Primeros Años y Familia
Espartaco Garibaldi Borga Santoni fue hijo de Ernesto Borga, un caballero italiano, y de Francia Santoni, procedente de Carúpano, Venezuela. Su hermana mayor, Italia Fortunata Borga Santoni, fue el amor de la vida de Mario Brito, conocido como El Gran Lotario «La Bestia Negra», un famoso luchador y actor venezolano.Carúpano, ciudad natal de Francia Santoni, madre de Espartaco
Inicios y Matrimonios
Espartaco Santoni era prácticamente un niño cuando descubrió su obsesiva atracción por las mujeres. A los 15 años se marchó a estudiar a la Academia Militar de Bogotá, convencido de que el uniforme atraería a las mujeres. Apenas dos años más tarde, conoció en Caracas a una catalana, de su misma edad, con la que tuvo a su primer hijo y de la que se divorciaría cuando estaba embarazada. “Espartaco vivía sus relaciones con el sexo opuesto como si disputara una maratón de relevos”, apuntan Goya Ruiz y Teo Lozano en su libro Carmen Cervera.A finales de la década de los 50, Santoni abandonó a su primera mujer tras conocer a Marujita Díaz. En su libro Crónica rosa de España, el periodista Hilario López Millán explica que la artista sevillana se ligó al venezolano en una de sus actuaciones en Caracas.Espartaco Santoni - Biografía
Matrimonio con Tita Cervera
Precisamente fue en su boda con esta actriz mexicana cuando las vidas de Carmen Cervera y Santoni se cruzaron por vez primera. Ya ese día, el recién casado quedó deslumbrado por aquella atractiva catalana que acababa de ganar el concurso de Miss España y aspiraba al de Miss Mundo. Tras enviudar de Lex Barker, Tita sucumbió a las artes del atractivo venezolano, todo un maestro de la seducción. La pareja se casó en febrero de 1975, en el Tribunal Supremo de Nueva York. Lo hizo en presencia de dos socios del venezolano, Manolo Renedo y Paco Mayordomo, los mismos que lo denunciarían por estafa y lo llevarían a pisar la cárcel en los meses siguientes.Tita Cervera, una figura clave en la vida de Espartaco Santoni
Controversias y Problemas Legales
Tras salir de la cárcel, Espartaco y Tita continuaron su tortuosa relación. Cuando las diferencias entre el matrimonio se hicieron insalvables, él se fugó a Venezuela con la excusa de que su madre estaba enferma. Tita acabó haciendo caso al juez y a su madre, doña Carmen Fernández, a quien nunca le gustó el mujeriego y derrochador venezolano como yerno, y dejó a su marido. “Mi hija se equivoca. No entiendo cómo, pudiéndose casar con un multimillonario, se casa con Santoni”, llegó a decir en una entrevista.Últimos Años y Fallecimiento
El casanova regresó a España 12 años después de su fuga, cuando supo que ya no tenía que rendir cuentas ante la justicia, y acabó fijando su residencia en Marbella. Allí entabló amistad con Jesús Gil y se hizo con el control de varios establecimientos de hostelería, una ocupación que le permitió volver a ejercer de juerguista nocturno y vividor. Volvió a estar en candelero gracias a No niego nada, un atrevido libro de memorias, donde contó con pelos y señales sus peripecias amatorias, que enfadó e indignó a muchas de las famosas que aparecen mencionadas en él. Algunas de ellas contraatacaron asegurando que el venezolano era un gorrón y que en la cama era “más que normalito”.Cuatro días después de pedir el alta voluntaria en la clínica Quirón de Barcelona, ya moribundo, le pidió a su hija Paola Santoni que le ayudara a escribir una carta que ella debía entregar a Tita, junto al ramo de flores más bonito que encontrase, cuando él ya hubiese dejado de respirar. En la misiva, apenas dos frases con las que le pedía perdón y le rogaba que cuidase de Paola ahora que él no podría ya hacerlo.Marbella, lugar de residencia de Espartaco Santoni en sus últimos años
