Franz Beckenbauer: Nacimiento y Ascenso de una Leyenda del Fútbol

En el mundo del fútbol, pocos nombres brillan con tanta intensidad como el de Franz Beckenbauer. Conocido como "El Kaiser", este ícono alemán dejó una huella imborrable tanto en el campo como en los banquillos. Su manera de entender el juego le valió el apodo del ‘Kaiser’ (El Emperador). Este artículo explora su vida, desde sus humildes comienzos hasta convertirse en una figura clave en el fútbol mundial.

Primeros Años y la Inspiración Inicial

El 11 de septiembre de 1945, en plena posguerra, nació en Múnich Franz Beckenbauer. La Segunda Guerra acababa de terminar. Apenas habían pasado cuatro meses desde la rendición del Gobierno Nazi cuando en Múnich, una ciudad casi reducida a cenizas, nació el Kaiser del fútbol alemán. Franz Beckenbauer fue un niño de la guerra. Creció jugando al fútbol en su barrio de Giesing, entre los los escombros provocados por los bombardeos aliados. El chico creció en el barrio de Giesing y comenzó a jugar al fútbol como delantero en el SC 1906 de Munich.

Como todos los chavales de su edad, hubo un momento que cambió su vida: la victoria de Alemania ante la imparable Hungría en el Mundial de 1954. Un hito que le inspiró para ser futbolista, a pesar de la oposición por parte su padre, director en una oficina de correos.

Inicios en el Fútbol Profesional

Beckenbauer, que en sus comienzos jugaba de delantero, despuntó muy pronto, fichando por el Múnich 1860, el gran equipo de la ciudad. Con 13 años, Beckenbauer se enfrentó al 1860 y durante el partido comenzó a recibir patadas del equipo rival. Beckenbauer tomó aquel suceso como una humillación y se juró a si mismo que nunca jugaría en aquel equipo de "salvajes".

Giros del destino, cambió de bando a los 14 años, llegando al Bayern de Múnich. Hasta entonces, el Bayern sólo había ganando una Copa de Alemania en 1957 y un campeonato de Liga, en la temporada 1931-1932, cuando aún no existía la Bundesliga. La unión ?Kaiser-Bayern? lo cambió todo. El segundo equipo de la ciudad alemana se convirtió en el primero, para luego pasar a ser el más grande de Alemania y terminar siendo uno de los gigantes del fútbol europeo.

En la temporada 1964/65, y tras cinco años en la cantera del club bávaro, el centrocampista alemán dio el salto al primer equipo de la mano del técnico yugoslavo Zlatko Cajkovski. Con tan sólo 19 años, Beckenbauer fue una de las piezas fundamentales del ascenso del club a la recién creada Bundesliga.

Consolidación en el Bayern de Múnich

En sus trece años en el club, el Bayern levantó cuatro ligas, cuatro Copas alemanas, una Recopa, una Intercontinental y tres Copas de Europa. Rodeado de jugadores como Sepp Maier, Gerd Müller o Franz Roth, el Bayern alcanzó en su primer título europeo, la Recopa de Europa. En 1967 los bávaros ganaron la Recopa y en el 69 Beckenbauer ganó su primera liga con el Bayern.

Cajkovski decidió abandonar el club. Su sucesor fue Branko Zebec, quien encontró una nueva posición para ese centrocampista imparable: la de líbero. A partir de ahí nació un nuevo futbolista. Distinto a los demás, con la pose de un general sobre el campo. Siempre con la cabeza levantada, siempre sabiendo qué hacer en cada momento. No había nervios en ese chaval que apenas superaba la veintena.

Su forma de jugar le valió el apelativo Der Kaiser (?El Emperador?). Los títulos fueron cayendo al mismo ritmo que Beckenbauer y su Bayern copaban las portadas de los grandes diarios alemanes.

Ascenso a la Selección Alemana

En la siguiente temporada conquistó su primer gran título, la Copa Alemana, pero el gran premio fue ir a la Copa del Mundo de 1966. A pesar de sus 20 años, Beckenbauer no fue para foguearse en un gran campeonato. El ?Kaiser? fue pieza básica en el esquema del seleccionador alemán, Helmut Schön, marcando cuatro tantos y siendo elegido mejor joven del campeonato, además de estar en el once ideal del campeonato.

