Los procesos de reproducción asistida pueden parecer similares y a la vez diferentes entre sí. Todos ellos están pensados para cumplir la misma finalidad: conseguir el embarazo. Cada uno de ellos tiene fases metodologías diferentes, y es el ginecólogo especialista en reproducción asistida quién evaluará cada caso y propondrá el mejor tratamiento para cada paciente.
La fecundación artificial es un conjunto de técnicas de reproducción asistida diseñadas para ayudar a las parejas o personas individuales a lograr un embarazo cuando los métodos naturales no son efectivos. Estas técnicas varían desde procedimientos sencillos como la inseminación artificial hasta métodos más complejos como la fecundación in vitro (FIV).
¿Las inseminaciones artificiales deben hacerse seguidas para mejorar las tasas de éxito?
Inseminación Artificial (IA)
Uno de los más sencillos es la inseminación artificial. Pero… ¿Qué es la inseminación artificial? ¿Qué pasos hay que seguir? ¿Cuáles son sus resultados? En este artículo te daremos la respuesta a estas preguntas, ya que no siempre se tiene una idea clara de lo que es la inseminación artificial.
La inseminación artificial (IA) es una técnica de reproducción asistida sencilla mediante la cual se introducen espermatozoides en el útero de la mujer, con el objetivo de que se produzca la fecundación y así poder aumentar las probabilidades de embarazo.
En la IA, el medico-especialista introduce a través de la vagina (transvaginalemente) una cánula para depositar los espermatozoides en la cavidad uterina. Durante todo el proceso se hace un seguimiento ecográfico (mediante ecografías) para saber cuál es el momento óptimo para la inseminación, y así aumentar las probabilidades de éxito.
Como pasa en los embarazos naturales, en la IA la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide se produce en las trompas de Falopio. Se realiza una estimulación ovárica mediante medicación hormonal, para controlar el momento de ovulación.
Todo ello hace aumentar ligeramente las probabilidades conseguir un embarazo respecto a la concepción natural, aunque el porcentaje de éxito dependerá de varios factores como, la capacidad del espermatozoide de fecundar al óvulo y la capacidad de implantación embrionaria.
Normalmente, el proceso de inseminación artificial dura unas cuatro semanas. Este proceso se lleva a cabo en el momento más fértil del ciclo menstrual de la mujer, es decir, durante la ovulación.
A continuación, detallamos los principales pasos de este proceso:
Estimulación Ovárica
La estimulación ovárica es un paso esencial en el proceso de inseminación artificial. Esto se debe a que consiste en administrar una medicación hormonal a la mujer para fomentar el desarrollo del folículo ovárico.
Esta fase se inicia con la regla y dura entre 10 y 12 días. La paciente deberá administrarse diariamente fármacos hormonales en pequeñas dosis. Con esta medicación, se pretende estimular el ovario de forma controlada para conseguir que madure más de un óvulo.
A diferencia de lo que ocurre en la fecundación in vitro (FIV), normalmente se induce el desarrollo de 1-2 folículos.
Control Folicular
Cuando el especialista comprueba a través de las ecografías que el tamaño de uno o dos folículos (estructuras del ovario en cuyo interior se desarrollan los óvulos) alcanza los 16-18 milímetros, se induce la ovulación mediante la administración de la hormona hCG (Gonadotropina Coriónica humana).
Normalmente unas 36 horas después de la inducción de la ovulación se programa la inseminación artificial. Una vez que se observa que los folículos han alcanzado un tamaño adecuado, se administra una nueva medicación hormonal para inducir la ovulación.
La hCG se suele administrar, en una única vez, sobre el día 12-14 del ciclo menstrual. Esto hace que los folículos liberen el óvulo que contienen en su interior. Estos óvulos se desplazan hasta las trompas de Falopio, en donde serán fecundados por los espermatozoides.
Capacitación o Preparación del Semen
Normalmente, la muestra de semen se obtiene por masturbación. En cualquier caso, la muestra debe procesarse en el laboratorio inmediatamente después de su obtención.
Si la IA se realiza con semen de la pareja, se recoge la muestra el día que se realiza la IA, y ese mismo día es preparada por el laboratorio. Ésta muestra se recoge mediante masturbación y después de un periodo de abstinencia de entre 3 y 5 días.
