El puerperio, también conocido como postparto o "cuarentena", es el período que sigue al parto y dura aproximadamente de 6 a 8 semanas, es decir, unos 40 días. Este período es crucial para la recuperación física y emocional de la mujer tras el embarazo y el parto. Durante este tiempo, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios para recuperar su estado previo al embarazo.
No debemos olvidar que hablamos de uno de los momentos y experiencias más emocionantes y gratificantes en la vida de una mujer. Cierto es que se producen cambios que en algunos momentos provocan efectos que llegan a ser desagradables. Es importante estar informada y preparada para afrontar estos cambios de la mejor manera posible.
Cambios Físicos Durante el Puerperio
Una vez que la mujer ha dado a luz, se inicia un periodo de aproximadamente cuarenta días conocido como puerperio o ‘cuarentena’. Los órganos vitales irán volviendo a la normalidad de forma progresiva, así como el estado general de la madre. No obstante, cómo se desarrollen estas primeras semanas después del parto dependerá, en gran medida, de la tipología específica del mismo.
- Involución Uterina: El útero, después de expulsar la placenta, se contrae para evitar hemorragias y va disminuyendo de volumen hasta que vuelve a su tamaño normal al finalizar el puerperio. Se contraerá aproximadamente un centímetro cada día.
- Loquios: Después del parto aparecen los "loquios", sangrado procedente de la cicatrización del útero (cicatriz donde estaba situada la placenta). En los primeros días son más abundantes y de color rojo, disminuyendo poco a poco en cantidad y cambiando de color hasta llegar a tener el aspecto del flujo normal.
- Cambios en las Mamas: Las mamas, que durante el embarazo estaban más maleables y sin molestias, generalmente permanecen más duras por estar llenas de leche.
- Abdomen: El abdomen aún permanece hinchado debido a que el útero todavía no tiene su tamaño normal.
- Molestias en el Periné: El periné comprende desde los genitales hasta el ano. En él asienta el llamado suelo pélvico. Después de un parto vaginal, la zona perineal puede presentar inflamación o hinchazón. Como consecuencia de esto, la mujer puede sentir molestias al sentarse o al orinar.
- Entuertos: Pequeñas contracciones del útero, que vuelve a su medida natural.
Asimismo, la lactancia está asociada a cambios hormonales de diferente intensidad. Existen probabilidades de que aparezcan dolores intermitentes o ‘entuertos’ debido a las contracciones del útero durante la lactancia. Los problemas circulatorios también son muy comunes y se traducen en hinchazón en las piernas. La aplicación de tratamientos preventivos o paliativos ayudará a reducir el riesgo de trombosis venosa.
Tanto los escapes repentinos de orina como los retrasos en el vaciamiento de la vejiga pueden darse como consecuencia de la inflamación de toda la región. Poco a poco algunos de los malestares digestivos asociados al embarazo, tales como el estreñimiento, el ardor y los vómitos, irán desapareciendo.
Las estructuras óseas y musculares que han sufrido cambios durante el embarazo también irán recuperándose paulatinamente. Conviene destacar que, en el caso específico de la zona abdominal, el tono será mínimo. Precisamente por este motivo, no se recomienda cargar pesos o realizar esfuerzos en los que esta musculatura o la de la espalda estén implicadas.
En último lugar, la influencia hormonal del embarazo modifica de igual manera las propiedades elásticas de los ligamentos de la pelvis y la columna.
Cuidados Generales Durante el Puerperio
El periodo que sigue al parto se denomina puerperio o cuarentena y en él es conveniente seguir unas recomendaciones para el cuidado general y para cuidar el periné y los pechos. Los expertos recomiendan guardar reposo moderado durante 10 días y no realizar actividades pesadas.
Durante el mismo, al principio mancharás como una regla, y progresivamente esa secreción irá disminuyendo y cambiando de color, pasando por colores similares al rojo, marrón y amarillo. Esta situación tiene una duración variable según cada mujer aunque lo normal es que dure entre 20 y 40 días.
Aquí hay algunos cuidados generales que puedes seguir:
- Guardar reposo moderado durante 10 días y no realizar actividades domésticas pesadas, sobre todo si el parto ha sido mediante cesárea.
- Vigilar la temperatura de vez en cuando (es preferible por la tarde), debiendo ser siempre inferior a 37'5º C.
- La alimentación debe ser sana, variada y rica en proteínas (carnes, pescados, leche...), frutas y verduras, prescindiendo de comidas picantes, especias y vinagres, y de grasas animales (tocino, embutidos...).
- A veces es necesario complementar la dieta con algún complejo vitamínico, hierro o ácido fólico, lo cual es especialmente importante cuando se da el pecho.
- Se puede utilizar una faja abdominal de compresión moderada y paulatinamente, en la medida de lo posible, realizar ejercicios suaves para que los tejidos vuelvan a la normalidad.
