El embarazo es un momento increíble en la vida de una mujer, aunque a veces aparezcan síntomas que, por suerte, suelen tener remedio. Por ejemplo, el dolor de espalda. En el embarazo, es común que aparezca la falsa ciática, que se da cuando el nervio ciático se ve afectado por la inflamación de la musculatura que lo acompaña en su recorrido. ¡Pero no todo son malas noticias! La ciática en el embarazo puede prevenirse y tratarse, te cuento cómo en las próximas líneas.
Ejercicios para la ciática durante el embarazo - estiramientos para ciática
¿Qué es la Ciática y la Falsa Ciática?
Empecemos por explicar qué es la ciática. Una presión o daño de esta estructura, puede provocar dolor, sensación de hormigueo o pinchazos. Hablamos de una falsa ciática, cuando el origen del dolor existe por un compromiso a lo largo de su recorrido, ya sea por el músculo piramidal o la articulación sacroilíaca como consecuencia de los cambios generados durante el embarazo. También se puede ver afectado por la inflamación o hipersolicitud de la musculatura que lo acompaña en su recorrido. Como puede ser el músculo piriforme o piramidal de la cadera. En este caso, hablamos de pseudo ciática o la falsa ciática.
La falsa ciática suele imitar los síntomas de la ciática real. Sin embargo, se trata de una afección distinta. Solemos confundir el síndrome del piramidal con la falsa ciática. Estaríamos ante un síndrome del piramidal si el nervio ciático lo atrapa el músculo piramidal, y para eso el nervio ciático tendría que atravesar el músculo piramidal o bien pasar por debajo de este.
Causas de la Ciática en el Embarazo
El embarazo es una etapa que va acompañada de grandes cambios en el cuerpo de la mujer. A medida que avanza, se producen cambios hormonales y fisiológicos. La pelvis se ensancha para albergar al bebé, las articulaciones se vuelven más móviles, los ligamentos se estiran, los músculos modifican su longitud y como consecuencia cambia la postura corporal y aumenta la presión en la columna. Todos esos cambios, pueden generar molestias o dolores, como por ejemplo, la ciática o falsa ciática en embarazadas.
Lo más probable es que la ciática en el embarazo aparezca en el segundo o tercer trimestre, aunque puede darse antes. Esto es debido a que el tamaño del útero ya es considerable, el centro de gravedad se ve alterado y, en consecuencia, ampliamos la base de sustentación con una rotación externa de cadera. El augmento de tamaño del útero (¡puede aumentar hasta 20 veces su tamaño a medida que avanza el embarazo!), puede generar presión sobre el nervio ciático. La relajación de musculatura abdominal y los cambios posturales importantes que se dan durante el embarazo, repercuten en un aumento de la tensión en la zona lumbar y pueden, de este modo, provocar ciática.
Por ejemplo, solemos adoptar una postura en la que augmentamos la curvatura de la columna (hiperlordosis de la gestación), para equilibrar el cambio en el centro de gravedad. Además de aumentar la lordosis lumbar, el aumento de peso de manera irregular en algunos casos, este provoca que tengamos que aumentar nuestra base de sustentación, con una rotación externa de la cadera. Cargar peso y realizar movimientos bruscos, como te decía en el apartado anterior. Por ejemplo, ojo con coger en brazos a tus hijos mayores. Debes cuidar tu postura en todo momento, sentir que la zona abdominal está activada y te ayuda a realizar el esfuerzo. En caso de sentirte rendida, te darás cuenta de que te resulta imposible mantenerte bien colocada y eso significa que tu sistema músculo esquelético estará sufriendo.
Existen diferentes factores y cada embarazada presenta unos concretos, aunque los más comunes son:
- Antecedentes de hernia/protrusión discal.
- Antecedente de dolor lumbar previo al embarazo.
- Estilo de vida sedentario.
- Aumento excesivo de peso en el embarazo.
¡Embarazo y sedentarismo no son una buena combinación! Según varias investigaciones al respecto, también son más propensas a sufrir ciática las embarazadas más jóvenes, aquellas que duermen pocas horas y las que sufren depresión postparto.
Causas de la Falsa Ciática
Si se sobrecarga el músculo piriforme o piramidal por alguna causa, este comprime el nervio ciático y aparece dolor en el glúteo, la espalda y las extremidades inferiores. Practicar deporte en exceso o de alta intensidad puede provocar la aparición de dolor piramidal. Unos malos hábitos posturales en el trabajo y en las actividades cotidianas también pueden causar el síndrome piramidal. Desviaciones o deformaciones de la columna vertebral como la escoliosis o en la pelvis pueden provocar falsa ciática.
