Estimulación de la Lactancia Materna: Técnicas y Beneficios

La lactancia materna es el mejor alimento para cubrir las necesidades nutricionales del lactante y, además, favorece el establecimiento del vínculo madre-hijo. El primer año de vida es el período de crecimiento más rápido en todas las especies de mamíferos y, por lo tanto, las demandas nutricionales son mayores. Según UNICEF, no hay ninguna otra intervención en la salud que tenga un beneficio tan grande para las madres y sus bebés y que cueste tan poco a los Gobiernos como la lactancia materna. Está demostrado que la lactancia materna reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y muerte durante el primer año de vida, disminuye el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias y urinarias y, de presentarse, que sean menos graves.

A pesar de los beneficios ampliamente reconocidos, la incidencia de la lactancia materna aún está alejada de las recomendaciones de la OMS. En España, no se dispone de ningún registro oficial, únicamente un estudio coordinado por el Comité de Lactancia Materna de la AEP con datos de 1999, en el que se documentó un porcentaje de inicio de LM del 84%, que a los 3 meses se reducía al 55% y a los 6 meses al 25%, muy por debajo de las recomendaciones de la OMS. En EE.UU., según los últimos estudios de la AAP, encontraron que el 75% de las mujeres iniciaban la lactancia materna, pero solo un 35-45% la mantenía a los 6 meses.

Un 20-30% de las madres precisan asistencia para superar los problemas surgidos durante la lactancia materna. Se ha visto que la lactancia materna disminuye: el número y la gravedad de enfermedades infecciosas, algunas alteraciones metabólicas y el síndrome de muerte súbita del lactante, entre otras.

Beneficios de la Lactancia Materna

La lactancia materna ofrece múltiples beneficios tanto para el bebé como para la madre. A continuación, se detallan algunos de los más importantes:

  • Infecciones de las vías respiratorias bajas (IVRB): El riesgo de hospitalización por IVRB, en el primer año, disminuye un 72% en los lactantes alimentados exclusivamente al pecho más de 4 meses.
  • Otitis: Reduce la incidencia de otitis.
  • Infecciones del tracto gastrointestinal: Disminuye el riesgo de infecciones gastrointestinales.
  • Enterocolitis necrosante del prematuro (ECN): Los prematuros alimentados con leche materna presentaron una reducción del 58% de incidencia de ECN.
  • Patología alérgica: Reduce el riesgo de patologías alérgicas.
  • Enfermedad celíaca: Se ha encontrado una disminución del riesgo del 52% de presentar celiaquía en lactantes alimentados al pecho durante la exposición al gluten.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal: La lactancia materna se ha asociado con una reducción del 31% de riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal infantil.
  • Obesidad: Se ha encontrado una disminución de la tasa de obesidad entre un 15-30% en adolescentes y adultos que fueron alimentados al pecho, comparados con los alimentados con fórmula.
  • Diabetes: Se ha encontrado un 30% menos de diabetes mellitus tipo 1 (DM1) en lactantes alimentados exclusivamente al pecho.
  • Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL): Reduce el riesgo de SMSL.

Además, los beneficios de la leche materna son también para los prematuros, que deberían recibirla, fortificada para los de menor peso.

También, tiene un efecto prebiótico, favoreciendo el crecimiento de lactobacilos e impidiendo el de bacterias patógenas y favoreciendo el peristaltismo intestinal. El calostro constituye “la primera vacuna”, pues en las primeras 24 horas el recién nacido recibe unos 300 mg de IgA secretora.

Técnicas para una Lactancia Materna Exitosa

Una adecuada técnica es muy importante; de hecho, la mayor parte de los problemas de la lactancia materna son por una mala técnica. Es importante repasar la técnica de lactancia para detectar y corregir errores. Siempre que surjan dificultades, es necesario observar una toma y corregir los defectos.

POSTURAS en la LACTANCIA: 7 posturas para dar el pecho

Agarre

Para un buen agarre, es importante que todo el cuerpo del recién nacido esté de frente a la madre, con la cabeza bien alineada al pecho. Hay que introducir gran parte de la areola en la boca del niño. Para saber que la postura es correcta, la barriga del niño debe contactar con la de la madre, posición de ombligo con ombligo, la boca debe estar abierta, el labio inferior hacia fuera, las mejillas aplanadas cuando succiona (no hundidas) y la nariz y el mentón pegados al pecho. No es aconsejable que la madre separe con los dedos la nariz de la mama ni que haga maniobras de “pinza” con el pecho.

Posturas

No hay una única postura adecuada, la madre debe elegir la que le resulte más cómoda y puede variar con las tomas y en el tiempo.

