Cómo Amamantar a tu Bebé: Consejos y Posiciones para una Lactancia Exitosa

Si estás a punto de dar a luz y quieres dar el pecho a tu bebé, ten en cuenta que, aunque se trata de un proceso completamente natural, no siempre es fácil y a veces es necesario pedir ayuda. Una de las dudas más frecuentes entre las mamás que deciden dar el pecho a sus bebés es si lo estarán haciendo bien. Lo primero de todo es que la madre se sienta cómoda en la posición para amamantar al bebé. Además, el cuerpecito del bebé debe estar en todo momento en contacto con el de su madre durante el momento de lactancia.

Es muy importante que durante el embarazo prepares también vuestra lactancia. Infórmate durante el embarazo. Habla con tu ginecólogo sobre el momento posterior al parto, infórmale de que quieres amamantar y que quieres realizar un contacto precoz piel con piel con tu bebé. Tanto en Dexeus Mujer Barcelona como en Sabadell, nuestras pacientes pueden contar con el apoyo de Unidades especializadas para consultar sus dudas. En todas las comunidades autónomas existen grupos de apoyo a la lactancia, a los que puedes pedir consejo.

Saber cómo se produce la leche y como se proporciona al bebé, además de conocer la postura más apropiada, ayudará a evitar la mayor parte de los problemas de lactancia. Colocar al bebé correctamente evitará muchos problemas, como grietas en el pezón, mastitis, baja producción de leche, gases en el bebé o dolor de espalda en la madre.

Guía Práctica: Posiciones Correctas para Amamantar con Éxito

Consejos Generales para una Lactancia Materna Exitosa

Para realizar un correcto amamantamiento se deben seguir las siguientes pautas:

  • Lavarse siempre las manos.
  • Colocar al bebé tripa con tripa, para que no tenga que girar la cabeza para llegar al pezón. Su cuello no ha de estar torcido.
  • Colocar la boca del pequeño a la altura del pezón.
  • El bebé debe coger el pecho por completo incluso por la parte de la aureola. Sino coge bien el pecho, no podrá vaciarlo por completo y se pueden tener problemas como grietas o mastitis.
  • Cuando termine con un pecho, se ofrecerá el otro. En ocasiones, el bebé querrá cogerse del otro pecho, pero otras veces se quedará satisfecho con el primero.

Un buen cuidado personal es otro elemento clave para tener éxito durante el periodo de lactancia. La alimentación de la madre ha de ser nutritiva y debe intentar descansar adecuadamente. No es necesario que comas ni que bebas el doble, pero sí que tu dieta sea saludable y variada. No existen alimentos prohibidos, a pesar que culturalmente y dependiendo del país, se tiende a desaconsejar que la madre tome determinados alimentos porque dan mal sabor a la leche.

Amamantar no duele, durante los primeros días puedes sentir una pequeña molestia al inicio de la toma. Los bebés pierden peso durante sus primeros días de vida. La lactancia materna se da a demanda de madre y bebé: sin horarios, sin restricciones ni limitaciones. La producción de leche proviene del estímulo de la succión y depende de él, respondiendo a la ley de la oferta-demanda. Por eso se aconseja darle a demanda.

Muy importante: tienes que ir alternando los dos pechos para mantener una buena producción de leche y evitar la congestión mamaria. Así que, cuando tu bebé termine el primer pecho ofrécele el otro y, en la siguiente toma, empieza por el último que le has ofrecido.

Una vez en casa, modifica tus prioridades: el bebé es la gran prioridad… Lavar los platos, sacar el polvo o poner la lavadora…. Pide ayuda. Portear te puede ayudar a conseguir amamantar y salir de casa. Si tienes dificultades pide ayuda lo antes posible.

Ante todo, debes estar cómoda, con la espalda bien apoyada y los hombros relajados. Todo lo que puedas necesitar tienes que tenerlo a mano. Debes acercar tu bebé al pecho y no el pecho al niño. Su barriga debe estar siempre orientada hacia la tuya y su mentón apoyado en tu pecho. Tu pezón debe quedarle a la altura de la nariz para que abra bien la boca y se apoye sobre la aréola. Hay mucha información gráfica que puedes consultar.

