Tipos de pezones y su influencia en la lactancia materna

Los pezones son una parte fundamental de la anatomía humana, especialmente en las mujeres, donde su función principal es permitir la lactancia materna. La forma, tamaño y posición de los pezones varían debido a factores genéticos, hormonales y ambientales.

A lo largo de la historia, la percepción de los pezones ha evolucionado, desde ser considerados únicamente como un medio de alimentación infantil hasta convertirse en un símbolo de sensualidad y belleza. La apariencia de los pezones puede ser motivo de consulta tanto por razones estéticas como funcionales.

En este artículo, exploraremos en profundidad cuáles son los distintos tipos de pezones, sus características anatómicas y cómo pueden influir en la lactancia materna.

Todas las futuras madres se preguntan alguna vez, durante el embarazo, si sus pezones van a servir para amamantar a sus bebés. Pezones hay de todas las formas y los tamaños y, a priori, todos sirven para amamantar.

Si decimos que todos los pezones sirven y decimos que la leche no se saca del pezón ¿Para qué sirve?

Los bebés nacen con el sentido de la vista limitado, al nacer pueden ver sin demasiada definición a un palmo aproximado de su cara. La naturaleza conocedora de esa limitación lo que hace durante el embarazo es “colorear” el pezón, se oscurece para que el recién nacido lo pueda ver con mayor facilidad.

Además, el pezón es más prominente que el resto del pecho y eso es para que el bebé lo use como señal táctil. Pídele a alguien que en una pared en blanco de dos metros por dos metros te dibuje una cruz. Tu no puedes ver dónde la ha dibujado. ¿Qué? ¡Imposible! Pues el pezón es la referencia táctil que usan los bebés para saber dónde está la comida.

Los bebés no maman del pezón, para extraer la leche deben colocar la boca muy abierta abarcando gran parte de la areola. El buen agarre a la areola es lo que les permite extraer la leche con eficacia y no causar dolor a la madre. El pezón para el bebé es un referente, le indica dónde está la leche.

Anatomía y Características de los Pezones

Los pezones son estructuras cilíndricas o cónicas que se ubican en el centro de las areolas mamarias, compuestas por tejido muscular liso, glándulas sebáceas y una red de terminaciones nerviosas que los hacen altamente sensibles. Las areolas tienen pequeñas glándulas llamadas tubérculos de Montgomery, que pueden ser más o menos visibles.

Con el paso del tiempo, los pezones pueden experimentar cambios significativos. Por ejemplo, durante la pubertad, los pezones se vuelven más prominentes en las mujeres. Durante el embarazo y lactancia los pezones aumentan de tamaño y pueden oscurecerse temporalmente.

Las fluctuaciones hormonales, especialmente en estrógenos y progesterona, influyen en la apariencia de los pezones. Por ello, durante el ciclo menstrual pueden hincharse o volverse más sensibles antes o durante la menstruación. El uso de anticonceptivos puede causar cambios temporales en su tamaño o color.

Tipos de Pezones y su Influencia en la Lactancia

Existen principalmente 5 tipos de pezones, cada uno con características distintas que pueden influir en la lactancia materna:

  1. Pezones Normales: Estos son los pezones más comunes y se caracterizan por sobresalir ligeramente de la areola, incluso en reposo. Son los más habituales: sobresalen con facilidad incluso en reposo.
  2. Pezones Planos: Estos pezones no sobresalen mucho de la areola, ni siquiera estimulándolos, y son muy cortitos. Estos pezones no sobresalen ni se retraen, sino que permanecen al mismo nivel que la areola. Tienen poca o nula protrusión. Pueden retraerse al estímulo, pero en ocasiones resultan un reto para el bebé al iniciar la lactancia.
  3. Pezones Invertidos: Los pezones invertidos se retraen hacia dentro del pecho en lugar de sobresalir. Esto ocurre debido a un acortamiento de los conductos galactóforos. Los pezones invertidos se retraen hacia dentro del tejido mamario.
  4. Pezones Protuberantes: Algunos pezones pueden presentar una apariencia más abultada de lo normal, a veces acompañada de una areola más grande. La areola sobresale más allá de la piel circundante.
  5. Pezones Unilaterales: En este caso, solo uno de los pezones está invertido, mientras que el otro es normal o plano.

Es importante destacar que ninguna de estas variantes anatómicas de la normalidad contraindica la lactancia. Sin embargo, sí pueden dificultar el agarre del bebé, por lo que, en estos casos, es fundamental un asesoramiento precoz tras el nacimiento con la finalidad de que la lactancia se inicia con éxito.

Además de los tipos de pezones mencionados, existen otros tipos menos comunes:

  • Pezones pseudoinvertidos: parecen estar incrustados en el área de la areola, pero al ser estimulado logra protruir de manera rápida.
  • Pezón grande: pueden llegar a medir entre 12 y 23 milímetros, por lo que pueden provocar náuseas al bebé durante la ingesta de la leche materna.
  • Pezón supernumerario o ectópico: como su nombre indica, se localiza fuera del área habitual. Pueden aparecer en la espalda, el cuello, la cara y la vulva. Es posible que si una mujer está en período de lactancia, este pezón fuera de lugar emane leche.

