Nino Bravo, una de las figuras más icónicas de la música española, mostró un talento musical excepcional desde muy joven. Creció en Valencia, donde formó sus primeros grupos musicales, destacando rápidamente por su voz y carisma.
El 16 de abril de 1973, España perdió a una de las grandes voces de nuestro país. José Manuel Ferri Llopis, más conocido como Nino Bravo, fallecía en un accidente de coche en la carretera de Valencia a Madrid, a la altura de Villarrubio, en la provincia de Cuenca. El cantante viajaba junto a otros tres pasajeros, José Juesas y los integrantes del dúo Humo. Él fue la única víctima mortal del siniestro.
Si el funesto accidente conmovió a la población española, puede imaginarse lo que supuso para su familia. Nino Bravo acababa de contraer matrimonio (el 20 de abril de 1971) con la jovencita María Amparo Martínez, y en enero de 1972 nació su primera hija, a quien bautizaron con el nombre de la madre. Apenas un año pudo disfrutar Nino Bravo de su primogénita, pero no pudo conocer a su segunda hija, puesto que María Amparo estaba embarazada cuando el cantante murió. Eva nació meses después de la tremenda desgracia y solo supo quién había sido su padre a través de los recuerdos de su madre y el inagotable cariño que la gente le profesaba.
Este artículo explora la vida de Eva Ferri, hija de Nino Bravo, y su dedicación a mantener viva la memoria de su padre. A través de entrevistas y eventos conmemorativos, Eva comparte sus recuerdos y el impacto duradero de Nino Bravo en la música y la cultura española.
Infancia y Recuerdos
Eva Ferri, quien hoy es una mujer de 52 años, hubo de aprender a crecer sin un padre de quien se hablaban maravillas. “Mi hermana y yo -dice- lo hemos tenido siempre muy presente. No estaba físicamente, pero no ha dejado de estar con nosotras. Todo el mundo hablaba de él. Todas sus cosas estaban en casa, hasta que trasladamos muchas al museo. La música de mi padre nunca dejó de sonar en casa. No tengo recuerdo de un instante concreto en que yo pensara: ‘¡Mi padre es Nino Bravo!’. Supe que era cantante, y así he vivido, nada más. Te vas haciendo mayor y te vas dando cuenta de quién era. Lo mismo habría ocurrido si él hubiese estado”.
Su madre fue la encargada de recordar a la familia todo lo que su padre había hecho en vida. Ella nació con la historia ya presente en casa, sabiendo que la mujer estaba embarazada en el momento de producirse el accidente. "Desde que tenemos uso de razón, hemos vivido rodeadas de mi padre, como padre y persona familiar, y también como artista. Una imagen brillante".
La música de mi padre nunca dejó de sonar en casa. No tengo recuerdo de un instante concreto en que yo pensara: ‘¡Mi padre es Nino Bravo!’. Supe que era cantante, y así he vivido, nada más. Te vas haciendo mayor y te vas dando cuenta de quién era. Lo mismo habría ocurrido si él hubiese estado”.
Nino Bravo en 1970. Fuente: Wikipedia
El Legado Musical
Aunque la mayoría del público conserva en su recuerdo al genial Nino Bravo, las generaciones más jóvenes solo disponen de vagas nociones que quién fue y qué representó, no solo en la música española, sino en la sociedad de nuestro país. Eva lo describe en estos términos: “Aparte de que ha sido uno de los grandes que ha dado España, ha conseguido traspasar la barrera del tiempo. Y hacerlo sin estar, lo que es muy complicado. Que un cantante después de cinco décadas siga siendo un referente es increíble. La gente lo tiene como banda sonora de sus vidas, de cumpleaños, celebraciones, tristezas… Nino Bravo ha quedado como himno. Tenía un carisma especial que cuando salía a cantar, solo con su presencia llenaba el escenario, sin apenas moverse, porque no era de bailar. Transmitía verdad: todo lo que canta, te lo crees y te llega al corazón. Eso por no hablar de su voz de tenor; podría haber cantado lo que le diera la gana”.
Tanto Amparo como Eva han crecido escuchando la música de su padre, igual que sus hijos. En el caso de Eva, además, pudo homenajearle en 1997, cuando grabó la canción "Vuelve" junto a la voz de su padre. "Yo he tenido la oportunidad de poder cantar con él también. Fue una experiencia… lo más cerca que he estado de él", recuerda.
Homenajes y Conciertos
Dentro de poco, el próximo 6 de septiembre, Eva volverá a sentir muy cerca a Luis Manuel Ferri Llopis (nombre real de Nino Bravo): actuará junto a grandes artistas de la música como Víctor Manuel, David Bisbal, Pablo López, Malú, Marta Sánchez, Chambao, Niña Pastori, Miguel Poveda, Antonio Carmona, entre otros, en el concierto de homenaje Bravo, Nino, en el Roig Arena de Valencia. Porque Eva también canta, como su célebre padre. De hecho, en 1997 Eva y Nino Bravo grabaron a dúo, de forma virtual, como es lógico, el tema “Vuelve”, uno de los clásicos del vocalista valenciano. La colaboración formó parte del disco Duetos 2, en la que también participaban Raphael, el Dúo Dinámico, Mocedades y varios más.
