Escasez de leche materna: causas y soluciones

La lactancia materna es una experiencia única e inolvidable para cada madre, pero tener que enfrentarse a problemas con la leche materna puede ser una fuente de preocupación y estrés para cualquier mujer. Comprender las causas de una disminución en la producción de leche materna es importante.

Algunas preguntas como "por qué soy madre desde hace 7 días y no me sube la leche" son muy comunes en madres que dan el pecho. Como dice el comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría "El principal estímulo para la producción de leche es la succión del niño y el vaciado del pecho, por ello, cuantas más veces mame más cantidad de leche se producirá. La leche no se gasta, cuanta más toma el bebé, más produce la madre."

¿Cómo preparar los senos para la lactancia? | Maternar.co

Causas de la baja o ausencia de producción de leche materna

La producción de leche materna puede verse afectada por distintos factores y cuando esto pasa se le llama hipogalactia y te contamos algunas de las causas.

  1. Problemas de salud: Infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo pueden influir en la baja producción de leche.
  2. Dificultades en el agarre del bebé: El uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches pueden reducir la estimulación necesaria para conseguir una producción adecuada de leche materna.
  3. Uso de chupetes y tetinas: No se recomiendan el empleo de chupetes ni tetinas, hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas.
  4. Uso de pezoneras: Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática. Sólo en casos especiales, y prescritas por un profesional experto en lactancia, pueden resultar útiles. Para el bebé puede ser más fácil encontrar el pezón recubierto por la pezonera, pero le será más difícil extraer la leche, sobre todo la del final de la toma, que contiene más grasa.
  5. Mala nutrición e hidratación: Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida.
  6. Consumo de fármacos: La mayoría de los fármacos habituales son compatibles con la lactancia y en pocas ocasiones es necesario suspenderlos; pero si estás tomando alguna medicación, es recomendable que lo comentes con tu ginecólogo o pediatra.
  7. Consumo de cafeína, alcohol y tabaco: Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
  8. Estrés: El estrés, también puede influir.

Es muy habitual encontrar mujeres que dicen tener poca leche. En realidad esta secreción escasa no era el problema en sí, sino consecuencia de una técnica de lactancia inadecuada. Conociendo las causas del déficit de leche materna es muy fácil corregirlas.

Medidas para aumentar la producción de leche

¿Qué hacer si no me sube la leche materna? Algunas medidas, planificadas y recomendadas de forma personalizada por los profesionales de maternidad del Hospital Sanitas La Zarzuela pueden ayudar a mejorar la cantidad de leche y la experiencia de lactancia, pide cita con nuestro equipo médico. Aunque cada plan debe estar orientado a una paciente concreta, estas son algunas de las principales medidas a aplicar cuando se busca aumentar la producción de leche materna:

  • Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
  • Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
  • Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.

Para lo primero, la estimulación del pecho puede realizarse o con tu bebé o con un sacaleches. Debe ir cambiándose la mama con la que se alimenta para fomentar la estimulación de ambos y si se estén empleando suplementos por cualquier causa debemos de ir disminuyéndolos progresivamente y no de forma brusca para no crear perjuicios al bebé y de nuevo la sensación de lactancia deficiente.

En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante. Por supuesto, si no se nota mejoría, lo mejor es consultar con uno de nuestros especialistas.

Hipergalactia

Hablamos de hipergalactia para referirnos a la existencia de un exceso en la producción de leche. ¿Y a qué se debe este exceso de producción?

La lactancia materna funciona mediante un delicado equilibrio hormonal que debe funcionar como un reloj para que todo vaya bien.

  1. Desarreglos hormonales en la madre: El Síndrome de Ovarios Poliquísticos puede producir hipergalactia en un 3% de madres que lo padecen.
  2. Bebés con dificultades de succión: Normalmente el cuerpo materno responde a las dificultades de succión del bebé produciendo poca leche. Pero hay casos, especialmente en madres que ya han dado el pecho anteriormente, en los que el cuerpo reacciona fabricando demasiada leche.

Aunque pueda parecer que tener mucha leche es una suerte, este exceso de producción acostumbra a ser muy incómodo para las madres que lo padecen. La hipergalactia causa dolor y malestar en las madres ya que el pecho está tirante, inflamado, duro y además gotea constantemente. Se producen obstrucciones de repetición por la acumulación de leche y la lactancia se vuelve complicada e incómoda.

Para los bebés tampoco es fácil, lejos de estar cómodos al pecho suelen mostrarse irritables y nerviosos ya que el exceso de leche que sus madres producen les causas dificultades de succión y a veces atragantamiento; es como si nos dieran de beber en porrón y no pudiéramos parar a quien nos lo da y nos viéramos obligados a tragar para no atragantarnos.

Cuando la situación se produce por causas hormonales es difícil encontrar una solución sencilla y hace falta contar con la ayuda con un buen endocrino que pueda valorar la situación mediante analíticas hormonales.

En el caso de ser una hipergalactia por dificultades de succión lo mejor es acudir a un grupo de apoyo a la lactancia o buscar una IBCLC que pueda valorar a madre y bebé y ofrecer soluciones precisas en cada caso: modificar la postura, valorar el frenillo lingual del bebé, mostrar técnicas de compresión para frenar la salida de leche...

