Cómo esterilizar biberones en frío: Métodos y recomendaciones

La esterilización de los biberones, las tetinas y otros utensilios del bebé es un proceso con el que se combaten los gérmenes que pueden causar infecciones en los niños más pequeños. Muchos especialistas señalan que, con las condiciones sanitarias actuales, no es imprescindible esterilizar los biberones del bebé antes de cada uso. Sin embargo, los viajes exigen extremar los cuidados, sobre todo cuando los utensilios se llevan preparados para su utilización horas más tarde. A continuación, se explica cómo esterilizar los biberones cuando se está fuera de casa y por qué conviene salir de viaje con los biberones preparados y esterilizados.

La correcta higiene de los elementos con los que está en contacto nuestro bebé es esencial. Sobre todo, la de aquellos objetos con los que los alimentamos o que introducen en la boca durante sus primeros meses de vida. La limpieza de los biberones, las tetinas y los chupetes es muy importante; así como su esterilización.

En este artículo, te explicaremos cómo hacerlo correctamente y cada cuánto tiempo hay que esterilizar los biberones. Por tanto, sigue leyendo para averiguar cómo esterilizar los biberones.

Si vas a alimentar a tu pequeño con biberón es imprescindible saber cómo se lavan los biberones y tetinas o de qué modo se deben esterilizar para evitar la proliferación de bacterias. Extremar la higiene de los biberones y demás accesorios que se utilizan para alimentar al bebé es esencial para reducir al máximo el riesgo de infección gastrointestinal, uno de los problemas de salud más frecuentes en los bebés y niños pequeños.

Si tú bebé tiene pocos meses de vida, seguramente estés comprobando que lo chupa todo. ¡No te preocupes! Es una de las formas que tiene para explorar y descubrir el mundo. Durante esta etapa las sensaciones que obtienen a través de la boca les proporcionan una información más eficaz que cualquier otro sentido. Forma parte de su proceso natural de desarrollo y crecimiento.

Dado que durante estos primeros meses el sistema inmunológico del pequeño no está totalmente desarrollado, no basta con lavar los objetos para garantizar la higiene. En la entrada de hoy vamos a explicar cómo esterilizar los biberones para los recién nacidos. A pesar de ser un proceso laborioso (aunque sencillo) es necesario seguir correctamente los pasos, pues con eso nos aseguraremos de proteger a nuestro hijo lo máximo posible de infecciones.

Esteriliza Biberones Fácil y Rápido Guía Definitiva

¿Cuándo y por qué esterilizar el biberón del bebé?

La necesidad de esterilizar el biberón y las tetinas se debe a que, hasta los cinco meses de vida, el cuerpo del pequeño desarrolla su sistema inmunológico y aún es vulnerable a ciertos microorganismos, con los que luego convivirá sin problemas. A partir de esa edad, que es cuando los bebés comienzan a llevarse a la boca sus juguetes infantiles y otros objetos, esterilizar los biberones pierde su razón de ser.

Sin embargo, hasta los tres meses del bebé, para garantizar la higiene, no basta simplemente con lavar, sino que también es recomendable esterilizar los biberones y demás objetos, puesto que las defensas inmunitarias de los niños, sobre todo si son prematuros o han nacido con poquito peso, todavía no están totalmente desarrolladas y se correría el riesgo de contraer infecciones intestinales, con los consiguientes vómitos, diarrea y fiebre. Esto es así, especialmente, cuando el bebé es un recién nacido y vamos a usar biberones, chupetes, tetinas u otros objetos por primera vez.

Durante los primeros cuatro meses de vida del bebé, los pediatras aconsejan esterilizar las tetinas, chupetes y biberones del pequeño cada dos días (un día sí y otro no). A partir de los cuatro meses, sin embargo, se puede seguir esterilizando cada 15 días para evitar que queden residuos de leche o de gérmenes. El resto de días, basta con lavarlos bien con agua caliente y jabón. Ya, a partir de los seis meses, podremos dejar de esterilizar.

