Catherine Zeta-Jones, CBE (Swansea, Gales; 25 de septiembre de 1969), cuyo nombre real es Catherine Jones, es una actriz, cantante y bailarina británica de renombre internacional. Bella y distante, en tan solo dos años pasó de ser una completa desconocida a ser denominada 'la nueva princesa de Gales' gracias a películas como La máscara del Zorro o La trampa. Su romance y posterior matrimonio con Michael Douglas la hizo aún más conocida, pero ella ya había demostrado tener suficientes tablas para desenvolverse ante las cámaras y ante la prensa.
Catherine Zeta-Jones
Sus Primeros Años
Nacida el 25 de septiembre de 1969 en Mumbles, una ciudad costera cerca de Swansea, en el sur de Gales, la artista ya apuntaba maneras desde muy pequeña. Hija de una costurera y de un padre chocolatero, Catherine comenzó a recibir clases de baile con tan solo 4 años. Por eso no es de extrañar que a los 11 años fuera campeona de claqué y que a los 15 abandonara la escuela para embarcarse en la gira del musical The Pajama Game. Después se mudó a Londres donde tuvo la oportunidad de trabajar como actriz en el musical 42nd Street en el West End cuando ni la protagonista ni la suplente pudieron actuar. Después de aquello el productor del musical la nombró protagonista durante el resto de la producción.
Sin embargo, no fue hasta que consiguió su papel de Mariette Larkin en la popular serie británica The Darling Buds Of May, cuando su nombre y su rostro comenzaron a ser conocidos en toda Inglaterra. Convertida en el objetivo de la prensa, la actriz chocó su automóvil contra una farola cuando trataba de esquivar a unos paparazzi y fue en ese instante cuando decidió mudarse a Estados Unidos, concretamente a Los Ángeles.
El Salto a Hollywood: 'La máscara del Zorro' y el Oscar
Le costó bastante hacerse un hueco en Hollywood donde era prácticamente una desconocida. Consiguió un papel en la miniserie Titanic de 1996 y fue ahí donde llamó la atención del director Steven Spielberg quien pensó que sería adecuada para un papel en su película La máscara del Zorro (1998). Tras este trabajo, Catherine rodó junto a Sean Connery el exitoso thriller de La trampa y después brilló en su papel de esposa de un traficante de drogas en la película Traffic (2000),con la que obtuvo su primera nominación a un Globo de Oro. "Tengo ambición, pero no soy despiadada. No quiero mirar atrás y saber que no hice todo lo que pude” declaraba la actriz por aquella época.
Convertida ya en una de las actrices más aclamadas de Hollywood, Zeta-Jones regresó a sus raíces de teatro musical y no dudó en interpretar a la artista Velma Kelly en la adaptación cinematográfica del popular musical de Broadway, Chicago, con el que la galesa ganó el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto. En 2004, Catherine protagonizó junto a Tom Hanks la cinta La terminal de Steven Spielberg , y obtuvo un papel en la exitosa película Ocean's Twelve, con George Clooney y Brad Pitt. Fue tras estos dos trabajos cuando la actriz decidió frenar un poco su carrera ya que ella y su marido, Michael Douglas comenzaron a pasar más tiempo viviendo en las Bermudas, alejados de los focos de Hollywood.
Reapareció para hacer algunos trabajos puntuales en La leyenda del Zorro (2005) y la comedia romántica Sin reservas (2007). Sin embargo, no fue hasta 2009 cuando la intérprete comenzó a retomar su ritmo de trabajo. Hizo su debut en Broadway en una reposición del musical A Little Night Music, participó en la película Broken City y en la cinta de acción Red 2.
En 2017, Zeta-Jones regresó a la televisión, interpretando a la actriz Olivia de Havilland en la serie Feud y ese mismo año también anunció que protagoniza la película Cocaine Godmother, basada en la vida de la famosa jefa del cartel de la droga Griselda Blanco. Después llegaron otros papeles protagonizó la serie Queen America y se metió en la piel de Morticia Adams en la serie Miércoles.
Catherine Zeta-Jones: De Gales a Hollywood – La Historia de una Estrella
Su Relación con Michael Douglas
En 1998, Zeta-Jones conoció al también actor Michael Douglas en el Festival de Cine Americano de Deauville, aunque él ya se había quedado prendado de ella cuando la vio en La máscara del Zorro. Según cuentan los mentideros de Hollywood cuando los actores fueron presentados ( se dice que el encargado de hacerlo fue Antonio Banderas), Douglas le dijo: "Quiero ser padre de tus hijos".
A pesar de su diferencia de edad, Catherine, es 25 años menor que Michael, pronto se convirtieron en pareja haciendo oídos sordos a todos aquellos que auguraban que su noviazgo sería algo pasajero. En agosto del 2000 le dieron la bienvenida a su primer hijo juntos, Dylan, y ese mismo año se casaron en el elegante Hotel Plaza de la ciudad de Nueva York. En 2003, el matrimonio decidió ampliar la familia con la llegada de su hija Carys, quien a diferencia de su hermano, quien ha estudiado Ciencias Políticas en la Universidad de Brown, ha hecho ya sus pinitos como modelo y también ha formado parte del equipo de algún rodaje.
