Raffaella Carrà, cuyo nombre real era Raffaella Maria Roberta Pelloni, nació en Bolonia el 18 de junio de 1943. Su voz se apagó a los 78 años, pero dejó un legado imborrable que trasciende lo musical, convirtiéndose en un ícono de la moda y un símbolo de autenticidad.
Inicios y Trayectoria Profesional
Desde muy joven, Raffaella mostró interés por el mundo del espectáculo. Con tan solo 8 años, en 1952, debutó en el cine con un pequeño papel en la película "Tormento del passato". Estudió danza desde niña, lo que le proporcionó una base sólida para su futura carrera.
En los albores de su carrera, el mismísimo Frank Sinatra quiso que apareciera en El coronel Von Ryan, una cinta bélica ambientada en la Segunda Guerra Mundial y rodada en Italia, dirigida por Mark Robson. El que fuera miembro del 'Rat Pack' la atosigó con ramos de rosas, cenas y lujosos regalos. Tras ello, Carrà se trasladó a la meca del cine persiguiendo el sueño americano. Pronto se dio cuenta de que Hollywood no era su lugar. De hecho, renunció a participar en otros dos filmes en inglés que había firmado con la 20th Century Fox y volvió mucho antes de lo previsto a Italia.
Sin embargo, su camino la llevaría a la televisión, donde alcanzaría la fama como presentadora, cantante y bailarina. Definida como la "primera showgirl" de la televisión, se asomó a la pequeña pantalla por primera vez como presentadora con el programa Canzonissima 70 de la RAI, un show nocturno en el que además de presentar, cantaba, bailaba e interpretaba.
En 1974 compartió pantalla con otro mito de la italiana moderna, la cantante Mina Mazzini. Juntas presentaron el programa Milleluce, un espacio, ahora de culto, en pleno prime time. "Supuso un fogonazo de feminismo, dentro del vocabulario televisivo. Con su llegada empezó a hablarse del divorcio, del aborto... Era un escenario que por fin daba cancha a los derechos civiles femeninos", rememoraba el artista Francesco Vezzoli.
El Fenómeno Carrà en España
Su desembarco en España se produjo en 1975, cuando Carrà apareció en el programa de televisión española ¡Señoras y señores! Allí se dijo de ella: "Es un fenómeno nuevo, capaz de cantar, bailar, interpretar, hablar y capaz también de convertirse en espectáculo por su personalidad y profesionalidad".
En los años noventa, triunfó en TVE con el programa ¡Hola Raffaella!, un espacio en el que entrevistaba a personalidades de la talla de Maradona o del director Pedro Almodóvar. En 1997 fue la encargada de dar las campanadas en Televisión Española.
Desde España, su segunda casa, conquistó el mundo con giras internacionales por Europa y América.
Música, Éxito y Legado
Sus temas, tan conocidos como Fiesta (1977), Hay que venir al sur (1978) o Caliente, caliente (1981), son bailables, sexis y optimistas, y fueron y serán himnos de liberación y emancipación sexual. Con 21 discos grabados tanto en castellano como en italiano, la artista siguió en su línea de presentadora en Italia con Pronto, Raffaella? y Raffaella Carrà Show, entre otros.
En la siguiente tabla se muestran algunos de sus mayores éxitos:
| Año | Canción |
|---|---|
| 1977 | Fiesta |
| 1978 | Hay que venir al sur |
| 1981 | Caliente, Caliente |
| ... | ... |
Raffaella Carrà fue un símbolo intergeneracional adelantado a su tiempo. A golpe de cadera, abogó por el empoderamiento femenino y la libertad sexual. Gracias a ella Italia y España se modernizaron a marchas forzadas.
Considerada como uno de los primeros referentes feministas de la Italia moderna, su estilo era sexy, colorista y excesivo. Monos brillantes y ajustadísimos, montones de cristales y lentejuelas, vestidos de crepé, joyas y un siempre perfecto bob rubio platino han construido su icónico look. El diseñador de vestuario Corrado Colabucci, uno de los principales responsables de la estética de sus inicios, no dudó en explotar su anatomía, tanto que tras comparecer con un 'top' que dejaba al descubierto el abdomen se la apodó 'el ombligo de Italia'.
