Florentino Pérez, una figura clave en el mundo empresarial y deportivo español, ha dejado una huella imborrable tanto en el sector de la construcción como en el fútbol. Su historia es una de ambición, tenacidad y éxito, marcada por momentos de triunfo y también de controversia. Antes de su destacada presencia en el deporte rey, Pérez ya se había labrado un nombre en España gracias a su éxito empresarial. A continuación, exploraremos su vida y trayectoria.
Orígenes y Formación
Florentino Pérez Rodríguez nació en Madrid el 8 de marzo de 1947, siendo el tercero de los cinco hijos de Eduardo Pérez del Barrio y Soledad Rodríguez Pérez. Su padre, en la difícil España de la posguerra, logró abrirse camino gracias a los perfumes. Fue el creador de la histórica perfumería-droguería Shanghai, ubicada en el número 15 de la madrileña calle de Hortaleza, donde vivía la familia y donde nació Florentino. El establecimiento aún existe, aunque ahora se dedica a la venta de artículos para manualidades, diseño y Bellas Artes.
Florentino estudió en el colegio de San Antón, cerca de su casa. Fue un buen estudiante, sin destacar de manera sobresaliente. Era un chico que encajaba en la definición de "ni muy guapo ni muy feo, ni alto ni bajo, ni tonto ni demasiado listo". Sin embargo, en su hogar aprendió sobre las dificultades de la naciente clase media española y comprendió que estas se superan con trabajo, tesón y responsabilidad.
La gran progresión del país llevó a la familia Pérez Rodríguez a montarse en el llamado “ascensor social”. Cambiaron de residencia a una mejor en el distrito de Chamberí. La familia, que iba prosperando, se mudó a la calle María de Guzmán, muy cerca del estadio Santiago Bernabéu. Eduardo, el padre, llevaba a Florentino al fútbol desde que era niño. Es socio del equipo blanco desde 1961, cuando tenía 14 años. La familia tenía la sangre no roja, sino blanca con una franja morada.
En 1971, cumplió el deseo de sus padres al completar la carrera universitaria, al igual que sus hermanos. Se licenció como ingeniero de caminos en la Universidad Politécnica de Madrid y fue elegido representante de la promoción en la asociación de su grado.
Inicios en la Administración Pública
Dos años después de su graduación y hasta 1976, el joven Florentino fue nombrado director general del lobby AEC (Asociación Española de la Carretera). Durante su primera dirección, también se introduce en el mundo del periodismo. A su salida de la AEC, el joven madrileño se adentra en el mundo de la política. Es designado delegado de Servicios de Saneamiento y Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Madrid de la mano del alcalde franquista Juan de Arespacochaga y seguidamente con José Luis Álvarez, del 1976 al 1979.
Su carrera política no acabó ahí, de hecho, duró 7 años más. Junto a la UCD de Adolfo Suárez, es miembro del Comité Ejecutivo Provincial, entrando como número 14 en la lista de las elecciones municipales de Madrid.
Florentino cometió algunos errores de juventud que cabe calificar de graves. El peor fue dejarse tentar por la política. Eran los años de la Transición y el muchacho, que aún no llegaba a los treinta años, era conservador: se metió en el partido de Suárez, la UCD. Llegó a concejal del Ayuntamiento de Madrid y aun a cosas peores en los Ministerios de Industria, de Transportes y hasta de Agricultura.
Trayectoria Empresarial
Llegado el año 83, junto a sus excompañeros de UCD, adquiere Construcciones Padrós e inicia su andadura en el mundo de los negocios sin olvidarse de su carrera política. Pérez es secretario general del PRD (Partido Reformista Democrático) hasta el 1986, donde se centra en su empresa de construcción. Tres años después de la adquisición de su empresa, decide fusionarse con Ocisa, compañía del mismo gremio que tenía como dueño a Jesús Roa.
La cantidad de empresas que ha manejado y maneja Florentino desde mediados de los años 80 es inmensa. Desde 1993 es presidente y consejero delegado de ACS (Actividades de Construcción y Servicios, S. A.), un grupo empresarial inmobiliario que ha ido absorbiendo a otros gigantes como Dragados o Abertis. ACS tiene hoy unos 200.000 empleados, está presente en todo el planeta (salvo en los polos) y su presidente tiene una fortuna personal que, antes de la pandemia, superaba los 2.000 millones, según Forbes.
Además de su negocio principal de construcción, ACS ha diversificado sus actividades en sectores como la energía y los servicios industriales. Su objetivo de cara a 2026 es que la empresa obtenga un beneficio de entre 850 y 1.000 millones de euros.
Florentino Pérez tiene ya un sitio en la historia de la ciudad de Madrid por haber rehecho casi completamente el estadio Santiago Bernabéu, que hoy es gigantesco y para el que hay nuevos planes de ampliación que implican a toda la zona; y por haber cambiado para siempre el skyline de la ciudad con la construcción de las célebres cuatro torres en los terrenos de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid. Esas operaciones inmobiliarias han sido largas, muy complicadas y todavía más controvertidas, pero sobre todo provechosísimas para el grupo ACS y su presidente, que tuvo que negociar duramente con la alcaldesa Manuela Carmena.
