Durante las ecografías de control del segundo y tercer trimestre del embarazo, el ecografista puede detectar una "ectasia" en el riñón o en las vías urinarias del feto. Esto significa que existe una dilatación o ensanchamiento en alguna zona por donde pasa la orina. Cuando la dilatación es en la pelvis renal se habla de 'ectasia piélica'. Es el lugar más frecuente de dilatación, pero también puede aparecer en otras zonas: en cálices, uréteres o uretra.
Al ver la ecografía me han dicho que mi bebé tiene los riñones dilatados, ¿qué és eso?
¿Qué es la Pelvis Renal?
La orina se forma en el riñón. Desde que se produce hasta que sale al exterior sigue el siguiente camino: cálices renales - pelvis - uréter - vejiga - uretra.
La pelvis forma parte de ese camino. Es como un embudo que recoge la orina de los cálices mayores del riñón y la envía a los uréteres.
Riñón seccionado.
Riñones y vías urinarias.
Frecuencia y Causas de la Ectasia Piélica Fetal
Se detecta entre el 0,6 y el 4,5% de los embarazos. Es más frecuente en el sexo masculino y en el lado izquierdo. Puede darse en ambos lados en un 18,5% de los casos.
La mayoría de las ectasias son dilataciones transitorias. Pueden explicarse por:
- Variaciones normales del feto: si produce demasiada orina o la vejiga no le funciona bien en algún momento o por pequeños grados de obstrucción pasajera en el trayecto urinario.
- Factores maternos, como haber bebido en exceso.
Casi el 80% de los fetos con diagnóstico ecográfico de 'ectasia piélica' en el segundo trimestre, tienen una resolución o mejora de los hallazgos en la ecografía en el tercer trimestre, con baja posibilidad de secuelas tras el nacimiento.
Al nacer, se siguen observando sólo un 30-40% de las dilataciones. De éstas, el 30-40% se resuelven por sí mismas, en los primeros años de vida (al año han desaparecido el 56% y a los 3 años el 80%).
Se trata, por tanto, de un diagnóstico ecográfico. No significa siempre que el bebé al nacer vaya a tener un problema. Las dilataciones que persisten semanas después del nacimiento, pueden ser expresión de alguna anomalía en el riñón o de un obstáculo en la vía urinaria. Cuando se produce un obstáculo al paso de la orina, ésta se va acumulando y produce una dilatación de la zona previa a la obstrucción.
Grados de Ectasia Piélica
El médico que hace la ecografía durante el embarazo, mide el tamaño de la pelvis renal fetal en su diámetro antero-posterior. En general, si en el tercer trimestre de embarazo es menor de 7 mm se considera normal. Entre 7 y 9 mm se habla de dilataciones leves, la mayoría de éstas desaparecen posteriormente. Entre 10 y 15 mm se llaman moderadas y por encima de 15 mm se consideran graves.
Existe el término de hidronefrosis que también significa dilatación de la vía urinaria. Se emplea, por lo general, para referirse a una dilatación severa, por encima de 20 mm.
Otros Factores de Riesgo en la Ecografía Prenatal
Sí, por ejemplo:
- Dilatación en los cálices mayores, en los uréteres o en la vejiga.
- Alteración en ambos lados.
- Algunas alteraciones ecográficas del riñón, como: la no diferenciación clara entre la corteza y la médula renal, por daño en el tejido renal; el aumento de los ecos en el parénquima renal (hiperecogenicidad renal); o un aumento en la longitud del riñón.
- Oligoamnios (disminución del líquido amniótico en el que está sumergido el feto). En el último trimestre del embarazo casi todo el líquido amniótico es orina fetal, si este líquido está disminuido y no es por rotura de la bolsa, puede indicar que el riñón fetal no está funcionando bien.
¿Cuándo Adelantar la Ecografía?
Solo si la dilatación es bilateral y la vejiga está dilatada convendría nueva ecografía en 4-6 semanas.
Posibles Problemas al Nacer
En el caso de que el recién nacido siga con la dilatación hay que buscar una serie de trastornos:
- Anomalías que provocan obstrucción:
- La más frecuente es un estrechamiento en la unión entre la pelvis y el uréter (10-30%). En general, se suele asociar a ectasias de gran tamaño.
- Una obstrucción de la uretra. Suele ocurrir en fetos varones con ectasias en ambos lados y una vejiga persistentemente dilatada, con paredes engrosadas y que se vacía sólo parcialmente. Otras características diagnósticas en estos casos son: la dilatación de la parte posterior de la uretra y escaso líquido amniótico. Se produce en 1-2% de los casos.
