Cuando empieza la gestación, surgen muchas dudas sobre el desarrollo del feto en el útero materno, incluyendo cómo respira el bebé cuando está dentro de la tripa de la madre y cómo pasa a respirar después del parto. En este artículo, exploraremos en detalle el desarrollo del aparato respiratorio del bebé, desde las primeras etapas de la gestación hasta el momento crucial del primer aliento.
Desarrollo de los Pulmones del Bebé
El desarrollo del aparato respiratorio del bebé comienza en la tercera semana de gestación, cuando todavía es un diminuto embrión de unos 4 milímetros de longitud. Un pequeño pliegue en la pared anterior del intestino es el primer indicio del desarrollo pulmonar del nuevo ser. Poco a poco, durante todo el periodo fetal, se van formando todos los órganos vitales para la respiración extrauterina: la laringe, la tráquea, los pulmones, los bronquios y lóbulos pulmonares…
Hasta que el bebé comienza a respirar fuera del útero por primera vez hay un sinfín de procesos que tienen que completarse. El objetivo es que los pulmones estén listos, maduros, para que ese pequeño gran milagro se produzca sin contratiempos.
El desarrollo pulmonar fetal se divide en varias etapas:
- Periodo Glandular: Abarca hasta la semana 17ª.
- Periodo Canalicular: Comprende desde la semana 17ª a la 27ª. Esta etapa se caracteriza por un alargamiento del calibre de las vías aéreas y el adelgazamiento progresivo del epitelio lo que empieza a conferir el aspecto tubular que las caracteriza. Los bronquiolos terminales se dividen para formar los bronquiolos respiratorios y los ductos alveolares en forma de sacos. Cuboidales tipo II, células encargadas de producir surfactante pulmonar, imprescindible para la función extrauterina pulmonar.
- Periodo Sacular: Desde la 28ª semana a la 36ª. Se desarrolla la porción respiratoria del pulmón, pues empiezan a aparecer los bronquiolos respiratorios. Se forman los primitivos alvéolos y junto a ellos se van desarrollando los pequeños vasos pre y post capilares.
- Periodo Alveolar: Desde la 36ª semana de gestación hasta los 2 y 3 años del niño. Aunque a la 36ª semana hay presencia de alvéolos, en el recién nacido solo se observan un 25% de los visibles en el adulto. Este periodo se completa alrededor de los dos años de vida. A medida que se forman nuevos alvéolos, también se forman nuevos capilares y se incrementa el tamaño de las venas y arterias.
En la fase embrionaria que va desde la 3ª semana a la 7ª semana de gestación aparecen los esbozos de los pulmones en torno a la zona del intestino, posteriormente y hasta la semana 16ª hablamos de la fase pseudoglandular que es cuando comienza el desarrollo del árbol bronquial.
La fase canicular comienza en la semana 17 del embarazo y se desarrolla hasta la 27. En esta fase los bronquios comienzan a dividirse en los bronquiolos respiratorios y empiezan a aparecer las células pulmonares y el surfactante pulmonar.
El Surfactante Pulmonar
El surfactante pulmonar es una sustancia producida por los neumocitos (que son las células pulmonares) y que en contacto con el aire forma una fina película que recubre el epitelio alveolar, lo que cumple una doble función: disminuye la tensión superficial de los alveolos en la espiración y posee una función inmunológica de defensa frente a bacterias y virus, es decir, impide que estos agentes atraviesen los capilares e invadan el torrente sanguíneo.
La producción de esta sustancia vital comienza en torno a la 24.ª semana de embarazo y dura hasta la 34.ª semana de embarazo, lo que es uno de los motivos principales por lo que la respiración en caso de un parto prematuro supone un reto enorme. Los pulmones producen cada vez más surfactante pulmonar (se trata de una palabra de origen inglés creada combinando las palabras "surface active agent"). Sin esta sustancia no podemos respirar, ya que entre sus funciones está la de evitar que los alvéolos pulmonares puedan colapsar.
En la fase canicular el feto también comienza a realizar movimientos diafragmáticos que son los ensayos de lo que después serán los movimientos respiratorios. Tras esta fase llega la fase sacular, entre la semana 28 y la 36, en la que ya se observan los primeros alveolos y se forman los vasos sanguíneos responsables de ayudar a obtener el oxígeno y a expulsar el anhídrido carbónico. Entre la semana 37 del embarazo y hasta los 3 años del niño se entra en lo que se conoce como fase alveolar, en la que los pulmones continúan segregando surfactante pulmonar para la maduración de sus pulmones.
¿Cómo Respira el Feto en el Útero Materno?
En el útero materno el bebé no utiliza los pulmones porque el cordón umbilical le abastece de oxígeno. La sangre con niveles altos de oxígeno fluye a través de la vena umbilical hacia su corazón y desde allí se distribuye a todo su cuerpo. Después, la sangre no oxigenada vuelve a través de la arteria umbilical a la placenta, dónde se eliminan los productos de desecho y se oxigena de nuevo. Es decir, la placenta actúa como de “pulmón” durante toda la gestación.
