Hablar de familia a menudo despierta ciertas heridas, desilusiones y rencores. Una de las figuras que se dan con mayor frecuencia es la del padre ausente. Es muy posible que esta situación te sea conocida, ya sea porque la has vivido en piel propia o la has observado en tu círculo social más cercano.
La ausencia paterna no se limita solo a la falta física de un padre, sino también a aquellos que, aun estando presentes, no supieron o no quisieron ejercer su rol. La función paterna implica ser una figura de autoridad, guía y apoyo. Cuando no se cumple, puede ocasionar heridas emocionales en los niños y repercutir incluso en la edad adulta. Aunque estas lesiones no sanan de la noche a mañana, con el tiempo y el apoyo adecuado, muchas personas pueden encontrar una sensación de paz y bienestar a pesar del dolor causado por esta experiencia de vida.
El hecho de que un padre no esté presente en la vida diaria de sus hijos puede deberse a múltiples causas: largas jornadas laborales, traslado laboral, divorcio, pero también puede tratarse de una ausencia emocional.
PADRES AUSENTES: el error que DAÑA EL CEREBRO de tus hijos – Marian Rojas Estapé
¿Qué es un Padre Ausente?
¿Qué es un padre ausente? ¿Cómo te puede afectar tener este tipo de relaciones familiares? Son padres que están, pero que realmente no están. La falta de disponibilidad emocional se suele caracterizar por la insensibilidad y el desinterés. Pero, cuando esto ocurre en el caso de los padres, los niños/as quiénes lo padecen acaban sufriendo consecuencias a nivel emocional. De hecho, las primeras interacciones con los padres, marcarán mucho cómo se construirá las relaciones con los demás y con nosotros/as mismos/as.
Indiferencia o impaciencia: Los padres ausentes suelen responder a las emociones de sus hijos/as con cierta impaciencia o indiferencia. Esta dinámica, día a tras día, conlleva a crear una relación que cada vez los va separando más.
Tipos de Ausencia Paterna
- Ausencia física: El padre no está presente en el hogar de manera regular.
- Ausencia emocional: El padre está presente físicamente, pero no ofrece apoyo emocional, afecto o guía.
- Padre intermitente: Es aquel que no está presente de manera regular en la vida de sus hijos/as. Es decir, aparece y desaparece sin que haya un patrón concreto y sin que se sepa en qué momento reaparecerá.
¿Cómo es Crecer con un Padre Ausente?
Para algunas personas, esta experiencia implicó un abandono literal, donde el padre dejó el hogar y nunca regresó, o lo hizo de manera muy esporádica e inconsistente. En otros casos, los padres estuvieron físicamente cerca, pero no estuvieron disponibles a nivel emocional. A veces, al preguntarle a alguien por su familia, cuentan historias sobre sus madres, abuelos, tíos… pero cuando se menciona al padre la sonrisa se fuerza y reina el silencio. Algunos tan solo se encogen de hombros y expresan: «Pues no sé, mi padre… simplemente estaba ahí, sin más».
El hecho de crecer junto a una figura paterna que es incapaz de aportar afecto, cariño o reconocimiento, deja una sensación de vacío en el corazón de un niño que está construyendo su mundo y forjando su identidad. Desarrollarse con esta carencia es doloroso. Sin embargo, la situación impacta de manera diferente en cada niño y varía según factores como la personalidad, el entorno familiar y el nivel de apoyo emocional que reciban de otras figuras significativas en sus vidas.
Consecuencias Psicológicas de Crecer con un Padre Ausente
Crecer con un padre que no expresa afecto, no abraza, no participa en eventos importantes y no contiene, puede tener una serie de secuelas psicológicas y emocionales que afectan la vida en la infancia y en la edad adulta. Los niños necesitan recibir apoyo y afecto para desarrollarse de manera sana y segura. Esperan recibir amor y reconocimiento pero ¿qué pasa cuando en su lugar encuentran muros? El apego inseguro y la ausencia (física y/o emocional) de un padre genera confusión, sensación de vacío e inseguridad.
