Embarazo Gemelar con un Solo Saco: El Síndrome del Gemelo Evanescente

El embarazo de gemelos o mellizos es una sorpresa y una experiencia única. Cuando una mujer se entera de que está embarazada de dos bebés a la vez, su cabeza se llena de dudas, alegrías y miedos. Desde la primera ecografía, cuando el médico te da la gran noticia (“vienen dos”), tu alegría y tus preocupaciones se multiplican por dos.

Tipos de embarazos gemelares según corionicidad y amniocidad.

A veces, en embarazos que han sido reconocidos como gemelares, en ecografías posteriores no se observa alguno de los fetos, incluso en ocasiones ni siquiera es posible percibir por medio de la imagen la bolsa o saco amniótico. La explicación para esto es que estos embriones cesan su desarrollo, las causas son diversas, y la pérdida suele suscitarse entre las primeras horas o semanas de gestación, siempre dentro del primer trimestre y antes de la semana 16. Este suceso tiene el nombre de Síndrome de Gemelo Evanescente.

¿Qué es el Síndrome del Gemelo Evanescente?

Lo que ocurre, perder a un gemelo durante el primer trimestre de embarazo, se da con bastante frecuencia. Ahora, gracias a las ecografías, estos casos se detectan cuando antes pasaban desapercibidos. Esto se denomina como el «fenómeno del gemelo desaparecido o síndrome del gemelo evanescente» o en inglés ‘the vanishing twin’. Se calcula que se da en un 21-30% de los embarazos múltiples.

Si no se han visto latidos ni movimientos en el feto más pequeño, no hay duda de que ha fallecido. En un momento dado este feto dejó de crecer y por ello tiene menos semanas de embarazo que el otro.

Muchas veces no se descubre la causa de este fenómeno. Pero en general suele llevar una relación con anormalidades cromosómicas en este bebé. Otra causa puede ser una implantación incorrecta del cordón umbilical por lo que el feto no fue bien alimentado. Este síndrome se observa más en mujeres mayores de 30 años.

¿Tuve un gemelo y nunca lo supe? así es el Síndrome del gemelo evanescente

Diagnóstico y Tipos de Gemelaridad

En la primera consulta con tu tocólogo, te abrirán una historia clínica donde se recogerán tus antecedentes personales médicos y quirúrgicos, hábitos tóxicos (alcohol y/o tabaco), y posibles alergias, fundamentalmente a medicamentos. También se recogerán en la historia los antecedentes familiares sobre todo de hipertensión, diabetes o de algún tipo de cáncer en tu familia.

Es importante que le cuentes a tu tocólogo cómo fueron tus embarazos anteriores, por si hubieses tenido alguna complicación como amenaza de aborto, amenaza de parto prematuro, diabetes gestacional, hipertensión o preeclampsia. En el caso de las gestaciones múltiples, es de suma importancia saber si ha sido una gestación espontánea o conseguida mediante técnicas de reproducción asistida.

En esta primera consulta te deben hacer la primera ecografía para establecer si es una gestación gemelar y el tipo de gemelaridad, determinando el número de placentas y de bolsas. La ecografía es el mejor método, no sólo para diagnosticar una gestación gemelar, sino también para catalogarla y especificar su corionicidad (número de placentas) y su amniocidad (número de bolsas).

La mujer que se queda embarazada espontáneamente de gemelos es a la que debe realizarse una primera ecografía más cuidadosa para determinar de forma certera la corionicidad (número de placentas) y la amniocidad (número de bolsas).

Para resumir, el diagnóstico de la gestación gemelar es importante recalcar que hay que determinar la corionicidad (número de placentas) y la animocidad (número de bolsas), sobre todo en las gestaciones gemelares espontáneas, ya que la mayoría de las gestaciones provenientes de técnicas de reproducción asistida van a ser bicoriales biamnióticas (dos placentas y dos bolsas). Por tanto, en la primera ecografía de una embarazada de gemelos se debe verificar el latido cardiaco de ambos embriones, el tamaño de los mismos (para ver si corresponde con la edad gestacional según la última regla) y se debe intentar catalogar el tipo de gestación gemelar definiendo el número de embriones, el número de placentas (corionicidad) y el de bolsas (amniocidad).