- Patologías no obstructivas:
- En un 10-20% de las ectasias se puede detectar reflujo vesico-ureteral. Esta situación se produce cuando la vejiga, en vez de vaciar la orina solo hacia la uretra, también lo hace hacia el uréter y el riñón.
- Un uréter muy dilatado (megauréter), un riñón multiquístico, el Síndrome de Prune-Belly etc.
Se ha descrito que los niños con ectasia tienen mayor riesgo, que la población general, para presentar infecciones urinarias, hematuria y cálculos en las vías urinarias, incluso tras la desaparición de la ectasia, aunque el riesgo es bajo. Por eso, el pediatra suele buscar posibles infecciones urinarias ante cuadros febriles sin causa aparente o ante la presencia de síntomas urinarios en estos niños.
Pruebas a Realizar al Nacer
- Se realizará una ecografía en las primeras 48 horas de vida a los niños que presenten:
- dilataciones prenatales mayores de 15 mm,
- vejiga dilatada con pared engrosada
- o dilatación grave de pelvis cuando sólo tienen un riñón.
- Al resto de los niños con ectasias leves o moderadas se les hará una ecografía más tarde, entre las 2-4 semanas de vida. Pueden ocurrir 2 situaciones:
- Que haya desaparecido la ectasia: no se hará ninguna prueba más. Solo seguimiento de posibles infecciones urinarias, por parte del pediatra, ante síntomas de sospecha.
- Que la dilatación persista. En estos casos el seguimiento tras el nacimiento se hará de forma individualizada, según considere su pediatra, con ecografía o con otras pruebas de imagen.
Ectasia Piélica y Anomalías Cromosómicas
Hay anomalías fetales que se dan con mayor frecuencia en caso de alteraciones cromosómicas. También hay una serie de hallazgos, a veces muy sutiles y que no constituyen en sí mismos una malformación, que pueden ponernos sobre la pista de una alteración cromosómica.
El principal es la translucencia nucal (medición del pliegue nucal del bebé), pero otros muchos se pueden apreciar en esta ecografía. Entre los más comunes están el fémur y el húmero bastante más cortos de lo esperado, pequeñas dilataciones en las pelvis renales (pielectasia), quistes de los plexos coroideos cerebrales, puntos muy brillantes en los ventrículos cardiacos (foco ecogénico), intestino muy brillante (hiperecogénico)... La lista es muy larga.
Si sólo se observa un aumento del tamaño de la pelvis renal lo llamamos ectasia pélvica. Cuando la dilatación de la pelvis renal es importante o se acompaña de otros hallazgos, es habitual llamarla hidronefrosis en vez de ectasia.
Síntomas de la Pelviectasia
En el caso de detección fetal no se reconoce por síntomas, sino por la exploración radiológica. En el caso de presentar este problema de bebés, niños o si se da en adultos, no siempre causa síntomas o son comunes a otras dolencias. Los síntomas más comunes son estos:
- Dolor intenso y repentino en la parte baja de la espalda
- Dolor constante en la parte superior del abdomen
- Fiebre
- Malestar
- Náuseas y vómitos
- Necesidad de orinar con más frecuencia
- Dolor o ardor al orinar
- Dificultad para orinar
- Reducción del volumen de la orina
- Sensación de la vejiga llena
- Sangre en la orina
Si aparecen estos síntomas, es importante consultar al pediatra, al médico de familia o al nefrólogo para poder identificar la causa y poder recibir el tratamiento adecuado.
Causas de la Pielectasia
La dilatación se puede producir por distintas causas, pero en general se debe a obstrucciones en algún punto del aparato urinario. Para visualizarlo con claridad, es importante entender cómo funciona este sistema, cuáles son sus partes y cómo están conectadas.
La pelvis renal es una especie de embudo que va pegado al riñón, de modo que hay dos, uno para cada uno. Su tarea es recoger la orina que producen los riñones, y esto lo hacen con la parte ancha.
En el otro extremo, donde está la parte angosta, la pelvis renal conecta con el uréter, que es un conducto largo, un “tubo” que llega hasta la vejiga.
De este modo, la orina que sale de los riñones pasa por las dos pelvis renales y llega a la vejiga a través de los dos uréteres.
Una vez allí, en la vejiga, el pis debe salir al exterior. Lo hace a través de otro conducto, la uretra, que llega hasta la punta del pene en los niños y hasta el orificio que está junto a la vagina en las niñas.
Pues bien, para que el mecanismo funcione, todas las «piezas» deben estar bien formadas, bien situadas y sin obstrucciones. Una dilatación de las pelvis renales indica que en alguna parte de ese sistema hay algo que no funciona tan bien como debería.
