Guía Completa sobre Cómo Dar el Biberón a un Recién Nacido

Cuando tienes un bebé, las preocupaciones aumentan y no paras de leer e informarte sobre recién nacidos y consejos. En los primeros días del bebé es normal que te preocupe cómo hacer las cosas de forma correcta. Tanto si has decidido dar el biberón desde el principio como si estás combinando el biberón y el pecho, en este artículo tienes la información esencial que necesitas sobre cómo dar el biberón a un bebé.

🍼😰 Cómo PREPARAR EL BIBERÓN al bebé correctamente | Lactancia artificial

¿Cuándo Introducir el Biberón?

Cuando tu bebé aún tenga las primeras semanas de vida es aconsejable que optes por la lactancia materna. Aunque si más adelante, por motivos laborales o estudios, no vas a poder pasar tanto tiempo con tu bebé entonces deberás acostumbrarlo. Puedes comenzar con la lactancia diferida, dándole el biberón con leche materna a las 3 o 4 semanas de vida. Para evitar que disminuya la cantidad de leche materna procura no omitir ninguna toma.

Para ello puedes utilizar un sacaleches en los momentos que solías amamantar a tu bebé, de esta forma cuanto más lo utilices más leche producirás. El sacaleches permite a muchas madres seguir ofreciendo leche materna incluso cuando no pueden estar presentes físicamente en las tomas. También es útil para aliviar el pecho, aumentar la producción o preparar reservas de leche.

Tipos de Sacaleches

  • Sacaleches manual: práctico y económico. El sacaleches manual es una opción compacta y sencilla, ideal para aquellas madres que necesitan realizar extracciones ocasionales o esporádicas. Su principal ventaja es que es ligero y fácil de transportar, lo que lo convierte en una opción cómoda para quienes necesitan extraer leche solo en determinadas ocasiones o cuando están fuera de casa. Aunque requiere más esfuerzo físico que un sacaleches eléctrico, es excelente para usar de forma puntual y en situaciones en las que no se necesite un uso frecuente.
  • Sacaleches eléctrico portátil: más rápido, cómodo y eficaz para uso frecuente. El sacaleches eléctrico portátil es una opción más eficaz para las madres que necesitan extraer leche con regularidad, ya que permite hacerlo de manera más rápida y sin esfuerzo. Estos modelos cuentan con sistemas automáticos que proporcionan un flujo constante de leche, lo que acelera el proceso de extracción. Son perfectos para mamás que buscan un dispositivo práctico y cómodo para usar en el hogar o fuera de él. A pesar de ser más potentes que los sacaleches manuales, los modelos portátiles mantienen un tamaño relativamente compacto y son fáciles de transportar, lo que permite a las madres seguir con su rutina diaria sin complicaciones.
  • Sacaleches eléctrico Elvie: innovador, discreto y manos libres. El sacaleches eléctrico Elvie es una de las opciones más innovadoras en el mercado. Se destaca por ser totalmente discreto y manos libres, ya que se coloca dentro del sujetador, sin necesidad de cables ni tubos visibles. Esto permite a las madres extraer leche de forma discreta mientras realizan otras actividades, como trabajar, leer o incluso hacer ejercicio. Su diseño innovador no solo facilita la extracción sin que nadie lo note, sino que también está pensado para ser cómodo y eficaz. Es ideal para mamás que tienen una vida ajetreada y necesitan combinar la lactancia con otras tareas. Aunque es una de las opciones más caras, la comodidad, la discreción y la eficiencia que ofrece hacen que sea una elección popular entre muchas madres modernas.

Almacenaje de Leche Materna

Una vez que hayas extraído la leche con cualquiera de estos sacaleches, puedes almacenarla en bolsas o biberones adecuados para lactancia materna. Esto te permitirá ofrecerle la leche a tu bebé sin interrumpir la lactancia, respetando su ritmo y asegurando que siga recibiendo todos los beneficios de la leche materna, ya sea en casa o fuera de ella.

Para almacenar la leche materna de forma segura, lo ideal es usar bolsas específicas para congelación, libres de BPA y precintadas para evitar fugas. Estas bolsas permiten etiquetar la fecha y el volumen extraído, facilitando una organización segura y eficiente en el congelador. La leche puede mantenerse:

  • Hasta 4 días en nevera (a 4 ºC)
  • Hasta 6 meses en congelador (-18 ºC), aunque se recomienda su consumo antes de los 3 meses para conservar mejor sus propiedades.

