Cordón Umbilical: Desarrollo, Funciones y Posibles Complicaciones

El cordón umbilical es un conducto flexible que une al feto con la placenta, proporcionándole oxígeno y nutrientes esenciales para su desarrollo y supervivencia.

Desarrollo del Cordón Umbilical

En la semana 7 de gestación, el embrión comienza a separarse del saco gestacional. Alrededor de la semana 9, se crea una hernia umbilical fisiológica que permite que los intestinos del feto migren dentro del cordón umbilical para conectarlo con la placenta.

Formación del trofoblasto e implantación

Después de la fecundación, el embrión comienza a dividirse, de forma que de una célula pasa a dos, de dos a cuatro, de cuatro a ocho, y así sucesivamente. Cada una de las células del embrión se divide en dos.

A partir del día 3 del desarrollo embrionario se empieza a formar el blastocisto, la estructura embrionaria necesaria para que pueda tener la implantación en el útero y, por tanto, el embarazo. Para ello, el embrión tiene que pasar de estar compactado a tener una estructura con una cavidad interna y dos grupos celulares bien diferenciados.Así, cuando el embrión se implanta en el endometrio, alrededor del 5º o 6º día después de la fecundación, se pueden distinguir claramente dos capas:

  • Trofoblasto: dará lugar a la placenta y al cordón umbilical. Las células que forman el trofoblasto, a su vez, se van a diferenciar durante la segunda semana de embarazo en 2 capas de células, una interna denominada citotrofoblasto y otra externa denominada sincitiotrofoblasto.
  • Masa celular interna: de aquí derivarán todos los tejidos que formarán el embrión. En concreto, se produce la transformación de la masa celular interna del blastocisto en un disco embrionario, el cual es el inicio de todos los tejidos y órganos.

Para que tenga lugar la implantación del embrión, el sincitiotrofoblasto es el encargado de digerir el endometrio mediante enzimas proteolíticas. En este proceso se van a romper los vasos sanguíneos del endometrio y se va a producir una rápida invasión por parte del sincitiotrofoblasto.

Formación del corion y la placenta

Una vez completada la implantación embrionaria, quedarán totalmente conectados los vasos sanguíneos de la madre con el sincitiotrofoblasto.

Toda esta unión de vasos entre el embrión, la madre y el sincitiotrofoblasto dará lugar a una estructura llamada corion. Esta estructura junto con la pared mucosa del útero formarán la placenta. De este modo se establecerá una circulación útero-placentaria gracias a la formación de vellosidades profundas, las cuales se ramifican.

La placenta es un órgano con forma redondeada que suele medir alrededor de 22 cm de diámetro y tiene un grosor de 2,5 cm. El peso de la placenta suele oscilar entorno a los 500 gramos, aunque este peso no contempla las membranas ni el cordón. Además, en la placenta se distinguen una superficie fetal o placa coriónica y otra materna o placa basal.

¿Cuál es la función de la placenta?

La placenta se encarga de aportar oxígeno y nutrientes al bebé a lo largo de su desarrollo y, por tanto, del embarazo. Además, esta estructura tiene una acción inmunológica, ya que la placenta permite que el embrión no se reconozca como extraño.

Otra de las funciones de la placenta es sintetizar hormonas y factores de crecimiento. Estas moléculas son fundamentales para el metabolismo del bebé, pero también de la madre. Una de las hormonas producidas por la placenta es la gonadotropina coriónica o más popularmente conocida como beta hCG.

Aparte de esta hormona, la placenta también segrega estrógenos, progesterona, relaxina y otras hormonas femeninas (GnRH, TRH, inhibina, etc.). También se produce el desarrollo del lactógeno placentario, una hormona que promueve el crecimiento del feto, la lactancia y la producción de otras hormonas como la prolactina.

¿Cómo se forma el cordón umbilical?

El embrión irá creciendo a su vez, aunque de forma más lenta que las estructuras externas. El crecimiento embrionario depende de la llegada de nutrientes y oxígeno, así como de la eliminación de los productos de desechos.

Para conectar el embrión y la envoltura trofoblástica se forma el denominado pedículo de fijación, que se convertirá posteriormente en el cordón umbilical.

