Feto en Posición Indiferente: Definición y Qué Hacer

En los dos primeros trimestres de embarazo, el feto es aún pequeño y puede moverse de manera más libre en el interior del útero materno. Sin embargo, a partir del séptimo mes de embarazo, las posibilidades de movimiento del bebé se vuelven más limitadas debido al aumento de tamaño.

La mayoría de los ginecólogos usamos el concepto de estática fetal. En general, el feto al inicio de la gestación tiene una posición indiferente y cambiante. La posición definitiva se va definiendo en la segunda mitad de la gestación. La gran mayoría de los bebés suelen terminar poniéndose de cabeza, es decir con la cabeza hacia abajo. A las 20 semanas suelen tener ya la posición definida, cefálica o de cabeza. En los pocos casos en los que esto no ocurre, y el feto está de nalgas o en situación transversa, tampoco debes de preocuparte pues en la segunda mitad de la gestación se dará la vuelta y colocará correctamente.

Cuando hablamos de estática fetal nos referimos a cuatro conceptos que definen cómo está colocado exactamente el feto:

  • Actitud fetal: Se refiere a la relación de las extremidades con el cuerpo del feto. Existen dos actitudes: extensión y flexión. Al inicio de la gestación (primer trimestre), el feto puede estar flexionado o en extensión. Conforme avanza la gestación, y va estando más estrecho dentro del útero, las extremidades y la cabeza están totalmente flexionadas.
  • Situación fetal: Se define por la relación entre los ejes de las columnas de la madre y del feto. Longitudinal: Los ejes de la madre y del feto son paralelos.
  • Posición fetal: Es el tercer criterio que utilizamos para definir la estática del feto. Es probablemente el menos conocido. Por ejemplo, una posición dorso posterior indica que columna o dorso del feto está hacia atrás. Las posición dorso anteriores son al contrario. Existen otras variantes, como la dorso izquierda (columna fetal en el lado izquierdo y mirando hacia el lado derecho de la madre).
  • Presentación fetal: Es el cuarto y último concepto que define la estática de tu bebé dentro de tí. Si el feto está en presentación cefálica, indica que la cabeza está hacia abajo, hacia la pelvis.

La importancia radica en la vía de parto y en prever sus posibles complicaciones. Los fetos en situación transversa u oblicua no pueden tener parto vaginal. En los casos de fetos con situación longitudinal nalgas, en la mayoría de los hospitales te indicarán una cesárea ( en otros se intentará darle la vuelta por versión externa). En estos casos, el parto vaginal tiene un ligero mayor riesgo que si el feto está de cabeza.

Presentación de Nalgas: ¿Qué Significa?

Aproximadamente entre la semana 28 y la 32 de embarazo, el bebé suele colocarse en posición cefálica, es decir, presentando la cabeza hacia abajo, orientada hacia la pelvis materna. Al final de la gestación, alrededor de un 3-4% de los bebés estarán en posición podálica presentando las nalgas. A medida que transcurren las semanas de embarazo, cada vez será más infrecuente que, si el bebé está de nalgas, se gire espontáneamente para adoptar la presentación cefálica.

La presentación de nalgas, pelviana o podálica es el nombre que recibe la presentación en la que la pelvis fetal está en contacto con la pelvis materna (en concreto, con su estrecho superior). Por tanto, el feto se encuentra "sentado" sobre la pelvis de la madre.

Sin embargo, se pueden distinguir tres tipos de presentación de nalgas:

  • Presentación de nalgas francas o puras: las piernas del bebé se encuentran estiradas hacia arriba. Por tanto, los pies estarán cerca de la cabeza. Es la presentación de nalgas más frecuente, entre un 65-70% de los casos.
  • Presentación de nalgas completas: el feto está sentado sobre la pelvis materna, con las rodillas dobladas y los pies cerca de las nalgas. Se encuentra en un 5% de los casos de presentación de nalgas.
  • Presentación de nalgas incompletas: en un 25-30% de ocasiones, el bebé se encuentra de nalgas, pero con uno o ambos pies en la vagina. Es en el momento del parto cuando puede producirse este prolapso de los pies.

El especialista puede comunicar a la embarazada que su bebé se encuentra de nalgas tras una palpación del vientre (maniobras de Leopold), auscultación del bebé o durante una ecografía. No obstante, cuando se necesita confirmar la presentación podálica (por ejemplo, antes de realizar una versión cefálica externa) se emplea la ecografía que, además, proporciona más información.

