) de forma exclusiva durante los seis primeros meses, introduciendo gradualmente alimentos sólidos mientras se continúa amamantando hasta al menos el año de edad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé para lograr una salud, un crecimiento y un desarrollo óptimos. Muchas madres deciden durante el embarazo que darán de mamar a su bebé. En cambio, otras no toman esa decisión hasta que no tienen encima a su pequeño, en contacto piel con piel, y el precioso bebé empieza a succionar con su adorable boquita. ¡La leche materna es la mejor!

La lactancia es un tiempo de intimidad y de estrecha relación entre la madre y el niño. Sin embargo, este proceso también tiene sus inconvenientes, especialmente para el cuerpo de la mujer, que debe cargar al bebé durante varias horas en una posición adecuada para amamantar. Para el niño, amamantar no solo ayuda a saciar el hambre, sino que también satisface la necesidad de estar cerca de la mamá, por eso, puede llamarla incluso cada hora y amamantar durar hasta media hora. Es totalmente normal y muy común, pero le puede causar problemas a la mamá.

El cojín de lactancia elimina este problema por completo porque el bebé está acostado en el cojín sin cansar los músculos de la mamá. Una ventaja incuestionable de los cojines es que la mamá puede tener manos libres. Gracias a ellos, la mamá puede sentir el alivio porque no siente peso en las manos, espalda, cuello y hombros. Cargar al bebé por más o menos media hora es un esfuerzo bastante grande, especialmente, si el bebé está creciendo rápido.

Los cojines de lactancia sin duda se pueden denominar como una de las mejores ayudas de la madre durante el periodo de la lactancia. Pero aquí no acaban las ventajas de este cojín. También da la posibilidad de colocar al bebé en buena posición, le da un buen apoyo: incluso algunos modelos tienen la opción de elevar un poco la cabeza del niño. El cojín puede ser muy útil no solo para la mamá, sino que también para el papá que alimenta al bebé con una mamadera y le ayudará adoptar la posición adecuada.

A continuación, exploraremos los materiales más comunes y las consideraciones clave para elegir la funda perfecta.

Importancia de la Funda para Almohada de Lactancia

De vez en cuando, es posible que desees lavar la funda de tu almohada de lactancia. Una funda de repuesto para almohada de lactancia hace la vida más fácil porque siempre tienes una funda limpia mientras la otra está se está lavando.

La almohada de lactancia o cojín de lactancia es un accesorio utilizado para apoyar al bebé y colocarlo en la postura correcta en el momento del amamantamiento. Se ajusta en torno a la cintura de la madre y el bebé se coloca encima. Los hay de distintos tamaños y durezas, algunos también incorporan una parte más alta para que pueda servir de reposacabezas para el bebé. Se trata de un almohadón largo y abierto con forma cilíndrica, su relleno es más blando por lo que es más adaptable que el cojín de herradura.

El cojín de lactancia se debe elegir según tus necesidades. Debe ser lo suficientemente grande y alto para que el niño no se deslice por él y se pueda acomodar perfectamente cerca del pecho de la mamá. Si tenéis una posibilidad así, es mejor que probéis el cojín antes de la compra y, si no, recordad que debe tener mínimo entre 10-20 cm centímetros de altura. Aunque los cojín de lactancia más grandes son más estables y mejores a la hora de amamantar, son también más difíciles de usar en el viaje.

Aliado imprescindible durante el embarazo y la lactancia. Su relleno de fibra ofrece una ergonomía óptima, adaptándose a cada necesidad. En el embarazo ayuda a aliviar molestias lumbares y tensiones en cervicales, piernas y pies, acompañando distintas posturas de descanso. Para el bebé, sirve como apoyo para mantenerlo semi-recostado y, más adelante, para reforzar la posición sentado. Apto para cualquier tipo de lactancia, garantiza una postura cómoda tanto para la madre como para quien da el biberón, además de ofrecer confort al bebé. Algunas imágenes de producto pueden haber sido generadas o ajustadas mediante inteligencia artificial con fines ilustrativos. En estas imágenes, el color, textura y detalles pueden variar respecto al producto final.

Almohada de lactancia con funda de algodón

Materiales Comunes para Fundas de Almohadas de Lactancia

El nivel de firmeza del cojín de lactancia es un aspecto increíblemente importante que brinda comodidad, estabilidad y seguridad al bebé. En la firmeza del cojín influye su relleno. En el mercado podéis encontrar diferentes tipos de rellenos: poliéster (con granulado), poliestireno, silicona, espuma y trigo.

Algunos cojines tienen funciones adicionales, como, por ejemplo, bolsillos útiles: perfectos para artículos pequeños necesarios. Al final: recordad que la estética también es importante. La almohada será un adorno relevante.

Posiciones para amamantar y uso de cojín de lactancia

Existen gran variedad de almohadas de embarazo según el tipo de relleno, la densidad, el tamaño y la forma. Lo ideal para elegir es pensar en el uso que se le quiere dar: ¿Solo para acomodar la postura durante el embarazo? ¿Solo para facilitar las tomas de pecho o biberón del bebé?

Algodón

Funda para almohada dormir de lado y para lactancia. Hecha 100% de algodón. Cierre con cremallera y lavable a 30 ºC. IVA incluido. Esta funda se puede usar con nuestra almohada para dormir de lado y para lactancia con código de artículo 51890 con una medida de 40x180 cm. Esta hecha al 100% con algodón cultivado y procesado para que tenga la menor cantidad posible de contaminantes. Se puede lavar a 60 ºC y te será indispensable si quieres amamantar a tu bebé. Una buena opción es la funda que se puede quitar y lavar sin problema: fijaos si se puede lavar en la lavadora, es una gran conveniencia. El material del cual está hecho también es importante. Lo mejor es el algodón natural que no causa alergias ni irrita la delicada piel del niño.