Muchos pediatras aseguran que, en un bebé sano, una buena higiene de estos elementos es suficiente y no hay que llevar al extremo la esterilización. No podemos construir una burbuja para nuestros bebés. De hecho, deben tener contacto con microorganismos para estimular su inmunidad sin llegar a producir una infección.

La esterilización de los biberones sigue siendo una práctica recomendada por muchos pediatras, pese a que la Asociación Española de Pediatría señala que, cuando se está en casa, “no es preciso hervir los biberones”, sino que basta con “lavarlos con el resto de la vajilla, de forma manual o en máquina con agua y jabón, asegurándose de que no queden restos de leche”. Sin embargo, al salir de viaje se deben tomar algunas precauciones especiales.

Los pediatras Santiago García-Tornel y Elena Alcover Bloch aseguran que “la esterilización de los biberones y tetinas tenía sentido hace años”, cuando las medidas de higiene estaban menos desarrolladas. “En la actualidad, las condiciones sanitarias en un país como España permiten recomendar un cambio de actitud”, afirman. Pero sí enfatizan la importancia de otras medidas, como lavarse las manos antes de manipular estos utensilios.

¿Cada cuánto tiempo hay que esterilizar los biberones? Antes de enseñarte cómo esterilizar los biberones y cómo esterilizar un chupete, es importante saber cuándo es necesario hacerlo:

  • Un biberón y un chupete nuevos siempre requieren esterilización antes de utilizarlos por primera vez.
  • Si el pediatra te ha indicado que es necesario esterilizarlos debido a circunstancias específicas, como una mayor vulnerabilidad del bebé.
  • Cuando las condiciones sanitarias del agua no sean las adecuadas.
  • Si el biberón o el chupete se caen al suelo o no se han utilizado durante un período prolongado.

Aunque no requieren una esterilización continua, es imprescindible lavar los biberones después de cada toma. Para obtener más información sobre cómo limpiar biberones y chupetes de forma efectiva, no dudes en consultar nuestro artículo al respecto.

Lava el biberón con agua y jabón, frotando su interior con un cepillo específico para biberones que permita llegar hasta el fondo. Acláralo todo con agua fría y déjalo secar. Después, continuaremos por los biberones y tetinas, que deben lavarse con agua y jabón inmediatamente después de su uso para facilitar su limpieza evitando que los residuos de la leche se sequen y se peguen (se puede usar el lavavajillas). Se debe emplear un cepillo para eliminar los restos de leche y alcanzar todas las esquinas.

Recuerda que la leche favorece el desarrollo de gérmenes que pudieran originar molestias intestinales o de la cavidad oral. Por esta razón es absolutamente necesario limpiar en profundidad biberones y tetinas inmediatamente después de la toma, cuando las bacterias de la leche se desarrollan muy rápidamente. Deberás limpiar el biberón, la tetina y los accesorios con agua templada y detergente líquido para cubiertos, cepillarlos con un cepillo específico y aclararlos muy bien.

Sin embargo, no es necesario esterilizarlos durante un periodo de tiempo largo, para que así el niño entre en contacto con bacterias que le ayuden a desarrollar sus propias defensas. Desde los 6 meses, se pueden lavar sus utensilios de comer en el lavavajillas, siempre que elijas un programa caliente con una temperatura de más de 80 grados.

Si ha sido sometido a una correcta esterilización, el objeto puede permanecer incluso a temperatura ambiente durante varias horas. Al guardar los biberones es mejor colocarlos en un recipiente tapado para evitar el polvo y la grasa de la cocina. Puedes usar un recipiente de plástico con tapa o una panera colocando un paño encima.

Pasos a seguir para la correcta esterilización del biberón.

  1. Lávate cuidadosamente las manos, sea cual sea el método de esterilización escogido, es lo primero que hay que hacer, puesto que, precisamente las manos de la madre, pueden convertirse en "portadoras sanas" de infecciones, la más común de las cuales es, sin duda, la salmonelosis.
  2. Antes de la esterilización propiamente dicha, lava los biberones y las tetinas con agua caliente, detergente y estropajo para eliminar cualquier residuo de leche.
  3. Por último, enjuaga los objetos con agua corriente.