Es importante anotar la fecha en la que se guarda cada bolsita y ponerlas en orden de extracción. La leche debe descongelarse de forma progresiva, colocándola primero en la nevera o directamente al baño maría. Una vez descongelada o extraída, la leche debe calentarse a la temperatura corporal (unos 37 ºC).

Los calienta biberones son un gran aliado en este proceso: permiten calentar de forma uniforme y segura, sin riesgo de sobrecalentamiento. En KidsHome contamos con modelos recomendados como el calienta biberones de Suavinex o el de Philips Avent, que permiten controlar la temperatura y mantenerla constante hasta que el bebé esté listo para tomarla. Además, su uso es muy sencillo e intuitivo. Para comprobar que la leche está a la temperatura adecuada, basta con colocar unas gotas en la parte interna de la muñeca.

Lo que Necesitas para Dar el Biberón a un Recién Nacido

Aprender a dar el biberón empieza por elegir el biberón adecuado para tu bebé, de modo que pueda alimentarse de forma eficaz y segura. Con tantas opciones de biberones y tetinas, sabemos que, en ocasiones, esta decisión puede resultar abrumadora. Te recomendamos que elijas un biberón que reduzca las molestias estomacales, como el biberón Philips Avent Natural Response Airfree, específicamente diseñado para una protección adicional frente a cólicos y reflujo.

Si tienes pensado dar el pecho y el biberón a la vez, prueba el biberón Philips Avent Natural Response, con una tetina ancha, flexible y suave, que está especialmente diseñada para imitar la forma y la sensación del pecho.

Elegir el biberón adecuado es clave cuando se combina con lactancia materna. Los biberones anticólicos son ideales porque están diseñados para reducir la ingesta de aire durante la toma, lo que ayuda a prevenir cólicos, gases y reflujo en el bebé. Esto se logra gracias a su sistema de ventilación, que permite que el aire entre en el biberón en lugar de en el estómago del bebé. Además, las tetinas de flujo lento imitan el ritmo natural de succión del pecho, lo que facilita la transición entre la lactancia materna y el biberón sin causar confusión. Son perfectas para que el bebé no se frustre y mantenga un ritmo natural de succión, similar al del pecho.

Tipos de Tetinas

  • Tetina de flujo variable: permiten ajustar la tetina en tres posiciones, para caudal lento, medio o rápido.
  • Tetina de látex: es la tradicional de siempre: color anaranjado, blanda al tacto, elástica, resistente… Por su textura, resulta agradable a los bebés.
  • Tetina fisiológica: su forma se adapta al paladar del bebé y previene malformaciones debidas a la succión.

Es importante escoger una tetina adecuada a la edad del bebé, teniendo en cuenta el flujo de leche que proporciona cada tetina.

Cómo Preparar un Biberón

El primer paso para aprender a dar el biberón a tu bebé es saber cómo preparar un biberón de fórmula. Antes de empezar a preparar el biberón, limpia y esterilízalo con un esterilizador o con un cazo y agua hirviendo. Una vez que hayas limpiado el biberón y la superficie que vas a utilizar, así como tus manos, sigue estos pasos para preparar un biberón:

  1. Hierve el agua. Si utilizas un cazo, asegúrate de que el agua hierve y no la dejes más de 30 minutos después de hervir.
  2. Lee las instrucciones del envase de la leche de fórmula. Si le das leche de fórmula a tu bebé, consulta las instrucciones del envase para saber cuánta agua y polvo necesitas.
  3. Añade la leche de fórmula y el agua al mismo tiempo. Añade el agua al biberón y, a continuación, la cantidad especificada de leche de fórmula en el biberón esterilizado y mézclalo bien agitando suavemente el biberón.
  4. Enfría inmediatamente el biberón. Una vez que hayas mezclado la leche de fórmula y el agua, coloca el biberón bajo el grifo de agua fría para que se enfríe hasta la temperatura de alimentación. Asegúrate de que el nivel del agua de refrigeración está por debajo de la tapa del biberón para evitar contaminar la leche.
  5. Comprueba la temperatura. Echa un poco de leche en la parte interior de la muñeca para comprobar la temperatura. El líquido debe estar tibio y, si no lo está, basta con pasarlo por un poco más de agua fría hasta que alcance la temperatura deseada.

Ahora que ya sabes cómo hacer un biberón, vamos a hablar de cómo conseguir que tu bebé tome el biberón.