Cuando el trato es distante y frío, los pequeños pueden sentir ansiedad por no saber qué esperar. Desarrollan expectativas que no se cumplen y a menudo comparan la forma en que actúa su padre con la de otros padres que ven en su entorno, como los de sus amigos. A menudo, esta herida persiste hasta la edad adulta.
Efectos en la Niñez
- Apego inseguro.
- Confusión.
- Sensación de vacío.
- Inseguridad.
Efectos en la Adultez
- Problemas de autoestima.
- Problemas emocionales y psicológicos: pueden experimentar ansiedad, depresión, problemas de comportamiento y otros problemas emocionales y psicológicos.
- Problemas de conducta: pueden tener problemas para controlar su comportamiento.
- Problemas de identidad: pueden tener dificultades para desarrollar una identidad clara sin un padre presente en sus vidas.
- Dificultad para gestionar las emociones.
- Miedo al abandono.
Esta herida emocional del rechazo, perdurará eternamente en el niño, adolescente y adulto, convirtiéndose en un hambriento emocional durante toda su vida. De hecho, no olvidemos que el abuso de drogas, por citar algo, es siempre una forma de llenar un vacío emocional inconsciente.
Otros efectos negativos:
- Falta de voluntad
- Falta de flexibilidad ante nuevas situaciones
- Baja tolerancia al estrés
- Inestabilidad emocional
- Agresividad
- Falta de empatía
- Pobres límites en las relaciones interpersonales
- Relaciones inestables con los demás
- Necesidad de llamar la atención
- Síntomas depresivos o de ansiedad
- Egoísmo
- Falta de identidad
Estos son algunos signos que podrían indicar que tus padres estaban ausentes durante tu crianza:
- Baja autoestima: Pensamientos negativos automáticos hacia sí mismo. No se sentirá suficientemente bueno/a.
- Desvitalización.
- Miedos.
- Búsqueda incansable de amor, afecto y reconocimiento en los demás.
- Falta de límites en las relaciones: Las personas con padres ausentes puede sentir que deben estar disponibles para los demás todo el tiempo para que no sufran lo que ellos/as padecieron de pequeños/as.
Tampoco se trata de que nos sintamos culpables todo el tiempo, pensando que nunca hacemos suficiente. Haber crecido con padres ausentes puede haberte creado la percepción de que no puedes ser lo suficiente hacia los demás. Además, esto también puede conllevar otros problemas en la autoestima, la confianza personal, así como en las relaciones.
Es importante destacar que estos problemas no se deben únicamente a la falta de un padre masculino en la vida de un niño o niña. Los problemas también pueden surgir debido a la falta de una figura parental en general o a la presencia de un padre ausente o negligente.
¿Cómo Afecta la Herida Paterna a las Mujeres?
Una duda habitual es cómo el abandono o la ausencia paterna afecta a las mujeres. Algunas investigaciones sugieren que el impacto es distinto en comparación con los hombres, debido a las diferencias en cómo se relacionan con su identidad de género y en cómo perciben los vínculos interpersonales.
Por ejemplo, un estudio difundido en PLoS One plantea que la ausencia del padre y las relaciones familiares disfuncionales se relaciona con niñas y mujeres que adoptan comportamientos más «masculinos» en términos de actitudes y personalidades. Por otro lado, la falta de una figura paterna sólida puede hacer que sean más propensas a desconfiar de los hombres en la edad adulta. Como respuesta, es frecuente que establezcan relaciones basadas en el miedo al abandono, la necesidad de control y la inseguridad.
Es crucial aclarar que algunas mujeres pueden tener dificultades emocionales debido a la herida paterna, mientras que otras pueden desarrollar relaciones saludables independientemente de esta ausencia.
¿Cómo Superar el Abandono de un Padre?
