La oftalmología pediátrica es una subespecialidad de la oftalmología que se encarga de tratar todas aquellas condiciones que comprometan la vista de los niños y bebés. Los oftalmólogos pediatras son médicos que cursaron la profesión de oftalmología y que luego se formaron en la subespecialidad pediátrica. Estos diagnostican, controlan y tratan todos los problemas oculares que se dan en la niñez.
El oftalmólogo pediatra es un médico cirujano que tiene estudios en oftalmología y además es especializado en niños de cualquier edad. Es importante que los padres comprendan la importancia de la salud visual desde temprana edad, ya que los primeros años de vida representan una época crítica para el desarrollo óptimo de la vista.
La oftalmología pediátrica busca tratar la visión de los más pequeños, para prevenir, detener o ralentizar el avance de problemas oculares típicos de la infancia. No se conoce realmente la importancia del cuidado de la vista durante la niñez hasta que notas que tu hijo achina los ojos cuando ve la televisión o acerca el libro a su rostro para leer.
En el Instituto Clínico Quirúrgico de Oftalmología (ICQO) de Bilbao, están comprometidos con la salud visual de los niños y quieren aprovechar esta ocasión para abordar algunas preguntas frecuentes sobre la oftalmología infantil y ofrecer consejos valiosos para mantener una vista saludable en la infancia.
¿Cuándo llevar a tu hijo al oftalmólogo?
Es necesario un control oftalmológico temprano con el objeto de evidenciar posibles anomalías congénitas, defectos de refracción, ojo perezoso, entre otros, para una corrección a tiempo. Si previamente no se ha detectado ninguna anomalía, se recomienda llevar a un niño al oftalmólogo a partir de los tres años de edad.
Se debe acudir al médico oftalmólogo siempre que se sospeche que “algo no va bien”, pero incluso, aunque no exista aparentemente ningún problema, se recomiendan los siguientes controles de rutina:
- En las primeras semanas de vida si hay antecedentes familiares congénitos y en prematuros.
- A los 6-8 meses de edad ya podemos diagnosticar defectos de visión y estrabismo.
- A los 3-4 años es obligatoria una exploración oftalmológica completa.
- Durante la etapa escolar se recomiendan revisiones anuales hasta los 10 años y posteriormente según aconseje el médico oftalmólogo.
Además, con estos chequeos se asegura que el niño esté sano en su etapa escolar, lo que repercute directamente con su aprendizaje. Cuando llega la vuelta al cole, además de preparar todo el material para el nuevo curso, es un excelente momento para llevar a un niño al oftalmólogo y revisar la vista de los peques de la casa. Una mala salud ocular también puede afectar a su rendimiento escolar.
Revisiones obligatorias
Lleva a tu hijo al médico oftalmólogo:
- Antes de los 3 años: Si los padres o pediatra notan cualquier anomalía.
- A los 3-4 años de edad: Es obligatoria, aunque aparentemente no tenga problemas.
- Revisiones anuales: Hasta los 10 años, y después según indique el oftalmólogo.
Debemos tener en cuenta, además, que los problemas visuales en la infancia muchas veces pasan desapercibidos para los padres, ya que el niño no se queja de ello pues asumen que todo el mundo ve como él y se acostumbra a ver mal. Durante la etapa escolar hay que hacer revisiones anuales de rutina desde los 3-4 años de edad hasta los 10 años y después según nos aconseje el médico oftalmólogo.
Las revisiones visuales en las escuelas y en las ópticas son útiles, pero no pueden suplir la visita al médico oftalmólogo. “El médico oftalmólogo es el más indicado para detectar y tratar cualquier patología ocular y problema de visión.» Ningún niño debería llevar gafas sin ser revisado por un médico oftalmólogo. Solo el médico oftalmólogo puede dilatar la pupila para graduar correctamente a los niños.
Importancia de las revisiones oculares antes del comienzo del colegio.
¿Qué dolencias son las que más trata el oftalmólogo para niños?
Al nacer, a los bebés se les realiza un completo examen de morfología ocular para descartar enfermedades congénitas (catarata, alteraciones corneales, hipertensión ocular, etc.), así como para descartar alguna patología tumoral, como puede ser el retinoblastoma. ¿Qué dolencias son más comunes en la oftalmología para bebés? Lagrimeo por obstrucción del lagrimal.
Además de las obstrucciones de vías lagrimales, el estrabismo, los defectos refractivos (miopía, la hipermetropía y astigmatismo), etc. en la infancia hay dos problemas a los que tenemos que prestar especial atención.
Ojo vago o ambliopía
El ojo vago pasa desapercibido para el niño y para los padres ya que es un “ojo aparentemente normal “que va perdiendo visión durante la infancia. Tiene solución si el tratamiento se realizase lo antes posible.
Miopía
Hoy podemos tratar y controlar la miopía mediante colirios y lentes de contacto específicas para frenar la miopía y disminuir su avance.
¿Cuándo sospechar problemas visuales en mi hijo?
Pueden llamar la atención a padres y profesores de que puede haber un problema visual, signos como:
- El escolar se acerca mucho a los libros o a la televisión.
- Inclinar la cabeza.