Es posible amamantar teniendo pezón plano o invertido

Técnicas de agarre en la lactancia

Pezones Planos: ¿Cómo Amamantar?

Los pezones planos no sobresalen mucho de la areola, ni siquiera estimulándolos, y son muy cortitos. Por lo tanto, es posible que un pezón plano suponga un obstáculo para el desarrollo normal de la lactancia materna, sobre todo al inicio. Sin embargo, no debes rendirte por el hecho de tener un pezón plano. Con la ayuda adecuada, de tu matrona o de una asesora en lactancia materna, podrás dar el pecho a tu pequeño, si así lo deseas.

En caso de que se trate de un pezón plano, se puede estimular el pezón de forma manual o con sacaleches, justo antes de la toma, para que el pezón protruya.

Pezones Invertidos: Estrategias para una Lactancia Exitosa

Tener pezones invertidos puede plantear ciertas dudas a la madre que desea dar leche materna a su bebé. "Puede influir en la lactancia materna pero eso no significa que sea imposible dar el pecho al bebé, aunque sí que se requiere un buen asesoramiento, perseverancia y paciencia. Si tienes el pezón invertido, es decir, el pezón hacia dentro, como si se tratase de una especie de "hoyuelos", no optes por ninguna intervención correctiva si antes tu ginecólogo no te ha realizado una exploración cuidadosa de los pechos.

Hay diversos tipos de pezones invertidos. La mayoría de mujeres que tienen el pezón invertido pueden amamantar sin problemas si el bebé empieza a succionar ya en la sala de partos y se les permite un contacto piel con piel que ofrezca la oportunidad al bebé de aprender a mamar.

Puedes probar las siguientes técnicas:

  • El masaje: Describe con los dedos unos ligeros movimientos circulares alrededor del pezón y, después, redondéalo con delicadeza con los dedos pulgar e índice.
  • El émbolo: Si el masaje no da resultados satisfactorios, coge una jeringa (de 10-15 cc), extráele el émbolo y corta un trocito del depósito de la parte de la aguja. A continuación, introduce el émbolo en la parte cortada y el pezón en el orificio opuesto.

Para mantener los beneficios obtenidos, puedes recurrir a pezoneras específicas de silicona, en forma de pequeña cúpula agujereada, con el fin de permitir la transpiración, que se colocan en el sujetador. Su función es crear una barrera entre el pezón y el sujetador, para evitar que la presión del tejido lo aplane nuevamente.

Consejos Generales para la Lactancia con Diferentes Tipos de Pezones

Es muy importante conseguir un buen enganche desde el inicio de la lactancia, ya que es la única forma de evitar dolor y grietas en los pezones. Si tienes dolor, acude a tu matrona para que te dé herramientas para facilitar el enganche. Cualquier postura que ayude al niño a abrir bien la boca para abarcar gran parte de la areola podrá favorecer un agarre adecuado.

Aquí tienes algunos consejos adicionales:

  • Inicia la lactancia cuanto antes: Esto está recomendado en todos los casos, pero es especialmente útil cuando tienes los pezones planos o invertidos. El reflejo de succión está especialmente activo en tu bebé durante las dos primeras horas tras el nacimiento.
  • Estimulación fría: Con un cubito de hielo o una compresa fría, puedes estimular el pezón previamente a la toma.
  • Confía en tu capacidad para amamantar a tu bebé.

Uso de Pezoneras: ¿Cuándo y Cómo?

En algunos casos, el uso de pezoneras puede ayudar a facilitar un enganche y permitir una succión adecuada, siempre que esta no se consiga de manera espontánea. En general, en el contexto de la morfología de los pezones, se desaconseja el uso de las pezoneras, ya que son más los inconvenientes que los beneficios que puede aportar.

La pezonera es un disco hecho de silicona fina y flexible, que tiene forma de pezón; de ahí, su nombre. Asimismo, cuenta con unos orificios para que el bebé pueda extraer la leche. En caso de sufrir grietas en el pezón, el uso de pezoneras puede ayudar, aunque no siempre es así, y a veces se obtiene el efecto contrario.

Es importante no ofrecer tetinas, biberones y otros utensilios que puedan interferir con el aprendizaje del bebé.

Otras Consideraciones Importantes

Además de dar la postura más cómoda para que en la lactancia materna no surjan problemas, es fundamental que sea a demanda, es decir, cuando el niño lo pida. Si la mama está muy llena, puedes vaciar un poco el pecho con la finalidad de que el enganche no sea tan dificultoso. Por otro lado, al bebé le cuesta más sacar la leche, de modo que las tomas pueden hacerse más largas.

Para aumentar la producción de leche materna, sigue los consejos de tu ginecólogo o asesora de lactancia.

Aunque la mayoría de las variaciones en los pezones son normales, ciertos cambios pueden indicar un problema de salud subyacente. Con el cáncer de mama se puede dar la retracción repentina, descamación o secreción sanguinolenta, que son señales de alerta.

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