La pregunta que está en boca de cada madre/padre primerizo suele ser: ¿son malos los chupetes para los bebés? Es probable que hayas escuchado innumerables opiniones sobre el uso del chupete, sus ventajas y desventajas, y las consecuencias del chupete, tanto del médico como de tu madre, pasando por tu blog favorito y el comentario de algún vecino con niños pequeños. Por ello, queremos acabar con los mitos y responder a las preguntas realmente importantes. Por ejemplo, ¿puede el bebé quedarse dormido con un chupete?, ¿un chupete afecta los dientes? o ¿es bueno el chupete para los bebés?
Un padre y una madre saben mejor que nadie lo que es correcto para su bebé, pero nunca se está lo suficientemente informado. En este artículo, te ayudaremos a conocer todos los datos esenciales, para que puedas tomar una decisión sobre el uso del chupete con confianza. Sigue leyendo para conocer toda la información esencial, trucos y consejos sobre el uso del chupete.
¿Qué es un chupete?
Volvamos a lo básico: ¿qué es un chupete? Un chupete es, generalmente, un pezón de silicona que se le da a un bebé o a un niño pequeño para que lo succione. El estándar suele ser un chupete con forma de pezón y tiene un protector bucal y un asa. El protector de la boca y el asa están ahí para evitar que el niño se ahogue o se lo trague.
Los chupetes de látex son blandos, resistentes y muy elásticos, pero con el paso del tiempo tienden a hincharse o deformarse. Por su parte, los chupetes de silicona también son blandos y elásticos, pero no suelen deformarse ni tampoco absorber olores. Generalmente, se recomienda el uso de chupetes con tetina de silicona puesto que son más sencillos mantenerlos en buenas condiciones.
La estructura básica de un chupete consta de 4 partes: la anilla, el anclaje, el escudo y la tetina. En función de la forma y el material del que esté fabricado el chupete, se pueden distinguir diferentes tipos.
En relación al tipo de material de la tetina, los chupetes pueden ser:
- De caucho o látex: son suaves y flexibles, pero de fácil deformidad. Este tipo de chupetes suelen tener un color anaranjado y se recomienda su uso en bebés con alergia a otro tipo de material o que prefieren una tetina de mayor suavidad.
- De silicona: suelen ser de color transparente y son más resistentes. Estos chupetes tienen una larga duración, ya que no se deforman con tanta facilidad como los de látex. Además, las tetinas de silicona tampoco absorben olores.
Si se tiene en cuenta la forma de la tetina, los chupetes pueden ser:
- Anatómicos: la tetina tiene forma de pezón, por lo que los bebés se suelen adaptar fácilmente para la succión.
- Fisiológicos u ortodóncico: también conocidos como chupetes de gota. Este tipo de chupones tienen forma plana y simétrica, por lo que disminuye el riesgo de deformar el paladar.
- Redondos o cereza: es el tipo de chupete de mayor tamaño y menos aconsejado puesto que puede provocar alteraciones en la mordida del bebé.
¿Por qué muchos bebés utilizan chupetes?
Los bebés nacen con un instinto de succión, por lo que este suele ser el propósito principal. Ya sea porque están aburridos, cansados o que necesitan consuelo, este instinto de succión es independiente de su necesidad de comer. Algunos bebés prefieren chuparse el pulgar o los dedos, y otros prefieren los chupetes.
ESTE es el chupón ideal para tu bebé ( Ventajas y Desventajas) Joana Campolargo
Los efectos del chupete en bebés
El chupete proporciona un efecto calmante y relajante para el bebé. A continuación, te damos algunas razones que hay detrás del uso del chupete por parte del recién nacido:
- Ayuda al bebé a conciliar el sueño
- Calma a un bebé asustado
- Ayuda a la digestión
Como puedes ver, estas razones tienen una característica común: mantienen la calma del bebé al satisfacer su necesidad innata de succión.