Cuidados Específicos
Cuidado del Periné
En caso de parto vaginal, si se ha realizado una episiotomía, en los primeros días se notan molestias en la zona perineal que irán desapareciendo paulatinamente. Puede utilizarse una bolsa agua fría o de hielo. En ocasiones será preciso algún analgésico. Los puntos se caen solos. No obstante, hay que tener presente:
- Deben lavarse dos veces al día con agua templada y algún jabón específico.
- No hay problema para ducharse todos los días.
- Después del lavado han de secarse cuidadosamente con gasas.
- Aplicar un poco de antiséptico (Mercromina o Cristalmina) y después una compresa normal (evidentemente en estas circunstancias nunca deben usarse tampones vaginales).
- Se pueden utilizar óvulos vaginales cicatrizantes, para acelerar la curación de la herida.
- A veces alivia utilizar el secador con aire frío o bien aplicar hielo, de forma intermitente (poner una botella pequeña de plástico en el congelador y envolver en un paño o toalla).
- Hay que procurar mantener la menor humedad posible.
En caso de parto mediante cesárea, no existe problema para ducharse todos los días, pero inmediatamente hay que retirar el apósito de la herida, limpiarla suavemente con Mercromina o Cristalmina y colocar un nuevo apósito de modo que siempre esté seca.
Cuidado del Pecho
- Lavar los pezones al menos dos veces al día con agua y un jabón suave.
- Limpiarlos antes y después de cada toma con un algodón o gasa empapados en manzanilla.
- Después de la toma y de su limpieza cuidadosa, hay que mantenerlos bien secos y cubrirlos con algo apropiado. Se recomienda utilizar sujetador de algodón. Por la noche, se puede dar un pequeño masaje al pezón y areola con aceite de oliva rebajado con agua y usar alguna crema para prevenir las grietas.
- En caso de muchas molestias con la subida de la leche consultar con el ginecólogo la posibilidad de tomar paracetamol 500 mg tres veces al día. Antes de cada toma, se pone calor sobre la mama y después frío (paños fríos o hielo), vaciándolas bien (a veces puede precisar sacaleches).
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¿Cuándo Acudir al Ginecólogo?
Es importante estar atenta a ciertas señales que pueden indicar la necesidad de consultar con un profesional de la salud:
- Si la temperatura es superior a 37,5 º C al menos dos días consecutivos.
- Si se sangra más de lo normal (más que una regla abundante) o la secreción tiene mal olor.
- Si existe dolor intenso en algún punto localizado de las extremidades inferiores.
- Si existe dolor intenso e inflamación en las mamas y se acompaña de fiebre.
- Si se sufre decaimiento excesivo, tristeza, rechazo hacia el bebé; (es normal en los primeros días tras el parto un cierto grado de depresión o ansiedad, sobre todo si no se cuenta con ayuda).
- Ante cualquier duda razonable.
Seguimiento Médico Postparto
Aun sin presentarse ninguna de estas incidencias es conveniente pasar por la consulta del ginecólogo a las 3-4 semanas del parto para revisión de la herida así como para un control analítico y consejos de planificación familiar.
Pasado ese tiempo se puede comenzar con las clases de recuperación postparto para rehabilitar la musculatura abdominal y perineal y prevenir la incontinencia urinaria.
Etapas del Puerperio
El puerperio se divide en tres etapas principales:
- Puerperio inmediato: Las primeras 24 horas tras dar a luz.
- Puerperio temprano: La primera semana.
- Puerperio tardío: Su duración depende de cada mujer y finaliza cuando el organismo ha alcanzado de nuevo su estado pregestacional.
Cambios en el Peso, Dieta y Ejercicio
Uno de los primeros cambios que una mujer observa en su cuerpo tras dar a luz es la pérdida de peso. Solamente tras el parto, suelen perderse 5 kilos, que correspondían al bebé, la placenta y el líquido amniótico. Esta disminución continua tras el parto y la velocidad en la que se pierde peso depende de muchos factores, entre ellos, del peso ganado durante el embarazo.
Muchas veces se quiere recuperar el peso normal en poco tiempo, sin embargo, no conviene realizar determinadas dietas o ejercicios para intentar acelerar este proceso. Es importante seguir las pautas que nos dé el especialista.
En cuanto a la alimentación, se recomienda continuar con una dieta variada y equilibrada, que aporte todas las vitaminas, nutrientes y minerales, que sea especialmente rica en hierro y calcio, necesarios para la madre. La alimentación adquiere un papel relevante, más aún, si la madre da el pecho, ya que la composición de la leche materna dependerá exclusivamente de los alimentos que consuma la madre.
En cuanto al ejercicio físico, se recomienda la movilización a las 12 horas si se trata de un parto vaginal, y a las 24 horas si se ha realizado mediante cesárea, intentando evitar así complicaciones urinarias, digestivas y vasculares y favoreciendo el drenaje de los loquios, que luego describiremos.
Para realizar actividades físicas más intensas, debe esperarse hasta el final del puerperio y siempre es necesaria la supervisión del especialista para confirmar si el cuerpo de la madre está realmente preparado.
Incontinencia y Estreñimiento
Es común que al inicio de este periodo se produzca un estreñimiento, que puede deberse a múltiples causas: disminución de los movimientos intestinales, hemorroides… esto suele normalizarse pasados unos días, aunque tomar alimentos ricos en fibra ayuda a mejorar esta situación.