El cordón umbilical es la conexión entre la placenta y el feto. Su composición consta de dos arterias que salen del feto en dirección a la placenta y una vena que sale de la placenta hacia el feto.

Así pues, no existe intercambio directo de sangre entre la madre y el embrión, todo se realiza a través del corion y el cordón umbilical. Estas estructuras sirven también de filtro, ofreciendo protección al feto frente a posibles agentes dañinos que estuvieran presentes en la sangre materna.

Aunque el origen del cordón umbilical y la placenta sea extraembrionario, se necesitan los tejidos maternos para formar todo el conjunto materno-fetal. Este conjunto servirá durante los nueve meses de embarazo para que el feto se alimente e intercambie los gases necesarios durante el desarrollo embrionario.

Funciones del Cordón Umbilical

El cordón umbilical es indispensable para el desarrollo del embarazo, pues es el encargado de transportar, desde la placenta y a través de las dos arterias umbilicales, las sustancias nutritivas y la sangre rica en oxígeno que el feto necesita, no solo para su correcto desarrollo, sino para su propia existencia.

Entre las principales funciones del cordón umbilical hay que destacar que proporciona la alimentación y la respiración del feto hasta el momento de su nacimiento. El cordón se encarga de transporta tanto los nutrientes como el oxígeno en sangre desde la madre al feto a través de la placenta.

En el último trimestre del embarazo, el cordón umbilical también proporciona la transmisión de anticuerpos de la madre al feto. Asimismo, el cordón umbilical y las células madre están muy relacionados ya que el cordón umbilical está compuesto por células madre.

Características del Cordón Umbilical

Su longitud media suele ser de unos 56 cm. Las medidas por lo general del cordón umbilical, suelen rondar los 56 centímetros de longitud, así como 1 o 2 centímetros de diámetro. Asimismo, está compuesto por dos arterias umbilicales y una vena umbilical.

Como indicábamos anteriormente, el cordón umbilical está formado por 2 arterias y 1 vena umbilicales, pero a veces, por desgaste o falta de desarrollo, tan solo presenta 2 vasos sanguíneos -1 arteria y 1 vena umbilicales-.

En algunos embarazos, puede que el cordón umbilical solo esté compuesto por una arteria. Esto puede ocasionar que el bebé nazca con menor peso o incluso que tenga ciertas complicaciones cardiovasculares, renales o en el sistema nervioso.

Arteria Umbilical Única

Lo normal es que el cordón umbilical esté formado por tres vasos: dos arterias y una vena. Sin embargo, esto puede variar a veces. La variación más frecuente es que el cordón umbilical tenga una arteria en lugar de dos, a lo que se le llama “arteria umbilical única”. Se estima que esto ocurre entre el 0,5 y el 5% de los embarazos.

A veces este hallazgo no tiene repercusión. Sin embargo, en otros casos, tener una sola arteria umbilical puede indicar problemas en el feto.

Posibles hallazgos adicionales

Aunque no está del todo claro, una sola arteria en el cordón umbilical se puede relacionar con defectos en la placenta, en el cordón umbilical y en el bebé.

Algunas de las alteraciones más claras con las que se relaciona son:

  • Retraso del crecimiento intrauterino (el bebé crece dentro del útero a un ritmo menor al que debería).
  • Parto prematuro y pérdida del bienestar fetal en el parto (el bebé no recibe durante el parto el oxígeno que necesita).
  • Malformaciones congénitas en el bebé, es decir, defectos en la formación de su cuerpo durante el embarazo. Las malformaciones más frecuentes se producen a nivel de los riñones y del corazón, pero también pueden estar a otros niveles (sistema digestivo, nervioso, esquelético…).

Como se ha dicho antes, no está del todo claro que la arteria umbilical única se asocie con los problemas descritos. Los estudios hechos hasta ahora no dan una respuesta clara: unos estudios afirman que hay relación, pero otros estudios no encuentran dicha relación. Por este motivo, no hay un acuerdo sobre la actitud que hay que seguir cuando se detecta una sola arteria umbilical.

¿Qué hacer ante la detección de arteria umbilical única?

Si además de la arteria única se ve alguna de las anomalías comentadas (durante las ecografías del embarazo o ya al nacimiento) será necesario realizar más pruebas, según los hallazgos.