El por entonces centrocampista, debutó marcando dos goles ante Suiza y anotó dos tantos más en cuartos y semifinales para conducir a los germanos hasta la gran final. En Wembley, Alemania perdió 4-2 ante Inglaterra en un partido que pasó a la historia por el gol fantasma de Hurst.

La figura de Beckenbauer supuso una regeneración del fútbol en Alemania, que por comenzó a profesionalizarse y a elevar a categoría de ídolos a las estrellas de su generación. En 1972 ganó la Eurocopa con Alemania y se consagró como uno de los mejores jugadores del momento. Ese año, Beckenbauer fue nombrado como el mejor del mundo y se convirtió en el primer defensa en ganar un Balón de Oro.

El 1977, tras haberlo ganado todo con el Bayern, el ?Kaiser? apostó por una nueva aventura: el New York Cosmos. Un club en el que Pelé apuraba su carrera. La decisión de irse a Estados Unidos le cerró la puertas de la selección, pero Beckenbauer veía cumplido así otros de sus grandes sueños: jugar junto a Pelé, un jugador que se convirtió en su ídolo tras el Mundial de Suecia de 1958. Por supuesto, el alemán siguió ganando títulos en la Gran Manzana. El primero de ellos nada más llegar, en 1977, junto al ?10?. Los otros dos (1978-1980) los ganó ya sin Pelé.

Tras cuatro años en New York, el jugador alemán regresó a su país, para militar en el Hamburgo. Un periplo de dos años en el que le dio tiempo a sumar una nueva Bundesliga.

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El Mundial de México 1970

Pero lo que realmente engrandeció la figura de Beckenbauer fue el Mundial de México 1970. En el verano de 1970 en México, Beckenbauer vuelve a jugar un gran Mundial con Alemania.

Imborrable es su imagen en las semifinales ante Italia con el brazo en cabestrillo tras una dura entrada de Facchetti. La Mannschaft pierde el "Partido del Siglo" por 3-4 y protagoniza la imagen del partido. El jugador alemán se negó a salir del campo a pesar de los tremendos dolores. Su gesta fue épica.

El Mundial de 1974: La Consagración

Tras los sinsabores de los Mundiales, Beckenbauer siguió conquistando títulos con el Bayern de Múnich, aunque siempre a nivel local. Una historia que cambiaría en 1974. Los alemanes, dirigidos por Udo Lattek, contaban con todos los grandes futbolistas germanos del momento: Seep Maier, Paul Breitner, Franz Roth, Uli Hoeness, Gerd Müller…

Beckenabuer era el capitán de la Mannschaft en el Mundial de Alemania. No podía pedir más. Aunque había una selección que podía estropearlo todo: la Holanda de Cruyff. La final ante Holanda fue en Múnich, su casa. No importó que Holanda golpeara primero con el gol de penalti de Cruyff. La fe alemana, la misma que guió al equipo en 1954, acabó dando el triunfo en la Copa del Mundo a esa generación. El ?Kaiser?

Veinte años después, Beckenbauer se veía como sus héroes del 54, quienes fueron capaces de derrotar a Hungría cuando nadie daba nada por ellos.

No encontró el Bayern oposición hasta la final, donde se topó con un rocoso Atlético de Madrid. El encuentro acabó con empate a cero en el tiempo reglamentario. En la prórroga, Luis Aragonés adelantó a los madrileños con un gol de falta. La Copa de Europa se le escapaba al Bayern, pero en el último minuto apareció Schwarzenbeck. El definitivo uno obligó a ambos equipos a jugar un partido de desempate dos días después. Las horas antes del segundo partido fueron muy diferentes en ambos equipos. Mientras el Atlético lo veía como una condena, el Bayern lo celebraba como una nueva oportunidad. El 4-0 final fue un reflejo claro de ambas sensaciones.

?El Kaiser? por fin tenía su primera Copa de Europa. Un éxito al que añadiría el más grande de carrera: el Mundial de 1974.

