Cuando una mujer o pareja tiene a su primer hijo y se plantea ir a por el segundo, pueden surgir dudas como cuánto tiempo hay que esperar para recuperarse del primer embarazo y parto o cuál es la diferencia de edad ideal entre los dos hermanos.
Por supuesto, la decisión final de cuándo tener otro hijo es de la mujer o pareja.
RECOMENDACIONES, EMBARAZO DESPUES de un ABORTO, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Tiempo Recomendado Entre Embarazos
Tras un embarazo y un parto, el cuerpo de la mujer necesita un tiempo para recuperarse. La duración de este periodo de recuperación puede ser variable según las circunstancias particulares, pero tener un hijo de manera muy seguida al anterior puede suponer algunos riesgos.
De modo general, lo recomendable es esperar, al menos, 18 meses (año y medio) entre el parto y el siguiente embarazo. No obstante, este intervalo se alargaría hasta los 24 meses (dos años) si el primer parto fue mediante cesárea (para reducir complicaciones por la cicatriz en el útero).
En cambio, la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es esperar, al menos, 24 meses desde el nacimiento de un hijo para volver a quedarse embarazada de nuevo, lo que coincide con la recomendación para el periodo de lactancia materna de, al menos, 2 años.
Sin embargo, por otro lado, no es recomendable esperar más de 5 años entre embarazos. En este punto, es importante mencionar el riesgo aumentado de complicaciones que pueden surgir en el embarazo si la mujer tiene edad materna avanzada.
Pese a ello, la mujer o pareja debe tener en cuenta sus circunstancias personales (estado de salud, edad, acceso a control del embarazo, situación económica...) y valorar los riesgos y beneficios para tomar la decisión de cuándo tener su siguiente hijo.
Posibles Riesgos de Dos Embarazos Muy Seguidos
Cuando una mujer se queda embarazada al poco tiempo de haber tenido un hijo, puede haber más complicaciones para ella y para el bebé.
Un intervalo de tiempo menor de 18 meses entre un parto y el siguiente embarazo puede suponer un aumento en el riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer.
Incluso, si la mujer es mayor de 35 años y espera solo 6 meses para quedarse embarazada de nuevo tras un parto, podría aumentar el riesgo de mortalidad materna respecto a esperar 18 meses. Esto adquiere gran importancia si tenemos en cuenta que las mujeres de edad avanzada pueden tender a esperar menos tiempo entre embarazos por el deterioro de la fertilidad con el paso del tiempo.
Además, también hay que tener en mente los niveles de ciertos compuestos como el ácido fólico, el hierro o el calcio. Estos compuestos son importantes durante el embarazo y, si no se ha dejado tiempo suficiente para que recuperen sus valores normales, sus niveles pueden estar debilitados después del embarazo anterior. Por ello, es importante planificar la nueva gestación y tomar con antelación los suplementos nutricionales que paute el especialista.
Por otro lado, el suelo pélvico necesita recuperarse del embarazo y parto previo. Si no se deja tiempo suficiente para ello y no se realizan ejercicios para fortalecerlo (como los ejercicios de Kegel), puede haber problemas de incontinencia urinaria.
Si se espera más de 5 años desde un parto para quedarse embarazada de nuevo, habría un mayor riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y preeclampsia.
Relación Entre Hermanos Según Diferencia de Edad
Además de los aspectos médicos mencionados, a la hora de planificar cuándo es el mejor momento para tener otro hijo es habitual que la mujer o pareja valore otras cosas. Entre ellas, se encuentra la relación que tendrá el futuro bebé con su hermano mayor.
Poca Diferencia de Edad
Cuando hay poca edad de diferencia entre los dos hermanos, pueden existir las siguientes ventajas:
- Además de hermanos, serán compañeros de juegos.
- Como están en una fase similar de desarrollo, tendrán necesidades parecidas y puede ser más fácil entretenerlos y educarlos a la vez.
- Podrán ayudarse cuando vayan al colegio y quizá hay un ahorro en la compra de libros.
