Efectos del consumo de lechuga durante la lactancia: Guía completa

Las madres lactantes deben prestar atención a su dieta, por sus bebés y por ellas mismas. Está comprobado que todas las mujeres tienen suficiente leche para sus hijos y que esta es buena. Por eso, no es necesario hacer sacrificios, evitando ingerir ciertos alimentos por el bien del niño, pero sí que es verdad que las madres que amamantan necesitan una dieta variada, suficiente para mantener su peso y que sea rica en líquidos, vitaminas y minerales, tal y como señala la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Sin embargo, si optas por dar el pecho a tu bebé, seguramente, te preguntarás si hay cosas que todavía deberías dejar de lado. Después de muchas semanas de embarazo restringiendo algunas comidas llega el momento de dar a luz y, por fin, podrás volver a tomar esas comidas que echabas de menos.

Los bebés recién nacidos no tienen todos sus órganos del todo desarrollados y entre los factores externos que influyen está la nutrición. No debes comer ni más ni menos; simplemente se trata de de seguir una dieta equilibrada, que será lo adecuado tanto para el bebé como para la mamá. Sin embargo, no debes obsesionarte con la dieta durante la lactancia y no es ni mucho menos el momento de perder esos kilos que has cogido durante el embarazo ya que son refuerzos para la producción de leche y poder dar el pecho.

Alimentos que pueden influir en la leche materna

Debemos tener en cuenta que la leche materna es una sustancia viva y no tiene nada que ver con la leche artificial o la leche que compramos de vaca. Tiene mucha complejidad biológica, por ejemplo las células vivas que contiene pasarán a formar parte de la flora intestinal del bebé y se adapta a sus necesidades.

Hay muchos alimentos que incluimos en las comidas y en nuestra dieta que podrían favorecer un cambio de sabor en la leche materna. Por ejemplo, los ajos y las cebollas, pero también verduras como los espárragos y las alcachofas. También el uso abusivo de las especias puede ser notado por el bebé durante la lactancia.

Estos alimentos le pueden otorgar a la leche un sabor amargo o diferente al que está acostumbrado el bebé y es posible que lo note y no haga bien la toma. Es normal que un bebé recién nacido tenga muchos cólicos o flatulencias ya que sus órganos no se han desarrollado por completo y esto hace que su digestión sea más costosa. Se ha hablado mucho de que hay ciertos alimentos que causan más gases al bebé lactante ya que vuelve la leche más gaseosa.

No se debe a ningún alimento que consumas, ni a las legumbres, ni a la coliflor o la lechuga. Estos alimentos sí que pueden causar flatulencias en personas adultas, pero esto es debido a que cuando fermentan en el intestino emiten gases.

Es posible que haya ciertos alimentos que causen alergias en el recién nacido. Aunque solo se alimente de leche materna, si la madre ha consumido algo que le da alergia al bebé este notará la reacción. De hecho, en muchas ocasiones, se conocen las alergias desde recién nacidos. Por ejemplo, un bebé podría tener alergia a la leche de vaca aun sin haberla probado y esto se debe a que al ingerirla la madre esta pasa a través de la leche materna.

Si el bebé no quiere mamar o notas alguna reacción tras haber tomado el pecho llévale al pediatra para descartar que se trate de alguna posible alergia a algún alimento.

Cafeína y alcohol: Precauciones necesarias

El café, el té o incluso algunos refrescos como los refrescos de cola contienen cafeína. Esta sustancia puede no afectar en gran medida a una persona adulta pero si su uso es abusivo sí que puede tener efectos nocivos en el bebé.

La cafeína es una sustancia que puede alterar a la persona o incluso ponerla muy nerviosa. En el caso de un bebé este podría mostrar irritabilidad o incluso insomnio grave.

No hace falta que te quites el café pero sí es recomendable tomarlo después de haber dado el pecho. No se recomienda, eso sí, superar las tres tazas al día. Lo mismo ocurre con el té que también contiene teína, una sustancia muy similar a la cafeína. Aunque la proporción es menor tampoco se debe abusar.

Y si eres de esas personas que no toman agua sino que beben refrescos con cafeína como los de cola a lo largo del día, deberías plantearte dejarlo o reducir su consumo. El alcohol es una sustancia que sí debe evitarse por completo.

Alimentos ricos en fibra

Los alimentos ricos en fibra como el brócoli, coliflor, ciertas frutas como las ciruelas pasas, peras, así como los coles de Bruselas, el repollo y el ajo pueden causar irritación en tu bebé. Todos estos alimentos pueden llenarlo de gases y causarle malestar.

Recomendaciones generales para la alimentación durante la lactancia

Las madres lactantes deben prestar atención a su dieta, por sus bebés y por ellas mismas. Está comprobado que todas las mujeres tienen suficiente leche para sus hijos y que esta es buena. Por eso, no es necesario hacer sacrificios, evitando ingerir ciertos alimentos por el bien del niño, pero sí que es verdad que las madres que amamantan necesitan una dieta variada, suficiente para mantener su peso y que sea rica en líquidos, vitaminas y minerales, tal y como señala la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Sin duda alguna, el más importante en la alimentación de la madre lactante. Dar el pecho puede hacer que sientas sed, así que es importante mantenerte bien hidratada. Las verduras y las frutas son indispensables en una dieta equilibrada.

Incluir diariamente estas frutas en tu dieta te aportará una gran cantidad de fibra y vitamina C, ayudando a mejorar el tránsito intestinal y fortaleciendo el sistema inmunológico. Además, son el tentempié perfecto para calmar el hambre y la sed.