Cómo Dar el Biberón a un Recién Nacido

Como la mayoría de los padres, seguro que te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón rápidamente. Estos son algunos consejos que puedes utilizar para ayudar a tu bebé a tomar el biberón:

  • Inclina la cabeza. Mantén la cabeza del bebé inclinada sobre su cuerpo para evitar que se atragante, regurgite o se alimente en exceso.
  • Introduce la tetina. Acerca la tetina a los labios del bebé e introdúcesela suavemente en la boca.
  • Elige un biberón con el tamaño de tetina/pezón adecuado. Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante.
  • Hazlo eructar durante y después. Haz eructar a tu bebé durante la toma, aproximadamente a la mitad, y después de que haya terminado el biberón.
  • Tira el resto. Cuando tu bebé empiece a apartar la cabeza del biberón o cierre la boca, significa que la toma ha terminado. Es entonces cuando puedes tirar la leche que quede en el biberón.

Posiciones para Dar el Biberón

Es importante prestar atención a la posición en la que nos colocamos a la hora de dar biberón al recién nacido. La forma correcta de hacerlo es coger el biberón con una mano, y sujetar su cabecita con el brazo contrario. De esta manera podrás reposar su cabeza y mantenerla más alta que su estómago -conseguirás que trague menos aire y por consiguiente que regurgite menos-. Ahora bien, la persona que le vaya a dar el biberón al recién nacido, ya sea la madre, el padre o algún familiar, deberá mantener una posición que también sea cómoda para él o ella. Por eso deberá apoyar de forma correcta la espalda mientras coge al bebé en brazos. Incluso puede colocarse un cojín debajo del brazo que sujeta el biberón.

Además de los consejos anteriores, ten en cuenta estas tres posturas populares para saber cómo dar el biberón a un recién nacido:

  • Posición de cuna. Coloca al bebé en el hueco de tu brazo y sujétale la cabeza mientras inclinas su cuerpo ligeramente hacia atrás. Asegúrate de que la barbilla del recién nacido no se inclina hacia el pecho antes de darle el biberón.
  • Sentado. En esta posición, mantén a tu bebé sentado sobre tu regazo con la espalda apoyada en tu pecho. Si tu bebé tiene síntomas de reflujo, esta también es una posición ideal para evitar que regurgite.
  • Piernas flexionadas. Si tu bebé y tú necesitáis pasar más tiempo frente a frente, esta puede ser la postura ideal. Coloca a tu bebé en tu regazo, mirando hacia ti y con los pies apoyados en tu vientre. Dale el biberón mientras disfrutáis de un rato más de intimidad.

Una postura adecuada es esencial para asegurar un buen agarre y prevenir molestias como grietas, dolores de espalda o fatiga muscular. Algunas de las posiciones más recomendadas son:

  • En Cuna o Cruzada: Ideal para Recién Nacidos. Esta es una de las posiciones más comunes, especialmente en los primeros días de vida del bebé. En la posición de cuna, el bebé se coloca sobre el antebrazo de la madre, de modo que su cuerpo esté alineado con el de ella y su cabeza repose cerca del pecho. En la variante cruzada, el bebé se coloca sobre el antebrazo contrario al pecho que está amamantando, lo que da un mayor control sobre su cabeza y la posibilidad de ajustar mejor la postura. Esta posición es ideal para los recién nacidos, ya que permite un agarre profundo y es fácil de mantener.
  • Acostada de lado: perfecta para tomas nocturnas o tras el parto. La posición acostada de lado es excelente para las tomas nocturnas o si te sientes cansada, ya que te permite descansar mientras amamantas. En esta posición, tanto la madre como el bebé están acostados de lado, frente a frente. La madre debe asegurarse de estar bien apoyada con cojines para evitar tensión en el cuello y los hombros. Esta postura es muy útil después del parto, ya que permite a la madre descansar mientras alimenta al bebé sin tener que estar sentada o en una posición incómoda durante largos períodos de tiempo.
  • En caballito: útil si el bebé tiene reflujo. En esta posición, el bebé se coloca de forma vertical, con su cuerpo erguido y sus piernas sobre el regazo de la madre. La madre lo sostiene bajo la axila, con la cabeza del bebé cerca del pecho para amamantar. Es ideal para reducir el reflujo y aliviar los cólicos, ya que la postura vertical facilita la digestión.
  • En posición de rugby: excelente tras cesárea o con mellizos. En esta postura, el bebé se coloca a un lado del cuerpo de la madre, de manera similar a cómo un jugador de rugby sostiene la pelota. La madre coloca al bebé bajo su brazo, de manera que su cuerpo quede apoyado en un cojín o almohadilla, y el bebé se alimenta de un pecho a la vez. Esta posición permite un buen control de la cabeza del bebé, lo que facilita un agarre adecuado sin presionar el abdomen (en el caso de una cesárea).