Catherine Zeta-Jones y Michael Douglas
Lucha Contra el Trastorno Bipolar
En 2010, como hemos adelantado anteriormente, Zeta-Jones hizo un ‘break’ en su carrera para dedicarse al cuidado de su marido quien luchó con éxito contra un cáncer de garganta. Sin embargo, esta batalla puso a prueba al matrimonio y la actriz confesó que estaba luchando contra un trastorno de bipolaridad y que estaba siendo tratada por especialistas. En abril de 2013,volvió a ingresar en un centro de tratamiento para recibir ayuda con su enfermedad y ese mismo año la pareja de estrellas anunciaba que habían decidió tomarse "un tiempo separados para evaluar y trabajar en su matrimonio".
Después de comenzar como cantante y bailarina, Catherine Zeta-Jones empieza una carrera profesional en el teatro. Debuta en el cine gracias a Philippe de Broca, en su película Les 1001 nuits (1990), donde interpreta a la bella Shéhérazade. Pero será con la serie de televisión británica Darling buds of May con la que se consagra como actriz. Tras interpretar varios roles secundarios, en 1998 se une a Antonio Banderas y Anthony Hopkins para protagonizar La máscara del zorro. Su interpretación le abre las puertas a producciones de mayor presupuesto como La trampa (2000), de nuevo al lado de Anthony Hopkins, y La guarida (1999).
Catherine Zeta-Jones demuestra su valía para interpretar personajes especialmente antipáticos. Encarna a la mujer de un narcotraficante en Traffic -actuación que le vale su primera nominación a los Globos de Oro-; a una actriz caprichosa en La pareja del año (2001); a una artista sin moral en el musical Chicago (2002), y a una codiciosa divorciada en Crueldad intolerable (2003). En 2004, se pone a las órdenes de Steven Spielberg para protagonizar La terminal, junto a Tom Hanks, y se une al elenco de estrellas de Ocean’s Twelve. Un año después, vuelve a retomar su papel de Elena en La leyenda del zorro, de nuevo al lado de Antonio Banderas.
Poco podían imaginar sus padres cuando dejó sus estudios en la escuela para ser actriz, que su pequeña Catherine Zeta-Jones se convertiría en toda una estrella de cine. Nació en el seno de una familia humilde: su padre, David, era pastelero, y su madre, Pat, modista. Con menos de diez años ya formaba parte de una compañía teatral de aficionados, y a los once debutó en el West End con el musical Annie. Fue en 1990 cuando comenzó en el mundo del celuloide con la película Las mil y una noches.
A partir de aquí nada ni nadie pudo frenarla. Dejó su vida en Gales y a su entonces novio, Nick Hann, el director de la Royal Shakespeare Company, con el que había salido durante un año. Aunque sus comienzos en la meca del cine fueron duros, su gran oportunidad llegó con La máscara del Zorro. En el filme, todo un éxito de taquilla, compartía protagonismo con Antonio Banderas, con el que aún guarda una gran amistad. Más tarde llegarían trabajos como La trampa, que le dio la oportunidad de trabajar junto a su compatriota Sean Connery, o Traffic, que rodó con su ya marido Michael Douglas. Pero fue con la película musical Chicago con la que logró su mayor éxito: el Oscar a Mejor Actriz, que recogió en 2003.
Auténtica rompecorazones, los cantantes David Essex y Mick Hucknall o el presentador de televisión John Leslie, están entre sus conquistas. Todas de corta duración hasta que conoció al actor Michael Douglas en 1998, en el Festival de Cine de Deauville (Francia), cuando Antonio Banderas los presentó. Comenzaron su relación un año después y se casaron en noviembre de 2000, tres meses después del nacimiento de su primer hijo, Dylan.
Los dos cumplen años el mismo día, el 25 de septiembre, aunque Michael es 25 años mayor que Catherine. Llevan casados dos décadas y juntos han superado el cáncer del actor y los problemas mentales de ella. Cuando se conocieron, el intérprete de “Instinto básico” avisó a la bella galesa: “Voy a ser el padre de tus hijos”… Promesa cumplida y amor que perdura.
Tras superar ese bache, Zeta-Jones confesó algo que aún hoy persiste: “Mi trabajo es mi pasión y mi familia, lo más importante”. La familia que ha creado junto a Michael Douglas es su mayor tesoro.
Premios y Reconocimientos
A lo largo de su carrera profesional ha recibido hasta siete premios importantes y ha sido nominada otras tantas veces. Para la actriz los más emotivos han sido el Oscar por su papel en Chicago y el galardón honorífico por su contribución artística al Reino Unido.
Hay un antes y un después desde que su arrolladora presencia encendiera los fotogramas de la película de Martin Campbell. Pero la belleza no abre por sí sola la puerta de la fama. Antes, Catherine Jones -su verdadero nombre- ya había lidiado muchos combates.