Desde su llegada a la presidencia, sus acciones han crecido desde los 4,31 euros hasta los 40,16 euros, un 832%.
Las Cuatro Torres de Madrid, un proyecto impulsado por Florentino Pérez.
Presidencia del Real Madrid
En 1995, intenta conseguir su gran sueño, la presidencia del Real Madrid. En esta ocasión Ramón Mendoza conquista la victoria y él aguarda su momento mientras sigue progresando con su constructora. Con el cambio de milenio, Florentino logra su sueño truncado, la presidencia del Real Madrid.
Su llegada a la presidencia quedará marcada por el traspaso más polémico de la historia del fútbol: fichó a Luis Figo procedente del FC Barcelona, el máximo rival de los blancos. El que en ese momento era un aspirante más al liderazgo del club, hizo una promesa inédita en el mundo del fútbol. Florentino Pérez aseguró que si él se alzaba con la presidencia, Figo sería jugador del Real Madrid, algo impensable. Si no lo conseguía, se comprometía a pagar la cuota de abonados a todos los socios.
Con su llegada al club blanco, se inicia una etapa de cambio en el club, la 'era Galáctica'. El club de la capital incorporó grandes nombres como David Beckham, Ronaldo Nazario, Zinedine Zidane... que no sólo le dieron éxito deportivo, sino que le aportaron gran rédito económico y ayudaron al club a traspasar fronteras.
El presidente y líder del Madrid dejaría su puesto seis años después de ser elegido por los socios. Su ausencia en la presidencia del Real Madrid dura hasta el año 2009, cuando vuelve a presentarse como candidato y barre en las elecciones.
Tras la gris etapa de Ramón Calderón, Florentino efectivamente volvió a dirigir “su” club, en 2009. Y cómo volvió. Único candidato a las elecciones, se llevó casi el 95% de los votos. Convirtió al Real Madrid en una formidable máquina de ganar dinero… y triunfos. Su presidencia (en los dos periodos) ha aportado al club blanco, entre otros, cinco títulos de Liga, otros cinco de mundiales de clubes, dos de la Copa del Rey, cinco supercopas de España y, esto quizá sobre todo, cinco Champions League (la antigua copa de Europa), tres de ellas consecutivas.
Nadie discute hoy el liderazgo de Florentino Pérez en el club ni tampoco que el Real Madrid está viviendo su segunda edad de oro, después de la que disfrutó hace siete décadas.
El Real Madrid celebra la consecución de una Champions League bajo la presidencia de Florentino Pérez.
En marzo renovó al frente del club, sin elecciones -ningún rival se presentó-, e inició su sexto mandato, hasta 2025.
Cómo Florentino Pérez SALVÓ al REAL MADRID
Vida Personal
Su historia original dio un giro tan inesperado como multimillonario. Florentino Pérez Rodríguez nació en Madrid el 8 de marzo de 1947. Es el tercero de los cinco hijos de Eduardo Pérez del Barrio y de Soledad Rodríguez Pérez.
Por entonces se compró su primer yate, al que llamó Pitina: era el nombre familiar de su mujer, María Ángeles Sandoval, que moriría en 2012. Su muerte, en 2012, le afectó mucho. Entre sus peores momentos, según ha contado, figuran las ocasiones en las que los Ultras Sur, a los que Pérez expulsó del Bernabéu, han realizado pintadas en su tumba.
Pese a su perfil de gran ejecutivo, Florentino Pérez siempre ha priorizado la familia. Viudo desde hace más de una década, tiene tres hijos: Eduardo, Florentino y María Ángeles. Aunque todos se han mantenido mayoritariamente fuera del foco público, su hija María ha ganado algo de notoriedad en el sector gastronómico.
María Ángeles Pérez Sandoval (Cuchy Pérez)
María Ángeles Pérez Sandoval, conocida como Cuchy Pérez, nació en Madrid en 1977 y creció en el seno de una de las familias más influyentes de España. Como hija de Florentino Pérez, parecía destinada a seguir un camino predecible dentro del mundo empresarial. Sin embargo, su verdadera pasión siempre fue el arte dramático. Así, decidió estudiar Periodismo, aunque nunca llegó a enamorarse de la profesión. En 2003, Cuchy se casó con Jesús Martín Buezas, heredero del grupo de transporte La Sepulvedana. Sin embargo, aquella boda de ensueño no tuvo un final feliz. La pareja, que tuvo dos hijos, Florentina y Enrique, decidió separarse cinco años después.
El primer intento de Cuchy Pérez como empresaria en el sector de la restauración se dio en 2017, cuando abrió un local llamado El Babero en el barrio de Las Tablas, Madrid. Lejos de rendirse, Cuchy decidió aprender de sus errores y reinventarse. El éxito del local se debe en gran parte a la dedicación personal de Cuchy, quien no solo se encarga de supervisar el negocio, sino que también se pone el delantal y cocina para sus clientes. El Babero ha sabido ganarse un lugar privilegiado entre los locales de moda en Madrid. Empresarios, deportistas, famosos y artistas frecuentan el restaurante.