Las madres pueden intentar buscar posturas donde su cuerpo quede reclinado hacia atrás y su bebé totalmente encima de su cuerpo.

Hipogalactia

Pero en la mayoría de las ocasiones las madres se quejan de tener poca leche. Este fenómeno se llama hipogalactia.

La hipogalactia es multifactorial y a veces difícil de determinar con exactitud la causa exacta.

  1. Hipoplasia mamaria: Son pechos hipoplásicos los pechos que tienen poco o escaso tejido mamario. No se trata de tener el pecho pequeño, el pecho pequeño tiene poca grasa, el pecho hipoplásico tiene poca glándula. Para reconocerlo no hay más que observar. Estos pechos tienen una forma muy característica, a veces las areolas sobresalen del pecho, o los pechos tiene forma de tubo o las mamas están muy separadas entre ellas. Todo esto puede ser indicativo de un pecho que tenga en su interior poco tejido mamario y por defecto pueda producción.
  2. SOP: El SOP que puede causar exceso de producción pero también puede causar hipogalactia. Las madres con ovarios políquisticos que han tenido dificultades para conseguir un embarazo pueden tener dificultades para establecer un buen volumen de leche para poder lactar a sus bebés.
  3. Síndrome de Shehann: Si en el post parto (o anteriormente) se produce una hemorragia severa esta puede comprometer el funcionamiento de la hipófisis, que es el centro neurálgico de control para el funcionamiento de la lactancia.
  4. Tiroides: Las madres que padecen problemas de tiroides durante el embarazo o anteriormente a la gestación deberían controlar justo después de parir sus niveles hormonales para poder verificar si los niveles de hormonas tiroideas son los adecuados.
  5. Amenorreas sostenidas durante la adolescencia y la juventud: Durante cada menstruación nuestro pecho se desarrolla, crece y se amplía.
  6. Retención de placenta: La producción de leche se inicia en el momento que la placenta se separa del útero. Si queda cualquier tipo de resto en el útero esto puede causar una inhibición en la subida de leche. La madre produce calostro pero parece que no se produce subida de leche después de 5-7 días post parto.
  7. Obesidad mórbida: Las mujeres con un índice de masa corporal a 30IMC pueden sufrir un retraso en la subía de leche.
  8. Cirugía de reducción: Cuando una mujer se realiza una cirugía de reducción mamaria durante su juventud no suele ser del todo consciente de las implicaciones de este gesto.

Otras causas de hipogalactia no relacionada con las madres son la limitación de las tomas y la lactancia con horarios.

La lactancia materna es delicada, cualquier irregularidad o desequilibrio que se produzca o haya producido en el cuerpo de la madre puede causar una falta de leche.

Enfermedades relacionadas a la baja producción de leche

La lactancia materna es una forma muy conveniente de alimentar a tu bebé. Pero también puede ser un desafío cuando no sale como se espera y surgen problemas. Las madres jóvenes pueden enfrentar bastantes obstáculos, especialmente cuando comienzan a amamantar, desde que el bebé regurgita ligeramente hasta los conductos de leche obstruidos o los pezones doloridos.

Los pezones doloridos son comunes en las primeras semanas de la lactancia. Lo que puede hacer si la lactancia materna no va bien:

  • Comprobar la posición de agarre: Los labios superiores e inferiores de tu bebé deben girar hacia afuera para permitir que la mayor parte del pezón y la areola sean aspirados hacia la boca.
  • Si la técnica de fijación es correcta, pero sigue siendo incómoda, es útil echar un vistazo al frenillo lingual o labial de tu bebé.
  • Los pezones sensibles son comunes en los primeros días después del nacimiento.
  • Sin embargo, el dolor, el sangrado o las grietas en los pezones deben tratarse. Otras causas, como las restricciones orales ("frenillo lingual corto") o el agarre incorrecto deben ser descartados o remediados por un profesional médico.
  • Por favor, asegúrate de mantener una higiene adecuada, limpiar los senos con agua limpia y cambiar sostenes y almohadillas regularmente.

Las heridas abiertas se pueden enjuagar con una solución salina estéril. Permite que la leche materna se seque en el pezón. También se puede aplicar una capa delgada de lanolina o vaselina a los pezones. Tampoco es necesario lavarse.

Amamantar más frecuentemente con la mama menos afectada por un corto tiempo o comenzar con este lado primero. Una barrera mecánica puede evitar que los pezones sensibles se rocen contra la tela de la parte superior. Los donuts de mama, que se pueden hacer según sea necesario con vendas de gasa y almohadillas desechables de lactancia, han demostrado ser eficaces como barreras mecánicas.

Pero las almohadillas de lactancia limpias y permeables al aire también suelen ser útiles para proteger los pezones.

Ardor, dolores punzantes en el pecho y cuando se prende el bebé también puede indicar candidiasis, es decir, una infección fúngica. Esto puede ocurrir, pero no tiene por qué, junto con una placa fúngica visible en la boca del bebé o con el trasero del bebé dolorido. Los antibióticos y los agentes antifúngicos compatibles con la lactancia tratan la infección y reducen el dolor.

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