Es frecuente que la cantidad de orina sea mayor que antes del embarazo, ya que se eliminan los líquidos acumulados durante el embarazo y el parto, e incluso, en algunas ocasiones, puede producirse cierta incontinencia. Para esto último, se recomienda realizar ejercicios de Kegel que ayudan a fortalecer el suelo pélvico.
Cambios en el Pecho, Mastitis y Otras Complicaciones
El tamaño del pecho aumenta en este periodo, aunque la madre opte por la leche de fórmula. En determinadas ocasiones puede originarse una inflamación del pecho, conocida como mastitis, la cual puede acompañarse o no de infección, causando dolor, enrojecimiento o incluso fiebre. La mastitis se produce cuando no se elimina toda la leche en cada toma.
Además, al comienzo de la lactancia pueden aparecer las conocidas grietas en los pezones. Suelen aparecer si el bebé no amamanta adecuadamente y para prevenir su aparición es fundamental que la boca del bebé abarque la mayor parte de la areola.
Contracciones del Útero o Entuertos
Estas contracciones dolorosas se producen sobre todo en los primeros días tras el parto y pueden intensificarse al dar el pecho, aunque normalmente desaparecen al 5º día tras dar a luz. Estas contracciones se deben a que el útero disminuye su tamaño y su peso, y se introduce de nuevo en la cavidad pélvica, causando al mismo tiempo una reducción del tamaño del abdomen.
Loquios o Sangrado
Los loquios pueden definirse como un sangrado del aparato genital femenino, causados por la cicatrización de la herida que produce la expulsión de la placenta. Este sangrado puede acompañarse por la presencia de coágulos de sangre y puede prolongarse hasta que vuelve a aparecer la menstruación, lo que suele ocurrir 40 días tras el parto.
Es importante entender que la ausencia de menstruación no indica la imposibilidad de quedarse embarazada de nuevo, por lo que si se quiere evitar otro embarazo seguirá siendo necesario tomar precauciones.
Cuidado de las Heridas Vaginales y la Cesárea
Si el parto se ha producido por vía vaginal, puede que se hayan producido edemas que desaparecerán aproximadamente 3 semanas después, sin embargo, la reparación total de las paredes de la vagina se demora unas 6 semanas. Por este motivo, hasta el final del puerperio no se deben utilizar tampones o realizar lavados vaginales.
Si el parto se ha producido mediante una cesárea, generalmente los puntos se quitan tras 10-14 días, y deberá cuidar la herida, siguiendo las recomendaciones del especialista.
Cambios Hormonales y Sentimientos Encontrados
La madre puede experimentar sentimientos de tristeza, cambios de humor y sensibilidad, lo cual es común debido a los cambios hormonales que se producen tras el parto y la necesidad de adaptarse a la nueva vida con un recién nacido. Estos cambios emocionales suelen durar unos 10 días y para atenuarlos es muy importante descansar adecuadamente.
Revisiones Durante el Postparto
Una vez que se abandona el hospital, la primera revisión se realiza a los 7-10 días, donde se valora el estado de salud de la mujer y se concertará la siguiente revisión, que generalmente será cuando finalicen los loquios.
Recomendaciones Finales
Los cuidados postparto son fundamentales durante este período, lleno de inseguridades. Es muy conveniente cuidarse para conseguir una buena calidad de vida.
Aquí hay algunas recomendaciones finales:
- Descansar lo máximo posible, aunque el bebé demande atención constante.
- Dar importancia al estado de ánimo: no debes sentir culpa por estar triste, es totalmente normal que en el postparto te sientas triste, insegura.
- Cuida tu alimentación: la alimentación durante el puerperio tiene que tener todos los nutrientes básicos, recuerda que no es momento para empezar una dieta.
- Cuida tu higiene personal: uno de los riesgos principales durante el postparto son las infecciones, para prevenir esto es recomendable ducharse diariamente así como el cambio de compresas frecuente.
- Utilizar ropa interior adecuada: es importante que la ropa interior que se use permita la transpiración, las braguitas se recomienda que sean de algodón y, en caso de cesáreas, que estas sean altas para que no roce la herida.
- Cuidado con las relaciones sexuales: es importante que estas se eviten hasta que el cérvix esté cerrado y no haya riesgo de infección.
El puerperio es un momento de grandes cambios, y contar con el apoyo de profesionales de la salud puede hacer la diferencia. Recuerda que cada mujer es diferente y el tiempo de recuperación puede variar. ¡Cuídate y disfruta de esta nueva etapa!
| Etapa | Duración | Cuidados Clave |
|---|---|---|
| Puerperio Inmediato | Primeras 24 horas | Vigilancia del sangrado, inicio de la lactancia, descanso. |
| Puerperio Temprano | Primera semana | Reposo moderado, higiene perineal, alimentación rica en nutrientes. |
| Puerperio Tardío | Hasta 6-8 semanas | Recuperación física gradual, ejercicios de Kegel, control ginecológico. |