“Hago mis pinitos”, aclara Eva, modesta. “Lo que he heredado de mi padre es tener la base de artista. Si él hubiese vivido, me habría dedicado a cantar. Al no estar él, esa parte de mi vida también se terminó. Tengo mucho oído y buena afinación, pero sin él no es lo mismo. Estoy superfeliz, porque el poder cantar en el concierto es un sueño hecho realidad”. La idea del evento surgió como celebración del que habría sido el 80º cumpleaños de Nino Bravo, iniciativa inspirada en el concierto que tuvo lugar en 1973, tras la muerte del artista, y en el que cantaron Julio Iglesias, Víctor Manuel y otros.
Desde que tenemos uso de razón, hemos vivido rodeadas de mi padre, como padre y persona familiar, y también como artista. Una imagen brillanteDe vuelta al programa de miércoles de Y ahora Sonsoles, Martín Frías ha tenido la oportunidad de contar cómo fue el último reportaje fotográfico que le realizó, y que acabaría publicándose a título póstumo después de su accidente.
Eva ha cantado en varios conciertos interpretando el repertorio musical paterno. Y volverá a hacerlo el próximo 27 de abril en el Palau de les Arts de Valencia, acompañada de la Banda Municipal.
La Familia y el Recuerdo
El repentino dolor destrozó a su esposa, María Amparo, quien en el momento de la muerte de Nino Bravo tenía solo 22 años. Era una chica joven, enamorada, ilusionada y que estaba empezando a crear una familia. “Le cambió la vida de la noche a la mañana”, corrobora Eva. “Aunque eso le pasa a personas anónimas constantemente. Su primera prioridad fue protegerse, porque yo tenía que nacer; se centró en eso. Recibió el apoyo de la familia. Pero aquello le pasa a cualquiera y le deja hecho polvo. Empezó a trabajar, no le fue bien, y más tarde lo dejó”.
De esa faceta extramusical, Eva tiene mucho que contar, pues si no la vivió, acumula referencias de primera mano. “Fuera de los escenarios le gustaba estar con su familia, sus amigos… Era divertido, le gustaba salir, cenar, comer, tomarse una copa… Mi madre me lo describe como una persona que en la cercanía era una pasada y con quien la gente quería estar. Él hacía kilómetros y kilómetros para ver a mi madre y mi hermana. Quería estar en su casa todo el tiempo que pudiera”.
María Amparo nunca volvió a casarse. “Ha tenido novios, pero casarse otra vez, jamás. Y se dice pronto, después de cincuenta y dos años. Su marido murió cuando estaban más enamorados de la vida. Aunque lo ha superado, no hay nadie que pueda ocupar ese lugar. No ha tenido relaciones largas. Me habría gustado que le salieran las cosas bien sentimentalmente. Pero se ve que ha sido imposible. Si la mayoría de la gente no ha podido olvidar a Nino Bravo sin tenerlo cerca, en mi casa ha sido imposible. Para mi abuela, que era su yerno, fue como si perdiera un hijo. Mis tíos… Todos están marcados por su muerte. Mi padre, en familia, ejercía de paraguas. Todo giraba alrededor de él”.
| Nombre | Relación con Nino Bravo |
|---|---|
| María Amparo Martínez | Esposa |
| Amparo Ferri | Hija |
| Eva Ferri | Hija |
El Museo y el Legado Continuo
Tras donar la mayoría de objetos personales del cantante al Museo Nino Bravo en Aielo de Malferit (Valencia), la familia solo conserva algunos recuerdos; entre ellos, su cartera, sus carnés, su bolsito de mano… y sus gemelos, que Eva y María Amparo se han repartido como buenas hermanas. Pende del cuello de Eva Ferri un colgante que lleva engarzado un gemelo de oro, de los que sujetaban antaño los puños de las camisas de caballero. Las iniciales “NB”, correspondientes a Nino Bravo, su padre, lucen grabadas en la bruñida pieza, que ella me acerca para que examine. “Es algo de lo que no me puedo desprender”, afirma con contenida emoción. “Solo me lo quité en una ocasión, cuando mi hija fue a Irlanda a estudiar: ‘Para que el abuelo te proteja’. Ya no me lo quito nunca”.
Con este proyecto, impulsado por sus hijas, deseamos que Nino Bravo permanezca siempre presente para todo el público. Nuestras rutas están adaptadas a diferentes grupos de edades, para que la experiencia sea completa y edificante. Disfruta explorando la vida y obra de este legendario artista.
Amparo, al igual que su hermana, mantiene vivo el legado de su padre a través de los clubs de fans, el museo en la localidad natal del cantante y prestando apoyo a distintas iniciativas, como un reciente documental y un podcast que quiere rendir homenaje al artista valenciano.
Museo Nino Bravo en Aielo de Malferit, Valencia. Fuente: Turismo Valencia
