Descubre la Deliciosa Cocina Tradicional Española: Desde el Hornazo de Salamanca a los Buñuelos de Viento

La gastronomía española es rica y variada, con recetas que se transmiten de generación en generación. Hoy, exploraremos algunos platos emblemáticos, desde los dulces tradicionales hasta las opciones más contundentes, perfectos para cualquier ocasión. Además, te daremos ideas para la alimentación de tu bebé y recetas refrescantes para el verano.

Buñuelos de Viento: Un Dulce Tradicional

Los buñuelos son una preparación de la comida mediterránea muy antigua. Son dulces típicos en celebraciones señaladas, como el Día de Todos los Santos (1 de noviembre). En concreto, hay un tipo de buñuelos, en forma de bola y especialmente ligeros, que se llaman buñuelos de viento, por su ligereza y porque suelen tener grandes burbujas de aire en su interior.

Es habitual aprovechar el hueco interior para rellenarlos de crema, aunque actualmente se rellenan de un sinfín de sabores (nata, chocolate, moka, …). Y estaban deliciosos! Pero lo mejor, fuel la tardecita que pasamos junto con la madre de María, así que GRACIAS.

Hace unos días tres amigas decidimos hacer un taller de buñuelos. Reunirse con amigos para hacer algo en común es súper divertido y si aprendes algo nuevo y ¡rico! Un día por la tarde, después de salir la noche anterior y más aburridas que nada! lo organizamos y fue perfecto. Claro!, fue perfecto GRACIAS a la ayuda de la madre de María, que sin ella… ni taller, ni buñuelos, ni nada! Os dejo unas fotos del paso a paso y una muestra para que os lo creais, porque aunque no soy nada cocinitas, esta vez sí me animé!

Aquí te dejamos una receta sencilla para preparar estos deliciosos buñuelos:

  1. En un recipiente mezclamos: 200 gr. de harina y 200 gr.
  2. Al fuego máximo se va añadiendo: ¼ de agua y 100 gr. de manteca de cerdo, y cuando está deshecha la manteca en el agua se añade de GOLPE 150 gr.
  3. Cuando está bien mezclado se quita del fuego y se pasa a un recipiente de plástico y se añaden 6 huevos SIN BATIR.
  4. Mientras tanto, se va poniendo en una sartén honda aceite de girasol (más económico) al fuego, por que debe de estar MUY CALIENTE.
  5. Cuando haya alcanzado mucha temperatura…. Se coge un poco de masa en una cucharilla de postre (un poco más grande que la de café) y se echa en la sartén con el aceite MUY CALIENTE.
  6. Al echarlo la masa se va al fondo de la sartén y sube rápidamente, se deja la masa hasta que se fríe, se sacan y se ponen en una bandeja.
  7. De vuelta a la crema (que se ha estado enfriando en todo este tiempo): se le añade un pizca de colorante y un poco de agua y se va batiendo con la batidora a 8-10 de potencia.

Buñuelos de Viento

Panellets: Tradición y Sabor en el Día de Todos los Santos

El día de Todos los Santos, celebrado el 1 de noviembre, es una festividad con una rica tradición culinaria, especialmente en España. Además de los panellets, otras recetas tradicionales enriquecen la mesa durante esta celebración. Los huesos de santo, hechos de mazapán y rellenos de yema de huevo, son muy populares en todo el país.

El origen de los panellets está íntimamente ligado a la Castañada, una fiesta tradicional catalana que coincide con el día de Todos los Santos. Durante esta celebración, que solía ser una vigilia nocturna, la gente consumía alimentos de fácil conservación como castañas, boniatos y panellets para afrontar el frío y mantenerse despiertos mientras rezaban por los difuntos.

Tradicionalmente, se preparan con una base de mazapán (mezcla de almendra molida y azúcar), pero lo que les da su toque característico es el recubrimiento de piñones, uno de sus ingredientes más icónicos. Al ser una elaboración costosa, por la cantidad de almendra que requiere, en muchos hogares se añade patata o boniato a la masa.