La leche materna es un alimento nutritivo y emocional. Tu bebé necesita comida, contacto y consuelo, y amamantarlo permite cubrir todas estas necesidades.

Posiciones para Amamantar al Bebé

Existen diferentes posiciones en las que la madre puede dar el pecho a su bebé, pero lo fundamental es que esté cómoda. Además, la postura escogida debe asegurar un correcto agarre por parte del pequeño.

A continuación, se describen algunas de las posturas más frecuentes para amamantar:

Postura en Crianza Biológica

Esta posición para dar el pecho al bebé consiste en que la madre se encuentre tumbada hacia arriba, pero con un ángulo de 45 grados aproximadamente y el bebé al revés. En todo momento hay contacto piel con piel entre la madre y su bebé. El bebé intentará llegar al pecho para agarrarse a él, aunque la madre le puede ayudar. Gracias a esta postura, el bebé desarrollará sus reflejos para gatear y buscar lo que quiere.

La posición de crianza biológica para dar el pecho está especialmente indicada cuando el bebé no puede agarrase de manera correcta al pecho o durante los primeros días tras el nacimiento.

Postura en Cuna

Se trata de la postura más clásica para la lactancia. La mamá se sienta en posición vertical y coge al bebé en brazo. La cabeza del bebé debe estar apoyada en uno de los antebrazos de la madre. Además, es importante que la nariz del pequeño esté cerca del pezón para que con su boquita pueda succionar más fácilmente la leche. Un consejo para llevar a cabo la posición de cuna para dar el pecho al bebé es colocar un cojín en la espalda para que la mamá tenga un punto de apoyo adicional. Como alternativa a esta posición, también es posible dar el pecho al bebé con la postura de cuna cruzada. Esta posición consiste en coger al bebé con el brazo contrario al pecho que se le va a dar.

La ventaja de la postura de cuna cruzada para dar el pecho es que permite un mejor control del bebé, así como ayuda para que se pueda agarrar al pezón. Por esta razón, esta postura es la más recomendable para los bebés recién nacidos y para aquellos que no son capaces de agarrarse por sí mismos.

Postura Recostada de Lado

La principal indicación para utilizar esta postura durante la lactancia es haber sufrido un parto por cesárea. Esto es debido a que, al estar la madre tumbada de lado, el bebé no ejerce presión sobre la zona abdominal. Para ello, la madre se tumba con el bebé colocando su antebrazo sobre la espalda del bebé y la nariz del pequeño justo enfrente del pezón. La mamá puede utilizar la otra mano para sujetar su pecho y que el bebé pueda agarrarse al mismo correctamente.

Postura de Rugby

La posición de Rugby durante la lactancia materna, también conocida como posición invertida, consiste en colocar al bebé por debajo de la axila con sus piernas orientadas hacia parte de atrás de la madre. La madre pone su mano sobre la cabeza del pequeño para poder dirigirlo al pecho y, además, sujeta su cuerpo con el antebrazo. Esta posición es bastante útil en los casos de gemelos, bebés prematuros de pequeño tamaño o incluso si la madre presenta todavía la herida de la cesárea.

Postura de Dancer

Esta postura para dar el pecho también recibe el nombre de posición de caballito. En este caso, la madre se sienta y pone al bebé sentado también sobre sus piernas con la cabeza orientada hacia ella. La postura de Dancer o caballito está recomendada cuando la madre presenta grietas en los pezones y cuando los bebés tienen reflujo. Además, esta posición para alimentar al bebé también estaría indicada en caso de que el bebé presente hipotonía o problemas en el paladar como una fisura o labio leporino.

Posición de Gemelos o Doble Rugby

En caso de parto gemelar, esta postura permite amamantar a dos bebés a la vez, uno en cada brazo. Requiere un poco de práctica, pero puede mejorar mucho la calidad de vida de la madre si tiene que hacer frente a una lactancia múltiple.