Por otro lado, si no hay otras malformaciones y el crecimiento del feto ha sido normal, el protocolo variará según el hospital en el que ha nacido. En algunos no se pide ningún estudio más, pero en otros hospitales es posible que realicen ecografías al bebé para confirmar que todo está bien.

Problemas Comunes del Cordón Umbilical

Durante la gestación se puede producir la obstrucción del cordón umbilical, provocando un diestrés fetal. Los principales síntomas de este problema son la reducción del movimiento del feto o incluso las variaciones en la frecuencia cardiaca.

Otro de los problemas más conocidos es el prolapso del cordón umbilical. Esto ocurre cuando el cordón sale del útero antes que el bebé.

Por último, otro de los problemas más peligrosos para el feto es el enroscamiento del cordón. Puede que el cordón se quede enrollado en alguna parte del feto durante el embarazo, lo que puede dificultar la transmisión de oxígeno o nutrientes. En estos casos se suele solucionar mediante intervención manual del médico.

Aún así, cuando se trata de un enroscamiento del cordón en el cuello, conocido como cordón nucal, no se pierde ni un minuto y se realiza una cesárea.

El cordón umbilical puede enredarse en diferentes partes del cuerpo del feto sin que esto suponga un problema para su bienestar en la mayor parte de casos. Por tanto, el parto por cesárea no será necesario a no ser que el cordón apriete el cuello del bebé con tal intensidad que pueda provocar una falta de oxígeno.

No obstante, esta situación es muy poco frecuente (1%) y lo normal es que el cordón umbilical rodee el cuello del bebé de forma muy superficial y en una sencilla maniobra, durante el parto, el doctor consiga deslizarlo.

CORDON UMBILICAL en el CUELLO enredado PELIGROSO? Que HACER para DESENREDARLO

Los continuos movimientos del feto en el útero materno hacen que en ocasiones el cordón umbilical quede enroscado en las piernas, los brazos, el cuerpo o el cuello del bebé. Se ha observado en diferentes estudios que, la presencia de estas circulares aumenta a medida que avanzan las semanas de gestación, probablemente debido a la mayor actividad fetal o la disminución de líquido amniótico.

Las vueltas del cordón umbilical no suelen persistir más de 4 semanas, es decir, son transitorias. Las circulares únicas son más frecuentes que las múltiples.

Las vueltas de cordón se suelen visualizar en las ecografías, pero no se van a buscar porque su hallazgo no influye si el parto será vaginal o por cesárea, tampoco en el manejo del mismo. Además pueden aparecer y desaparecer a lo largo del embarazo por lo que el diagnóstico durante la gestación no resulta eficaz.

Hoy cuando en el parto nos encontramos con una vuelta de cordón, se aconseja no tocar el cordón hasta que el bebé ha nacido y solo entonces liberar las vueltas de cordón. Pero ¿qué pasa si la vuelta está muy apretada? En estos casos, existe una técnica que permite resolver esta situación: la maniobra de Somersault o de la voltereta. La salida lenta de los hombros sin hacer nada en el cordón.

En algunas ocasiones en el parto no se complica por una vuelta de cordón umbilical, sino porque se produce la salida del cordón umbilical por delante del bebé. Se conoce como procidencia de cordón o prolapso del cordón. Este suceso es poco habitual: solo ocurre el 0,1%-0,6% de todos los nacimientos. El mayor problema acontece cuando la bolsa se rompe. La salida de líquido amniótico podría arrastrar el cordón hacia la vagina, incluso la vulva. La cabecita del bebé, que es dura, comprime entonces el cordón umbilical y esto hace que el flujo sanguíneo se detenga y pueda sufrir una hipoxia fetal aguda. Ante esta situación es necesaria intervenir y realizar una cesárea de urgencia.

Pinzamiento y Corte del Cordón Umbilical

Una vez la madre ha dado a luz, el cordón umbilical debe ser cortado en un lapso de tiempo de entre 1 a 3 minutos según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es cierto que el pinzamiento y corte tardío -tal y como se denomina este proceso- para mantener el flujo sanguíneo entre madre e hijo después del parto previene la anemia ferropénica en los primeros meses de vida del bebé, pero no se debe posponer más allá de la recomendación de la OMS.