Cómo actuar después de esterilizar los biberones

Si los biberones y otros objetos han sido sometidos a una correcta esterilización, pueden permanecer incluso a temperatura ambiente durante varias horas, dando que los gérmenes presentes en el aire no son capaces de provocar infecciones.

Métodos para esterilizar biberones

Existen varios métodos para esterilizar un biberón. En general, se dividen en dos grandes grupos: en calor (físicos) o en frío (químicos).

Si tu pediatra te ha recomendado que esterilices los biberones y chupetes del bebé, debes saber que existen diferentes métodos para acabar con los gérmenes de los productos del bebé. Se puede esterilizar aplicando calor al objeto o, por el contrario, aplicando frío.

Los más pequeños necesitan conocer y descubrir el mundo, por lo que es frecuente ver a nuestros bebés tocando y probando todo tipo de objetos, que pasan de sus manos a la boca por mera curiosidad y experimentación. Por ello, es esencial mantener libres de bacterias los utensilios de nuestros bebés, ya que esto es primordial para protegerlos de posibles infecciones. Veamos los diferentes métodos para saber cómo esterilizar chupetes y biberones:

Esterilizador eléctrico de biberones

Esterilización con calor

Para esterilizar con calor está el método de ebullición y el vapor. Para el primero, se deja hervir los objetos en agua durante 15 o 20 minutos. Hoy en día existen esterilizadores eléctricos muy cómodos y prácticos para tetinas, chupetes y otros objetos. Se pueden introducir varios productos a la vez y en poco tiempo (5-6 minutos) se esterilizan.

Esterilizar el biberón en agua, el microondas o con esterilizador eléctrico

Los métodos de calor son los más comunes. Entre ellos se encuentra el que han recomendado los pediatras durante décadas: hervir los utensilios durante unos 10 o 15 minutos. Si el lugar de alojamiento durante las vacaciones cuenta con una cocina o cualquier otro recurso donde hervir agua, se puede emplear este procedimiento.

Esterilización con calor

Esterilizador de biberones: los gérmenes pueden ser eliminados eficazmente con aparatos eléctricos con vapor que no utilizan ningún tipo de producto químico, como es el caso de los esterilizadores de biberones. Asegúrate de utilizar un esterilizador efectivo y seguro, como el esterilizador Philips Avent, que garantiza una esterilización suave y eficaz en tan solo 10 minutos, eliminando el 99,9 % de los gérmenes dañinos*.

Por ebullición: hervir biberones es otra de las prácticas que podemos realizar para eliminar aquellos organismos vivos que no queremos. ¿Cómo esterilizar biberones con agua hirviendo? Las piezas del biberón deben sumergirse por completo. Presta especial atención a que queden completamente cubiertas y déjalas hervir durante al menos 10 minutos. Si te preguntas cómo esterilizar un chupete, también puedes utilizar este método eficaz, pero sumergiéndolos durante 5 minutos.

Es el método tradicional, pero algo tan fácil como hervir biberones puede crearnos algunas dudas. Los pasos son: llena una olla con agua y llévala a ebullición, introduce bien todos los elementos que quieras esterilizar, hiérvelo todo durante unos 10 minutos y… ¡listo!

Para esterilizar a través de ebullición se necesita un recipiente con cesta. En ella se colocarán los objetos sumergidos por completo en agua. Este agua hervirá durante varios minutos.

La esterilización al vapor requiere un hervidor eléctrico que transformará el agua en vapor. Tras colocar los objetos en la cesta indicada para ello, se vierte el agua en el recipiente, se cierra la tapa y se acciona el aparato.

Más difícil es acceder a un horno microondas cuando se está fuera de casa pero, en caso de que se tenga uno a mano, también ofrece una solución rápida. Se colocan biberones y tetinas en un recipiente con agua y se pone a la máxima potencia durante 10 minutos.