Con la base de los tradicionales se pueden preparar variaciones con un toque más moderno. Desde hace unos años estamos preparando nuestros propios panellets en casa, sobre todo los clásicos panellets o empiñonados que tanto le gustan a mi chica. Es una receta indispensable en todo recetario tradicional. Aunque en esta ocasión la he preparado con Thermomix para facilitar el proceso, lo cierto es que es tan fácil que sin el robot salen igual de bien. Yo los preparo desde hace años y, allá donde vaya, los disfrutamos muchísimo.

Cocina de Castilla y León: Un Festín de Sabores Auténticos

Castilla y León es la mayor de las comunidades autónomas españolas, con nueve provincias que comparten gustos y sabores, pero que conservan su propia personalidad. La región conforma, junto con Extremadura y Castilla-La Mancha, la España del asado. La preparación del cochinillo y el cordero es la cara más conocida de la cocina de Castilla y León.

La cocina de Castilla y León es recia, sencilla y deliciosa. Los productos más humildes se convierten en grandes placeres para el paladar. Las carnes, ya sea cordero, cerdo y conejo, entre otras, se preparan con el mismo mimo que truchas, migas o escabeches.

Platos Emblemáticos de Castilla y León

  • Patatas a la Importancia: Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en rodajas de un centímetro aproximadamente; las sazonamos. Seguidamente ponemos harina en un plato, y batimos los huevos en otro. Pasamos las patatas por harina y a continuación por los huevos batidos. Hacemos un majado con el ajo, el azafrán, perejil y sal. Calentamos unas tres cucharadas de aceite y rehogamos la cebolla hasta que comience a dorarse. Agregamos una cucharada de harina, damos unas vueltas rápidas y añadimos el majado, sin dejar de mover. Después añadimos el vino dejando que cueza dos minutos para que se evapore el alcohol. Con cuidado pasamos las patatas a la cazuela del sofrito, y cuando comience a hervir, rectificamos la sazón y cocemos a fuego suave durante 30 minutos, moviendo con cuidado de vez en cuando.
  • Limón Serrano: Un plato que sorprende por la mezcla aparentemente extravagante de ingredientes es el limón serrano, una especie de ensalada contundente con limón, naranja, ajo, picadillo o chorizo, pescado en escabeche y huevo, que a menudo incluye también jamón.
  • Sopa Castellana: En una línea de humildad y sencillez muy similar está la sopa castellana, conocida como "sopa de ajo" o "sopa de pan" en otras regiones. Una receta de aprovechamiento en toda la regla en la que el pan duro alcanza otro nivel al ser cocinado en caldo y condimentado con ajo y pimentón.
  • Patatas Revolconas: El tubérculo es también el protagonista de las patatas revolconas, una maravilla de bocado en el que la patata se aromatiza con pimentón y se acompaña con torreznos. Si nunca las habéis probado, solo diremos que ya estáis tardando. Se trata de la especialidad de Salamanca, aunque los torreznos son más de Soria. Prepararlos en casa, si se tiene buena materia prima, no tiene mucho misterio, una vez se conoce la técnica adecuada para que queden crujientes por fuera y jugosísimos por dentro.

Hornazo de Salamanca: Un Clásico Salmantino

El hornazo es uno de los platos o productos más típicos de Salamanca. Básicamente este hornazo charro es una especie de masa rellena de los productos de la tierra: jamón, lomo, chorizo, panceta e incluso huevo. La tradición del hornazo se remonta a la época renacentista y tiene mucho que ver con el final de Semana Santa, ya que era el momento de la vuelta a la carne en todo su esplendor.

Así, el lunes después del lunes de Pascua, llamado Lunes de Aguas, según cuenta la tradición, un sacerdote, el Padre Putas, devolvía a las prostitutas, que habían sido llevadas a los barrios más allá del río Tormes, de vuelta a la ciudad. Desde entonces el Lunes de Aguas es un auténtico rito y fiesta para los salmantinos.

Receta de Hornazo de Salamanca

Hoy os presento la receta de Hornazo de Salamanca paso a paso.