Síntomas de la Ciática en el Embarazo
Los síntomas de la ciática pueden manifestarse en cualquier etapa del embarazo, no obstante, es más común a partir del segundo trimestre. El dolor de la ciática puede llegar a irradiadiarse por todo el trayecto del nervio ciático. Por ejemplo, puede que sientas desde un hormigueo o entumecimiento, hasta pequeñas punzadas o un intenso dolor en alguna o varias de las zonas mencionadas. Cuando los síntomas son severos, puede que tengas dificultades para andar y para estar de pie, parada. En caso de que estos síntomas empeoren o vayan asociados a dolor de cabeza intenso, debilidad muscular, falta de coordinación o de sensibilidad en las piernas, fiebre, etc.
- Dolor intenso en glúteo, muslo, pantorrillas y en ocasiones hacia el pie
- Hormigueo irradiado hacia a la pierna
- Debilidad en las piernas, con frecuencia la dominante
- Alteraciones de sensibilidad: calambres, quemazón, entumecimiento
- Dolor en zona lumbar que puede empeorar al toser o estornudar
- Dolor que se manifiesta al pasar mucho tiempo sentada, al estar de pie y al caminar.
Tampoco te conviene estar de pie y parada durante mucho tiempo.
Síntomas de la Falsa Ciática
En el síndrome piriforme, el dolor se concentra en el glúteo, en la zona central. De tratarse de una ciática real, el dolor puede irradiarse hasta los pies mientras que no suele ser así en la falsa ciática. Dificultad y dolor al sentarse que se intensifica en esta postura.
Tratamiento de la Ciática Durante el Embarazo
¡La ciática durante el embarazo se puede tratar! Claro que sí. Hay muchas opciones de tratamiento disponibles y la mayoría de los casos se pueden resolver con una combinación de terapias.
- Evita estar sentada durante largas horas: Por ejemplo, evita estar sentada durante largas horas y hacerlo con las piernas cruzadas. ¡Levántate a menudo de la silla y muévete! Asimismo, te recomiendo que utilices una fitball (pelota grande). Ésta te ayudará a mantenerte sentada en una buena postura y, además, debido a la inestabilidad que ofrece, la musculatura más profunda de la espalda (responsable de tu postura) se mantendrá en un flujo de trabajo constante. Empieza combinando ratitos sentada en la silla, con espacios de tiempo sentada en la pelota. Y, poco a poco, ve aumentando los ratos en la fitball y ve reduciendo el uso de la silla.
- Moviliza y fortalece tu espalda: Concretamente, es clave que trabajes la movilidad del músculo piramidal y de toda la musculatura de la pelvis.
- Calor o frío: En algunas ocasiones el calor alivia el dolor o, por lo contrario, el frío ayuda a calmar las molestias provocadas por la ciática en el embarazo. ¡Prueba ambas opciones y elige la que mejor te funcione!
- Fisioterapia y osteopatía: Cuando aparezca el dolor de ciática en el embarazo, o incluso como método de prevención, estos especialistas pueden ayudarte. La fisioterapia y la osteopatía son eficaces para combatir la ciática en el embarazo.
¡Por cierto! En las estaciones cálidas el dolor de ciática suele disminuir. Parece mentira, pero, vivir la recta final del embarazo en julio y agosto, tiene ventajas como esta.
Tratamiento Fisioterapéutico
Es importante establecer un correcto diagnóstico mediante la valoración inicial, ya que se puede confundir con otras alteraciones comunes del embarazo, como el dolor lumbar no especifico, calambres y dolor pélvico. Una vez establecido el diagnostico, se procederá a elaborar el plan de tratamiento. Esta alteración se abordara mediante:
- Educación postural y ergonómica.
- Terapia manual para aliviar las molestias (masoterapia, estiramientos, movilizaciones).
- Ejercicios para fortalecer músculos de la espalda y abdomen.
- Trabajo de suelo pélvico.
La fisioterapia además de ayudar a aliviar el dolor, se centra en mejorar el bienestar de la madre durante el proceso del embarazo, se trabajará también la movilidad, la fuerza que, a su vez, favorecerá el parto y también ayudará en periodo posparto.
