Lactancia Materna en Adultos: Beneficios, Riesgos y Mitos

La lactancia materna es un tema ampliamente discutido en el contexto de los bebés y niños pequeños, pero recientemente ha surgido interés en la lactancia en adultos. Este artículo explora los beneficios y mitos asociados con la lactancia en adultos, y te proporciona la información que necesitas saber para tomar decisiones informadas.

Beneficios Potenciales de la Lactancia en Adultos

Aunque la lactancia en adultos es un tema controvertido, hay quienes sostienen que puede ofrecer ciertos beneficios. La leche materna es conocida por su contenido rico en nutrientes, lo que plantea la pregunta de si estos beneficios pueden extenderse a los adultos.

Valor Nutricional de la Leche Materna

La leche materna contiene una variedad de nutrientes esenciales, incluyendo proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Estos nutrientes son vitales para el crecimiento y desarrollo de los bebés, pero también pueden ser beneficiosos para los adultos, especialmente en términos de suplementación nutricional.

Beneficios Inmunológicos

La leche materna contiene anticuerpos y factores inmunológicos que ayudan a combatir infecciones. Aunque el sistema inmunológico de los adultos ya está desarrollado, algunos creen que estos componentes pueden ofrecer un impulso adicional a la salud inmunológica de los adultos.

Beneficios Emocionales y Relacionales

La lactancia materna no solo tiene beneficios físicos, sino también emocionales. Esto se aplica tanto a los bebés como a los adultos, aunque de maneras diferentes.

En el contexto de relaciones íntimas consensuadas, la lactancia en adultos puede fortalecer el vínculo emocional entre las personas involucradas. Este acto puede fomentar la intimidad y la confianza, lo que puede ser beneficioso para la relación.

Al igual que en los bebés, la lactancia puede tener un efecto calmante en los adultos. El contacto físico cercano y el acto de lactar pueden ayudar a reducir el estrés y promover la relajación. Esto puede ser particularmente útil en situaciones de alta presión o ansiedad.

Mitos y Realidades Sobre la Lactancia en Adultos

A pesar de los posibles beneficios, también existen muchos mitos y malentendidos sobre la lactancia en adultos.

Mitos Sobre la Salud

Uno de los mayores mitos sobre la lactancia en adultos es que puede ser perjudicial para la salud. Aunque la leche materna está diseñada específicamente para las necesidades de los bebés, esto no significa que sea dañina para los adultos. La leche materna es un alimento nutritivo y seguro, aunque sus beneficios específicos para los adultos no están tan bien documentados como para los bebés.

Algunas personas creen erróneamente que la lactancia en adultos puede aumentar el riesgo de infecciones. Sin embargo, si ambas partes mantienen una buena higiene y no tienen infecciones preexistentes, el riesgo es mínimo. Es importante asegurarse de que ambos estén sanos antes de practicar la lactancia.

Mitos Culturales y Sociales

Además de los mitos sobre la salud, también hay muchos mitos culturales y sociales que rodean la lactancia en adultos.

La lactancia en adultos a menudo se ve como un tabú debido a normas culturales y sociales. Sin embargo, en algunas culturas, la lactancia en adultos tiene una larga historia y se ve como una práctica natural. Es importante respetar las diferentes perspectivas culturales y no juzgar a quienes eligen esta práctica.

La falta de información y comprensión puede llevar a malentendidos sobre la lactancia en adultos. Muchas personas no están familiarizadas con los hechos y pueden basar sus opiniones en rumores y suposiciones. La educación y el diálogo abierto son clave para desmitificar este tema.

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Práctica Segura y Consensuada de la Lactancia en Adultos

Si estás considerando la lactancia en adultos, es importante hacerlo de manera informada y consensuada. La comunicación y el consentimiento son fundamentales en cualquier práctica de lactancia en adultos.

Comunicación y Consentimiento

Antes de comenzar, es crucial tener una conversación abierta y honesta sobre tus expectativas y preocupaciones. Asegúrate de que ambas partes entiendan los motivos y los posibles beneficios y desafíos de la lactancia en adultos.

Es importante establecer límites claros y respetar los deseos de la otra persona. Esto incluye discutir la frecuencia de la lactancia, la duración de las sesiones y cualquier otra consideración que pueda surgir.

