Existen muchos factores que debemos tener en cuenta durante el embarazo, como la alimentación, el ejercicio o descansar y dormir bien. El estrés es otro factor fundamental que hay que regular durante el embarazo, ya que puede afectar a la salud del bebé y la madre. Según encuestas recientes, hasta un 80% de las futuras madres presentan síntomas de estrés durante el embarazo.
¿Cómo manejar el estrés en el embarazo?
Si bien es cierto que cada embarazo es diferente, existen una serie de causas habituales que pueden desencadenar estrés en la mujer embarazada. Las manifestaciones del estrés durante el embarazo pueden repercutir en el plano físico, psicológico y social.
Causas del Estrés en el Embarazo
El embarazo es considerado un proceso transitorio en la mujer, pero la maternidad causa cambios definitivos. En mayor o menor intensidad, el embarazo es un período de alteraciones emocionales secundarias a factores sociales, psicológicos y a alteraciones hormonales.
- El deseo de hacerlo todo perfecto: Impulsado por el nuevo modelo de maternidad; se tienen hijos más tarde y a menudo uno sólo, por lo que hay cierta presión para que todo salga bien, como si solo se tuviera una oportunidad. En este sentido existe una preocupación excesiva por el desarrollo del feto.
- Preocupación por la salud del bebé: Si bien la amniocentesis al final del primer tercio de embarazo genera mucha angustia, esta preocupación puede alargarse durante todo el embarazo haciendo que la mujer viva constantemente preocupada por la salud del bebé. Esta sensación se incrementa cuando se trata de un embarazo de riesgo.
- Factores personales: Existen otro tipo de factores personales que pueden generar estrés en la mujer embaraza, como problemas económicos o personales.
- Desacuerdos con la pareja: Durante el embarazo, algunas parejas descubren que tienen opiniones opuestas en cómo quieren educar al niño y esto puede desencadenar picos de estrés.
- Modificación de hábitos: Por último, la mujer embarazada tiene que modificar muchos de sus hábitos y esto puede generar estrés, por ejemplo, dejar de fumar o tener que suspender alguna medicación durante el embarazo.
- Dificultades para conciliar embarazo y vida laboral: Tanto el periodo de gestación como la crianza del bebé exigen cuidados, tiempo y recursos, que muchas veces son difíciles de compatibilizar con la vida laboral.
- Situación de desempleo: La crisis económica de los últimos años unida al momento actual de crisis mundial debido a la pandemia generada por el coronavirus, supone un problema para las mujeres embarazadas en situación de desempleo, ya que la gestación y la crianza dificultan la posibilidad de encontrar un trabajo y la falta de recursos económicos es una fuente de preocupación para la gestante. Evidentemente, la situación de exclusión social favorece la aparición de estrés durante el embarazo.
- Falta de Apoyo social: Sentirse apoyada y acompañada es un factor clave contra el estrés. Especialmente importante es la relación de pareja, ya que una relación basada en la seguridad, la coordinación, la colaboración y la comunicación positiva es un factor protector contra el estrés, mientras que una mala relación puede convertirse en un estresor en si misma. Las mujeres que han emigrado desde su país de origen también pueden ser vulnerables a la hora de padecer estrés durante el embarazo, debido a las dificultades que supone adaptarse a un nuevo lugar o idioma, lejos de la red social habitual.
Síntomas de Estrés en una Embarazada
Los síntomas de ansiedad afectan a las personas de diferentes formas, causando tanto síntomas anímicos como físicos.
- Insomnio
- Nerviosismo
- Falta o exceso de apetito
- Tristeza o ira repentinas
- Problemas de concentración
- Falta de motivación
- Somatizaciones (dolores de cabeza, problemas dermatológicos, etc.)
- Pensamientos negativos repetitivos
- Preocupaciones constantes
- Cansancio
- Dificultad de concentración
- Irritabilidad
- Aumento de la frecuencia cardiaca
- Sudoración
- Dolor y tensión muscular
- Respiración acelerada
Efectos del Estrés en el Embarazo
En situaciones de estrés prolongadas el organismo segrega altas concentraciones de hormonas, sobre todo catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) y cortisol. La duración excesiva de estos estados puede provocar alteraciones en el sistema inmune, la memoria, la presión arterial, la glucosa, etc. y también puede influir en otras hormonas como la del crecimiento o la prolactina. Todo esto puede generar consecuencias durante el embarazo, que fundamentalmente son:
- Parto prematuro (antes de la 35ª semana).
- Bajo peso al nacer.
Existen estudios que alertan sobre otras repercusiones sobre el feto, a pesar de que no hay consenso o no es concluyente: niveles de desarrollo cognitivo más bajos, desarrollo motor más retrasado, enfermedades respiratorias, afectaciones dermatológicas, aumento de riesgo de aborto espontáneo, problemas emocionales y de comportamiento en el bebé como déficit de atención o hiperactividad…
Las principales preocupaciones de las mujeres embarazadas hacen referencia a pensamientos sobre el correcto desarrollo del bebé, el parto, los recursos económicos y la posibilidad de aborto involuntario.
