Cornelia Africana: Hija de un héroe, madre de reformadores en la Antigua Roma

Cornelia Africana, hija de Escipión el Africano, es una figura clave en la historia de la República Romana. Su vida, marcada por la influencia política, la dignidad y la tragedia, ha sido objeto de estudio y admiración a lo largo de los siglos. Elvira Roca Barea, en su novela epistolar "Ingrata Patria", busca hacer justicia a esta mujer merecedora de una estatua en la República romana.

Busto de Escipión el Africano.

Elvira Roca Barea cuenta que fue mientras investigaba sobre el traductor medieval de un tratado militar latino, cuando topó en Roma con unas cartas manuscritas, copias efectuadas en el siglo XVIII de unos originales en muy mal estado cuya tinta empezaba a borrarse. Aquellas cartas no tenían nada que ver con el propósito de su estudio original y fueron apartadas en un primer momento. Pero su contenido impresionó fuertemente a la filóloga e historiadora y ahora, por fin, ha decidido traducirlas y darles forma de novela epistolar.

En ellas, Antígona, una liberta de origen griego, le pide a Andronio que deje por escrito la historia de la que fue su ama, Cornelia Africana y de sus dos hijos: Cayo y Tiberio Sempronio Graco. Los tres perdieron la batalla contra el Senado romano. Su intención era rescatarlo de las manos corruptas de la facción más conservadora, que quería acumular tierras quitándoselas a los más necesitados, mientras Roma no dejaba de expandirse.

Cornelia: Educación y carácter

Culta, serena y tenaz, Cornelia fue una mujer de buena familia, tan elocuente como sabia, que educó a sus hijos en el amor a Roma y a la justicia. Su conciencia política, su espíritu recto, su valentía y su inteligencia la convirtieron en la mujer más poderosa e influyente de la primera parte de la historia de Roma, la República, antes de que se convirtiera en un Imperio.

Cornelia, hija de Escipión el Africano, gobernó su casa desde muy joven, sin que varón alguno viniera a disponer ni de bienes ni de la educación de sus hijos -Tiberio y Cayo Graco-. Y, en la política (ay, la política) de su tiempo influyó más que muchos senadores que cargaban con la toga con más que frivolidad… Supo siempre ver más allá de lo evidente. Cornelia es un personaje que cautiva. Un modelo de feminidad de Roma que ya le atrajo en sus años de universidad estudiando Filología. En un primer momento me llamó la atención que la primera mujer a la que se le levantó una estatua en el Foro de Roma, un hecho sin precedentes, fuese tan desconocida.

Roma entera la admiraba y no sólo Roma. Cornelia afronta sus obligaciones y sus retos de una forma muy actual. Cornelia es un tipo de ser humano que no puede existir en el mundo actual. Se habría abierto las venas antes de hacer exhibición de sus heridas u ostentación de victimismo. Los valores que hicieron fuerte su carácter no tienen cabida en la actualidad.

Los hijos de Cornelia: Los hermanos Graco y su reforma

Gracias a su influencia, sus dos hijos varones, tuvieron un papel político importante en el devenir de la ciudad. Tiberio Sempronio Graco, el mayor, fue tribuno y presentó una audaz reforma agraria en el Senado. Quería evitar que las tierras se acumularan en manos de unos pocos ricos terratenientes y llegaran a las manos de quienes más las necesitaban.

Asesinado en una conspiración organizada por el propio Senado, su hermano pequeño, Cayo Tiberio Graco, retoma y amplía esa reforma, consiguiendo el amor del pueblo y el odio de la facción más conservadora, que se niega a regenerar un sistema carcomido por la corrupción. Su lucha es la de dos idealistas que aman Roma y que están dispuestos a dar su vida por ella.

Los hermanos Graco obtuvieron durante este periodo el cargo de tribuno de la plebe, desde cuya magistratura pudieron elaborar y proponer una serie de leyes que iban a favorecer a la plebe urbana, a los itálicos que no tenían la ciudadanía romana y a los caballeros que era la denominada orden ecuestre. Estas leyes iban en detrimento de la clase aristocrática, denominados optimates que significa "bueno entre los buenos" y constituían la mayoría del Senado. El partido de los populares, que estaba encabezado por los hermanos Graco.