Preparación y Cuidado

La preparación adecuada y el cuidado son esenciales para una experiencia de lactancia en adultos segura y placentera. Mantener una buena higiene es crucial para prevenir infecciones y asegurar una experiencia saludable. Lava tus manos y asegúrate de que tus pezones estén limpios antes de cada sesión de lactancia.

Los productos de apoyo, como los discos de cera de abeja, pueden ser muy útiles para proteger tus pezones y mantenerlos hidratados. Estos productos pueden hacer que la lactancia sea más cómoda y prevenir la irritación.

Productos de Apoyo

Durante la lactancia en adultos, ciertos productos pueden hacer que el proceso sea más cómodo y eficiente.

  • Discos de Cera de Abeja: Son excelentes para proteger los pezones y prevenir la irritación. Los discos de cera de abeja proporcionan una barrera protectora que mantiene la piel hidratada y previene la irritación. Además de proteger y aliviar los pezones, también ayudan a mantener la piel suave y flexible.
  • Cremas Hidratantes para Pezones: Pueden ser útiles para mantener la piel suave y prevenir grietas. Busca productos que contengan ingredientes naturales y que sean seguros tanto para el adulto como para la madre lactante. Aplicar las cremas de manera regular, especialmente después de cada sesión de lactancia, puede ayudar a mantener la piel hidratada y saludable.

Mantener la Motivación

La lactancia en adultos puede ser desafiante, y mantener la motivación es clave para una experiencia exitosa. Recordar los beneficios a largo plazo de la lactancia puede ayudarte a mantener la motivación. Estos incluyen una mejor salud, un sistema inmunológico más fuerte y un vínculo emocional más fuerte.

Amamantar puede proporcionar una nutrición adicional y fortalecer el sistema inmunológico del adulto. La lactancia también ofrece beneficios para la madre, como la reducción del riesgo de ciertas enfermedades y una recuperación postparto más rápida.

Grupos de Apoyo

Unirte a grupos de apoyo puede ser muy útil. Compartir tus experiencias y escuchar las de otros puede proporcionarte el apoyo emocional que necesitas.

La Comunidad MamaceraM en Telegram te ofrece acceso a una red de madres experimentadas y a profesionales de la lactancia. Puedes hacer preguntas, compartir tus experiencias y recibir apoyo en tiempo real.

Pertenecer a la Comunidad MamaceraM en Telegram puede ser una gran ventaja para resolver cualquier duda sobre la lactancia en adultos. Esta comunidad ofrece un espacio de apoyo donde puedes compartir tus experiencias, obtener consejos prácticos de otras personas y recibir información valiosa de expertos en lactancia.

¿La Leche Materna Cura el Cáncer?

Hace años también se barajaba la hipótesis de que la leche materna podría ser efectiva en la lucha contra el cáncer en adultos. El artículo explica en qué consisten los estudios y si en realidad beber leche materna “cura” el cáncer.

La suposición de que las células cancerígenas aisladas podrían disminuir en contacto con la leche humana empezó a cobrar vida en 1992, cuando una estudiante de Inmunología de la Universidad de Lund (Suecia) observó este descenso. Desde entonces, numerosas investigaciones se han centrado en determinar cómo se produce esta destrucción de las células y qué componente lácteo es el que lo provoca. De hecho, tres años más tarde, en 1995, se descubrió que si se modificaba la alfa-lactoalbúmina de la leche materna se inducía la muerte de las células tumorales. A este complejo se lo denominó HAMLET, las siglas inglesas de Human Alpha-lactalbumin Made Lethal to Tumor cells.

Desde hace algunos años se publican estudios acerca de HAMLET y de su capacidad de destruir, in vitro, células cancerosas. Un trabajo científico divulgado en Advances in Cancer Research (2003) aseguraba que HAMLET mataba las células tumorales mediante un mecanismo similar a la apoptosis, pero dejaba intactas las células completamente diferenciadas. Esta investigación ponía de manifiesto que limitaba la progresión de ciertos tipos de neoplasia, como los glioblastomas (que se producen en el cerebro o en la médula espinal), y eliminaba también los papilomas de la piel.

En 2008, otro artículo afirmaba que la leche materna asociada al ácido oleico presentaba actividad citotóxica. En la misma línea, en 2010, otra publicación de la revista de la Federation of European Chemical Societies (FEBS J.) apuntaba que la alfa-lactoalbúmina humana hecha letal para las células tumorales (HAMLET) y la lisozima equina con ácido oleico (ELOA) son complejos que consisten en proteínas y ácidos grasos que exhiben actividades citotóxicas, que difieren drásticamente de la actividad de sus respectivos compuestos proteicos.