El proceso de concentrar y preparar el esperma para que contenga espermatozoides de mayor calidad (mayor número de espermatozoides móviles), se le conoce con el nombre de capacitación. Esta capacitación aumenta las posibilidades de conseguir un embarazo. Una vez la muestra de semen se ha preparado o capacitado, se introduce en la cánula de inseminación para el siguiente paso de la IA.
Cuando la IA se realiza con semen de donantes (veremos más adelante este tipo de IA), la capacitación se puede realizar antes o después de su congelación, que se realiza como mínimo 6 meses antes de la inseminación. Este semen se descongela el mismo día de la inseminación.
En el caso de que se tenga que congelar la muestra de semen de la pareja (puede haber varios motivos para que el médico decida hacerlo), se procedería igual que en el caso de la IA de donante.
Inseminación
La inseminación consiste en introducir los espermatozoides directamente en el útero de la mujer mediante una pequeña cánula.
Por regla general unas 36 horas después de la inducción a la ovulación, se realiza la inseminación en la misma consulta del médico, ya que no necesita sedación. En este paso el médico introduce la cánula que contiene los espermatozoides desde la vagina hasta el útero, en donde los espermatozoides se liberan de manera lenta.
Este proceso se realiza guiado a través de una ecografía, para así controlar donde se depositan los espermatozoides y para evitar complicaciones como rasgar paredes uterinas, que podría afectar a la implantación embrionaria.
Los espermatozoides sobreviven dentro del aparato reproductor femenino entre 3 y 5 días, pero los óvulos solo lo hacen durante 24 horas. Es por este motivo que se realiza la inseminación después de la inducción a la ovulación y no antes.
Tras la inseminación la paciente guardará reposo unos 15-30 minutos, y ya puede hacer vida normal, aunque se le recomienda no realizar esfuerzos físicos. Tras la inseminación, no es necesario que la mujer guarde reposo.
Beta Espera
En esta etapa se administra progesterona por vía oral o vaginal para promover la implantación del embrión en el revestimiento del útero, logrando así el embarazo. Pasados de 12 a 15 días desde la inseminación se comprueba si ha habido implantación del embrión. Normalmente esta prueba se realiza mediante un análisis sanguíneo donde se mira la producción de la hormona beta-hCG.
Es importante esperar al día indicado por el especialista para realizar el test de embarazo para evitar falsos negativos y positivos. El test de embarazo es un paso crucial durante el proceso de inseminación artificial.
Si la inseminación artificial resulta exitosa, se realiza un seguimiento inicial del embarazo mediante dos ecografías.
Tipos de Inseminación Artificial
La inseminación artificial también se puede clasificar según el lugar exacto donde se deposita el esperma en el aparato reproductor femenino.
- Inseminación intrauterina: El esperma se aplica en la cavidad uterina. Tal como hemos dicho antes es la más utilizada, por lo que cuando se habla de inseminación artificial en general, normalmente se refiere a la intrauterina. Es la más utilizada ya que proporciona mejores resultados, y las demás solo son utilizadas en casos muy concretos en donde la intrauterina no se puede realizar.
- Inseminación intratubárica: El semen se introduce directamente en las trompas de Falopio. Esta técnica no se utiliza con mucha frecuencia ya que se necesita una mayor intervención para dar como resultado unas tasas de embarazo iguales o inferiores a la intrauterina.
- Inseminación artificial intracervical: Los espermatozoides se depositan en el cuello uterino, esto quiere decir que tienen que viajar un camino más largo para llegar a las trompas de Falopio que con la inseminación intrauterina.
- Inseminación intravaginal: el semen se aloja en el fondo de la vagina similar a las relaciones sexuales normales. Este tipo de IA se utiliza cuando los hombres no pueden eyacular por vía vaginal, debido a problemas como la disfunción eréctil o la eyaculación retrógrada.
- Inseminación intrafolicular: El esperma se aplica directamente dentro del folículo, alrededor del óvulo. Este tipo de IA está en desuso, ya que es muy complicado desde el punto de vista técnico y puede generar algún tipo de lesión en las pacientes. Además, la IA intrafolicular no mejora los resultados de embarazo respecto a la IA intrauterina.
- Inseminación artificial con donante (IAD): inseminación llevada a cabo con el semen de donante.
¿Cuándo se Recurre a la Inseminación Artificial?
El médico especialista en fertilidad siempre valorará cual es la mejor técnica de reproducción asistida en cada una de las pacientes. Es más cercana al proceso de reproducción natural. Antes de iniciar el tratamiento, es fundamental llevar a cabo un estudio de fertilidad a la mujer y a su pareja masculina, en el caso de que la tenga.