  • Posición de crianza biológica: Más indicada los primeros días o cuando haya problemas de agarre, la madre si sitúa recostada boca arriba y el bebé boca abajo.
  • Posición sentada: Puede ser más cómoda con elevación de los pies.
  • Posición acostada: La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también acostado de lado.
  • Posición invertida o balón de rugby: Con el niño por debajo de la axila de la madre, con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho.
  • Posición de caballito: Estando la madre sentada, se sitúa el bebé sobre una de las piernas y contactando el abdomen del bebé con el de la madre.

Es importante que el recién nacido sea colocado encima de la madre, en contacto piel con piel, lo antes posible y dejarlos como mínimo hasta que haya hecho la primera toma. Las rutinas hospitalarias como la identificación y el test de Apgar pueden realizarse estando el bebé encima de la madre, el peso y las profilaxis pueden esperar tras las dos primeras horas de contacto piel con piel que es cuando el recién nacido está más despierto y activo, después pasan por una fase de sueño que puede durar entre 8 y 12 horas en las que no es conveniente forzarlo a comer.

Los primeros 3 días hay que dejar que mame con frecuencia, porque el pecho aún está blando y le resultará más fácil aprender y porque se precisa estimular el pecho para que produzca leche. La leche cambia de composición durante la toma, al principio es rica en agua y azúcar y gradualmente aumenta su contenido en grasa que sacia al bebé. Por eso, es importante que acabe un pecho y que lo suelte espontáneamente, antes de ofrecer el otro. La alimentación al pecho debe ser a demanda y la duración de cada toma la determina cada niño. No se deben administrar suplementos de fórmulas lácteas ni agua los primeros meses, las necesidades hídricas con el pecho quedan cubiertas.

Problemas Comunes y Soluciones

Durante la lactancia, pueden surgir algunos problemas que pueden ser resueltos con las técnicas adecuadas:

  • Ingurgitación mamaria: Ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae. Se soluciona ofreciendo más a menudo el pecho o usando un sacaleches para vaciarlo.
  • Obstrucción de un conducto lácteo: Surge por un vaciado defectuoso o ineficaz, se manifiesta como un bulto doloroso y enrojecimiento de la piel, sin fiebre ni otros síntomas.
  • Mastitis: Consiste en una inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede acompañarse o no de infección. Se manifiesta por dolor intenso y signos inflamatorios, suele acompañarse de síntomas generales. La infección no se transmite al lactar, por lo que no debe suspenderse la lactancia materna.

El tratamiento de la mastitis consiste en: aplicar calor local antes de las tomas, masajear el pecho, aumentar la frecuencia de las tomas, extracción manual o con sacaleches al final de la toma y aplicar frío entre tomas.

Relactación: Recuperando la Lactancia Perdida

Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé y una forma de relación especial madre-hijo. Sin embargo, a veces, un mal consejo, una separación imprevista o un problema de salud puede interrumpirlo. Relactar es recuperar la lactancia perdida, y con ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore, es posible conseguirlo.

Pasos para la relactación:

  1. Estimular la producción de leche:
    • Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca: Usar un sistema de para ofrecer el alimento al pecho (relactador).
    • Cuando no se desea usar relactador o el bebé lo rechaza: Ofrecer siempre el pecho antes y después de las tomas de suplemento y ofrecer los dos pechos en cada toma.
    • Si el bebé no se engancha al pecho o para aumentar más la estimulación: Aplicar masaje y realizar extracción manual o con un sacaleches durante al menos 10 minutos, al menos 7 veces al día.
  2. Favorecer que el bebé se enganche al pecho:
    • Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil.
    • Si tu bebé no se engancha al pecho: Aplicar un poco de leche extraída sobre el pecho, ofrecer el pecho con el relactador desde el principio, háblale, no le obligues, ten paciencia.
  3. Sustancias para aumentar la producción de leche: El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Consulta con tu médico antes de tomarlos.

Consideraciones Adicionales

  • Fármacos y Lactancia: La mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia. Es importante valorar el riesgo que presenta cada uno y saber elegir la mejor opción. Se recomienda utilizar fármacos de vida media corta y las dosis mínimas eficaces.
  • Tabaco y Alcohol: La nicotina a dosis muy altas puede disminuir la producción de leche. Se recomienda a las madres fumadoras que no fumen dentro de casa y que reduzcan la cantidad de cigarrillos. Es recomendable no consumir alcohol o hacerlo de forma muy moderada, al menos, los primeros 3 meses.
  • Dieta Materna: La mujer que da el pecho no debe seguir ninguna dieta especial ni existe ningún alimento prohibido. Se recomienda una dieta equilibrada y variada.

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