El nivel de saturación de oxígeno se mantiene constante, el futuro bebé nunca tiene sensación de ahogo.
El Papel del Líquido Amniótico
El líquido amniótico protege al bebé durante su vida intrauterina. Le permite moverse, desarrollar sus músculos y pulmones, y además se encarga de mantener una temperatura constante. Si no fuera por él, el feto estaría indefenso ante cualquier mínimo tropezón.
Se forma durante la quinta semana de embarazo aproximadamente, y aumenta de volumen hacia el final del tercer mes, con la formación del saco amniótico. Hacia la semana 12 de embarazo, el líquido amniótico ya supera los 50 mililitros, en la 20 puede alcanzar los 400 mililitros y en la 38 los 1000 mililitros.
Los pulmones del feto no respiran, ya que se encuentran en pleno desarrollo, por eso la respiración no se ve impedida cuando se está rodeado de tanto líquido. Eso sí, el feto sí que absorbe y expulsa líquido amniótico por la tráquea y los bronquios, y lo hace con movimientos muy similares a los respiratorios.
Contenido en la bolsa de aguas o saco amniótico, el líquido amniótico configura un recinto acogedor para el bebé en un entorno tan poco estable como el vientre materno. Su composición va cambiando según avanza el embarazo para adaptarse a las necesidades del bebé, pues nutre al feto y evacua sus secreciones.
Sin embargo, el feto sí inspira líquido amniótico por la traquea y los bronquios y lo expulsa mediante movimientos muy similares a los que se hacen al respirar, aunque, dentro del útero, no realiza una verdadera función respiratoria con los pulmones.
El Bebé Empieza a Respirar: El Milagro del Parto
Cuando su cabecita atraviesa el canal del parto y su nariz y boca están liberadas, el recién nacido inspira por primera vez en su vida. En este mismo instante los pulmones se ensanchan y se encargan de enriquecer la sangre con oxígeno. Respirar con regularidad es un arte que el bebé aún tiene que practicar.
Por eso cuando duerme se pueden observar períodos en los que la respiración es casi imperceptible y otros en los que hace una inspiración muy profunda para recabar oxígeno.
Durante el parto, el feto vive una situación de estrés importante y el líquido de sus pulmones se reabsorbe o se expulsa por la boca para que el recién nacido pueda realizar la primera respiración.
En primer lugar, las células encargadas de secretar líquido en los pulmones del feto comienzan a absorberlo una vez nace el bebé, lo que deja espacio para que empiece a entrar todo el aire. "Los pulmones se llenan completamente de aire".
Sucede aproximadamente 10 segundos después del parto y suena como un jadeo, ya que no solo los pulmones se hinchan por primera vez de aire, sino que también todo el sistema nervioso de la criatura reacciona al cambio súbito de temperatura.
Se trata del momento más importante de una vida, pues es el paso biológico necesario por el que un nuevo ser humano llega al mundo. Respirar de forma autónoma es, al fin y al cabo, una tarea que hacemos todos los días de forma automática salvo los primeros segundos en los que estamos fuera del vientre materno y aún no nos han cortado el cordón umbilical.
En el nacimiento el aparato respiratorio del recién nacido experimenta cambios que permiten al bebé respirar. Al respirar se produce el intercambio de gases en los alvéolos pulmonares, se expulsa el dióxido de carbono y se intercambia por oxígeno.
Para establecer con éxito la respiración normal al nacimiento, no debe haber obstrucciones en el árbol respiratorio y debe haber una buena madurez neurológica que controle la inspiración-espiración y así evitar problemas respiratorios en el bebé.
El Hipo Fetal
A partir del segundo trimestre de embarazo, puedes comenzar a sentir el hipo fetal. El hipo fetal te dice que el desarrollo de tu bebé va viento en popa.
El hipo tiene lugar cuando se produce una contracción involuntaria en el diafragma, y el diafragma interviene en la respiración. Por tanto, mediante el hipo fetal, tu bebé está entrenando sus pulmones para poder respirar cuando nazca.
Parece ser que, además de entrenar los pulmones para la respiración fuera del cuerpo de su madre, a través del hipo fetal el bebé también está ejercitando la succión y la deglución. Algo muy importante para su supervivencia cuando nazca.
Como ya hemos nombrado, será durante el segundo trimestre del embarazo cuando puedes empezar a sentir el hipo de tu bebé. Notarás unas pequeñas sacudidas que se repetirán en tu barriga, aunque puede que al principio no sepas identificarlas.
Si te sientes un poco cansada últimamente no te preocupes, ¡¡es perfectamente normal!! Ten en cuenta todos los cambios que está viviendo tu cuerpo desde el momento en que te quedaste embarazada.