Lo mejor es el algodón natural que no causa alergias ni irrita la delicada piel del niño.

Poliéster

El relleno de poliéster es uno de los más populares en el mercado. Es porque permite un buen ajuste al cuerpo del niño y, además, proporciona una buena elasticidad y flexibilidad.

Microperlas

Estas pequeñas bolitas suelen tener un tamaño de entre 3 y 5 milímetros, son inodoras y aptas para alérgicos. Su ventaja principal es su gran adaptabilidad y su bajo peso, además puedes lavarla en la secadora y utilizar la secadora.

Semillas Naturales

Suelen emplearse semillas de arroz o espelta limpiadas previamente y tratadas con calor. Tiene como ventaja su gran transpirabilidad y su agradable olor natural.

En el mercado hay dos versiones: con espuma de poliuretano y con espuma termoelástica. La primera es muy transpirable y proporciona un buen apoyo al cuerpo del niño y la otra se ajusta muy bien al cuerpo del bebé. También son cada vez más populares cojines de trigo proporcionan una buena ventilación y un ajuste adecuado a la forma del cuerpo.

Debido al precio bajo, se compran mucho los cojines con relleno de poliestireno. Desafortunadamente, no es la mejor elección. Una selección muy buena, igual que los cojines de poliéster, son los con rellenas de silicona. Existen dos opciones: rellenos de granulado o de fibras. Una opción muy buena, pero tristemente un poco más cara que los otros, es el cojín con relleno de espuma.

Si compras el cojín previamente al momento del parto, puedes usarlo para dormir más cómodamente.

Consideraciones Adicionales

Un cojín de lactancia perfecto no puede ser ni demasiado suave ni demasiado firme. Los cojines que tienen la opción de regular el relleno te ayudarán muchísimo en ajustar el producto a tus necesidades individuales. Esta opción solo la tienen los cojines con un relleno de granulado, es decir, de poliestireno o de fibras de silicona rizadas transversalmente. Permiten ponerle más granulado en cualquier momento, por ejemplo, cuando el relleno se aplaste demasiado. La opción de regular el relleno también da la posibilidad de cambiar por completo el granulado por uno nuevo.

Un cojín de lactancia ideal es ese que también está perfectamente ajustado a la mamá. Debe tener la altura y el tamaño adecuados. Recuerda: mientras más grande, más cómodo pero solo si lo usas en casa. Está bien probar el cojín antes de comprarlo para verificar su altura: debe permitir colocar bien al bebé a la hora de amamantar. En cambio, la firmeza del cojín depende de la edad del niño. Mientras más grande el bebé, más suave debe ser la almohada. Sin embargo, para los bebés la solución óptima es un cojín más firme porque protege mejor la delicada columna del niño.

También debéis fijaros en la higiene. El niño al ser amamantado puede regresar la comida o la leche puede caer, probablemente, en el cojín. Por tanto, tiene que ser fácil de mantener limpio lavándolo en la lavadora.

En vuestra comodidad y la de vuestro hijito influye también el tipo de perfilado del cojín. La cabeza del niño debe estar un poco más arriba que el resto del cuerpo. Gracias a esto, el niño adopta un posición mejor cerca del pecho, no se desliza y puede comer en una posición cómoda. La posición del niño al amamantar puede influir hasta en su digestión. El tipo de perfilado también está relacionado con la forma del cojín. En el mercado podéis encontrar diferentes formas, pero la mayor parte se parece a la letra C o U: se trata de que pasen alrededor de la cintura y, de esta forma, estén bien pegados a la cadera.

El cojín no tiene que usarse exclusivamente para amamantar. También puede ayudar a los papás cada vez que el niño quiera estar cerca de ellos y sentirse seguro, es decir, al abrazarlo. Esta necesidad en niños es muy grande, incluso en la noche, por eso, también vale la pena comprar una cuna colecho, como, por ejemplo, nuestra NESTE UP, gracias a la cual, el peque por todo el tiempo va a sentir la cercanía del papá. Es una buena solución, también debido a la comodidad de los papás: la mamá no tendrá que levantarse en la noche para amamantar. En esto también le ayudará el cojín que el permitirá encontrar la posición óptima: cómoda tanto para ella, como para el niño. Así la mamá no tendrá que cambiar con frecuencia las posiciones, levantarse o moverse.

Tipos de almohadas de lactancia

Hay almohadas en forma de cuña o media luna, muy prácticas para tumbarse de lado; en forma de U o C, que permiten “abrazar" el cuerpo de la madre tanto de frente como desde atrás; y alargadas, que sirven para sujetar el vientre o para poner las piernas en alto y son perfectas como rollo antivuelco para acomodar al recién nacido en la cuna.

Tabla Comparativa de Materiales

Material Ventajas Desventajas Consideraciones
Algodón Natural, hipoalergénico, suave, fácil de lavar Puede arrugarse, puede encoger Ideal para pieles sensibles
Poliéster Duradero, resistente a las arrugas, fácil de lavar Menos transpirable que el algodón Buena opción para uso frecuente
Microperlas Adaptable, ligero, silencioso Puede ser costoso Ofrece gran comodidad y soporte
Semillas Naturales Transpirable, olor natural Requiere cuidado especial en el lavado Opción ecológica y relajante

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