  • Ingredientes:
    • 500 gr. de harina
    • 200 ml. de agua
    • 100 ml. de vino blanco
    • 50 ml. de aceite de oliva
    • 25 gr. de levadura
    • 25 gr. de azúcar
    • 300 gr. de jamón
    • 300 gr. de lomo
    • 300 gr. de chorizo
    • 300 gr. de panceta
  • Preparación:
    1. Separamos la harina como a la mitad y por una parte cogemos los primeros 250-300 gr. de harina y los mezclamos con el agua, el vino blanco, la levadura y el azúcar.
    2. Mezclamos por otro lado el resto de la harina, con el aceite de oliva, los 25 gr. de manteca de cerdo derretida, los huevos (dos) y la sal. Para darle color mi padre guarda un poco de aceite de freír el chorizo, no usa ningún tipo de colorante.
    3. Cuando tengamos las dos mezclas las juntamos con ayuda de alguna espátula o tenedor damos vueltas y amasamos.
    4. Cuando la masa está terminada y lista la dividimos en varias partes, una para la base y otra para cerrar nuestro hornazo. Normalmente en mi casa se hace una medida como de bandeja de horno.
    5. Colocamos la primera capa sobre la bandeja del horno y empezamos a poner los productos de relleno.
    6. Cerramos bien los bordes, normalmente y para que quede más brillante y vistoso untamos con un pincel y huevo batido la parte superior. Mi padre suele dejar un poquito de masa para poner unas letras, como las que veis en la imagen.
    7. Y ya tenemos listo nuestro fantástico Hornazo de Salamanca.

Alimentación Complementaria para tu Bebé: Introduciendo Nuevos Sabores

Tu bebé acaba de cumplir 6 meses y comienza una intensa etapa de cambios en su alimentación. A partir de ahora dejará la lactancia materna exclusiva y se iniciará en un nuevo mundo de sabores y texturas. La introducción de la alimentación complementaria implica un gran paso al frente en el desarrollo del bebé.

La Organización Mundial de la Salud, OMS, recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad del bebé. Los padres, a partir del medio año de vida, deberán introducir la alimentación complementaria de forma gradual y atendiendo a la prescripción del pediatra para evitar intolerancias o alergias. Cumplidos los 6 meses los bebés tomarán alimentos adicionales unas 2 o 3 veces al día.

Consejos para la Alimentación del Bebé

  • Texturas: Cuando no has tenido éxito con una textura, espera unos días antes de volver a darle esa misma papilla, o añade a la combinación otro alimento.
  • Cocción: Al principio es recomendable cocinar al vapor para preservar al máximo los nutrientes.
  • Congelación: Ten siempre papilla casera congelada. Etiqueta los envases adecuadamente para saber qué ingredientes usaste y cuando se preparó.
  • Primeras Verduras: Las primeras verduras que toma el bebé son la patata, la zanahoria o la cebolla. Si el niño rechaza estas papillas saladas podéis probar a introducir en el triturado calabaza, su sabor dulzón les ayuda en la transición.
  • Espaciar Alimentos: Espacia la introducción de alimentos nuevos.
  • Preferencias: El bebé ya muestra preferencias claras por un tipo de papilla u otra.

Algunas de las recetas más sabrosas que podéis hacer en este periodo se resumen en el libro de recetas del robot de cocina para bebés Chefy5. Lavar y cortar en dados pequeños toda la verdura. Lavar y cortar en dados pequeños la verdura. Colocar en la cesta de la Chefy5 la ternera y las judias y cocer durante 5 minutos, a continuació añadir la zanahoria y completar la preparación con 15 minutos más de cocción.

Recetas Refrescantes para el Verano

El verano es una de las estaciones más esperadas del año. El sol, la playa, las vacaciones y el buen humor son algunos de los atractivos de esta época. Sin embargo, también es una estación en la que hay que cuidar la alimentación y la hidratación, ya que el calor puede afectar a nuestro organismo y a nuestro apetito.

Las cremas, ensaladas y sopas frías son opciones ideales. Son recetas de verano muy versátiles y creativas, que nos permiten aprovechar los productos de temporada y combinarlos de diferentes formas. Puedes preparar recetas para servir en las comidas o como cenas saludables y fáciles.

4 Recetas de Verano para Combatir el Calor

  1. Crema de Aguacate y Pepino

    Esta crema es muy refrescante y cremosa, gracias al aguacate y al yogur griego. El aguacate es una fruta muy nutritiva, rica en grasas saludables, vitaminas y minerales. El yogur griego aporta proteínas y calcio, y ayuda a regular la flora intestinal. El pepino es un vegetal muy hidratante y depurativo, que contiene fibra y antioxidantes. El limón y la menta le dan un sabor cítrico y aromático, que potencia el frescor de la crema.