- Enrojecimiento de los parpados.
- Se distrae mucho al leer o escribir.
- Muestra baja compresión de lo que acaba de leer.
- El niño o niña se fatiga en exceso cuando es sometido a estímulos visuales.
- Tiene una mala escritura a mano.
- Entorna los ojos para ver la pizarra o fijarse en detalles lejanos.
- Se queja de visión borrosa, fatiga visual y dolor de cabeza.
- Se advierte hiperactividad durante las clases.
- Invierte las letras o los números al leer o escribir.
- Presenta un bajo rendimiento escolar.
El 30% de los casos de fracaso escolar son debidos a problemas visuales no detectadas o mal corregidas. Los defectos refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo), ambliopías, estrabismos, y otros problemas de coordinación y visión binocular pueden dar lugar a fatiga visual y malestar, afectando el rendimiento escolar.
La mayoría de ellos pueden diagnosticarse y corregirse de manera sencilla, si durante desde el inicio de la etapa escolar se hacen las revisiones anuales hasta los 10 años y posteriormente según aconseje el médico oftalmólogo.
¿Cómo se realiza una revisión oftalmológica en niños?
Durante una revisión oftalmológica pediátrica, se realizan diversas pruebas para evaluar la salud visual del niño. Estas pueden incluir:
- Medición de la agudeza visual. Se utilizan unos paneles llamados optotipos adaptados a su edad, bien con dibujos, bien con letras o bien con la 'E' volteada en distintas direcciones.
- Valoración de la motilidad ocular. Se hace mirar al niño en todos los ángulos del campo visual: superior, inferior, izquierda y derecha.
- Cover test.
- Visión tridimensional. Este paso, llamado estereopsis, solo se realiza si la edad y la colaboración del niño lo permite.
- Medición de la graduación y la agudeza visual con las pupilas dilatadas.
Además, se puede realizar un test para valorar las habilidades visuales del niño en edad preverbal y valorar el alineamiento ocular. Entre los tres y los cuatro años, hay que evaluar la visión del niño y la alineación de sus ojos. Además, y como a esa edad ya suele cooperar, se puede valorar su agudeza visual mediante optotipos. El principal objetivo de esta revisión es descartar el ojo vago (ambliopía), que es tratable en la infancia, pero que no se puede corregir si se detecta pasados los 8 o 10 años, ya que a esa edad ya se ha completado el desarrollo visual.
La Unidad de Oftalmología infantil de Clínica Villoria dispone de test especiales de visión para niños muy pequeños y el más avanzado autorefractometro infantil para determinar la agudeza visual y detectar miopía, hipermetropía y astigmatismo en niños a partir de los 6 meses de edad. La medición de la visión se efectúa haciendo fotografías con el niño situado a un metro de distancia del aparato que tiene forma de juguete por lo que el niño está relajado y colabora.
Uso de colirios para la exploración
Es probable que después de una primera visita, el médico oftalmólogo considere necesario realizar una prueba complementaria para la que tenga que acudir al centro otro día. La administración del colirio se realiza mediante la aplicación de una gota 90 minutos y 45 minutos antes de la visita.
Es muy importante que transcurra este tiempo entre la instilación de la primera gota y el examen para garantizar así la relajación completa de la acomodación. De lo contrario, puede darse una medida errónea de la refracción. Hay que tener en cuenta, además, que este colirio produce fotofobia y visión borrosa entre 24 y 36 horas.
Sí. Se trata de un colirio muy seguro, utilizado desde hace muchas décadas.
La importancia de un diagnóstico precoz
El éxito del tratamiento de las diversas alteraciones oftalmológicas presentes en la edad pediátrica va a estar condicionado siempre por el diagnóstico precoz de las mismas. Durante este periodo de la vida es fundamental el diagnóstico precoz de aquellas anomalías que puedan impedir un desarrollo visual normal ya que, si no se detectaran a tiempo, podrían provocar secuelas irreversibles para toda la vida y un bajo rendimiento escolar.
Sea como sea, lo importante es detectar a tiempo cualquier anomalía en la salud ocular de los peques.
En caso de que los ojos del niño estén desalineados, tengan ambliopía o errores de refracción, deberá someterse a una revisión para iniciar un tratamiento lo antes posible.
¿Cómo cuidar la salud visual infantil?
Es fundamental adoptar medidas preventivas para proteger la vista de los niños. Aquí hay algunos consejos útiles:
- Control regular: Programar revisiones oftalmológicas periódicas es esencial para detectar y tratar afecciones a tiempo.
- Limitar el tiempo de pantalla: Reduzca el tiempo que su hijo pasa frente a dispositivos electrónicos, y asegúrese de que la distancia entre la pantalla y los ojos sea adecuada.
- Alimentación saludable: Una dieta rica en vitaminas y antioxidantes es beneficiosa para la salud ocular. Incluya alimentos como zanahorias, espinacas y pescado en su dieta.
- Protección UV: Use gafas de sol con protección UV cuando su hijo esté al aire libre para proteger sus ojos del sol.
- Descanso visual: Recuerde que necesitan descansar la vista regularmente durante actividades como la lectura o el uso de dispositivos electrónicos.