Tipos de gemelos según su origen:

  • Gemelos monocigóticos: Se originan a partir de un único óvulo y un único espermatozoide, compartiendo la misma carga genética.
  • Gemelos dicigóticos: Derivados de dos embriones distintos.

Configuraciones en el desarrollo de la placenta en gemelos monocigóticos:

  • Bicorial-biamniótico: Dos sacos y dos coriones independientes visibles (escisión dentro de los cuatro primeros días tras la fecundación).
  • Monocorial-biamniótico: Dos sacos contenidos en el mismo corion (escisión entre el 4º-8º día de desarrollo).
  • Monocorial-monoamniótico: Los dos fetos comparten el mismo saco y una placenta común (escisión pasado el 8º día).
  • Gemelos siameses: Escisión del embrión más allá del 12º día (caso extremadamente inusual).

La mujer que se queda embarazada espontáneamente de gemelos es a la que debe realizarse una primera ecografía más cuidadosa para determinar de forma certera la corionicidad (número de placentas) y la amniocidad (número de bolsas).

El indicador más fiable de bicorionicidad (dos placentas) es la visualización de dos placentas separadas. Si sólo se visualiza una placenta, la mejor forma de establecer si es bicoriónica es la presencia del signo "Lambda" o de "Twin Peak". Este signo se trata de una proyección triangular del tejido coriónico que se extiende desde las dos placentas hasta la membrana interfetal.

Otro método diagnóstico de bicorionicidad es la identificación de dos láminas en la propia membrana interfetal, las cuales se suelen ver con mayor claridad entre las 16 y las 24 semanas. El signo ecográfico que identifica la gestación monocorial (una sola placenta) es el signo de la "T". Se refiere al ángulo de 90º que forma la fina membrana interfetal con la placenta.

La amniocidad o el número de bolsas en la gestación monocorial se debe realizar en la primera ecografía. A partir de la semana 8 de gestación, la cavidad amniótica aumenta de tamaño como resultado del incremento de líquido amniótico, lo que permite una mejor visualización del saco amniótico.

Síntomas y Cuidados

Probablemente en estas semanas de gestación te encontrarás con náuseas y con vómitos. Debes saber que las gestaciones gemelares presentan síntomas más floridos que los embarazos de un solo bebé. Por eso también las náuseas, y muchas veces los vómitos, son constantes durante todo el día, especialmente por la mañana.

Además, muchas de vosotras, las que os habéis sometido a técnicas de reproducción asistida como la inseminación artificial o la fecundación in vitro, estaréis en estas semanas con tratamiento de progesterona micronizada vaginal u oral, lo que incrementa las náuseas. Para paliarlas, evita tomar líquidos a primera hora de la mañana. Ingiere galletas incluso antes de incorporarte de la cama. Puedes comprarte también galletas de gengibre y tomarlas a lo largo del día. Las bebidas de cola a pequeños sorbitos pueden disminuir la sensación de náusea.

El manchado en estas semanas también es algo muy frecuente. Casi la mitad de las embarazadas de gemelos sangran en el primer trimestre. Si el sangrado es mayor que una regla, deberás acudir a urgencias para que te valore un ginecólogo. Muchas veces este sangrado se debe a la hemorragia de implantación y ocurre muy precozmente.