Pros y contras del chupete
Ya sea que decidas darle a tu bebé un chupete, o que este se chupe uno de sus dedos, echemos un vistazo a las ventajas y desventajas del chupete en bebés.
Ventajas del chupete en bebés
Estas son algunas de las ventajas del chupete y su uso:
- Satisface la necesidad de succión: Una de las primeras ventajas del chupete es que satisface la necesidad de un bebé de mamar. Mientras que el pecho o el biberón pueden satisfacer esta necesidad, los chupetes pueden ayudar a calmar al bebé durante las sesiones de alimentación. No obstante, ten en cuenta que los chupetes no se deben usar ni como reemplazo ni para retrasar las comidas.
- Ayuda al bebé a calmarse: Otro beneficio del uso del chupete es que puede ayudar al bebé a calmarse cuando esté llorando o molesto.
- Calma al bebé durante los procedimientos dolorosos: Si el bebé debe vacunarse o hay que extraerle sangre, un chupete es una excelente manera de reducir el dolor y mantenerlo tranquilo en la consulta del pediatra.
- Ayuda a que el bebé se duerma: Definitivamente, el chupete puede usarse para ayudar al bebé a quedarse dormido, justo antes de la siesta o después de una comida. La mayoría de los bebés encuentran relajante la succión. Mantente cerca del bebé mientras el chupete hace magia. Recuerda: nunca dejes al bebé con su chupete sin supervisión.
- Puedes controlar el uso del chupete: A diferencia de si se habitúa a chuparse el dedo, puedes controlar cuándo el bebé usa un chupete. Esto te da la capacidad de limitar el uso o quitárselo. También facilita romper el hábito cuando llegue el momento.
Desventajas del chupete en los bebés
Como la mayoría de las cosas en la vida, también existen algunas desventajas potenciales en el uso del chupete. Estas son algunas razones por las que puedes optar por no darle un chupete a tu bebé:
- Confusión con el pezón: Como hemos mencionado previamente con relación a los chupetes, los más comunes suelen ser los chupetes con forma de pezón, por lo que la confusión con el pezón es una preocupación para muchas madres, aunque no haya evidencia científica que lo respalde. Sin embargo, se recomienda que esperes hasta que tu bebé se esté amamantando bien antes de ofrecerle un chupete, que suele ser alrededor de las tres o cuatro semanas de vida.
- Se caen fácilmente: Los chupetes tienden a caerse fácilmente al suelo, lo que exige una limpieza adecuada antes de volver a colocarlos en la boca del recién nacido. Si decides usar un chupete, asegúrate de que tienes el equipo de limpieza adecuado siempre disponible.
- Recurso limitado: ¿Qué pasa cuando un recién nacido está acostumbrado a su chupete y lo pierde? Que el bebé puede estar más irritable cuando necesite su chupete. Si vas a confiar en los chupetes para satisfacer las necesidades de succión del bebé, asegúrate de tener algún chupete de repuesto en caso de que tu bebé lo pierda.
Además, el uso prolongado más allá del primer año puede asociarse a problemas dentales, otitis o dependencia excesiva.
Consecuencias del chupete en los dientes
Tal vez esta sea una de las preocupaciones más comunes entre las nuevas madres que sopesan si usar un chupete o no: el efecto del chupete en los dientes. Es cierto que una de las consecuencias del chupete en los dientes, si su uso es inadecuado o prolongado, es provocar problemas dentales, como la alineación de los dientes. Por ello, asegúrate de elegir un chupete diseñado para ayudar a un desarrollo oral saludable.
Recomendaciones para el uso del chupete
Independientemente del material del que esté fabricado el chupete y de la forma que tenga la tetina, hay que estar seguro de que el chupete cumple con todas las normas de seguridad.
Los padres deben tener en cuenta algunas recomendaciones básicas a la hora de adquirir un chupete. Por ejemplo, es importante saber que el chupete debe estar hecho de plástico y tener los bordes redondeados. Además, es preciso que el chupete tenga una anilla para poder extraerlo de la boca del bebé cuando sea necesario.