Por el contrario, cuidar a dos niños pequeños de edades similares es agotador. Sin embargo, esto puede convertirse en una ventaja a largo plazo: el esfuerzo inicial es mayor, pero solo se deberá pasar por este periodo una vez para criar a ambos hijos.
Mayor Diferencia de Edad
En cuanto a los hermanos que tienen una diferencia de edad mayor, se podrá dedicar más tiempo al cuidado de cada uno de ellos puesto que, cuando el bebé llegue, el mayor ya será más independiente.
Aunque exista diferencia de edad, pueden compartir juegos en diferentes roles y se podrá aprovechar algunas cosas del primer hijo para el segundo como la cuna, el carrito, ropa, juguetes, etc.
Sin embargo, uno de los principales inconvenientes cuando la diferencia de edad es mayor, son los posibles celos. El hermano mayor necesitará tiempo para asimilar que hay otra persona que ocupa también la atención que antes solo se centraba en él.
Por otro lado, en este caso los hermanos vivirán etapas de desarrollo distintas y puede resultar también extenuante atender las diferentes necesidades de los dos.
Riesgo de Coágulos Sanguíneos
El riesgo de coágulos sanguíneos está elevado por 5 veces durante el embarazo. Una de las causas es que las embarazadas tienen una mayor coagulación sanguínea, una situación de hipercoagulabilidad, que se produce para evitar el sangrado excesivo y reducir la pérdida de sangre en el parto.
Además, el flujo sanguíneo a las piernas se hace más lento por la presión del útero (que va incrementado su tamaño a medida que también crece el bebé) sobre los vasos sanguíneos pélvicos.
Sin embargo, es importante saber (para estar así alerta a los posibles síntomas) que el riesgo de coágulos sanguíneos está elevado durante el embarazo, pero también en el parto y hasta 12 semanas después, es decir, hasta 3 meses postparto.
Factores de Riesgo
Otros factores podrían estar también involucrados en que la embarazada tenga un mayor riesgo de padecer coágulos sanguíneos. Entre estos factores de riesgo se encuentran:
- Antecedentes (personales o familiares) de coágulos sanguíneos o trastornos de coagulación.
- Periodos de inmovilidad, si se hace reposo en el embarazo o en el postparto, o por otros motivos (por ejemplo, un viaje largo).
- Embarazo con edad materna avanzada (más de 35 años).
- Embarazo múltiple.
- Cesárea.
- Tabaquismo.
- Sobrepeso u obesidad.
- Hipertensión.
- Diabetes y otras enfermedades como las cardiacas o pulmonares.
En caso de darse alguna de estas situaciones, la mujer debe asegurarse de que el especialista esté al tanto cuanto antes, para que este pueda indicar las medidas preventivas que considere necesario.
Síntomas
Es posible que el coágulo se produzca en las venas profundas de las piernas (también puede ser en el brazo), lo que se conoce como trombosis venosa profunda. El coágulo puede dificultar el flujo o bloquearlo totalmente. Por ello, se recomienda acudir al hospital cuanto antes si se presentan síntomas como:
- Inflamación, hinchazón de la pierna (o brazo) afectada.
- Dolor.
- Sensibilidad cuando se toca el área afectada.
- Zona caliente.
- Piel enrojecida o que ha cambiado de color.
Sin embargo, estos coágulos pueden desprenderse y llegar, por los vasos sanguíneos, a los pulmones. Esta situación produce una embolia pulmonar (el coágulo se queda en un vaso sanguíneo del pulmón y bloquea el flujo), que es grave e, incluso, mortal. Sus síntomas son:
- Dificultad para respirar.
- Dolor o presión en el pecho.
- Tos con sangre.
- Frecuencia cardiaca rápida o irregular.
De igual modo, ante la presencia de estos síntomas se debe acudir al hospital urgentemente.