A veces, la presencia de hematomas retrocoriales son hallazgos casuales que te diagnosticarán en la ecografía sin que tu hayas tenido ninguna hemorragia. Tanto si has sangrado, como si el diagnóstico ha sido ecográfico sin síntomas, deberás hacer un poco de reposo. Si el sangrado es muy copioso, debes hacer reposo absoluto llevando una vida de cama-sillón, sillón-cama. Y si existe hematoma pero no ha habido sangrado, deberás hacer un reposo relativo evitando grandes esfuerzos y limitando tu actividad diaria. En ambos casos, se recomienda la abstinencia sexual, ya que durante las relaciones sexuales puede aumentar el sangrado.

A veces, se os puede prescribir la aplicación de óvulos de progesterona micronizada para intentar disminuir la posibilidad de aborto.

Notarás cierto dolor abdominal, como si te fuese a bajar la regla. Es un signo normal de las primeras semanas de la gestación. Se debe al crecimiento del útero en tu interior y a la posible ingurgitación del mismo.

La tensión mamaria y el aumento de las mismas es un signo muy frecuente. Incluso alguna de vosotras puede empezar a segregar leche por los pezones sin que eso suponga nada raro.

Impacto Psicológico

Algunos estudios confirman que a pesar de que se puede llegar al término del embarazo, en algunos casos, muy poco frecuentes, si ambos embriones compartían la misma placenta el gemelo sobreviviente podrían afectarse; pero esto es poco frecuente.

Sus relaciones de pareja pueden verse afectadas en la vida adulta ya bien por la elección de relaciones difíciles, insatisfacción, falta de compromiso, etc. Una solución efectiva en estos casos es priorizar el apoyo psicológico desde inicio de la gestación y etapas tempranas de la vida del futuro niño.

Tratamientos de Reproducción Asistida y Embarazos Múltiples

Las pacientes que han conseguido su gestación mediante técnicas de reproducción asistida ya saben que tienen más probabilidades de tener una gestación gemelar, sobre todo si les han transferido dos embriones como en los casos de FIV-ICSI. En principio, toda gestante a la que le hayan transferido dos embriones, los dos se implanten bien y tengan latido, va a tener una gestación gemelar bicorial biamniótica (dos placentas y dos bolsas).

Las tasas de parto gemelar (gemelos o mellizos) con óvulos propios en reproducción asistida son del 13,6% por cada transferencia en Fecundación in Vitro (FIV), y del 10,5% en Inseminación Artificial (IA) según los últimos datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).

Por último, queremos recordar que, en el caso de un embarazo obtenido mediante un tratamiento de fertilidad, el embarazo múltiple se puede evitar o prevenir mediante la transferencia de un único embrión.

¿Qué sucede después de la pérdida?

Cuando la pérdida se da en el primer trimestre, como es tu caso, en la mayoría de los casos ni la madre ni el gemelo superviviente muestran síntomas de lo ocurrido. La evolución del bebé superviviente suele ser buena. Tu cuerpo ya absorbió el feto. Es algo que se produce poco después del suceso.

Lo más normal es que la madre no tenga ninguna molestia ni observe nada extraño en su cuerpo cuando transcurre el fenómeno del gemelo evanescente, pero también pueden darse estas señales: pérdida de sangre, contracciones uterinas y dolor pélvico.

Más adelante, cuando ya seas madre y el niño tenga unos años, es bueno contarle sobre su origen. Empezó su vida como gemelo. No se puede descartar que no tenga recuerdos de la etapa prenatal. Por tanto, esa información es importante para él y puede ayudarle a entenderse mejor.

Riesgos y complicaciones en gestaciones múltiples
Complicación Descripción
Prematuridad Nacimiento antes de la semana 37 de gestación.
Abortos tardíos Pérdida del embarazo después del primer trimestre.
Rotura prematura de bolsa Ruptura de las membranas amnióticas antes del inicio del trabajo de parto.
Infección materna Infección en la madre durante el embarazo o el parto.
Necesidad de anestesia materna Requerimiento de anestesia para diversos tratamientos quirúrgicos.
Transfusión materna Necesidad de transfusión de sangre para la madre.

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