Si tu gata ha estado en contacto con otros gatos -y, especialmente, si ha tenido el celo hace poco-, es posible que esté embarazada. El embarazo de una gata no suele presentar complicaciones, pero siempre es buena idea monitorearlo para garantizar su bienestar. Entender estos cambios y saber reconocerlos es esencial para poder lidiar con ellos y hacer que el embarazo de tu gata sea lo más agradable posible. El aspecto físico y el comportamiento de una gata embarazada presentan alteraciones que puedes notar desde las primeras semanas.
¿Cómo Saber Si Tu Gata Está Embarazada?
Si te estás preguntando: “¿Cómo sé si la gata está embarazada”, seguramente se han dado las condiciones para este embarazo, así que vamos a mostrarte cómo identificar el comportamiento de una gata preñada y qué debes hacer para controlarla y cuidar de ella durante los dos meses que suele durar su gestación. A grandes rasgos, ten presente que el comportamiento de una gata preñada varía en función de la etapa del embarazo en la que esté.
Conviene distinguir entre:¿Cuándo se le nota el embarazo a una gata en su comportamiento? En el caso de las gatas embarazadas, comportamiento es un término que designa la manera en que interactúan contigo, con otros gatos, o con su entorno. En la etapa más temprana del embarazo -entre la primera y la tercera semana- quizá la notes algo más cariñosa, más afectiva o más irritable, pero estos cambios suelen ser sutiles.
El comportamiento de una gata embarazada es más detectable más adelante, aunque hay dos signos que suelen ser más claros. Por una parte, puede que tu gata empiece a comer y dormir más, y, por otro, puede que le notes los pezones más rosados e hinchados. Si te preguntas ‘cómo sé si la gata está embarazada’ y notas estos signos, probablemente tengas tu respuesta.
Ante la primera sospecha deberías llevarla a la clínica veterinaria para confirmar el embarazo. En el momento en que constates que tu gata está embarazada, acude al veterinario para confirmarlo. Él te aconsejará qué pasos debes seguir hasta que llegue el momento de parto.
Cambios Físicos Durante el Embarazo
El cambio en el color y el tamaño de los pezones suele ser la manera más sencilla de responder a la duda de ‘cómo sé si la gata está embarazada’, pero no es el único cambio físico que experimentarán. Hacia las 4 semanas podrás notarle una ligera hinchazón abdominal característica del embarazo de una gata, además de cambios sutiles en la postura o la forma de caminar. La mejor forma de detectar estos cambios es hacerle un seguimiento continuo.
Estos cambios físicos traen consigo cambios lógicos en el comportamiento de una gata preñada, pero también pueden presentar complicaciones como una pérdida completa del apetito, un comportamiento demasiado agresivo, o incluso secreciones anormales en la zona genital. Lo ideal entonces es que tu clínica veterinaria monitoree muy de cerca la evolución de tu gata para garantizar su buen estado de salud.
Cambios de Comportamiento en una Gata Embarazada
Cuando se trata de gatas embarazadas, un comportamiento agresivo o demasiado irritable puede entrar dentro de lo normal, pero no por ello debes dejar de prestarle atención. Es habitual si tu gata maúlla más de lo normal, se te restriega más, o está más irritable cuando se siente incómoda. A medida que el embarazo de una gata avanza, también es normal que tu gata busque lugares aislados para estar tranquila y prepararse para la anidación.
Aprender a leer el comportamiento de una gata embarazada es fundamental para poder responder en consecuencia. Déjala tranquila cuando necesite su espacio, dale afecto cuando te venga a buscar, y presta atención para distinguir una mayor irritabilidad de una agresividad más violenta que podría estar indicando un problema mayor. Ante cualquier signo de que algo va mal, no dudes en acudir a tu clínica veterinaria para buscar asesoramiento profesional.
¿Cómo Controlar a una Gata Embarazada?