En el caso de la mujer, el estudio de fertilidad incluye una analítica de sangre y una ecografía.
Según el tipo de paciente o la condición de cada pareja el médico especialista en fertilidad recomendará IAC o IAD. Así en parejas en las que la causa de esterilidad viene dada por la mujer, o por causas masculinas (siempre y cuando sean leves), o es de tipo desconocido se suele recurrir a IAC.
Por el contrario cuando la dificultad de obtener el embarazo viene dado por factores masculinos (severidad, enfermedades genéticas, enfermedades de transmisión sexual) o ausencia de pareja se aconseja realizar una IAD.
De todas maneras, para poder realizar una IA la paciente debe cumplir una serie de requisitos, como tener una buena permeabilidad tubárica (que no haya impedimento en las Trompas de Falopio), y que la calidad del semen sea buena. En el caso de que no sea así se descartaría la IA y se propondría una fecundación in vitro (FIV).
Por último, pero no menos importante, hay que tener en cuenta que a partir de los 37 años se suele aconsejar la FIV directamente, ya que las posibilidades de embarazo decrecen con la edad.
Resultados de la Inseminación Artificial
Hay que tener en cuenta que las tasas de éxito de los tratamientos de reproducción asistida vienen determinadas por muchos factores, y que la IA tiene menor tasa de éxito que la FIV. Según la Sociedad Española de Reproducción asistida, en su último informe del año 2019, indica que las tasas de embarazo de IAC (con semen de la propia pareja) en mujeres menores de 35 años es de alrededor del 10%. Cuando la IA se realiza con semen de donante (IAD) las tasas de éxito en el mismo rango de edad aumentan a alrededor del 17%.
Normalmente se aconsejan varios intentos de IA para conseguir el embarazo. Si después de estos intentos no ha habido concepción, el médico especialista optará por cambiar de método.
Fecundación In Vitro (FIV)
La fecundación in vitro, también conocida como FIV, es una técnica que permite la fertilización de los óvulos por los espermatozoides fuera del cuerpo de la mujer. La Fecundación in Vitro es el tratamiento más habitual en medicina reproductiva. Permite la fertilización de los óvulos por los espermatozoides fuera del cuerpo de la mujer. La FIV es un procedimiento versátil. Los óvulos empleados pueden provenir de la paciente o de una donante. La FIV es un procedimiento sumamente versátil. Los óvulos empleados pueden provenir de la misma paciente o de una donante de óvulos (Ovodonación). Asimismo, el semen puede provenir de la pareja o de un donante de semen. La técnica ha hecho posible la gestación a mujeres sin pareja o con pareja del mismo sexo (ROPA).
Cada paciente es único, por ello, cada tratamiento en el Instituto Bernabeu es individualizado. El propósito es determinar el origen de la esterilidad en la pareja y diseñar el tratamiento FIV más adecuado. En Instituto Bernabeu el estudio de fertilidad se realiza de manera personalizada para poder individualizar el tratamiento y así optimizar el resultado.
En la mujer, se explora el cérvix, endometrio, alteraciones de las trompas de Falopio y el patrón de los ciclos menstruales. El objetivo final es determinar que la fertilización in vitro (FIV) es el procedimiento de elección para tratar el problema de esterilidad y que la pareja se encuentra física y psicológicamente preparada para iniciarlo. Esta primera cita es voluntaria y la hemos protocolarizado como parte inicial a todo ciclo de reproducción asistida, sin gasto añadido para poder ayudar al paciente en el camino que inicia.
En el Instituto Bernabeu somos transparentes. ESTAMOS MUY CERCA DE TI.
Proceso de la FIV
El proceso total dura, según los casos, entre 8 y 12 días aproximadamente. Esta estimulación es clave para el éxito futuro. Conseguir el mayor número de ovocitos es importante, pero lo es más la calidad de los mismos. Por ello, periódicamente seguimos su evolución con controles ecográficos dónde diseñaremos la dosis hormonal más adecuada para optimizar su calidad. Cuando los ovocitos están maduros y han alcanzado el momento óptimo, los recogemos mediante ecografía vaginal, bajo anestesia local y sedación suave; es decir, de forma totalmente indolora.
El resultado de la fecundación (día 1 de vida embrionaria) se observará aproximadamente unas 18 horas después.