Para mejorar tu comodidad, el uso de un cojín de lactancia es altamente recomendable.

Cantidad y Frecuencia de las Tomas

La cantidad de tomas y leche que debe tomar un bebé es orientativo, dependerá de cada bebé y de su situación. Aunque como referencia podemos decirte que un recién nacido que aún no ha cumplido un mes de vida, suele tomar entre 8 y 10 tomas de leche al día. La cantidad de leche en cada toma dependerá de la edad del bebé. En los bebés que apenas tengas 1 o 2 días suelen tener una cantidad de entre 5 y 7 ml, sin en cambio, si ya tiene 3 días pasará a tomar entre 22 y 27 ml.

En lo que respecta a la cantidad y la frecuencia de la alimentación con biberón, ambas dependen del peso individual del bebé y de sus períodos de crecimiento, así como de su edad. Entonces, ¿cada cuánto come un recién nacido? La mejor forma de saber con qué frecuencia debes alimentar a tu recién nacido con biberón es dárselo cuando tenga hambre. La duración de las tomas puede variar en función de cada bebé, pero, por lo general, no suelen durar más de 20 minutos.

Edad del bebé Frecuencia de alimentación Cantidad por toma
Recién nacido (1-2 días) 8-10 tomas al día 5-7 ml
3 días 8-10 tomas al día 22-27 ml
Hasta 3 meses Cada 2-3 horas A demanda

Estas son algunas pautas generales que debes seguir para alimentar a tu bebé según su edad:

  • Desde el nacimiento hasta los tres meses: cada dos o tres horas.
  • Recién nacido: tomas de 45-90 ml cada 3-4 horas.

En caso de duda, lo mejor es que aprendas a detectar las señales de hambre de tu bebé. Adaptar las tomas a ellas será lo mejor para la salud del bebé y para tu tranquilidad, tal y como pasa con las tomas con pecho que son a demanda del pequeño.

El Método Kassing

El método Kassing es una técnica para dar el biberón creada por una asesora de lactancia estadounidense que busca reproducir las condiciones de la lactancia materna, tanto a nivel de estimulación como de esfuerzo y enganche. Muchas mamás usan este método por si en algún momento quieren volver a la lactancia materna. Al crear las mismas condiciones de agarre y succión, el cambio es mucho más sencillo.

  • El biberón debe ser recto, no curvo.
  • El bebé debe colocarse en una posición especial: debe estar sentado y con el torso en vertical.
  • El biberón se colocará entonces de la forma más horizontal posible para reducir el efecto de la gravedad y conseguir que el bebé succione.

¿Qué Hacer si el Bebé Rechaza el Biberón?

Es posible que tu bebé no quiera tomar biberón. En este caso, tendrás que probar con diferentes opciones como, por ejemplo, cambiar la tetina, la temperatura o esperar a que esté receptivo para comer. Otra de las opciones a la hora de dar el biberón al bebé cuando este lo rechaza es la de cambiar la marca de leche de continuación.

Consideraciones Adicionales

  • El agua del biberón: El agua que toméis vosotros también será buena para vuestro hijo, ya sea de grifo o embotellada. Para diluir los preparados en polvo se puede utilizar agua del grifo si donde se vive hay un buen control sanitario del agua para consumo humano. En función de la calidad del agua del grifo, puede ser recomendable hervirla un minuto durante los primeros meses de vida. Si no se hierve, conviene calentarla algo en el microondas o en la cocina, pero comprobando la temperatura final. Si se calienta el agua en el microondas hay que tener precaución, pues no calienta por igual todo el biberón, de forma que unas partes están más calientes que otras y podemos quemarle la boca al bebé, por lo que es muy conveniente agitarlo bien antes y asegurarse de que no esté muy caliente. Para la comprobación de la temperatura son adecuados los métodos clásicos, derramando unas gotas del biberón en el dorso de la mano o en la parte anterior de la muñeca: si apenas se nota, es que está a la temperatura adecuada.
  • Mitosyl: No queríamos dejar pasar la oportunidad de ofrecerte los productos para el cuidado de la piel Mitosyl.

Si sigues teniendo dificultades para que tu bebé tome el biberón, puedes ponerte en contacto con el pediatra si tienes dudas o preguntas, o si crees que tu bebé presenta síntomas de reflujo. Al fin y al cabo, tu médico sabe qué es lo mejor para las necesidades específicas de tu bebé.

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