En el microondas: si te has preguntado cómo esterilizar un biberón en el microondas, debes saber que otra forma de hacerlo es utilizando esterilizadores para microondas. Dependiendo de la potencia del aparato, el biberón puede estar listo en tan solo 2 minutos. La ventaja de este tipo de recipientes es que puedes usarlo tanto en casa como de viaje, como es el caso del esterilizador a vapor para microondas Philips Avent, con el que el contenido se mantiene esterilizado hasta 24 horas.

Sólo se necesita un recipiente especial para microondas provisto de tapa, en el que se colocarán los biberones y las tetinas con un poco de agua. Se calentarán entre cuatro y ocho minutos.

Esterilización en frío

Esterilización en frío

El método frío quizás es algo más cómodo, basta con introducir en el recipiente el biberón y sus accesorios y añadir al agua unas pastillas o líquido desinfectante. El tiempo necesario para la esterilización con el método frío es superior a los anteriores, de media hora a una hora.

Biberones seguros en frío

El método en frío también es muy útil cuando se viaja con niños, ya que ni siquiera hace falta electricidad. Consiste en colocar el biberón y las tetinas en un recipiente con agua y luego disolver en esta unas sustancias químicas que eliminan todos los gérmenes. Las contras de este recurso son dos: que requiere más tiempo (una media hora) y que, por lo general, deja olor a cloro en los utensilios.

En frío: además de hervir los biberones y utilizar el calor como método para eliminar gérmenes, también es posible esterilizarlos en frío. Este método consiste en sumergir las piezas del biberón en un recipiente con agua fría, añadiendo luego un desinfectante, ya sea en pastillas o en formato líquido. Es importante que el producto sea específico para esterilizar biberones. Asegúrate de seguir las indicaciones del fabricante para conocer la cantidad exacta del producto que debes añadir, así como el tiempo de actuación necesario.

Para la esterilización en frío hay que utilizar un recipiente específico. Se introducen los objetos, agua hasta el nivel indicado y la sustancia desinfectante, que deberá actuar entre treinta y noventa minutos según las especificaciones.

La esterilización en frío se efectúa añadiendo productos líquidos al agua en la que se sumergen los objetos a esterilizar.

Las ventajas de la esterilización en frío son de tipo práctico, no hacen falta enchufes de corriente ni aparatos especiales para llevarla a cabo en cualquier situación.

Tabla comparativa de métodos de esterilización

Método Ventajas Desventajas Tiempo
Ebullición Económico, no requiere equipo especial Riesgo de quemaduras, puede dañar los objetos 10-15 minutos
Vapor (eléctrico) Rápido, eficaz, fácil de usar Requiere inversión en el esterilizador 5-10 minutos
Microondas Rápido, conveniente para viajes Requiere recipiente especial, puede no ser uniforme 2-8 minutos
Frío (químico) No requiere calor ni electricidad, portátil Más tiempo, posible olor a cloro 30-90 minutos

Salir de viaje con biberones preparados y esterilizados

Si se ha de salir con el bebé y se preparan varios biberones para cuando se esté fuera, hay que extremar las precauciones. Tras esterilizar los biberones, se pueden transportar de dos maneras, que también se diferencian por la temperatura: una en frío y la otra en caliente.

Para llevarlos en frío, los biberones se deben guardar en una nevera o recipiente isotermo con acumulador de frío, que asegure una conservación a baja temperatura hasta su uso. El agua se puede llevar en el interior de los biberones, pero la leche en polvo se debe llevar aparte y añadir en el momento en que el niño la tomará, tras haber calentado el agua. Para ello, se puede poner el biberón bajo un chorro de agua caliente, al baño maría, en microondas o en un calientabiberones.

El método de conservación en caliente es similar pero, en lugar de guardar el biberón en un recipiente que conserve el frío, se debe colocar en uno que mantenga la temperatura por encima de los 65 ºC. Cuando se quiera utilizar, se deberá poner el biberón bajo un chorro de agua fría y, luego, añadir la medida de leche correspondiente.

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