Fenilcetonuria y Lactancia Materna: Recomendaciones Actualizadas

El programa estatal de cribado neonatal de enfermedades endocrino-metabólicas tiene como objetivo principal identificar y tratar precozmente a los recién nacidos afectados. Dentro de este contexto, la fenilcetonuria requiere un manejo y seguimiento específicos, especialmente en lo que respecta a la alimentación del lactante.

La fenilcetonuria es una condición que requiere un manejo dietético cuidadoso desde el nacimiento. A continuación, se presentan recomendaciones detalladas sobre cómo abordar la lactancia materna en bebés diagnosticados con esta condición.

Manejo Inicial y Lactancia Materna

Inicialmente se suspenderá la lactancia materna o la fórmula de inicio, hasta conseguir unos niveles tolerables de fenilalanina plasmática en el recién nacido. Dado que la fenilalanina es imprescindible en una cantidad mínima para la vida humana, el tratamiento posterior consiste en restringir, no eliminar, de la dieta los alimentos que contienen más fenilalanina.

Desde que hacia 1980 se supo que la leche materna tiene menor concentración de fenilalanina que la leche de fórmula, la lactancia materna, suplementada con fórmulas especiales libres de fenilalanina, se considera hoy en día un método indicado de alimentación para lactantes afectos de fenilcetonuria, siendo menor la cantidad de leche especial necesaria en estos niños. Más de la mitad de la dieta puede llegar a ser de leche materna.

Lactancia materna | Clínica Alemana

Monitorización y Ajuste de la Dieta

Se deben realizar controles plasmáticos frecuentes, que permitirán ir variando la cantidad de fórmula especial ofertada en cada toma antes del pecho o el número diario de tomas de leche materna.

Importancia del Apoyo y la Información

Es crucial proporcionar información precisa y apoyo continuo a las madres para garantizar el éxito de la lactancia materna en bebés con fenilcetonuria. Esto incluye:

  • Educación sobre la composición de la leche materna y las fórmulas especiales.
  • Asesoramiento sobre la técnica de lactancia y la frecuencia de las tomas.
  • Seguimiento regular de los niveles de fenilalanina en sangre del bebé.

Otras Consideraciones Importantes

Hiperbilirrubinemia y Lactancia Materna

Casi todos los recién nacidos desarrollan niveles elevados de bilirrubina indirecta respecto a los niveles normales del adulto. Los bebés alimentados al pecho tienen un mayor riesgo de presentar hiperbilirrubinemia que los alimentados con fórmula, pero los riesgos conocidos de desarrollar una encefalopatía aguda por bilirrubina son tan pequeños que los beneficios de la lactancia superan con creces ese pequeño aumento de riesgo.

Además, el primer abordaje para mitigar la hiperbilirrubinemia asociada a la lactancia es asegurar que esta se realice satisfactoriamente. El inicio temprano de la lactancia materna exclusiva y el apoyo a dicha lactancia previene la aparición de hiperbilirrubinemia en rango de tratamiento si se consigue mantener un adecuado nivel de hidratación del recién nacido.

Hipoglucemia en Recién Nacidos

Durante la transición normal a la vida extrauterina, la concentración de glucosa en sangre en el recién nacido a término sano cae durante las dos primeras horas después del parto, alcanzando un nadir fisiológico que generalmente no es inferior a 40 mg/dl.

El amamantamiento temprano y exclusivo, satisface las necesidades nutricionales y metabólicas de los bebés sanos nacidos a término. Es importante el inicio precoz y exclusivo de la lactancia materna, fomentando el método piel con piel inmediato e ininterrumpido, que además ayudará a mantener la temperatura y a favorecer el establecimiento de la lactancia.

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