El comportamiento puede ser muy diferente en distintas gatas embarazadas, comportamiento que puede oscilar entre un mayor aislamiento y una agresividad muy superior a la normal. Aquí la pregunta ya no es: “Cómo sé si la gata está embarazada”, sino: “¿Cómo puedo controlarla?”. Y la respuesta es que depende del comportamiento que esté desplegando.
- Evita manipularla. Si tu gata está más irritable, no la fastidies. Déjala a su aire para que se calme y haga frente a su embarazo de la mejor manera que pueda.
- Facilítale espacios aislados. Tu gata agradecerá muchos si dispone de espacios aislados donde pueda relajarse, sobre todo en habitaciones donde raramente haya nadie.
- Responde al afecto. Incluso si está irritable, tu gata tendrá momentos en los que buscará tu cariño. Dáselo siempre que lo necesite.
- Mantén los ojos abiertos. Monitorea el comportamiento de tu gata. Cuando esté cariñosa, aprovecha para revisar su cuerpo y comprueba que todo esté bien.
¿Cuándo Consultar a un Veterinario?
Anticipábamos antes que, en cuanto tengas la primera sospecha de que tu gata está embarazada, deberías llevarla al veterinario. Estas sospechas pueden estar fundadas tanto en signos físicos como en alteraciones en el comportamiento. Si tu mascota está mostrando los signos del comportamiento de una gata preñada, es hora de ir a la clínica veterinaria.
El embarazo de una gata implica muchas alteraciones en su cuerpo que le producen incomodidad y malestar. Además, también puede presentar complicaciones. Monitorearla en un centro veterinario regularmente -sobre todo si ese monitoreo viene acompañado de ultrasonidos o análisis de sangre- puede detectar complicaciones de manera temprana y atajarlas a tiempo para que el embarazo se resuelva de la mejor manera posible.
Cuidar de una Gata Durante el Embarazo
Ten presente que tu gata no solo estará lidiando con su propia salud, sino también con la de sus futuros gatitos. Uno de los principales motivos por los que conviene detectar su embarazo con antelación es la alimentación. Te conviene darle una comida más nutritiva y orientada a los gatitos para que sus embriones crezcan fuertes y sanos en su vientre.
También deberías prepararle una zona de anidado que esté apartada y le dé sensación de protección. Cada hogar es diferente, pero puedes prestar atención al comportamiento de una gata embarazada para identificar cuáles son las áreas donde prefiere apartarse cuando quiere estar sola. Y, por supuesto, ante cualquier duda o cambio anómalo en su comportamiento, tu veterinario o tu veterinaria serán tus mejores aliados.
Preparar la Llegada de Nuevos Gatitos
Hacia el día 63-65 del periodo de gestación, tu gata estará dando a luz. Lo normal es que tenga entre 4 y 6 gatitos en promedio, así que deberás prepararte para ello. Lo bueno es que tienes claras las fechas y lo que puedes esperar. Durante los dos meses de embarazo tendrás tiempo más que suficiente para montar un nido ideal para tu gata y hacerte con todas las cosas que necesitarás tras el parto.
Entre las que no pueden faltar están:
- Área de parto. Para que tu gata pueda dar a luz.
- Tijeras esterilizadas. Para cortar los cordones umbilicales, si es necesario.
- Hilo dental. Para atar el cordón cortado.
- Guantes desechables. Para manipular a los gatitos, si es necesario.
- Balanza. Para pesar a los gatitos.
- Comida para gatitos. También ideal para tu gata durante el embarazo.
🐱 Cómo es el Parto de las Gatas - Guía Informativa para el Nacimiento de Gatitos 🐱
Lo Que Necesitas Saber de la Gestación de Tu Gata Embarazada
La mayoría de las gatas que están embarazadas son perfectamente capaces de cuidarse solas. Sin embargo, hay algunas medidas que puedes tomar para asegurarte de que la gestación se va a desarrollar de la mejor manera posible.
La Alimentación de Tu Gata Embarazada Durante la Gestación
Durante la primera mitad de la gestación - hasta el día 30 aproximadamente- los fetos en desarrollo no exigirán demasiado de su futura mamá. No obstante, a partir de la cuarta semana, las cosas empezarán a cambiar, y la gata que está embarazada va a necesitar que la ayudes a atravesar este periodo de estrés físico.