La tetina del chupete no debe superar los 3’3 cm y la base tiene que ser lo suficientemente grande como para que el recién nacido no pueda metérselo todo en la boca.
En cuanto a la higiene, hay que cambiar el chupete periódicamente para evitar la aparición de bacterias y limpiarlo con agua a menudo. No se deben pasar los chupetes de una boca a otra para evitar el traspaso de gérmenes. Tampoco hay que guardar el chupete suelto en un bolso o bolsillo, sino que debe hacerse en su caja.
Los expertos aconsejan no untar el chupete con azúcar o miel, ya que se trata de un método que utilizan algunos padres para relajar a los bebés. Además, la tetina del biberón no debe usarse a modo de chupete.
¿Cuándo empezar a ofrecer el chupete?
Dependerá del tipo de alimentación:
- Si el bebé es alimentado con lactancia artificial: se aconseja desde el primer día de vida, debido a su papel como factor protector del síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL).
- Si el bebé es alimentado con lactancia materna: se aconseja esperar a que la lactancia esté bien establecida, alrededor de 4 semanas de vida, para evitar la confusión tetina-pezón (los movimientos de la lengua para amamantar son diferentes a los movimientos de la lengua para succionar el chupete).
Muchos bebés alimentados al pecho rechazan el chupete. En esos casos, no hay que forzar, la lactancia materna ya es de por sí un factor protector del SMSL.
¿Cuándo retirarlo?
A partir de los 12 meses, el riesgo de SMSL disminuye mucho, por lo que el chupete pierde su papel principal como factor protector. Pero a la práctica, muchos bebés a los 12 meses aun lo necesitan para relajarse, calmarse y conciliar el sueño.
A partir de los 24 meses, el uso del chupete se relaciona con malposiciones dentales y malformaciones orofaciales, sobre todo si se utilizan más de 6 horas al día.
Así que se recomienda retirar el chupete entre los 12 y los 24 meses. Ir reduciendo las horas de uso al día, sin ofrecer, pero sin negar. Como norma general, el niño ya no debería usar chupete a los 2 años.
Dejar el chupete es un proceso gradual. Es recomendable empezar a reducir su uso poco a poco, limitándolo a momentos específicos como durante el sueño o cuando el bebé esté muy molesto.
¿Qué chupete ofrecer?
- Forma de la tetina: forma anatómica o fisiológica (forma plana). Evitar los de forma redonda, por aumentar el riesgo de malformaciones orofaciales.
- Forma del chupete por fuera:
- Que sea suficientemente grande para que no entre dentro de la boca del bebé, por riesgo de asfixia.
- Forma de mariposa: respetan la forma de la boca y de la nariz.
¿Cómo se deben limpiar y conservar?
No es necesario esterilizarlos. Es suficiente con lavarlos con jabón y enjuagarlos bien. Una vez secos, se aconseja guardarlos en una caja para evitar que se llenen de polvo.
¿Qué precauciones hay que tener?
- Se aconseja ir revisando el estado de la tetina, ya que con el tiempo tienden a estropearse. Sustituirlo en cuanto se aprecie algún cambio en su consistencia, una fisura, agujero o cualquier otro signo de deterioro.
- Se desaconseja utilizar cadenitas o cordones para sujetarlos, por el riesgo de estrangulamiento.
- Nunca mojar la tetina en azúcar o miel, por el riesgo del desarrollo de caries (aunque aún no tengan dientes).
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Momento de introducción | Después de establecer la lactancia materna (4-6 semanas) o desde el inicio con lactancia artificial |
| Material | Silicona (preferible) o látex |
| Forma de la tetina | Anatómica o fisiológica (plana) |
| Higiene | Lavar con agua y jabón, guardar en caja |
| Precauciones | Revisar estado de la tetina, evitar cuerdas y endulzar |
| Retirada | Entre 12 y 24 meses |
