La esperanza de vida es un indicador crucial que refleja la salud y el bienestar de una población. Es una medida que resume la mortalidad de un país, permitiéndonos comparar por generaciones y analizar tendencias. Su interpretación y significado es aún mucho más rica y puede aportarnos información clave sobre el nivel de desarrollo del estado de bienestar de un país.
Este indicador es tan importante para describir las condiciones de una población que, junto con el índice de educación y el índice del Producto Interior Bruto (PIB), conforma el Índice de Desarrollo Humano que utiliza el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Tener una vida larga y saludable es el mejor indicativo del desarrollo social de un país.
En definitiva, es una medida sencilla, extremadamente sintética, pero a menudo se refieren datos equivocados o estos son interpretados de forma inexacta. Y una información errónea, por lógica, nos llevará a conclusiones erróneas. Por ejemplo, asumir que su variación no depende del nivel del estado de bienestar del país, sino que su evolución en el tiempo es resultado de la inercia podría llevar a algunos gobiernos a limitar el acceso a servicios públicos o a no garantizar lo que consideramos derechos básicos (agua y su calidad, por ejemplo) o cuestiones como las laborales (¡qué importantes son!) asumiendo que esto no tendría efectos sobre la esperanza de vida.
Para comprender un poco más la importancia de la esperanza de vida en España, conviene analizar algunos datos tanto en el contexto europeo como en relación con años pasados.
¿Qué es la Esperanza de Vida?
La esperanza de vida se define como la cantidad de años que un recién nacido puede llegar a vivir si los patrones de mortalidad por edades que predominan en el momento de su nacimiento se mantuvieran invariables a lo largo de toda su vida. Constituye un indicador que caracteriza las condiciones de vida, de salud, de educación y de otras dimensiones sociales de un determinado país o territorio.
La esperanza de vida es la media de la cantidad de años que vive una determinada población en un cierto periodo de tiempo. Definición: La esperanza de vida al nacer es una estimación del promedio de años que viviría un grupo de personas nacidas el mismo año si los movimientos en la tasa de mortalidad de la región evaluada se mantuvieran constantes. Es uno de los indicadores de la calidad de vida más comunes, aunque resulta difícil de medir.
Como se mide: Usualmente se toma como esperanza de vida la edad promedio de fallecimiento, valor que no es exactamente la esperanza de vida.
Advertencias: Conviene notar que la esperanza de vida no está ligada con la esperanza matemática del número de años que vivirá realmente una persona. Es el promedio del número de años que se espera que viva un individuo de una determinada edad si se mantienen las tasas de mortalidad actuales. Abstracción estadística basada en las tasas de mortalidad existentes específicas de cada edad.
La esperanza de vida al nacer: Es el promedio del número de años que se espera que viva un recien nacido, si se mantienen las tendencias actuales de mortalidad. La esperanza de vida es una medida hipotética y un indicador de las condiciones sanitarias y de mortalidad actuales.
Es un misterio, no sabemos cuánto vamos a vivir… Lo que sí sabemos es qué probabilidad tendremos de morir a una determinada edad en función del año en que hemos nacido. Es lo que se denomina esperanza de vida. Te suena, ¿verdad?
Aumenta esperanza de vida en México - Las Noticias con Claudio
¿Cómo se Calcula la Esperanza de Vida?
La determinación de la esperanza de vida se realiza a partir de un cálculo estadístico que permite medir las probabilidades de muerte o de vida de una población en función de su edad de partida que, conjuntamente con el sexo, son los dos factores demográficos fundamentales para evaluar la esperanza de vida.
El cálculo matemático de la esperanza de vida calcula la probabilidad de que una persona nacida en un determinado año muera a una edad concreta. Si las condiciones de vida y de sanidad de la población estudiada mejoran y no tienen lugar desastres naturales ni conflictos bélicos que diezmen la población, se espera que la esperanza de vida de estas personas nacidos en un determinado año aumente con respecto a la que se calculaba al nacer.
En temas demograficos es más importante la interpretación que el cálculo, ya que el cálculo sea sencillo, como este del que hablamos, o complicado, como casi todo el resto, puede realizarse rutinariamente con cualquier programa estadístico. Ahora bién la interpretación es harina de otro costal y se presta, como todos los números, a que si la torturamos convenientemente cante lo que nosotros queremos.