Tipos de presentación podálica

Hay ciertos factores que pueden dificultar que el bebé se dé la vuelta espontáneamente para colocarse en posición cefálica. Entre ellos, se encuentra:

  • Bebé prematuro o con bajo peso.
  • Alteraciones en la morfología del útero materno.
  • Placenta previa.
  • Cordón umbilical corto.
  • Problemas con el volumen de líquido amniótico: oligohidramnios y polihidramnios.
  • Embarazo múltiple.

No obstante, en muchas ocasiones (50-80%), las causas por las que el bebé se encuentra en posición podálica son desconocidas.

¿Qué puedo hacer para cambiar la posición del bebé?

A partir de la semana 34 (o tras la ecografía del tercer trimestre), es posible realizar ciertos ejercicios o técnicas para intentar que el bebé se coloque en presentación cefálica. Si se realizan antes, aún puede ocurrir con frecuencia que el bebé se gire de manera espontánea.

Estos métodos no garantizan el éxito, pero pueden ayudar y favorecer que el bebé gire y se coloque con la cabeza hacia abajo.

Ejercicios

Hay una serie de ejercicios que la embarazada puede realizar, incluso en casa, para intentar favorecer que el bebé que viene de nalgas se dé la vuelta. No obstante, se debe consultar primero con el ginecólogo o matrona para comprobar que no existe ninguna contraindicación.

Estos ejercicios incluyen:

  • Gatear sobre una manta o esterilla, para no hacerse daño en las rodillas.
  • Practicar yoga adaptado al embarazo. Muchas de las posturas adaptadas en el yoga para embarazadas ayudarán al bebé a girarse. Una de ellas es la posición del gato.
  • Ponerse a cuatro patas apoyando rodillas, pies y manos, para luego apoyar los antebrazos y bajar la cabeza y los hombros hacia el suelo. Esta postura final se puede mantener durante unos 10 minutos.
  • Realizar ejercicios en el agua y matronatación.

No obstante, también es importante recordar la importancia de mantenerse activa durante todo el embarazo y realizar ejercicio adaptado a cada periodo gestacional si el especialista no lo ha contraindicado.

Moxibustión

La moxibustión es una técnica de medicina tradicional china que utiliza artemisa para elaborar una especie de puro, el cual se acerca caliente a un punto del pie en la parte externa del dedo meñique (en este caso de presentación fetal de nalgas).

Lo recomendable es consultar al ginecólogo/matrona y a un especialista en medicina tradicional china acerca de su eficacia, sus contraindicaciones y cómo realizarla correctamente (ya que una vez aprendida, esta técnica podría realizarse en casa).

Versión Cefálica Externa

La versión cefálica externa (VCE) es una maniobra obstétrica llevada a cabo en el hospital por un especialista (o dos) entrenado en esta técnica. Consiste en intentar girar poco a poco al bebé que se presenta de nalgas para que adopte la posición cefálica.

La VCE se realiza, como su nombre indica, de manera externa, es decir, el especialista coloca sus manos por fuera del vientre materno.

Esta técnica se suele realizar en la semana 36 o 37 de gestación si no existe ninguna contraindicación y la embarazada decide someterse a ella. Además, ya que la VCE trata de evitar la cesárea a la que se recurre en muchos casos de presentación de nalgas, la embarazada no debe tener contraindicado el parto vaginal.

La realización de la VCE es molesta y quizá algo dolorosa, pero es un procedimiento breve y suele ser tolerado. No obstante, se puede realizar tras la administración de analgésicos (siempre por parte del especialista) o con el uso de anestesia.

Finalmente, es importante mencionar que puede que no se consiga girar al bebé o que, incluso, este vuelva a darse la vuelta después del procedimiento. Además, la VCE puede tener algunos riesgos o complicaciones (los más graves son poco frecuentes), por lo que la mujer debe ser informada previamente de todo.

¿Y si no se da la vuelta?

Es cierto que en los últimos años (a partir del año 2000), cuando un bebé venía de nalgas, se optaba por la cesárea programada, ya que se pensaba que era mejor respecto al parto vaginal en bebés de nalgas a término.

No obstante, estudios posteriores han mostrado que, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos y con un adecuado control y atención al parto, el parto vía vaginal es una opción razonable en el caso de un bebé a término que viene de nalgas.