Sería Luca Sabatelli el que definiría su 'look' a partir de 1978 en el programa Ma che sera . "Nos entendimos desde el minuto uno. Resultaba muy fácil trabajar con ella, ya fuera para idear un vestido alegre o un conjunto agresivo. Todos, en cualquier caso, atuendos escénicos irrepetibles con los que fuimos diseñando la estética de los ochenta ", recordaba el diseñador.
Icono LGTBIQ+ y a la vez referente familiar, la Carrà fue una mujer comprometida e iconoclasta. Tanto que en una entrevista de 1977, señaló que era abiertamente comunista: “Yo siempre voto comunista. En un conflicto entre trabajadores y empresarios, yo siempre estaré del lado de los trabajadores".
En 1970, verbigracia, pasó a la historia por ser la primera mujer en mostrar el ombligo en la televisión pública: ocurrió en la cabecera de Canzonissima, mientras bailaba Ma che musica maestro. Esa noche, también en Canzonissima, estrenó el célebre Tuca Tuca, una canción cuya coreografía consistía en tocar con las manos algunas partes de sus esbeltos bailarines. Varios ejecutivos de la Rai pretendieron censurarla. Y hasta el Vaticano, a través de su periódico, L’Osservatore Romano, inició una campaña de desprestigio alegando que aquellos pasos eran demasiado provocadores. Lejos de dejarse intimidar, en el siguiente programa volvió a bailar el Tuca Tuca en compañía del actor Alberto Sordi, una de las personalidades más queridas del país.
Raffaella Carrà: ícono de la música, el feminismo y la alegría
Vida Personal
Raffaella Carrà tuvo dos grandes amores a lo largo de su vida. Su segundo gran amor fue Gianni Boncompagni, compositor y responsable de algunos de los éxitos más importantes de la cantante, como Fiesta, Tanti auguri o Tuca Tuca. Carrà y Boncompagni estuvieron alrededor de 10 años juntos y aunque su amor se rompió, mantuvieron una excelente relación hasta la muerte de este en 2017.
Sergio Japino fue la última gran pareja de Carrá. Estuvieron juntos cerca de 30 años, con algunas idas y venidas. Lo conoció gracias a su papel como coreógrafo en los programas de la televisión italiana Fantastico 3 y Pronto, Raffaella?. Japino también la acompañó durante su aventura en la televisión española y aunque su relación terminó oficialmente en los años 90, el que fuera su pareja la acompañó durante su visita a España en 2014 para presentar su single Toy Boy. "Yo he tenido por muchos años a este hombre. Es un coreógrafo y el número uno como director de televisión. Él ha llevado las riendas y estamos como compañeros", dijo cuando se le preguntó por la relación que mantenían.
Trabajadora incansable, Raffaella Carrà no tuvo tiempo para tener hijos. En el año 2017 hablaba con la revista S Moda sobre la imposibilidad de tener descendencia, ya que para la artista el momento adecuado llegó demasiado tarde. "Cuando lo intenté ya era tarde. El médico me dijo que no podía. Me hubiera gustado tener un hijo. Pero tengo dos sobrinos que ha sido como tenerlos", mencionó.
Los Últimos Años
Murió a los 78 años de edad en Roma. En los últimos años de su vida, había espaciado sus apariciones en la televisión y en los medios. En 2011 reapareció en la RAI para comentar Eurovisión. También formó parte del jurado de la versión italiana de La Voz.
En España, una de sus últimas apariciones fue por el 60 aniversario de TVE y su última entrevista fue concedida a su ahora biógrafo Pedro Ángel Sánchez, con el motivo de su película Explota, explota (2020) y por el estreno de un villancico.
En el año 2021 fallece de cáncer de pulmón. Ella murió pero no su legado. Su influencia atravesó fronteras, y su fenómeno conquistó el mundo. Una mujer que sabía bailar, cantar, interpretar, hablar y hacer espectáculo todo lo que tocaba.
Pedro Ángel Sánchez fue el último periodista al que Raffaella concedió una entrevista en un medio español, en Radio Castilla-La Mancha, un año antes de su muerte.