Resulta que, en estas mediciones si se toma como base un valor máximo de años de vida de 85 y un valor mínimo de años de 20. En consecuencia, al realizar la medición del índice de esperanza de vida, nos manejamos entre dos valores entre 0 y 1.
Para concluir, podemos notar que la medición del índice de esperanza de vida es un indicador muy importante cuando se hace la medición del IDH de un determinado país. En cualquier caso, también es importante otro indicador conocido como esperanza de vida en buena salud. Es decir, el promedio de años que vive una persona con una buena salud. Esto, ya que podemos vivir muchos años, pero sin gozar de buena salud.
Por lo tanto, para hacer la medición del índice de esperanza de vida se toma de referencia un nivel máximo de años que la persona puede vivir y este valor equivale a 1.
Supongamos que España tuviera sólo dos ciudadanos: uno, Pepito, que muere al día siguiente de nacer, y otro, la señora María, que muere a los 80 años. En esta España imaginaria, la esperanza de vida promedio de la ciudadanía española es de (0+80)/2=40 años.
Pero, supongamos que en el país vecino, Vecinolandia, hay también sólo dos ciudadanos: uno, Juanito, que en lugar de morir al día siguiente como Pepito, vive veinte años. La otra persona, la señora Julia, sin embargo, vive, como la señora María, 80 años. En este segundo país, Vecinolandia, la esperanza de vida es de (20+80)/2= 50 años, es decir, diez años más que España. Pero esto no quiere decir que la Sra. Julia haya vivido diez años más que la Sra. María (como constantemente se interpreta).
Pues bien, esto es lo que ha ocurrido en España durante los últimos cincuenta años. Los infantes y adolescentes viven más años ahora que antes. Y lo mismo ocurre en la mayoría de grupos etarios. En realidad, el mayor crecimiento de los años de vida ha sido en las edades tempranas y adultas, más que en las edades tardías. Naturalmente que ello implica que viven más personas que alcanzan la ancianidad. Pero el incremento de los años de vida una vez alcanzada la ancianidad, no ha sido muy notable. En realidad, han aumentado mucho más los años de vida en la época de prejubilación que en la época posjubilación.
Mapa mundial de la esperanza de vida al nacer. Fuente: ONU, 2015
Factores que Influyen en la Esperanza de Vida
La esperanza de vida depende de muchos factores, de entre los cuales la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca:
- Abuso del alcohol.
- Potabilidad del agua.
- Desnutrición infantil.
- Hipertensión arterial.
- Mejorías de la higiene.
- Prácticas sexuales de riesgo.
- Acceso a servicios sanitarios.
- Diabetes mellitus.
- Obesidad y sobrepeso.
- Catástrofes naturales.
- Conflictos bélicos.
- Contaminación y polución del aire.
Esperanza de Vida en España: Un Contexto Europeo
En lo que respecta a España dentro de Europa, lo primero que podemos asumir al respecto y de forma comparativa es que la esperanza de vida de España es alta. Muy alta en comparación. Y eso es algo estupendo. La población española tiene una de las expectativas de vida más elevadas del mundo, a pesar de que la transición de mortalidad empezó más tarde que en otros países europeos.
Esta mejora nos está hablando de la elevada calidad de vida de España y resume los grandes avances de los últimos años. No olvidemos que, gracias al estado de bienestar, tenemos sanidad pública además de otros servicios básicos y públicos, maravillosos, que nos ayudan a estar en un lugar privilegiado dentro de Europa.
Nuestro vecino, Portugal, tampoco está en un mal lugar, aunque bastantes puestos por debajo de España. De hecho, por delante de España solo está Suiza. Según el índice de Progreso social 2015 Suiza es uno de los países de mayor progreso social en el mundo. Pues el país inmediato en lo que respecta a esperanza de vida en Europa es España.
Primero, en lo que respecta a la esperanza de vida por sexo comparando con los vecinos europeos, los varones españoles están en séptimo lugar (por debajo de Suiza, Italia, Noruega, Malta, Suecia y Liechtenstein). Pero ojo, esta diferencia es inferior a 2 años entre Suiza (el país con mayor esperanza de vida para los hombres en Europa, 81,7 años) y España (80,5 años según datos Eurostat 2016, último dato disponible).