Factores Relacionados con el Estrés Durante el Embarazo
El estudio “Psicobiología del estrés prenatal” realizado por Fátima Prieto ( 2016) en la Universidad Complutense de Madrid, describe los factores de riesgo que hacen más probable que las mujeres padezcan estrés prenatal a lo largo del período de gestación:
- El embarazo en sí mismo como causa de estrés: El embarazo es un proceso que puede generar sentimientos muy diferentes en las futuras madres, ya que por un lado aparecen sentimientos positivos como la alegría o el amor y por otro lado la incertidumbre, las preocupaciones, el miedo a posibles complicaciones y algunos cambios de humor que se experimentan, pueden generar malestar.
- Factores psicosociales: Existen ciertas circunstancias que pueden ser fuentes de estrés en las mujeres embarazadas.
- Factores cognitivos: Es importante tener en cuenta la valoración que hace la mujer sobre la gestación y el deseo de estar embarazada y la valoración sobre los propios recursos para afrontar el embarazo y la crianza. La primera valoración que se realiza es si el hecho de tener un hijo es positivo o negativo para su vida.
- Factores conductuales: Desde el inicio del embarazo las constantes visitas médicas, junto a las nuevas pautas que se suelen recomendar a las embarazadas en relación a la adquisición de hábitos saludables, hacen que gran parte de la vida de la mujer se vea condicionada por la circunstancia del embarazo, pudiendo provocar estados de ansiedad, preocupación o estrés.
- Factores de personalidad: El nivel de resiliencia psicológica de cada persona es un factor clave. La resiliencia es la capacidad que tiene una persona para superar y adaptarse positivamente a las circunstancias adversas o traumáticas. Ser creativo ante las circunstancias adversas, saber expresar los sentimientos desagradables y saber pedir ayuda, reconocer el contexto que se vive, saber vivir el presente, son cualidades que ayudan a no perder la sensación de control y por lo tanto mitigar la ansiedad que aparece ante situaciones estresantes.
Efectos del Estrés Materno en la Longitud de los Telómeros del Recién Nacido
Varios estudios apoyan este razonamiento denominado hipótesis de la programación fetal de la biología de los telómeros, que viene a decir que el ambiente intrauterino influye en la longitud de los telómeros al nacer, lo que a su vez puede regular el desarrollo futuro e incluso la morbilidad y mortalidad.
En un meta-análisis que incluyó 8 estudios se encontró una relación inversa estadísticamente significativa entre el estrés materno y la longitud de los telómeros del recién nacido; un aumento de la puntuación en el estrés psicológico materno resultó en una disminución de 0,04 en la longitud del telómero del recién nacido.
Esta asociación demuestra la importancia del estrés en la mujer embarazada y su influencia en la longitud de los telómeros, lo que puede ser un factor que contribuya al futuro del bebé.
Cómo Afrontar el Estrés Durante el Embarazo
¿Qué podemos hacer en estas circunstancias para sentirnos mejor y prevenir futuros problemas relacionados con el estrés?
- Desahogarnos: Compartir nuestras preocupaciones con familiares y/o amigos.
- Expresar nuestros sentimientos: Tanto los positivos (alegría, deseos, etc.) como los negativos (miedos, tristeza, etc.). Los cambios hormonales producidos por el embarazo, a menudo, generan cambios emocionales y es normal que tengamos más ganas de llorar, que sintamos rabia, miedo, o también que sintamos momentos de gran felicidad y ganas de reír.
- Pedir ayuda o apoyo: Especialmente a nuestra pareja o personas de confianza, cuando lo necesitemos o sintamos que la situación nos resulta desbordante.
- Aceptación: Rendirse a la realidad y aceptar lo que nos va sucediendo, tanto las cosas buenas como la parte más negativa o desagradable del embarazo, como pueden ser los vómitos, el cansancio, los dolores lumbares, la hinchazón etc. La aceptación implica asumir los problemas para poder responsabilizarnos y buscar una solución, en lugar de tratar de evitarlos o negarlos. Aceptar que sentimos estrés es el primer paso para poderlo tratar.
- Reinterpretación positiva: Buscar el lado positivo o la solución: por ejemplo, si tenemos náuseas o ganas de vomitar durante los primeros meses, recordarnos que es un estado temporal y acordarnos de llevar una bolsa encima que nos tranquilice si empezamos a sentir náuseas en un lugar público, en lugar de focalizar la atención en el malestar y la queja.
- Ocuparnos de las cosas que realmente podemos solucionar: Cuando aparece una preocupación, valorar si podemos hacer algo parar ocuparnos del tema o no, y en caso afirmativo centrarnos en cómo lo podemos solucionar para que se resuelva y se reduzca nuestro estrés.