El funcionamiento «averiado» puede obedecer sobre todo a dos causas:
- Tubos demasiado estrechos
Puede ser, por ejemplo, que alguno de los ‘tubos’ sea demasiado estrecho, que algún orificio de paso esté tapado, o que no esté lo suficientemente abierto como para permitir un paso fluido de la orina.
- Reflujo vesicouretral
Otra causa de la dilatación puede ser el reflujo vesicouretral, es decir que el pis, en lugar de salir, vuelva hacia atrás. Esto sucede cuando falla el mecanismo de válvula que impide a la orina retroceder por el uréter cuando la vejiga está muy llena o se contrae, de modo que la orina acumulada en la vejiga, que solo debería salir hacia abajo a través de la uretra, sube hacia el riñón.
Cómo Curar la Pelvis Renal Dilatada
¿Es grave? Excepciones aparte, la respuesta a esta pregunta es que no. ¿Y cómo es el tratamiento?
- En el feto
La dilatación de la pelvis renal en los fetos es muy común y en el 90 % de los casos, el problema se soluciona sin tratamiento, conforme el pequeño va madurando en el útero de la madre o poco después de nacer.
Aun así, y a pesar de que es frecuente, los médicos toman ciertas precauciones y buscan cerciorarse de que no se deba a otras complicaciones. Por ello se realizan ecografías de control, se mide el tamaño de los órganos que conforman el aparato urinario y se controla la cantidad de líquido amniótico.
El nivel de líquido amniótico es importante porque, además de contener agua, lípidos, proteínas o carbohidratos, también está formado por la orina del feto. De esta manera, un adecuado nivel de líquido amniótico señala que no hay contratiempos. Por supuesto, si la dilatación es excesiva, el médico buscará más exhaustivamente la causa hasta dar con ella y determinar una solución al problema.
- Después de nacer y en adultos
Después de nacer, persisten un 30 % o 40 % de la ectasias piélicas. De estas, la gran mayoría desaparece de forma espontánea en los primeros años de vida. Es razonable hacer una ecografía en las primeras semanas de vida. Si la dilatación ha desaparecido o es leve, el riesgo de anomalías es bajo y no son necesarias otras pruebas.
En los niños con dilataciones graves, con o sin otros signos de riesgo, debe hacerse una ecografía en los primeros días de vida y otras pruebas de imagen para identificar los casos que necesiten una intervención quirúrgica. La realización de otras pruebas dependerá del grado de dilatación y de la existencia de otros signos de riesgo.
Seguimiento Ultrasonográfico: Caso Clínico
Se realiza la presentación del seguimiento ultrasonográfico de la ectasia renal en un feto gemelar masculino.
Caso clínico
Femenino de 29 años, 3 gestas, un parto, una cesárea, captada por el Centro de Tamizaje Oportuno del Instituto de Salud Pública del Estado de Guanajuato en el primer trimestre para ecografía de tamizaje con hallazgo de gestación gemelar bicorial biamniótica con tamizajes negativos.
En la ecografía estructural a las 20.1 semanas de gestación (SDG), en uno de los gemelos se detectó ectasia renal izquierda; para medir y clasificar la ectasia de la pelvis renal izquierda del feto se utilizó la Clasificación del Grado de Hidronefrosis Prenatal de la Society for Fetal Urology 2010.
El seguimiento ultrasonográfico de la pelvis renal izquierda del gemelo detectado con hidronefrosis de acuerdo a esta clasificación fue: a las 20.1 SDG el diámetro anteroposterior de la pelvis renal izquierda de 4.5mm, a las 24 SDG de 5.3mm, a las 28 SDG de 8.1mm y a las 30.5 SDG de 11.2mm. Revalorado por patología fetal con diagnóstico de hidronefrosis grado 3.
Se presenta este caso, pues en México el tamizaje prenatal avanza con tecnología de punta y el médico Urólogo tendrá que involucrarse en temas de diagnóstico prenatal y prepararse para un nuevo reto.
Clasificación del Grado de Hidronefrosis Prenatal (Society for Fetal Urology 2010)
| Grado | Descripción | Diámetro Anteroposterior (mm) |
|---|---|---|
| 0 | Normal | Menor a 4 |
| 1 | Dilatación leve de la pelvis renal | 4 - 7 |
| 2 | Dilatación moderada de la pelvis renal | 7 - 10 |
| 3 | Dilatación moderada a severa de la pelvis y cálices renales | 10 - 15 |
| 4 | Dilatación severa de la pelvis y cálices renales con adelgazamiento del parénquima renal | Mayor a 15 |