Si se tiene paciencia el cordón umbilical se colapsará por si solo (dejará de latir) y una vez suceda eso si puede pinzarse y cortarse. Si se hace antes puede provocar anoxia y hasta daños irreversibles por falta de oxígeno cerebral en algunos bebés, sobre todo los que nacen con sufrimiento fetal agudo y necesitan más que ninguno que la placenta le siga pasando durante unos minutos sangre con oxígeno.

El cordón umbilical no debería ser pinzado antes de que deje de latir porque mientras el cordón lata, la placenta seguirá insuflando sangre en el cuerpo del bebé. Esta sangre es rica en nutrientes y proporciona una reserva de hierro al niño. Si no la recibiese el niño tendrá un déficit de reservas de hierro y puede padecer anemia, motivo por el cual se insta a las madres a comenzar con la alimentación complementaria muy pronto. Además retrasando el corte, la placenta sigue con su función oxigenadora del cuerpo del bebé mientras continúe transmitiendo sangre.

Cuidados del Cordón Umbilical Después del Nacimiento

Cuando el cordón umbilical se corta, un pequeño extremo del mismo permanece ligado al bebé. Transcurridas 2-3 semanas caerá dando lugar al ombligo. A veces este periodo de tiempo se extiende más allá de lo indicado y deberá ser el pediatra el que valore la situación.

El tiempo que tarda en deprenderse este bulto gris no suele ser motivo de preocupación, pero los cuidados de esta zona sí son relevantes, pues evitarán que los gérmenes de la piel provoquen una infección. Si se muestran signos de enrojecimiento o inflamación, aparece una secreción amarilla -pus- y maloliente o tarda más de 3 semanas en caerse, se recomienda acudir al pediatra.

Tras el nacimiento del bebé, el cordón umbilical se corta, realizando el conocido pinzamiento del cordón umbilical y deja una cicatriz de por vida, lo que se conoce como ombligo.

Los cuidados de esta zona durante los primeros días de vida del bebé son muy importantes, pues se debe hacer de la manera correcta para evitar un cordón umbilical infectado. Para su cuidado se recomienda limpiarlo con algún antiséptico y alguna gasa. También podrás bañar al bebé siempre que el cordón umbilical quede totalmente seco.

Solo serán unos días, pues durante la segunda semana de vida del bebé la porción de cordón umbilical estará a punto de caer.

Donación de Cordón Umbilical

La importancia del cordón umbilical va más allá de la supervivencia del feto y es que la sangre que contiene posee células madre progenitoras hematopoyéticas que ayudan a tratar ciertas enfermedades. Estas células de pequeño tamaño se transforman en glóbulos rojos o blancos y plaquetas esenciales para la salud.

El único momento en el que se pueden obtener dichas células madre, en un proceso indoloro y carente de riesgo, es durante el parto.

Este tipo de células puede convertirse en cualquier tipo de células para el organismo, por lo que son muy utilizadas en tratamientos de ciertas enfermedades, como puede ser la leucemia infantil o lesiones en la médula espinal. Es por lo que en muchas ocasiones se opta por la donación del cordón umbilical.

Los profesionales de salud que ofrecen la donación de sangre del bebé tienen la obligación de dar información completa, no sesgada, que queda reflejada en la Guía ONT 2020-2025, (Organización nacional de trasplantes). La madre, la pareja, debe saber que el pinzamiento fisiológico es beneficioso para su bebé. Nunca se debe pinzar antes de los primeros 60 segundos (cronómetro en mano).

La guía se ve obligada a incluir este apartado en el plan 2020-2025, que antes no tenía en cuenta: “Debe cumplirse con las recomendaciones y criterios definidos por la OMS, es decir, se deben respetar las condiciones de pinzamiento tardío. Siempre que la madre ha expresado la intención de donar o conservar la SCU (donar, banco público y conservar banco privado), el tiempo de pinzamiento de cordón no debe ser en general inferior a los 60 segundos tras el nacimiento”.

Se debe explicar que la donación de médula, de los adultos, es una buena alternativa si quieres hacer un acto altruista. ¡DONEMOS MÉDULA! En la donación de médula ósea hay una MAYOR disponibilidad de células madre.

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