    Ingredientes: 2 aguacates maduros, 1 pepino, 2 yogures griegos naturales, el zumo de medio limón, un puñado de hojas de menta, sal y pimienta al gusto.

    Preparación: Pelar y trocear los aguacates y el pepino, ponerlos en el vaso de una batidora junto con los yogures, el zumo de limón, la menta, la sal y la pimienta. Triturar todo hasta obtener una crema homogénea y suave. Si queda muy espesa, se puede añadir un poco de agua fría hasta conseguir la consistencia deseada. Servir fría o templada, decorada con más hojas de menta.

  2. Ensalada de Sandía, Queso Feta y Rúcula

    Esta ensalada es una explosión de sabor y color. La sandía es una fruta muy hidratante y dulce, que combina a la perfección con el queso feta salado y la rúcula picante. El queso feta es un queso típico de Grecia, elaborado con leche de oveja o de cabra. Tiene un sabor intenso y una textura firme pero desmenuzable. La rúcula es una verdura de hoja verde, con un sabor ligeramente amargo y picante. El aliño de vinagre balsámico y miel le da un toque ácido y dulzón que redondea el plato.

    Ingredientes: 400 g de sandía sin pepitas, 200 g de queso feta, 100 g de rúcula, 4 cucharadas de vinagre balsámico, 2 cucharadas de miel, sal y pimienta al gusto.

    Preparación: Lavar y secar la rúcula y cortar la sandía en cubos pequeños y el queso feta en dados. En un bol pequeño, mezclar el vinagre balsámico con la miel, la sal y la pimienta hasta obtener una vinagreta. En una fuente grande, distribuir la rúcula, la sandía y el queso feta y rociar con la vinagreta por encima. Servir fría o a temperatura ambiente.

  3. Sopa Fría de Melón y Jamón

    Esta sopa fría es una versión veraniega del clásico melón con jamón, uno de los platos típicos de España. El melón es una fruta muy dulce y refrescante, que contiene mucha agua y vitaminas. El jamón serrano es un embutido curado con sal, que tiene un sabor intenso y una textura crujiente. La combinación de ambos ingredientes es deliciosa y equilibrada. La nata líquida le da un toque cremoso a la sopa, pero se puede sustituir por leche o yogur si se quiere una versión más ligera.

    Ingredientes: 1 melón maduro, 100 g de jamón serrano en lonchas finas, 200 ml de nata líquida para cocinar, sal y pimienta al gusto.

    Preparación: Trocear el melón y batirlo con mezclado con nata sal y pimienta hasta obtener la textura que desees. Si quieres, puedes reservar algunas bolitas de melón para decorar la crema. Guardar en la nevera hasta que esté bien fría mientras cortas el jamón en tiras finas y las doras en una sartén sin aceite hasta que estén crujientes. Deja que se enfríen las tira sobre papel absorbente y sirve la sopa fría en cuencos o vasos, decorada con las bolitas de melón reservadas y las tiras de jamón crujiente.

  4. Sopa Fría de Tomate con Mozzarella

    Esta sopa fría es una variación del gazpacho andaluz, pero con un toque al estilo italiano. El tomate es el ingrediente principal, que aporta color, sabor y antioxidantes. La mozzarella es un queso fresco elaborado con leche de búfala o de vaca, que tiene una textura suave y elástica. La albahaca le da un aroma fresco e intenso a la sopa, mientras que el aceite de oliva virgen extra le da un toque saludable y sabroso.

    Ingredientes: 1 kg de tomates maduros, 250 g de mozzarella fresca, un puñado de hojas de albahaca, 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal al gusto.

    Preparación: Lavar los tomates y cortarlos en trozos antes de ponerlos en el vaso de la batidora junto con las hojas de albahaca lavadas, el aceite de oliva virgen extra y la sal. Tritúralo todo hasta obtener una sopa fina y homogénea. Si queda muy espesa puedes añadir un poco de agua fría hasta conseguir la consistencia que prefieras. Refrigera la sopa y decórala con daditos de mozzarella antes de servirla.

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