Pero lo que hace realmente especial a El Babero es que no se limita a ser un lugar de moda. Cuchy ha conseguido que su restaurante ofrezca una experiencia gastronómica única, donde cada plato lleva su sello personal. “Tengo grabado en mi memoria a mi abuela materna haciendo magia en torno a la cocina de su casa en Cerceda (Madrid)”, recuerda Cuchy en una entrevista. “Mi madre también cocinaba de maravilla”, añade. El Babero está dividido en dos espacios bien diferenciados: una zona de taberna, más informal y distendida, y otra área más elegante y reservada, donde los clientes pueden disfrutar de una experiencia más exclusiva. Pero su ambición no se detiene aquí. Cuchy ha dejado claro que quiere seguir explorando el mundo de la gastronomía.
A pesar de ser hija de uno de los hombres más poderosos de España, Cuchy Pérez ha demostrado que su éxito es fruto de su esfuerzo y visión personal. Hoy, El Babero no solo es un lugar de moda en Madrid, sino también el reflejo del espíritu emprendedor de su propietaria.
Residencia en El Puerto de Santa María
Pocos lugares en España combinan el encanto costero con la exclusividad, como lo hace El Puerto de Santa María. Y es precisamente allí donde Florentino Pérez ha encontrado su rincón de paz veraniego. En 2017, adquirió una mansión de estilo moderno y líneas sobrias en la exclusiva zona de Bahía Blanca. La ubicación no es casual. Bahía Blanca es una de las zonas más prestigiosas de El Puerto de Santa María, conocida por su tranquilidad, sus vistas despejadas al mar y su atmósfera de exclusividad. Aquí, las residencias no gritan riqueza: la susurran con elegancia.
La mansión de Florentino Pérez, con varias plazas de garaje y rodeada de vegetación autóctona, se mimetiza con el entorno natural. Florentino Pérez no es un hombre que busque portadas por su vida privada. A pesar de ser una de las personas más influyentes de España, rara vez aparecen detalles sobre su día a día personal. Esta tendencia al bajo perfil se refleja también en la elección de sus propiedades: cómodas, funcionales, rodeadas de privacidad, pero sin grandes ostentaciones.
En una localidad marcada por la luz del sur y la brisa atlántica, el empresario puede pasear sin necesidad de escolta ni miradas indiscretas. Antes de instalarse en El Puerto de Santa María, Florentino fue propietario de una de las villas más codiciadas de Mallorca: Villa Yasmine, una finca de 15.000 metros cuadrados en Puerto de Andratx. La compró en 2005 por unos 27 millones de euros, pero tras la muerte de su esposa en 2012, y varias controversias urbanísticas que afectaron a la propiedad, decidió venderla en 2017. Desde entonces, Florentino ha preferido destinos menos expuestos, más íntimos.
La villa de El Puerto se ha convertido en el lugar de encuentro para compartir con ellos, especialmente en verano. El Puerto de Santa María lleva años atrayendo a personalidades del mundo de los negocios, el arte y la política. La ciudad ofrece un equilibrio difícil de encontrar: la autenticidad del sur de España, con el refinamiento de un destino para privilegiados. Florentino Pérez ha encontrado allí su oasis particular.
Controversias
A lo largo de los años, Pérez ha sido una figura polémica, tanto en el ámbito empresarial como en el deportivo. Su estilo de gestión, centrado en la adquisición y expansión agresiva, ha sido objeto de críticas y alabanzas.
Pero no hay bien que cien años dure. Florentino Pérez, que lo tenía ya todo, que lo había logrado todo (y varias veces), se planteó nuevas cumbres que escalar: está en su naturaleza. Y así se convirtió en el impulsor de lo que podríamos llamar la segunda operación Roca de su vida. Intentó crear una competición “privada”, al margen de los organismos internacionales que rigen el fútbol europeo; una Superliga inventada para un número reducido de equipos ricos y poderosos cuyo objetivo, más que evidente, era multiplicar los ingresos de esos clubes, algunos de ellos muy tocados por los efectos económicos de la pandemia de la covid-19. En esta operación, el presidente madridista logró la compañía (poco fiel, como se ha visto) de once clubes más, británicos, italianos y españoles.
La reacción de la UEFA, de la FIFA, de la Liga y del sursum corda fue de tales proporciones que, en menos de 48 horas, Florentino, el vencedor, el triunfador, el hombre de los récords, se quedó solo: todos los demás, o casi todos, abandonaron. El grupo, esta vez, falló. Y el proyecto de la Superliga desapareció como una estrella fugaz. Todos lo negaron antes de que cantase el gallo.
Florentino Pérez, impulsor de la Superliga europea.
En 2015 Pérez compareció además como testigo ante la Audiencia Nacional para negar que hubiera pagado 300.000 euros a la trama Púnica como contraprestación al PP. «Nunca en mi vida he sido vulnerable con nada ni con nadie», le dijo al juez. El empresario de la GürtelFrancisco Correa también señaló a ACS como una de las constructoras que pagaban mordidas al partido, pero Pérez lo desmintió tajantemente y ni siquiera fue citado a declarar.
