La función de reproducción es el proceso por el que los seres vivos dan lugar a nuevos seres semejantes a ellos. En la reproducción sexual o sexuada participan dos progenitores, uno de sexo masculino y otro de sexo femenino, donde los descendientes son una mezcla de las características de ambos progenitores. En contraste, en la reproducción asexual o asexuada participa un sólo progenitor, y los descendientes son idénticos al progenitor.
Dentro de la reproducción asexual encontramos diferentes tipos:
- Bipartición, escisión o fragmentación: El progenitor se divide en dos células hijas idénticas más pequeñas que la inicial, pudiéndose generar un individuo completo a partir de una parte de otro individuo.
- Gemación: El progenitor forma una yema que se divide o duplica para convertirse en un nuevo organismo.
- Esporulación: El núcleo de la célula madre se divide en núcleos pequeños, formando células hijas.
- Poliembrionía: Un cigoto se divide y da lugar a diversos embriones que serán genéticamente iguales los unos a los otros.
El hermafroditismo es un término con el cual se designa a los organismos que poseen a la vez órganos reproductivos usualmente asociados a los dos sexos, macho y hembra. Como estrategia reproductiva, el hermafroditismo es ideal para animales a los que cuesta encontrar pareja, ya sea por su hábitat, su baja población, su aislamiento o su lenta traslación.
En el reino animal, existen diferentes formas de reproducción y desarrollo embrionario:
- Ovíparos: Especies que experimentan su inicial formación y desarrollo dentro de un huevo que ha sido fertilizado.
- Vivíparos: Animales que tienen su más temprano desarrollo en el interior de la matriz o útero.
- Ovovivíparos: Animales que tienen su formación inicial en huevos ubicados en el interior de la madre.
Ciertos animales acuáticos también son vivíparos, como los delfines y ballenas.
Existe una excepción respecto a las clases de animales que crecen en el interior de una placenta. Se trata de los marsupiales, los cuales no cuentan con este órgano, por lo que el feto es expulsado fuera del vientre antes de tiempo. Además deberá seguir el rastro dejado por la madre hasta llegar a la bolsa a la cual deberá adherirse hasta completar su desarrollo.
Ahora bien, es importante destacar que no todos los seres humanos tienen esas cualidades y, por el contrario, hay o puede haber seres no humanos que también las tienen. La persona requiere un respeto absoluto, según el lema kantiano que impide su instrumentalización, pero no así los seres humanos.
Peter Singer define persona como aquel ser que, de hecho, en acto, reúne determinadas cualidades y, en concreto, la racionalidad y autoconciencia. Lo que ocurre es que, en contra de lo que se podría esperar inicialmente, no todos los seres humanos (desde el punto de vista biológico) son personas. Hay, en efecto, muchos seres humanos que no son ni racionales ni autoconscientes: los embriones, los fetos, los niños en las primeras fases de desarrollo, las personas en coma, etc.
Engelhardt considera que la persona es el agente moral que se caracteriza por «autorreflexión, racionalidad y sentido moral». Y, más específicamente, como resultado de una reelaboración del principio de autonomía bajo la influencia de Nozick, entiende a la persona como el ser «capaz de dar permiso» frente a las pretensiones de los otros sujetos.
Álvarez apuesta por prescindir del término «persona» porque «continuar utilizando un término tan ambiguo, confuso y polisémico como el de «persona» no parece que nos ayude mucho, por el contrario nos crea más problemas».
Impacto de la Contaminación en el Desarrollo Fetal Humano
Estudios recientes han demostrado que la exposición materna a dióxido de nitrógeno (NO2), que está directamente relacionada con la contaminación producida por el tráfico, se asocia con un menor crecimiento del feto.
En el estudio se realizaron ecografías a 2.478 fetos a las 12, 20 y 34 semanas de gestación, en las que se midieron el diámetro biparietal (la distancia que existe entre los dos huesos parietales del cráneo), la longitud del fémur, la circunferencia abdominal y el peso fetal estimado. Para estimar la exposición a NO2 de las madres durante el embarazo, se realizó una campaña de medición en cada una de las áreas de estudio.
El efecto más consistente se observa en el diámetro biparietal, entre las semanas 20 y 34 de embarazo. A través de las ecografías se ha podido examinar en qué momento los efectos comienzan a ser visibles.
Al trabajar con medidas repetidas del mismo niño, se puede saber cuándo ha empezado a producirse un retraso en el crecimiento y ver si este efecto es permanente o puede ser compensado. Además comparamos con el estatus de tamaño del propio niño en momentos anteriores y no con datos poblacionales, lo que permite una mejor evaluación del crecimiento.
Etapas del desarrollo fetal humano.
Los resultados de este estudio, recogidos en el artículo “La exposición prenatal a la contaminación del aire se asocia al crecimiento fetal”, se han publicado en la revista Environmental Health Perspectives.
Este artículo responde al trabajo en equipo de muchas personas implicadas tanto de nuestro centro como de otros que también forman parte del Proyecto INMA. En octubre del año 2003 se llevó a cabo el estudio piloto para la creación de la cohorte INMA en Valencia. Los recién nacidos se siguieron a lo largo de la infancia.