Pese a sus rasgos arquetípicamente latinos su procedencia británica parece indiscutible: madre irlandesa y padre galés, no dan opción a la duda. Sus primeros pinitos teatrales se remontan a la edad de cuatro años, cuando interpretó el papel protagonista en Annie, un montaje de la iglesia católica de su pueblo natal. Allí aprendió danza y canto (según Anthony Hopkins tiene una voz preciosa). A los 10 años participó en Bugsy Malone y a los 14 intervino en Monkees. Esta última interpretación supuso un cambio radical en su carrera, ya que los productores de la compañía quedaron entusiasmados con ella y más tarde, cuando Catherine tenía 17 años, le ofrecieron trabajar en Londres en la obra 42nd Street, ya como profesional.
Su primera aparición en el cine data de 1990, cuando Catherine contaba 20 años. El director francés Philippe De Broca se la llevó a su país para encarnar a Sherezade en Las mil y una noches (1990). De regreso a Londres, tras un papel en Out of Blue (1991) junto a Ewan McGregor, obtuvo su mayor éxito con la serie de televisión The Darling Buds of May. Desde ese momento se convirtió en un "sex symbol" en el Reino Unido y comenzó a sufrir el continuo hostigamiento de los paparazzi: “cada vez que tomaba un café con un hombre, se convertía en mi nuevo novio”. Fue entonces cuando decidió probar suerte al otro lado del atlántico.
En el país de las oportunidades comenzó una nueva vida. Vivió en malibú y cuentan que uno de sus grandes placeres era correr por la playa. En esa época compaginó sus apariciones en el cine con la televisión. En la gran pantalla la pudimos ver en Cristobal Colón: el descubrimiento (1992), Blue Juice (1995) y The Phantom (1996). Pero fue la televisión su trampolín hacia el Olimpo hollywoodense. Tras The Return of the Native (1994), The Cinder Path (1994) y Catalina la Grande (1995), Steven Spielberg quedó encandilado con su papel de Isabella Paradine en la serie Titanic (1996) y convenció a Martin Campbell para que le diera el papel de Elena en La máscara del Zorro (1998). Comenzaba una estrella.
Pero 1998 marcó también su vida personal: coincidió con Michael Douglas en el Festival de Deauville y el flechazo fue mutuo. Ambos nacieron el mismo día pero con una diferencia de ¡veinticinco años! Se casaron en 1999 y en 2000 nació su hijo Dylan Michael. La familia se completaría en 2003 con el nacimiento de su hija Carys. Todos viven felizmente en Los Ángeles. Antes, en el terreno profesional, había compartido cartel con Sean Connery en La trampa, otro de sus papeles estelares. Después intervino en La guarida (1999), Alta fidelidad (2000) y Traffic (2000), ganadora de cinco Oscar y por la que cobró 3 millones de dólares. Sin duda alguna esta película de Steven Soderbergh incluye uno de sus mejores trabajos, en donde demostró que podía ser algo más que una cara bonita. Sin embargo aún llegaría su momento de gloria, y ahí sí que sacaría partido de su belleza. Tras la discreta La pareja del año, junto a Julia Roberts y John Cusack, interpretó su rol más memorable, el de la Velma Kelly del musical Chicago (2002), obra del británico Rob Marshall. Las intervenciones de Zeta-Jones -una enamorada del soul- fueron realmente memorables, y su desparpajo cantando y bailando le valió el Oscar a la mejor actriz secundaria. Un gran futuro se abría a sus pies.
La morena actriz comenzó entonces a encadenar jugosos trabajos en grandes películas. En 2003 echó mano de toda su capacidad seductora para encandilar al público y a su compañero George Clooney en la fantástica Crueldad intolerable (2003), comedia de altura de los hermanos Coen. Luego se puso a las órdenes del mismísimo Steven Spielberg en La terminal (2004), donde era una azafata que enamoraba al colgado (nunca mejor dicho) Tom Hanks. Tras repetir con Clooney ese mismo año en la charada Ocean's Twelve, retomó su exitoso papel de Elena de la Vega, a quien tanto debía, para protagonizar La leyenda del Zorro (2005), otra vez junto a Banderas. Dos años después estrenó dos filmes muy interesantes y con bastante éxito. Sin reservas era un sólido y fiel remake de la película danesa Deliciosa Martha, mientras que El último gran mago recreaba la vida del gran ilusionista Houdini.
Quizá porque tuvo que afrontar serios problemas personales, sus papeles entonces comenzaron a ser más secundarios. En 2011 admitió padecer un trastorno bipolar que le exigió un periodo de internamiento, y también hubo de ver cómo el hijo de su marido, Cameron Douglas, era acusado de tráfico de drogas y acababa en la cárcel. En el cine apareció en las infames Mi segunda vez y Rock of Ages, y también en la algo mejor aunque discreta comedia Un buen partido. Pero 2013 comenzó con muy buen pie para ella y quizá sea el año de su recuperación. Tras la interesante muestra de cine negro político en La trama (Broken City), interpretó a la Dra.
| Año | Título | Papel |
|---|---|---|
| 1998 | La máscara del Zorro | Elena Montero |
| 2000 | Traffic | Helena Ayala |
| 2002 | Chicago | Velma Kelly |
| 2004 | La Terminal | Amelia Warren |
| 2004 | Ocean's Twelve | Isabel Lahiri |