Ahora que has crecido, ves las cosas desde otro ángulo. Es posible que hayas aprendido a convivir con el dolor de la herida y que valores el esfuerzo que hizo tu madre por suplir las carencias de tu padre. Sin embargo, el vacío del padre ausente sigue ahí, como una sombra del pasado que insiste en ser atendida. Es de esos sentimientos que no se esfuman con facilidad. De hecho, es común que resurjan en noches de insomnio, fechas importantes o momentos de soledad.
Si te preguntas cómo sanar la herida del abandono paterno de forma definitiva, debes saber que no hay un camino único ni una solución rápida. Cada persona tiene su propia forma de sanar y lo que funciona para una puede no funcionar para otra. No obstante, aquí hay algunas recomendaciones que podrían ayudarte en este proceso:
- Recuerda que tu padre es un ser humano: Tu papá fue un hombre que no supo ejercer su rol. ¿Los motivos? Tal vez no tenía las herramientas, cometió errores de los que no pudo reponerse o enfrentó desafíos personales que limitaron su capacidad para amar y cuidar. No se trata de justificar sus acciones, sino de comprender qué hay detrás de ellas y, lo más importante, reconocer que no tienes responsabilidad en ello. Pero, una vez que logres verlo desde una perspectiva más compasiva, podrás comenzar a liberarte del peso emocional que cargas y seguir adelante.
- Sé consciente de tus emociones y valídalas: Que entiendas que tu padre es un ser de carne y hueso, y, por ende, comete errores, no significa que debas restar importancia o ignorar lo que sientes. Si nunca te has tomado el trabajo de reflexionar sobre cómo te afectó haber crecido con un padre ausente, es crucial que lo hagas. Es una oportunidad para explorar tus emociones y darles el reconocimiento que merecen. Ignorar tus heridas no las hará desaparecer, al contrario; las intensificará. Entonces, permítete expresarlas y canalizarlas. Si sientes ganas de llorar, gritar, maldecir, abrazar, pues adelante.
- Cuida a tu niño interior herido: En aquel entonces, no tenías los recursos necesarios para cuidar de ti mismo. Eras una criatura. Pero hoy, como adulto, tienes la capacidad de brindarte amor y atención. Identifica qué necesidades no fueron cubiertas cuando eras pequeño y encuentra formas de satisfacerlas hoy. Por ejemplo, si tu padre no te hizo sentir importante, puedes trabajar en apreciar tu valía por ti mismo.
- No asumas responsabilidades ajenas: No eres responsable de las decisiones o acciones de tu padre. Su ausencia no tiene que ver contigo, sino con él. Insistimos en este punto: el abandono no refleja cuánto vales como persona ni significa que hayas fallado de alguna manera. Sin importar las decisiones que hayan tomado los adultos que te rodeaban, eres una persona digna de amor y respeto. Entonces, en lugar de cargar culpas injustas, enfócate en cuestionar creencias limitantes sobre ti y en construir tu propio camino hacia el bienestar.
- Si estás preparado para hacerlo, perdona: Perdonar a alguien que nos hizo mucho daño no es tarea fácil. Tampoco obligatoria. Sin embargo, puede ser un paso transformador para sanar la herida de abandono de un padre. No se trata de excusar lo que hizo ni de olvidar lo que pasó, sino de liberarte del sufrimiento que conlleva el resentimiento. Eso sí; no tienes que forzarte a hacerlo si aún no estás listo. El perdón es un proceso personal que puede resultar desafiante y llevar tiempo. Respeta tu ritmo y tus emociones. Nadie mejor que tú sabrá cuándo es momento de dar ese paso.
Otras recomendaciones:
- Sanea a tu niño/a interior: Al crecer con padres ausentes podemos sentir que no hemos sido validados/as por ser nosotros/as mismos/as.
- Aprende a tranquilizarte: Un padre no disponible emocionalmente puede implicar que no hayas aprendido a lidiar con las emociones difíciles que pueden surgir en determinados momentos.