Alcanzado el éxito a nivel de selecciones, Beckenbauer fue añadiendo Copas de Europa a su palmarés. En 1975 el Bayern derrotó en la final al Leeds inglés por 2-0 y un año después al Saint Etienne francés por 1-0.

Beckenbauer como Entrenador

A pesar de seguir a un nivel muy alto, el ?Kaiser? Franz Becknebauer ha sido uno de los pocos grandes mitos que triunfó en los banquillos. Tan sólo un año después de colgar las botas las botas, el alemán se hizo con el cargo de República Federal Alemana. Tras llegar a la final de la Copa del Mundo en 1986 y las semifinales de la Eurocopa en 1988, el alemán llegó a la cima como técnico en Italia 1990.

Su selección se proclamó campeona del mundo, dieciséis años después que él mismo levantara la última copa en Múnich. «Lo disfruté como jugador y lo he disfrutado como entrenador. Sin embargo, ser entrenador o seleccionador nacional en un mundial es para mí una de las tareas más difíciles que uno pueda imaginarse en el mundo del fútbol. Italia 1990 fue sin duda ese momento cumbre?, explicó Beckenbauer años después. Él y Mario Zagallo son los dos únicas personas que han ganando la Copa del Mundo como entrenador y jugador.

En 1984 y para sorpresa de todo el mundo fue designado como seleccionador Alemán. Con la selección teutona llegó a la final del Mundial de México 86, las semifinales de la Euro 88 y, por fin en Italia 90, ganó la tercera Copa del Mundo para su país.

Tras el Mundial Beckenbauer entrenó al Olympique de Marsella y en un par de ocasiones a su querido Bayern de Múnich.

Legado y Honores

Beckenbauer dio vida a la posición de líbero, desde la que completó un palmarés envidiable. Retrasó su posición para exhibir su calidad y se convirtió en uno de los mejores jugadores de la historia desde la posición de Líbero.

Jugó profesionalmente en el FC Bayern München entre los años 1965 y 1977 (396 partidos de Bundesliga, 44 goles). Capitán de la selección alemana y del FC Bayern, fue elegido en varias temporadas Futbolista Alemán del Año (1966, 1968, 1974 y 1976) y junto a Pelé, Johan Cruyff y Diego Maradona se le consideró como uno de los más grandes futbolistas del siglo XX.

Beckenbauer fue Presidente del FC Bayern München de 1994 a 2009 y Presidente del Consejo de Supervisión del club de 2002 a 2009. Beckenbauer fue nombrado Presidente Honorario el 27 de noviembre de 2009. También fue miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA hasta el 1 de junio de 2011.

Desde la zona central de su campo, el "Káiser" arrancaba con el esférico y comenzaba a eliminar rivales. El Mundial de 1974 que se celebró en su país fue el clímax de su carrera. Después de las tres Copas de Europa seguidas del Bayern y la derrota en la final de la Eurocopa en 1976 ante Checoslovaquia, marcaron el fin de su carrera en Alemania.

En los Estados Unidos se reunió con otra Leyenda como Pelé y pasó 5 años más de su carrera. Entre 1977 y 1980 Beckenbauer ganó tres ligas estadounidenses y se convirtió en una personalidad del país.

En 1980 y después de verlo en un partido amistoso, Günter Netzer (director deportivo del Hamburgo) lo convence para regresar a Alemania.

Problemas de Salud y Fallecimiento

En los últimos años de su vida, Beckenbauer se enfrentó a numerosos problemas de salud. Padeció un infarto ocular que le dejó prácticamente ciego del ojo derecho y fue sometido a dos cirugías y un implante de cadera. Finalmente el 8 de enero de 2024 falleció a los 78 años de edad.

Franz Beckenbauer, el legendario futbolista alemán y presidente de honor del Bayern de Múnich, ha fallecido a la edad de 78 años. La familia ha confirmado la triste noticia del deceso de este ícono del fútbol alemán y mundial. Con profunda tristeza anunciamos que mi esposo y nuestro padre, Franz Beckenbauer, falleció pacíficamente mientras dormía ayer domingo, rodeado de su familia.

La Agencia de Prensa Alemana ha comunicado el fallecimiento del exfutbolista alemán este domingo, a consecuencia de un cáncer.

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