Otra investigación, realizada por expertos de la Universidad de Lund (Suecia), ha conseguido combatir células tumorales, sobre todo en el cáncer de vejiga y colon. Los expertos se han centrado en el papel de la lactoalbúmina, una proteína de la leche materna. Los expertos aseguran que en pacientes con cáncer de vejiga la reducción de los tumores a través de la orina en tiempos cortos ha sido evidente. También aseguran que el tamaño de los tumores cambia. Todo ello les impulsa a seguir investigando en este campo.

En el caso del cáncer de colon, los estudios hechos en ratones de laboratorio muestran una disminución del tamaño del tumor en un 60%. El objetivo de los expertos suecos es desarrollar fármacos que permitan disminuir el riesgo de tumores en personas vulnerables o que tengan antecedentes familiares.

HAMLET y la Investigación del Cáncer

La respuesta es no. HAMLET es el resultado de una modificación que se realiza en el laboratorio de un componente de la leche materna; si no se cambia, la destrucción no se produce. Debe tenerse en cuenta que, en el caso de los resultados con el cáncer de vejiga, la lactoalbúmina se varió en una concentración diez veces superior a como se encontraría de manera natural en la leche natural. Los resultados se dan no con la ingesta de leche materna, sino con la administración de una sustancia modificada, concentrada y mediante jeringa. Por tanto, la leche materna no elimina directamente las células cancerígenas.

El estudio, dirigido por la doctora Catharina Svanborg, responsable del departamento de Microbiología, Inmunobiología y Glicobiología del Institute of Laboratory Medicine del centro, se centra en una proteína componente de la leche materna, la lactoalbúmina.

Una de las zonas donde más se ha testado la efectividad de este complejo como tratamiento antitumoral ha sido en la vejiga. Tras la sustitución del tratamiento con fármacos actuales por los componentes de la leche humana, en cinco días se pudo observar la eliminación de células tumorales a través de la orina. En cuanto al cáncer de colon, la experimentación con ratones constituye la base para futuras investigaciones.

Según explican, futuras investigaciones se basarán en esta premisa para desarrollar fármacos que disminuyan el riesgo de tumores en las personas más vulnerables o con más antecedentes.

Consideraciones Adicionales

La leche es un alimento básico en la alimentación de los niños, pero muy polémico en la de los adultos. Dicen que el ser humano es el único animal mamífero que toma leche en edad adulta. ¿Debemos tomar leche los adultos?

Primero de todo quiero desmentir que el hombre es el único animal que toma leche en edad adulta. El hombre no toma leche materna en edad adulta, toma leche de otro animal, que no tiene nada que ver con la leche que toma un bebe. Somos el único animal con la capacidad de poder ordeñar una vaca, una cabra o una oveja.

Otra de las críticas a la leche de vaca es alegar que esta está pensada para alimentar terneros que al nacer pesan entre 40/50kg y a los 5 meses unos 200kg. El ser humano no pesa 200kg, por lo tanto se podría pensar que la leche no es un producto adecuado a la dieta humana y que puede estar relacionado con la obesidad. Un ternero cuando nace toma al día de 4 a 6 litros de leche, el hombre bebe de 200 a 300ml.

En función de la cantidad de grasa y lactosa que contienen los productos lácteos, unos pueden sentar mejor que otros. La lactosa es el azúcar que contiene la leche. Se trata de un disacárido, es decir, dos moléculas de azúcares sencillos o monosacáridos unidos. En la digestión de la leche en el intestino, se encuentra una enzima llamada lactasa, que es la que se encarga de romper este enlace y por lo tanto, digerir la lactosa.

Si una persona es intolerante a la lactosa, significa que su cuerpo no fabrica lactasa o suficiente lactasa o la lactasa que desarrolla no trabaja suficientemente bien. Puede dar dolor de barriga, diarrea, gases, hinchazón abdominal y malestar en general. Si sospechas que puedes tener una intolerancia a la lactosa, debes acudir a tu médico de cabecera. Te hará la prueba “Hidrógeno en aliento”.