Prevención
Para prevenir la aparición de coágulos durante el embarazo y postparto, es esencial que el especialista que está llevando la gestación conozca si la mujer presenta otros factores de riesgo, ya que esta situación podría aumentar más la probabilidad de coágulos de sangre.
Si el riesgo de la embarazada de presentar coágulos sanguíneos es elevado, es posible que el especialista indique a la mujer la administración de heparina de bajo peso molecular de manera preventiva, para tratar de evitar su aparición. De igual modo, la heparina es también utilizada como tratamiento ante la aparición de un coágulo sanguíneo en el embarazo o postparto.
Por otro lado, entre las recomendaciones para prevenir la aparición de coágulos sanguíneos durante el embarazo y postparto, se encuentra:
- Estar activa, no permanecer sentada mucho tiempo y evitar la inmovilidad. Levantarse frecuentemente al menos para caminar (cada 1-2 horas).
- Mantener una correcta hidratación durante el embarazo y postparto (especialmente, si se está dando al bebé leche materna).
- Controlar el aumento de peso durante el embarazo.
- No fumar.
Además, conocer los posibles síntomas de un coágulo sanguíneo podrá alertar a la mujer para acudir al hospital lo antes posible.
La Experiencia del Segundo Parto
Si ya tienes un hijo y te encuentras embarazada de nuevo, es probable que te preguntes cómo será este segundo parto. Es muy posible que ya te hayas dado cuenta de que hay algunas diferencias entre este embarazo y el anterior.
Una de las mayores preocupaciones de las mujeres que tuvieron un primer parto complicado es que en el segundo la experiencia sea similar. Sin embargo, no tiene por qué ser así.
El motivo es que hay una fase del parto que las mujeres multíparas prácticamente se “saltan”: el borramiento del cuello del útero. Cuando una mujer que nunca ha dado a luz se pone de parto, el cuello del útero o cérvix lentamente se va estirando y volviéndose más delgado y una vez que se ha producido este proceso, empieza a dilatarse para que el bebé pueda pasar por el canal del parto.
Tras ese primer parto, el cuello del útero no recupera su estado previo. Cuando hay un segundo parto, el proceso de borramiento y dilatación es simultáneo.
Como tanto la fase de dilatación como el periodo expulsivo del parto se acortan en el tiempo, el dolor es menor.
No obstante, en un parto, aunque la mujer haya tenido varios hijos previos por vía vaginal, siempre pueden surgir complicaciones o imprevistos que aconsejen realizar una cesárea.
Si tuviste un parto por cesárea con tu primer hijo, tu segundo retoño no tiene por que nacer así. Según la doctora Mónica Martín, “si el periodo entre los dos partos es mayor de 18 semanas puede intentarse un parto por vía vaginal, siempre que previamente la gestante esté de acuerdo”.
Sí es verdad que si la cesárea anterior se practicó por desproporción pélvico-cefálica, frecuente cuando el niño es grande, o por no progresión de parto “tienen más riesgo de una segunda cesárea”, aunque no se contraindica un parto vaginal.
Las mujeres que han tenido hijos previamente suelen tener un mejor posparto, en parte porque el riesgo de parto instrumental o de desgarro es menor.
Los entuertos: Son contracciones del útero que se producen inmediatamente después del nacimiento del bebé y en los primeros días tras el parto para expulsar los coágulos que se acumulan en la cavidad uterina y para que el útero recupere su tamaño habitual.
“A partir del segundo parto como el músculo está 'dado de sí', ha perdido parte de la elasticidad y necesita contraerse con más fuerza.
Hemorragia o loquios: Son las pérdidas de sangre vaginal que se producen por la herida que la placenta dejó en la pared del útero.
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Intervalo mínimo recomendado entre embarazos | 18 meses (24 meses tras cesárea) |
| Recomendación de la OMS | 24 meses desde el nacimiento del hijo |
| Riesgos de embarazos muy seguidos | Parto prematuro, bajo peso al nacer, mortalidad materna (en >35 años) |
| Riesgos de esperar demasiado | Parto prematuro, bajo peso al nacer, preeclampsia |