Tratamiento para la Falsa Ciática
Para ello, se suele iniciar un tratamiento del síndrome piramidal de forma escalonada. La fisioterapia para el síndrome piramidal puede incluir diferentes técnicas. Otra opción son las infiltraciones con toxina botulínica para bloquear temporalmente la actividad nerviosa en los músculos comprimidos.
El objetivo del tratamiento debe ser eliminar las causas que favorecen el espasmo muscular. Por otro lado, y fundamental en el tratamiento, es relajar el músculo piramidal. Tratar la contractura muscular con técnicas no invasivas de presión de los puntos gatillo miofasciales. Revisar las estructuras óseas donde se inserta el músculo. Ya que por afectación de su movilidad y biomecánica pueden causar tensiones en el músculo.
Prevención de la Ciática en el Embarazo
Para acabar es importante hablar de prevención. ¡Porque la mejor medicina contra la ciática es tomar medidas para prevenirla!
- Ejercicio: Dentro del programa de ejercicio que realices durante el embarazo, va a ser fundamental estirar la espalda y fortalecerla, para tener una mayor estabilidad, flexibilidad y evitar dolores en esta zona. Aquí puedes leer qué necesita tu cuerpo en cada fase del embarazo, a nivel de ejercicio físico. ¿No sabes por dónde empezar? En nuestras clases de ejercicio para embarazadas podemos ayudarte a mantenerte activa durante los nueves meses de gestación, de forma segura. ¡Vamos a prevenir cualquier tipo de dolor de espalda! Apúntate y verás qué bien te sienta entrenar y compartir este momento de autocuidado con otras mujeres embarazadas.
- Postura: Presta atención a tu postura: la espalda debe estar erguida. Como te decía más arriba, no permanezcas de pie o sentada, en la misma postura, durante demasiado tiempo. Tu cuerpo necesita movimiento.
- Levantamiento de peso: Si te ves obligada a hacerlo, agáchate flexionando las rodillas, para que sean las piernas las que realicen el esfuerzo.
- Calzado: No son recomendables para la salud de tu espalda y menos, en estos momentos de grandes cambios en tu cuerpo. Los zapatos de tacón aumentan la presión en los dedos de los pies, en las rodillas y en la espalda.
Durante el sueño, se recomienda utilizar un cojín entre las piernas al acostarse de lado o debajo de las rodillas al acostarse boca arriba. Para evitar la inflamación y el dolor del nervio ciático durante el embarazo, lo ideal sería que se practicase actividad física regularmente. A partir del primer trimestre se aconseja practicar ejercicio físico moderado.
Rutinas Adicionales para Aliviar el Dolor
- Reducir la duración de los paseos: Caminar a buen ritmo durante el embarazo es muy beneficioso para todo el cuerpo, en cambio con una ciática cualquier actividad de la musculatura de la espalda o de las piernas aumenta el dolor.
- Estiramientos con un balón pequeño: Tumbada boca arriba, coloca un balón pequeño (blando) debajo de la pelvis. Lleva las rodillas (separadas) hacia el pecho y sujétalas con las manos. Permanece en esta posición un rato y deja que toda la parte posterior de la pelvis se estire.
- Viajes: Si tienes que viajar en coche, avión o autobús: fragmenta el viaje, detente cada 2 horas o menos y levántate para estirar las piernas. Utiliza un cojín pequeño para apoyar la zona lumbar y sentarte con la pelvis en posición neutra.
- Masajes con pelota de tenis: Realiza masajes con una pelota de tenis (previamente refrescada en la nevera o en el congelador): tumbada boca arriba, coloca la pelota debajo del glúteo y mueve la pelvis masajeando la zona dolorida.
- Dormir de lado: Duerme del lado no afectado con un cojín grande entre las piernas: esto permitirá mantener las caderas alineadas y la columna sacrolumbar liberada.
- Duchas de contraste: Dúchate con agua fría y caliente, ya que el contraste de temperatura baja la tensión muscular.
- Estiramientos: Estira todos los días la zona de la musculatura de glúteos (normalmente esta parte del cuerpo está más afectada en una ciática).
Con estas rutinas para aminorar el dolor de ciática en el embarazo, harán que tu embarazo sea más llevadero.
Espero que este artículo te ayude a prevenir y/o tratar este molesto dolor, tan frecuente durante la gestación. Compártelo con otras embarazadas para ayudarlas también a ellas a combatir la ciática.