- Empieza a poner límites: Una de las claves para sanear nuestro niño/a interior es empezar a expresar nuestros límites a los demás.
- Analizar tu comportamiento y buscar acompañamiento para ello. Puede deberse a traumas, falta de preparación de la paternidad o paternidad inesperada, problemas familiares/sociales, etc.
- Respeta sus límites.
- Habla con tus hijos/as desde la sinceridad y la emoción. No les mientas, esto puede hacer que se sientan peor. Tampoco evites la conversación puesto que esto puede hacer que se imaginen escenarios peores que la realidad y que aumente su malestar.
La Importancia de la Figura Paterna
En su informe, el 'think tank' The Family Watch quiere resaltar la importancia de la figura paterna en la sociedad actual. Sobre el cambio experimentado en los roles familiares -qué debe hacer un padre, qué debe hacer una madre o qué deben hacer ambos- Calvo cita en su investigación un estudio de Naciones Unidas que constata cómo los hombres que se han criado sin la figura paterna son menos proclives a involucrarse a fondo en la crianza de sus hijos.
Para esta profesora, el éxito de cualquier política de conciliación que quiera permitir las máximas aspiraciones laborales de las mujeres pasa por tener en cuenta a los padres. A favor de esta conciliación entre vida laboral y familiar están tanto ellas (86,6%) como ellos (90,9%).
La investigadora, que también ha dedicado esfuerzos a estudiar la brecha masculina en el fracaso escolar, llama la atención sobre el hecho de que en España apenas haya estudios sobre las consecuencias psicológicas en los hijos de una crianza sin padre, como sí se han hecho en otros países, sobre todo en EEUU.
En el informe de Calvo se constata que, de ocurrir un divorcio, las investigaciones demuestran que la relación con padre-hijo puede acabar desapareciendo de ahí que insistiera en que "los padres aportan consecuencias muy beneficiosas para sus hijos".
Según los estudios citados en el informe, 10 años después de un divorcio sin custodia compartida, sólo uno de cada 10 hijos mantiene un contacto semanal con su padre. El vínculo se pierde con más facilidad con los padres que nunca formalizaron el matrimonio con la madre, según explica Calvo, de ahí que mencione una iniciativa que puso en marcha Barack Obama para fomentar los matrimonios y la mayor involucración de los padres en la educación de los hijos.
María José Olesti, directora general de The Family Watch, cree positivo que se alarguen los permisos de paternidad y ve necesario que se deje de asociar la conciliación sólo con las madres. "Ambos progenitores son imprescindibles", dijo.
"Las investigaciones muestran unas conclusiones abrumadoras sobre los beneficios de la implicación paterna en la educación y crianza de los hijos. Sensu contrario, los estudios llaman la atención sobre las consecuencias negativas de la falta de implicación de los progenitores masculinos en todos los ámbitos (pobreza; exclusión social; drogadicción; fracaso escolar; violencia de género; salud mental de los hijos...)", dice Calvo en la introducción de un informe que ha sido una prolongación de libros suyos anteriores, como Padres destronados.
En el estudio se detalla que la figura paterna no tiene por qué referirse al padre biológico, ya que puede asumirla otros familiares, padres adoptivos o padrastros. En el estudio, Calvo ha querido tratar dos tipos de ausencia paterna, la física y la psíquica.
Ya se trate de mamá o de papá quien esté ausente en casa, los niños sufren las consecuencias de ese vacío.
Buscando Ayuda Profesional
Aprender a gestionar las emociones o a mejorar tu autoestima puede ser difícil en el caso de que hayas sido criado/a por padres ausentes. En muchos casos, las heridas que deja un padre ausente pueden ser profundas y difíciles de superar por cuenta propia. Si este es tu caso, la recomendación principal es que busques a un psicoterapeuta.
Las informaciones publicadas no sustituyen en ningún caso la relación entre el paciente y su psicólogo. Las heridas de la infancia influyen en el presente, pero no tienen por qué determinar el futuro.