Para ello, deberás aumentar el aporte de proteínas y calorías en su alimentación, alrededor de un 15% por semana, a partir de la quinta semana de gestación. Lo que te recomendamos es que cambies su variedad de alimentación seca habitual por otra, cuyo nivel de nutrientes esenciales sea más elevado, y cubra sus necesidades durante el proceso. Un alimento especial para gatitos ayudará a cubrir toda esta demanda extra.
Afortunadamente, las gatas embarazadas comen de forma razonable. Mientras le vayas ofreciendo una cantidad de comida suficiente, ella adaptará su ingesta cotidiana a sus necesidades. No te preocupes en exceso por si aumenta de peso. Su consumo de alimento irá incrementándose, sobre todo durante los últimos 20 días. Lo habitual es que gane un 40% de peso durante todo el proceso de gestación.
La Importancia de las Vacunas en las Gatas Embarazadas
Lo ideal es que el veterinario le haya suministrado a tu gata refuerzos vacunales justo antes de la reproducción. Durante los primeros días de lactancia, las gatas con buena salud transmiten su inmunidad a los gatitos, por eso es importante asegurarse de que los anticuerpos de tu gata están a su máximo nivel.
En cualquier caso, es conveniente evitar dar medicamentos a las gatas durante la gestación, debido al efecto contraproducente en la formación de los fetos. Las únicas excepciones están asociadas a la presencia de ciertos parásitos. En estos casos, recurre al veterinario para que te ofrezca la mejor solución.
Las Complicaciones Durante la Gestación de las Gatas Embarazas
Es poco frecuente que se produzcan complicaciones durante la gestación. Pese a ello, cuando tu gata está en la gestación o a punto de parir, es importante que tengas en cuenta que hay signos precursores que pueden orientarte hacia posibles complicaciones que debes vigilar.
Las pérdidas de sangre vaginales durante la gestación no deben considerarse como un factor de normalidad. Si tu gata corre el riesgo de perder a sus pequeños cuando está de unas 8 semanas, puede ponerse de parto prematuramente y necesitar que le practiquen una cesárea. Ese es un motivo indispensable para acudir al veterinario.
Signos de la Gestación
- Sus mamas aumentan de tamaño y se vuelven de color rosado.
- Manifiesta malestar e, incluso, náuseas matinales.
- Aumenta de peso gradualmente, uno o dos quilos en función del número de gatitos que esté gestando.
- Su vientre empieza a hincharse, pero ella evita tocárselo para no dañar a los fetos.
- Comienza a manifestar comportamientos “maternales”, básicamente ronronea en exceso.
- Muestra inquietud y evita comer.
- Tu gata busca un lugar tranquilo en el que pueda desarrollarse el parto.
- Ante el primer síntoma de parto, que se manifiesta por una bajada de temperatura a unos 37,8ºC, ponte en contacto con el veterinario. De inmediato apreciarás cómo su abdomen se contrae, y tu gata desprende flujos vaginales.
Recuerda los puntos clave: Estar atento a las señales y cambios en el comportamiento de tu gata es crucial para determinar si está embarazada. Repasando las pautas sobre ¿cómo saber si mi gata está embarazada? que hemos compartido aquí, podrás reconocer los indicios tempranos de la gestación. La observación cuidadosa de los síntomas físicos, como aumento de peso, cambios en el apetito y comportamiento más cariñoso o retraído, te dará pistas importantes sobre la condición de tu mascota.
| Etapa | Duración | Características |
|---|---|---|
| Proestro | 1-3 días | Cambio de comportamiento, más cariñosa, maúlla. |
| Estro | Aproximadamente 1 semana | Comportamientos anteriores se acentúan, receptiva a los machos. |
| Interestro | - | Ocurre si no ha habido apareamiento. |
| Diestro | - | Ha ovulado pero no está gestante. |
| Anestro | Hasta 90 días | Meses de descanso. |