Por su parte, analizando la situación comparativa de las mujeres en Europa, para esa misma fecha, Eurostat señala a las españolas como las más longevas dentro de Europa: 86,3 años. No hay victoria en ningún deporte que sea mejor que esta.
Si analizamos la tendencia dentro de España, la diferencia en años de esperanza de vida al nacimiento entre hombres y mujeres creció o se mantuvo estable hasta mediados de los años noventa como consecuencia de una mortalidad masculina más elevada debida a factores biológicos, estilos de vida y conductas de riesgo (no lo digo yo, lo dice el Instituto Nacional de Estadística y yo confío plenamente en ellos). Pero esta diferencia a favor de la mujer se ha ido reduciendo en las dos últimas décadas. En la actualidad (datos INE para el año 2017, último dato disponible) la diferencia es de 5,36 años.
La distancia más alta la tuvimos en el año 1992, con 7,25 años (los hombres alcanzaban una esperanza de vida inferior a 74 años) porque la esperanza de vida de los varones ha aumentado en ¡¡casi 8 años!!
El estudio de la gráfica de la esperanza de vida demuestra que la vida media de las mujeres en España es considerablemente superior a la de los hombres. A comienzos del siglo XX no había mucha diferencia entre las expectativas de vida que tenían uno y otro sexo. Las mujeres vivían por término medio unos 36 años, mientras que los hombres ni siquiera llegaban a 34.
Con el paso del tiempo, esta diferencia se fue incrementando progresivamente. En 1940 la esperanza de vida de las mujeres era ya de más de 53 años, mientras que la de los hombres solo había crecido hasta los 47. Es cierto que de por medio había tenido lugar la Guerra Civil, y eso había propiciado que muchos hombres murieran en los combates.
Desde entonces y hasta hoy, aún con altibajos, las diferencias han ido aumentando todavía más. ¿Por qué sucede esto? Básicamente es debido a los hábitos perjudiciales que los hombres han practicado tradicionalmente y las mujeres no. El consumo excesivo de alcohol, y sobre todo el tabaco, han hecho que los hombres fallezcan mucho antes que las mujeres.
Es cierto que, desgraciadamente, esta tendencia se está invirtiendo recientemente. Desde hace unos años, las estadísticas demuestran que el consumo de tabaco en las mujeres supera en número al de los hombres, y esto tiene también repercusiones sobre la demografía. No es solo el tabaco, lógicamente. También tradicionalmente los hombres han desarrollado actividades más peligrosas que las mujeres que, por regla general, han permanecido al cuidado de sus hogares hasta hace pocas décadas.
Esperanza de Vida al Nacimiento según sexo
La Esperanza de Vida en Cifras
De nuevo según la OMS, desde el año 2000 la esperanza de vida ha registrado avances espectaculares, aunque persisten desigualdades importantes en un mismo país y de un país a otro. Del año 2000 al 2015 la esperanza de vida aumento en cinco años, el avance más rápido desde los años 60 y tras el descenso global de la esperanza de vida en los años 90.
A escala global, la esperanza de vida de los niños nacidos en el año 2015 era de 71,4 años (73,8 años para las niñas y 69,1 para los niños), aunque las expectativas de cada criatura dependen del lugar de nacimiento. En 29 países con ingresos altos los recién nacidos tienen una esperanza media de vida igual o superior a 80 años, mientras que los recién nacidos de otros 22 países -todos ubicados en el África subsahariana- tienen una esperanza de vida que es inferior a 60 años.
Las mujeres japonesas son las más longevas, con una esperanza de vida media de 86,8 años, mientras que los varones con una mayor esperanza de vida son los suizos, con una media de 81,3 años.
La distancia entre países como Suiza (83,7 años de esperanza de vida) y los 72,7 de Georgia son claves. Hablamos de una distancia de 11 años dentro de Europa (con ausencia de datos para Rusia, Moldavia, San Marino, Ucrania ni Azerbaiyán).
¿Cuál es la esperanza de vida que preferimos tener?