Entre estos requisitos se encuentra:

  • Crecimiento intrauterino adecuado y peso estimado inferior a 4000 gramos.
  • Actitud de la cabeza fetal (evaluada preferiblemente por ecografía al inicio del trabajo de parto) en flexión o indiferente.
  • Presentación de nalgas puras o completas. La presentación de nalgas incompletas se asocia más a problemas relacionados con el cordón umbilical o a un riesgo mayor de atrapamiento de la cabeza fetal por una dilatación del cérvix incompleta.

En el caso de intentar el parto por vía vaginal, adoptar una posición en cuclillas es una buena idea. No obstante, si el parto no progresa bien, se realizará una cesárea.

Por todo ello, es importante que la mujer cuyo bebé viene de nalgas se informe previamente de todas sus posibilidades.

Posición podálica

¿Por qué el bebé se presenta de nalgas?

Maniobras de Leopold

Las maniobras de Leopold son una serie de movimientos que realizan los ginecólogos y las enfermeras para conocer en qué postura viene el bebé. Se denominan así porque son un conjunto de maniobras descritas por Christian Leopold y Spodin en 1984. Así, estas maniobras se realizan sobre el abdomen de las mujeres embarazadas y con las que se busca identificar la estática fetal.

En total, existen unas cuatro maniobras de Leopold; tres de ellas se realizan frente al paciente, mientras que la otra restante se hace a los pies de la mujer.

¿Cómo funcionan?

Las manos son el medio utilizado para conocer cuatro aspectos fundamentales para el funcionamiento de las maniobras de Leopold las cuales se dividen de la siguiente manera :

  • Presentación fetal. Se determina si el bebé está en posición cefálica o pélvica.
  • Posición fetal. Para determinar si el dorso del feto está del lado derecho o izquierdo de la madre.
  • Situación fetal. Cefálico (cabeza), transversal (atravesado), oblicua (en diagonal) o podálico (pies).
  • Actitud fetal. Con esta maniobra también, se podrán identificar distintos factores. Por ejemplo, se podrá saber el número de bebés presentes en el embarazo, su situación, la posición y presentación fetal.

Será mediante estas maniobras cuando se podrá identificar presentaciones anómalas y definir, así, la viabilidad del parto.

Antes de realizar las maniobras será muy importante contarle a la mujer en qué consisten estas y su procedimiento. Algunas pacientes pueden sufrir molestias o dolor durante su realización y es muy importante que la mujer se encuentre relajada en posición de cúbito dorsal y con las rodillas semi-flexionadas. Además, el abdomen de la paciente debe encontrarse descubierto.

Las maniobras de Leopold pueden ser más difíciles en aquellas mujeres con sobrepeso, con Polihidramnios o con placenta anterior.

Las primeras tres maniobras se pueden realizar a partir de las semanas 20 a la 22 y la cuarta a partir de la semana 28, de lo contrario se puede lastimar al feto. En las tres primeras maniobras el examinador le da el frente a la paciente, mientras que en la cuarta le da la espalda.

A continuación se desarrollan cómo se realizan estas maniobras:

Maniobra de Leopold. Se realiza ubicado a la derecha y frente al paciente se palpa con ambas manos el abdomen superior. Para identificar cual polo fetal se encuentra ocupando el fondo del útero mediante las Maniobras de Leopold, se utilizan las “3 R”. La cabeza fetal suele palparse como una masa; Redonda, Regular y Resistente. Mientras que en el caso de las nalgas del feto se palpan como una masa; Blanda, Grande e Irregular.

Maniobra de Leopold. El examinador debe encontrarse siempre frente a la paciente. Una de las manos debe ejercer una presión constante mientras la mano contraria palpa el lado contrario del abdomen. Para la palpación se utilizan las palmas de las manos y se debe aplicar una presión profunda pero gentil.

Al igual que en las maniobras anteriores, el examinador debe estar frente a la paciente. Utilizando el pulgar y dedos de una sola mano se realiza una palpación en garra por encima de la sínfisis del pubis. Para realizar la maniobra primero debe ubicarse la sínfisis del pubis y encima de esta comenzar a palpar. La palpación se realiza con los pulpejos de los dedos de ambas manos y desde el borde inferior del útero hasta la sínfisis del pubis. El objetivo de la palpación es identificar la frente de la Cabeza fetal.

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