La Semana 35 de Embarazo
¡¡Enhorabuena: habéis llegado a la semana 35!! El sistema nervioso de tu bebé sigue madurando y sus pulmones están listos para la supervivencia con dificultades respiratorias mínimas. Tu bebé está mejorando mucho su aspecto: poco a poco va perdiendo el vello (lanugo) que lo recubre. Su desarrollo físico está ya completo, sus riñones están totalmente desarrollados y su hígado ha comenzado a funcionar. En las semanas que le quedan su tarea fundamental va a ser la de aumentar su peso.
En la semana 35 de embarazo el desarrollo pulmonar de tu bebé ya casi está completo. De hecho, si naciera en este momento es probable que pueda respirar por sí mismo sin necesidad de permanecer en la incubadora. En este momento de la gestación el feto pesa más de 2,5 kilos y mide cerca de 45 cm. Casi ha alcanzado su peso y talla final, aunque todavía engordará entre 500 gramos y un kilo, dependiendo de cuándo nazca.
La Semana 36 de Embarazo
Habéis llegado a la semana 36. La piel de tu bebé está cada vez más lisa. Poco a poco va perdiendo el vello que lo cubría (lanugo) y la capa de vermix también se ha desprendido parcialmente. Junto con el líquido amniótico que traga, también traga la vermix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones.
Al final de esta semana, el bebé habrá llegado a término. Los bebés que nacen antes de las 37 semanas se consideran prematuros y los que nacen entre las 37 y las 42 semanas, a término.
Maduración Pulmonar y Test No Invasivo
La pasada semana tuve el honor de presentar el primer test 100% no invasivo que permite medir la madurez de los pulmones del feto con una simple ecografía. Lo primero que un bebé debe hacer perfectamente al nacer es respirar, pero paradójicamente nunca lo ha hecho hasta ese momento.
Para ello, los pulmones del feto no sólo deben estar desarrollados como los de un niño, con bronquios y alveolos, si no que necesitan una sustancia que todos tenemos en los pulmones, el surfactante. Es un “jabón” biológico que recubre los minúsculos alveolos por dentro y crea una burbuja que los mantiene abiertos.
Sin él, los finísimos alveolos se portan como un globo de papel de fumar, colapsándose sin dejar entrar y salir aire. El feto llega a término con todos los órganos maduros para sobrevivir en el exterior, por lo que la mayoría de gente no debe preocuparse por la madurez pulmonar. Sin embargo, en bebés prematuros, especialmente, pueden existir dificultades respiratorias por falta de madurez pulmonar.
Si un bebé nace a las 40 semanas de embarazo, la madurez pulmonar está prácticamente asegurada. Antes, el momento óptimo de madurez pulmonar varía muchísimo en cada caso. Por ello, cuando pensamos que un bebé puede nacer prematuro una de las cosas que más nos preocupa es su grado de madurez pulmonar.
Hasta ahora, el único método para determinar el grado de madurez pulmonar fetal era la extracción de líquido amniótico para un análisis de laboratorio. Es una prueba invasiva con un riesgo bajo, pero existente, y obviamente muy molesta para la madre. Pues bien, con el nuevo test presentado, podemos conocer la madurez pulmonar con una simple ecografía de los pulmones del feto, con igual fiabilidad y en cuestión de minutos.
La maduración pulmonar es el proceso fisiológico mediante el cual los pulmones del feto desarrollan la capacidad funcional necesaria para realizar el intercambio gaseoso después del nacimiento. Este proceso incluye el desarrollo estructural del tejido pulmonar, la formación de alvéolos y la producción de surfactante pulmonar, una sustancia crucial para prevenir el colapso alveolar durante la respiración.
La maduración pulmonar es un proceso continuo y complejo que comienza en la etapa embrionaria y culmina en la vida posnatal temprana. Durante este desarrollo, los pulmones pasan de ser estructuras sólidas a órganos funcionales capaces de intercambiar oxígeno y dióxido de carbono con eficacia. En esta etapa, se desarrollan los bronquios terminales y los vasos sanguíneos asociados.
El surfactante pulmonar es una mezcla de lípidos y proteínas producida por las células alveolares tipo II. Su función principal es reducir la tensión superficial en los alvéolos, evitando su colapso durante la exhalación.
Tabla Resumen de las Etapas del Desarrollo Pulmonar Fetal
| Etapa | Semanas de Gestación | Características Principales |
|---|---|---|
| Glandular | Hasta la semana 17 | Formación inicial de las vías aéreas. |
| Canalicular | Semana 17 a 27 | División de bronquios, aparición de células pulmonares y surfactante. |
| Sacular | Semana 28 a 36 | Desarrollo de bronquiolos respiratorios y formación de alvéolos primitivos. |
| Alveolar | Semana 36 hasta 2-3 años después del nacimiento | Maduración y multiplicación de alvéolos. |