Si eres intolerante a la lactosa y no quieres excluir los lácteos de tu alimentación, puedes optar por productos sin lactosa: Leche sin lactosa, queso sin lactosa y yogur sin lactosa. También puedes encontrar productos mal llamados “leches vegetales” que pueden sustituir a los lácteos. Son un ejemplo de ello la bebida de soja o la de avena. Son productos similares a la horchata, pero en lugar de estar hechos con chufa, están hechos con cereales o legumbres.

La leche es un producto adecuado en una dieta equilibrada, pero no hay ningún alimento imprescindible para tener buena salud.

Lactancia Materna vs. Leche de Fórmula

Desde el resurgir de la lactancia materna, han salido y están saliendo multitud de artículos científicos comparándola con la leche de fórmula. En todos los artículos se ponen de manifiesto los beneficios que aporta la lactancia materna. Los niños de pecho tienen menos alergias, menos gastroenteritis, menos otitis, menos ingresos hospitalarios, más coeficiente intelectual que los niños de biberón. De adulto, hay menos riesgo de padecer enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, diabetes...

Todos los estudios concluyen que la lactancia materna es mejor que la artificial. Pero veámoslo del otro lado: la lactancia materna no tiene beneficios, la lactancia materna es lo normal, lo natural. Es el alimento que prepara el cuerpo de la madre para su bebé cuando nace y a lo largo de sus primeros años de vida y es el alimento que el bebé espera recibir de su madre. La naturaleza es sabia y a lo largo de millones de año se ha ido perfeccionando.

La lactancia materna es un proceso que se ha mantenido desde que nació el primer mamífero en la tierra. Sin lactancia materna, no estaríamos aquí. Es lo que ha hecho sobrevivir a todos los mamíferos y la leche de cada especie se ha especializado para hacer crecer lo mejor posible a la cría de esa especie, además de adaptarla al ambiente en el que vive esa cría particular. La humana no es una excepción.

A nadie se le ocurriría darle leche de coneja a una cría de elefante, porque sus características son tan distintas que para todos es obvio que esa leche no le serviría al elefante. Entonces, lo normal es la lactancia materna de la madre. Los estudios científicos no deberían plantearse como investigaciones sobre los beneficios de la lactancia materna, sino sobre los riesgos para la salud de tomar una leche que no es la de tu propia especie.

De este modo, las conclusiones de tomar leche de fórmula son que el bebé tiene más probabilidades de enfermar, tanto de niño como de adulto, y su madre también. ¿A que no suena igual? Estoy segura de que ya no se daría tan alegremente leche de formula a un bebé, sabiendo que se le está dando algo que no es bueno para su salud.

Ahora bien, no digo que la leche de fórmula no sea útil en algún caso excepcional. Al igual que un astronauta come comida preparada durante su tiempo en el espacio, un bebé particular puede necesitar leche de fórmula por alguna razón. Pero estos casos son muy raros y la leche de fórmula debería reservarse exclusivamente para estas excepciones.

Lactancia Materna Prolongada y Efectos Psicológicos

Muchas ideas acerca de la lactancia materna siguen estando basadas en prejuicios e ideas infundadas, y algunas de las afirmaciones que se hacen desde la psicología se basan en opiniones personales y teorías no contrastadas.

Una creencia muy extendida alrededor de la lactancia prolongada es que produce problemas emocionales, dependencia, o quién sabe qué desviaciones sexuales en los niños amamantados más allá de los primeros meses. Pues bien, ¿qué dice la ciencia?

Las principales asociaciones científicas nacionales e internacionales recomiendan que la lactancia materna sea el único aporte de alimento hasta los 6 meses de edad, y después complementarla con otros alimentos, al menos hasta los 12-24 meses de edad, pudiendo mantenerla todo el tiempo que madre e hijo deseen. Ninguna de estas sociedades establecen un límite superior para finalizar la lactancia en sus recomendaciones.

Es necesario resaltar que, a lo largo de los siglos, y en prácticamente todos los lugares del mundo, la lactancia materna ha sido algo habitual hasta bien entrados los 2-3 años de edad.

Si hacemos una revisión de la literatura científica existente, podemos ver como no se han constatado riesgos físicos ni psicológicos en niños que toman pecho por encima de los 2-3 años de edad.

Menos problemas de ajuste social en niños amamantados de forma prolongada y una mejor percepción de relación de apego con los padres en adolescentes (Fergusson et al.). Todos estos resultados se observan después de controlar la influencia de variables sociales y demográficas.

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