Tiberio Sempronio Graco propone la ley Rogatio Sempronia, en el año 133 a. C. Fue una ley que plantea una profunda reforma agraria. La ley de reparto de tierras o ley Sempronia estuvo bastante tiempo en vigor y permitió que la pequeña propiedad campesina se recuperara y aumentara la población capaz de servir en el Ejército. Para desarrollar la nueva ley, se constituyó un colegio de triunviros, elegido por el pueblo.

Cayo Sempronio Graco es hermano menor de Tiberio Sempronio Graco. En el año 123 a. C., fue elegido también tribuno de la plebe. Cayo llevó adelante y con buena mano la aplicación de las leyes, que su hermano había propuesto. Volvió a lanzar la reforma agraria introduciendo pequeñas reformas. Se paran las restituciones del ager publicus y se verifica un nuevo reparto de tierras. Se crean nuevas colonias en Italia y en Cartago.

El programa de nuevas leyes de los hermanos Graco era en sí mismo bueno para Roma y para su evolución en la historia.

PersonajeRolAportación
Cornelia AfricanaMadre de los GracoEducación de sus hijos, influencia política y símbolo de dignidad.
Tiberio Sempronio GracoTribuno de la plebePropuesta de la ley Rogatio Sempronia para la reforma agraria.
Cayo Sempronio GracoTribuno de la plebeContinuación y ampliación de la reforma agraria de su hermano.

El dolor como motor

La muerte de sus hijos sume a Cornelia en el dolor, pero eso no la inhabilita. Todo lo contrario, el dolor le sirve de motor para enfrentarse al sistema y a los políticos corruptos que tanto daño le hicieron. Escribió cartas, llegó a personas ilustres e influyentes y se convirtió en la referencia moral de quienes se rebelaban contra el poder corrupto e injusto.

No hemos sabido de Cornelia hasta ahora porque ella y sus hijos fueron derrotados. Efectivamente, fueron absolutamente derrotados. Los hijos de Cornelia, Tiberio y Cayo, fueron asesinados de una manera espantosa y luego la historia la escribieron los vencedores, fundamentalmente Polibio, que estaba al servicio de Emiliano, yerno de Cornelia y enemigo mortal de sus hijos.

Un legado imborrable

Roca Barea pinta a Cornelia como símbolo de dignidad, como una mujer incapaz de resignarse a ser madre y esposa, como se le pedía. Su educación, su elocuencia y su elegancia la llevan más allá del espacio reservado a las mujeres en la República romana. Y la convierten en la imagen de quienes pagan con su vida el amor a su patria.

Tras la muerte de la mayor parte de los miembros de su familia, Cornelia decidió retirarse a vivir a una villa de Miseno, alejada de Roma. Se dedicó al estudio del griego, el latín y la filosofía. La pérdida de sus últimos dos hijos no cambió en absoluto a Cornelia. Ella formó una corte de intelectuales y artistas. Plutarco cuenta que era capaz de narrar con toda tranquilidad las hazañas de su padre y de sus hijos, sin llorar por ellos, como si estuviera hablando de héroes mitológicos. Allí murió pacíficamente en el 100 a. Para honrarla, el Senado le levantó una estatua en el Foro Romano, un honor inédito para una mujer romana en el período republicano (más adelante, bajo el Imperio, fue común que las mujeres de los emperadores recibieran ese honor). Era la primera vez que se daba ese privilegio a una mujer.

Cornélia es una de las cuatro mujeres romanas cuyos escritos han sobrevivido hasta nuestros días. Hay dos fragmentos de una carta escrita por ella a su hijo Cayo Graco. En esta carta se documenta cómo las mujeres romanas ejercían una influencia considerable en la política familiar.

Su voz fue silenciada por los que hicieron callar a sus hijos, pero la historia pone siempre a todo el mundo en su lugar y la vida de Cornelia tiene hoy una lectura diferente a la que tenía hace dos mil años. Ingrata patria es un escalón más en el camino de restaurar la imagen de una mujer atacada por su lealtad a Roma y por haberse enfrentado con los senadores más conservadores y poderosos.

En conclusión, Cornelia Africana no solo fue la hija de Escipión el Africano y la madre de los Gracos, sino también una figura influyente en la República Romana. Su legado perdura como símbolo de dignidad, inteligencia y valentía.

La esposa de Roma: Cornelia | La historia en violeta

Estatua moderna de Cornelia, madre de los Gracos.

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