Después de muchas semanas de embarazo restringiendo algunas comidas llega el momento de dar a luz y, por fin, podrás volver a tomar esas comidas que echabas de menos. Sin embargo, si optas por dar el pecho a tu bebé, seguramente, te preguntarás si hay cosas que todavía deberías dejar de lado.

No debes comer ni más ni menos; simplemente se trata de de seguir una dieta equilibrada, que será lo adecuado tanto para el bebé como para la mamá. Sin embargo, no debes obsesionarte con la dieta durante la lactancia y no es ni mucho menos el momento de perder esos kilos que has cogido durante el embarazo ya que son refuerzos para la producción de leche y poder dar el pecho.

Riesgo de nitratos en verduras de hoja verde

Pese a que el consumo de verduras y hortalizas es recomendable tanto en adultos como en bebés y niños pequeños, existe el riesgo de que estos últimos ingieran a través de dichos alimentos cantidades elevadas de nitratos que incrementen el riesgo de padecer metahemoglobinemia. Aunque la ingesta media de nitratos en la población infantil europea no supera los márgenes de seguridad, un análisis llevado a cabo por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en 2010 reveló que el consumo de espinacas puede estar implicado en ciertos casos de metahemoglobinemia infantil.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) consideró en 2011 que las acelgas, debido a su notable consumo en España, también pueden suponer un riesgo para la población infantil si su ingesta es elevada. A las recomendaciones de la AESAN, que es conveniente que conozca cualquier profesional sanitario del ámbito de la nutrición infantil, resulta prudente añadir que un elevado consumo de borraja (Borago officinalis, una hortaliza muy consumida en Navarra, La Rioja y Aragón en la elaboración de purés hechos en casa) también puede estar implicado en la metahemoglobinemia infantil.

En cualquier caso, tal y como señalan tanto la EFSA como la AESAN, cuando se comparan los riesgos/beneficios de la exposición de nitratos por el consumo de verduras y hortalizas, prevalecen los efectos beneficiosos de su consumo.

Recomendaciones de la AESAN

En abril de 2011, tras tomar en consideración el citado informe de la EFSA, la AESAN emitió una serie de recomendaciones dirigidas a la población española con respecto a la presencia de nitratos en hortalizas. Pese a que ratificó las recomendaciones de la EFSA, la AESAN añadió las acelgas a la lista de hortalizas potencialmente peligrosas. Se trata de una verdura cuyo consumo en España es muy superior al observado en el resto de países europeos y cuyos niveles de nitratos pueden ser superiores a los de las espinacas.

Las recomendaciones de la AESAN fueron las siguientes:

  • Se recomienda, por precaución, no incluir las espinacas ni las acelgas en los purés antes del primer año de vida. En caso de incluir estas verduras antes del año, se debe procurar que el contenido de espinacas y/o acelgas no sea mayor del 20% del contenido total del puré.
  • No conviene dar más de una ración de espinacas y/o acelgas al día a niños entre uno y tres años.
  • No se debe dar espinacas y/o acelgas a niños que presenten infecciones bacterianas gastrointestinales.
  • Las verduras cocinadas (enteras o en puré) no se deben mantener a temperatura ambiente. Es preciso conservarlas en el frigorífico si se van a consumir en el mismo día. Si no se van a consumir en el mismo día se deben congelar.

La AESAN insiste, en cualquier caso, en que "cuando se comparan los riesgos/beneficios de la exposición de nitratos por el consumo de hortalizas prevalecen los efectos beneficiosos reconocidos por su consumo".

¿Qué COMER en la LACTANCIA? 🥕🍗 Alimentos para Mamás Lactantes

Alimentos ricos en nutrientes esenciales

Las madres lactantes deben asegurarse de consumir alimentos ricos en nutrientes esenciales para mantener su salud y la del bebé. Algunos ejemplos incluyen:

  • Aguacate: Rico en ácido fólico, que contribuye a la creación de células rojas de la sangre y previene anemias.
  • Fresas: Excelente fuente de vitaminas C, K y ácido fólico, además de hierro y magnesio.
  • Lentejas: Muy ricas en hierro, aportando 6,9 mg por 100 gramos.
  • Salmón y caballa: Pescados grasos ricos en ácidos grasos omega-3.
  • Quesos: Excelentes fuentes de yodo y calcio.
  • Manzana: Tiene un alto contenido de agua, por lo que resulta perfecta para hidratar el cuerpo, reduce la acumulación de líquidos y previene los calambres.

Tabla de alimentos ricos en Omega 3 (por 100 gramos)

Alimento Contenido de Omega 3 (g)
Salmón 2.2
Semillas de Chía 17.8
Nueces 2.5
Aceite de Linaza 53.3
Arenque 1.7

Suplementos de Omega-3: ¿Son necesarios?

Antes de incorporar suplementos de omega 3 a su rutina, es esencial consultar a un profesional de la salud para evaluar si son apropiados para usted. Las personas que son alérgicas al pescado no deben consumir suplementos de omega 3 ya que pueden provocar una reacción alérgica grave. Existen numerosos suplementos de omega-3 en el mercado, por lo que es importante elegir aquellos que estén respaldados por estudios científicos y sean de confianza.

Además de los criterios de calidad, es importante tener en cuenta las cantidades recomendadas de omega-3 para una mejora en la salud general. En términos de seguridad, se han reportado pocos efectos secundarios asociados con el consumo de suplementos de omega-3 en pequeñas cantidades. Sin embargo, el consumo excesivo de omega-3 puede aumentar el riesgo de sangrado y provocar diarrea, náuseas y dolor abdominal.

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