- Pedir apoyo al personal sanitario: Como por ejemplo al personal médico, enfermeras, comadronas o profesionales de la psicología.
Consejos Adicionales para Regular el Estrés
Las reacciones emocionales no son las mismas en todas las mujeres ni el estrés afecta por igual. Lo relevante es cómo la madre percibe la situación estresante, no la intensidad del suceso de por sí.
- Haz un cambio de enfoque en tus preocupaciones, contempla nuevas posibilidades. Como dice el dicho: “todo depende del cristal con que se mire”.
- Aprende sobre maternidad: embarazo, parto, temas educativos… te ayudará a estar mejor posicionada.
- Refuerza tus vínculos: Socialízate, comparte tiempo con otras personas fomentando relaciones de confianza. Comparte tus preocupaciones y busca ayuda si es necesario.
- Pon límites a tu autoexigencia. Recuerda que la madre perfecta no existe. Fija expectativas realistas.
- Mantén un estilo de vida saludable: Descansa todo lo posible, come equilibradamente, practica ejercicio físico según recomendaciones médicas, tómate las cosas con calma, mantén horarios regulares, elimina café, alcohol, tabaco…
- Acude a clases de preparación a la maternidad. Ayudarán a reducir la angustia del parto y del postparto.
- Busca tiempo para ti y haz cosas que te resulten satisfactorias. Un baño caliente, un paseo, una película, leer…
- Entrena nuevas técnicas: Meditación, relajación, musicoterapia, mindfulness, yoga, etc. pueden ser de gran ayuda.
- Aprende a delegar. No tienes por qué ocuparte absolutamente de todo.
- Crea red: relaciónate con otras futuras mamás antes del parto (grupos en internet, clases preparto, amigas/familiares…) y después (parque, escuela infantil…). Compartir inquietudes con personas que pasan por situaciones similares puede enriquecer la propia experiencia.
- Pide ayuda en lo que sientas que no llegas.
Tratamientos para la Ansiedad en el Embarazo
Como sucede con los problemas de salud mental, no existe un tratamiento generalizado que pueda aplicarse a todos los casos. Tratar la ansiedad en el embarazo requerirá la ayuda de un experto que pueda atender las necesidades específicas de cada persona embarazada y llegar a la raíz del problema.
- Psicoterapia: Esta es sin duda la mejor de las opciones a medio y largo plazo puesto que permite analizar el origen de la ansiedad en profundidad y proponer soluciones adaptadas a cada caso específico.
- Medicación: En casos extremos, puede ser necesario recurrir a medicamentos para controlar los síntomas de la ansiedad.
- Estilo de vida saludable: Además de la psicoterapia y la medicación, existen una serie de hábitos y recomendaciones que pueden ayudar a prevenir o reducir la ansiedad durante el embarazo.
La intervención de los aspectos psicológicos, la información y la educación maternal por parte de profesionales sanitarios puede favorecer la salud mental durante el proceso de gestación. No es necesario esperar a experimentar niveles elevados de malestar ya que la intervención temprana facilitará el proceso de bienestar. El embarazo es un buen momento para cuidarse y una de las formas que tenemos para ello es dejarnos acompañar y cuidar.
Terapias para la Reducción del Estrés
- Terapias Mind-Body: Focalizadas en la interacción cerebro-mente-cuerpo-comportamiento, y la fuerza que los componentes emocionales, mentales, sociales, espirituales y comportamentales ejercen sobre la salud. Dentro de estas terapias encontramos el yoga, relajación, hipnosis, rezo, imaginación o biofeedback.
- Mindfulness: Se centra en la observación de los pensamientos, emociones, sensaciones o percepciones, sin juicios.
- Técnicas de "counselling": Ofrecidas por personal sanitario que lleva a cabo los programas de salud de las mujeres embarazadas, siendo en este caso el pilar principal de salud la enfermera.
- Terapia Cognitivo-Conductual: Se basa en entender la interacción entre cognición-conducta-emoción, a partir de la cual se intenta reconocer las emociones y el cambio de los pensamientos irracionales e ideas negativas, por un tipo de pensamiento racional, con el fin de conseguir un cambio comportamental y emocional.
- Otras intervenciones: Incluyen técnicas de desactivación (respiración diafragmática), técnicas cognitivas (reestructuración cognitiva, entrenamiento autoinstruccional) y técnicas de control de la ira o asertividad.
Recuerda, experimentar altos niveles de estrés en el embarazo puede provocar inquietud y problemas de descanso a la madre, así como dificultades en el desarrollo y bajo peso en el bebé. Si sientes que la situación de estrés te supera o no sabes cómo controlarla, consulta a un profesional. Pedir ayuda es habitual y correcto.