Después de su fecundación inician su desarrollo en incubadoras con un medio de cultivo que les aporta lo necesario para su crecimiento. Hay que tener presente que no todos los ovocitos se fecundarán y que no todos darán lugar a embriones viables. Habrá embriones de buena y mala calidad y otros que se bloquearán.
Alcanzada la etapa de blastocisto, se realiza la transferencia embrionaria. Un punto esencial de tratamiento. Consiste en alojar el embrión en el útero materno. Se realiza bajo control ecográfico abdominal. Depositaremos el medio de cultivo que contiene al embrión en el interior del útero.
Los embriones que no han sido transferidos y se deseen conservar, tras su vitrificación, se procede a su custodia; Tras su identificación, se depositan en un emplazamiento en exclusividad en los tanques criogénicos de nuestros laboratorios. Para completa seguridad, esta localización no es compartida ni con otras muestras, ni con otros pacientes, para protegerlos de potenciales contagios cruzados o imprecisiones.
Habitualmente, la transferencia de embriones fruto del proceso de fecundación in vitro, se llevaba a cabo en el mismo ciclo de estimulación tras el desarrollo embrionario. Por lo que en determinadas pacientes puede estar indicado congelar los embriones y posponer su transferencia a un ciclo posterior (criotransferencia) una vez se ha recuperado el endometrio.
La transferencia puede realizarse en ciclo natural haciendo coincidir la criotransferencia tras la ovulación -siempre que la paciente cuente con ciclos menstruales regulares, ya que su ovario va a ser capaz de preparar su endometrio de forma natural tal y como se prepara su útero cada mes para una teórica implantación del embrión.
El ciclo sustituido o “artificial” consiste en realizar la criotransferencia una vez se haya optimizado la receptividad endometrial con la administración de estrógenos y progesterona. Está indicada en pacientes anovuladoras, con ciclos irregulares o sin función ovárica. Aunque también podría ser conveniente en determinadas pacientes normoovuladoras.
En caso de no lograrse el embarazo el equipo facultativo que ha intervenido en el tratamiento evalua las causas del mismo y los pasos a seguir. Por lo que concertamos una cita con la paciente para transmitirle la valoración médica. Tras el test de embarazo positivo, se efectuará una ecografía aproximádamente después de dos semanas.
ICSI
El ICSI supuso una verdadera revolución en las técnicas de reproducción asistida ya que resuelve la mayoría de los problemas de esterilidad de causa masculina. La técnica se emplea para la fecundación cuando el semen presenta un bajo número, una morfología alterada, una motilidad disminuida o cuando el semen es incapaz de fecundar mediante una FIV convencional.
El procedimiento se realiza bajo un microscopio y emplea múltiples equipos de micro-manipulación que nos permiten estabilizar suavemente al óvulo y posteriormente introducir y depositar el espermatozoide en su interior. La selección del espermatozoide se basa fundamentalmente en sus características morfológicas, aunque en determinados casos pueden emplearse métodos complementarios (MACS, IMSI, PICSI).
FIV Suave (SOFT-FIV)
El FIV suave, representa una alternativa a la estimulación ovárica convencional. El objetivo es limitar el número de óvulos a ser obtenidos y de esta manera reducir la carga del tratamiento para la paciente y sin comprometer las opciones acumuladas de gestación. El SOFT-FIV precisa mucha menos medicación y -a diferencia de la estimulación clásica-, no toda es inyectable. El SOFT-FIV nace de la inquietud de ofrecer protocolos más simples y seguros.
Riesgos y Consideraciones
Por regla general la mujer puede reanudar su actividad al día siguiente de la extracción de óvulos o transferencia. Como desventajas hay que señalar que tiene un riesgo bajo de complicaciones. Entre ellas se encuentra el síndrome de hiperestimulación ovárica o el riesgo de embarazo múltiple.
La estadística muestra datos globales que no son extrapolables a un caso concreto, por lo que siempre hay que tener presente la necesidad de individualizar el pronóstico.
A continuación reflejamos la tasa de embarazo acumulado (los embarazos conseguidos tras una punción/recuperación de ovocitos.
Los procesos de fecundación artificial ofrecen diversas opciones para aquellas personas que enfrentan dificultades para concebir de manera natural. Es fundamental buscar asesoramiento médico especializado para determinar el enfoque más adecuado y personalizado.