Tabla Resumen de Posiciones para Amamantar

Posición Descripción Indicaciones
Crianza Biológica Madre reclinada, bebé boca abajo sobre el pecho. Bebés con dificultades de agarre, primeros días tras el nacimiento.
Cuna Madre sentada, bebé en brazos con cabeza apoyada en el antebrazo. Posición clásica, buena para bebés con buen agarre.
Cuna Cruzada Similar a la cuna, pero sosteniendo al bebé con el brazo contrario al pecho. Bebés recién nacidos o con dificultades de agarre.
Recostada de Lado Madre y bebé acostados de lado, uno frente al otro. Postparto por cesárea, tomas nocturnas.
Rugby Bebé debajo del brazo, con piernas hacia la espalda de la madre. Madres con pechos grandes, bebés prematuros, postparto por cesárea.
Dancer (Caballito) Bebé sentado sobre las piernas de la madre, frente a ella. Grietas en los pezones, reflujo, hipotonía, problemas de paladar.
Gemelos/Doble Rugby Ambos bebés bajo cada brazo simultáneamente. Partos gemelares.

Agarre al Pecho

Los signos que nos indicarán un buen agarre son: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola, los labios están hacia fuera (evertidos) y las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona. Si el bebé se coge bien al pecho la lactancia no duele.

Aplicar frío en el pecho después de la toma para aliviar la congestión. No esperar hasta que el bebé llore. El llanto es el último de los indicios de que un bebé tiene hambre. Cambiar la posición del bebé. Existen muchas posiciones distintas para ofrecer el pecho al bebé: sentada, tumbada, inclinada. Evitar el lavado excesivo de los pechos.

5 Consejos para Dar el Pecho por Primera Vez

  1. Directamente después del nacimiento: El comienzo perfecto de una relación de lactancia es cuando el/la bebé puede tumbarse desnudo/a sobre el pecho de la madre inmediatamente después de nacer y buscar por su cuenta el pezón. La mayoría de los/as niños/as son capaces de mamar en la primera hora después del nacimiento.
  2. La colocación correcta: Importante: Tu bebé no solo debe agarrar la punta del pezón, sino que también debe tener la mayor parte de la areola en su boca. Esto previene la aparición de llagas.
  3. Mantente relajada: El primer intento de amamantar puede ser un poco difícil y no pasa nada. Daos tiempo a los/as dos y tened paciencia si algo no funciona de inmediato.
  4. Buscar ayuda profesional: En los hospitales favorables a la lactancia materna, suele haber personal especialmente formado para dar consejos a las madres o ayudarlas con la técnica de colocación correcta.
  5. Extraer la leche o masajear: Si no es posible dar el pecho inmediatamente después del nacimiento, por ejemplo por razones médicas, puedes estimular la producción de leche con un sacaleches.

Si debes reincorporarte al trabajo a los pocos meses, la opción del sacaleches permite alargar la lactancia materna y puede servir de transición, pero requiere organización.

Moja 1-2 pañales al día. Realiza 3-4 deposiciones diarias. Gana peso de forma regular y adecuada a su edad.

Durante el periodo de incubación, las enfermedades no suelen provocar síntomas, pero ya son contagiosas, por lo que el bebé ya ha estado expuesto al contagio. Si dejas de darle leche, también le privarás de los anticuerpos que le puedes transferir para hacer frente a la enfermedad.

Sí. Una ducha diaria con tu gel habitual es suficiente. Además, no hay que abusar del jabón, que puede resecar y destruir la protección natural de la piel.

Lo ideal sería esperar a que ambos estéis preparados y sea una decisión mutua, pero no siempre es así, así que es importante que haya un período de anticipación para prepararse y preparar al niño. Lo mejor, por lo tanto, es pedir consejo a un profesional (comadrona, ginecólogo, pediatra) para que este proceso se realice de forma correcta.

Recuerda que la lactancia materna, sus posiciones y trucos suponen un aprendizaje, así que no te desanimes si encuentras obstáculos o desafíos en el camino, como un enganche inadecuado. Disfruta de este momento especial con tu bebé y recuerda consultar con un médico o especialista en lactancia si tienes alguna pregunta o duda.

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