Embarazo en Gatas Primerizas: Cuidados Esenciales

Si tu gata está embarazada, se avecina un periodo lleno de emociones. El parto suscita muchas preguntas, especialmente cuando la gata es primeriza. Para que puedas prepararte para el feliz acontecimiento, hemos reunido las preguntas más importantes sobre el parto de una gata.

¿Cuánto dura el embarazo de una gata?

Si la gata está embarazada, los gatitos suelen nacer aproximadamente a las nueve semanas. Sin embargo, el periodo de gestación puede ser de entre 61 y 72 días. Si los gatitos no han nacido aún después del día 72, es recomendable visitar urgentemente al veterinario.

Signos de embarazo en gatas

Durante este periodo, las gatas dejan de lado sus actividades normales, excepto las relacionadas con el comedero. Al fin y al cabo, ahora deben comer también por sus crías. Por consiguiente, el peso de la futura madre aumenta y esta se pone visiblemente más redonda.

Durante la gestación, una gata puede presentar diversos síntomas que indican que está embarazada:

  • Cambios en el apetito: Puede aumentar por la necesidad de alimentar a los fetos, o disminuir temporalmente por náuseas.
  • Aumento de peso y cambios abdominales.
  • Cambios en el comportamiento. En numerosos casos, las gatas embarazadas suelen mostrarse más amorosas.

Cuidados básicos durante el embarazo

Los gatos son animales bastante independientes y esa actitud permanece durante el embarazo de la gata. Las felinas pueden llevar su gestación realmente bien por sí mismas sin necesidad de tener unos cuidados especiales.

Durante la gestación de una gata, proporcionar los cuidados adecuados es importante para asegurar tanto la salud de la madre como la de los futuros gatitos.

  • Alimentación adecuada: Proporciona a la gata un pienso para gatos de alta calidad. Deberás cambiar su pienso por otro de alta gama especial para cachorros, ya que son más calóricos y aportan más nutrientes para que tu mascota llegue al parto con buena salud y sea capaz de prepararse para la lactancia. En las últimas dos semanas, con el fin de tener un mayor aporte de energía, es bueno utilizar estas dietas especiales de madres lactantes o cachorros y separar en varias tomas.
  • Ambiente tranquilo: Las gatas embarazadas necesitan un ambiente cómodo. Reduce el estrés en su entorno tanto como sea posible y proporciónale un lugar seguro y cálido donde pueda prepararse para el parto.
  • Ejercicio moderado: Aunque el ejercicio moderado es bueno, es importante no excederse. Permite que tu gata establezca su propio ritmo. La gata seguirá saltando y trepando como siempre, especialmente al principio del embarazo. Un embarazo no es una lesión ni una enfermedad, por lo que debes seguir tratándola como siempre, jugando con ella de la misma manera.

Lo primero que deberás hacer es llevar a tu gata al veterinario para que descubra si está bien de salud mediante unos análisis de sangre. Además, allí te dirán de cuánto tiempo está y para cuándo espera los gatitos, de esta forma podrás prepararte bien para cuando llegue el gran día.

Las gatas no suelen necesitar suplementos especiales durante su embarazo, pero si ves que su peso corporal es muy bajo deberías hablar con el veterinario por si tuviera que tomar algunas vitaminas extra y así prevenir un posible aborto.

Y por último, mímala y dale mucho cariño, este es el paso más importante de todos. Tu cariño y tus atenciones son los mejores cuidados de una gata embarazada. Recuerda que un estado de salud apropiado y un estado emocional positivo repercutirán directamente en la salud de los gatitos, por lo que es fundamental que reciba todo el apoyo y afecto que requiere.

Preparación para el parto

Será conveniente preparar un nido para que la gata pueda descansar y refugiarse cómodamente. Lo ideal es que tu gata gestante disponga de una habitación o un espacio para ella hacia el final de la gestación. Las hembras pueden volverse agresivas en las últimas dos semanas de gestación; por lo tanto, debes dejarle su espacio y mantenerla alejada de los niños.

Debes preparar una caja de parto donde la gata pueda tener a sus gatitos. Puede ser una caja de cartón lo bastante grande para que ella pueda tumbarse y con las paredes lo suficientemente altas como para que los gatitos no puedan salirse. La caja de parto debe estar más caliente que el resto de la habitación para proteger a los gatitos en sus momentos más frágiles durante los primeros días de vida.

Si el parto es inminente, ofrécele cojines cómodos o una caja de cartón para el parto. No obstante, no todas las gatas aprecian estos gestos. Algunas futuras mamás se retiran al armario ropero o a la cesta de la ropa sucia para parir.

¿Cómo saber que el parto es inminente?

Unos días antes del parto, la gata puede mostrar signos de inquietud, buscar un lugar tranquilo para anidar y tener una disminución en el apetito. Estos son indicios de que el parto está próximo.

Durante la última semana, disminuye la actividad de la gata y ésta comienza a buscar un lugar cálido, tranquilo y solitario donde hacer su nido para dar a luz las crías. También puedes detectar que el momento del parto está cerca porque se empiezan a intuir los movimientos de los pequeños gatitos en el vientre de su madre. Las mamas de la gata ya están produciendo leche y su cuerpo se está preparando para el inicio del parto.

Hay varios indicios de que el parto de una gata es inminente. Agitación: la gata está cada vez más inquieta los días anteriores al parto. Si detectas estos signos, es mejor que te quedes en casa para tranquilizarla y ayudarla en caso de complicaciones. Al igual que las mujeres, las gatas también tienen contracciones. La gata respira rápido y fuerte, ronronea y es posible que se muestre muy apegada. Muchas gatas domésticas no quieren quedarse solas en esta fase. En este caso, háblale con dulzura y acaríciala.

Es posible que las primeras etapas del parto de tu gata te pasen desapercibidas, ya que no hay contracciones visibles. Sin embargo, parecerá inquieta y mostrará un comportamiento extraño como seguirte, o evitarte, constantemente. Cuando ya esté a punto de parir, rascará la caja de parto y se acomodará en ella, y comenzará a ronronear fuerte. Cuando veas que expulsa una secreción rojiza, no tardarán en aparecer los primeros gatitos y sus placentas, normalmente en menos de una hora.

Preparación del área de parto

Es fundamental preparar un área tranquila y cálida para que la gata dé a luz:

  • Caja de parto: Utiliza una caja grande y cómoda o una cama de parto diseñada específicamente para mascotas, con bordes altos adecuados para la seguridad, pero accesibles para la madre. Asegúrate de que tenga espacio suficiente para moverse libremente.
  • Ropa de cama: Coloca en la base empapadores o trapos lavables que sean fáciles de cambiar y mantener limpios.

¿Cómo se desarrolla el parto de una gata?

El parto de una gata tiene tres fases:

  1. Dilatación.
  2. Expulsión de los gatitos.
  3. Expulsión de la placenta.

Cada fase tiene sus propias características y es importante estar atento a cualquier señal de complicación. Aunque la mejor recomendación es acudir a un veterinario cercano para que asista el parto.

Fases del parto

  • Dilatación: Durante la fase de dilatación, la gata experimenta contracciones uterinas que ayudan a dilatar el cuello uterino para permitir el paso de los gatitos. Puedes notar que tu gata está inquieta, jadeante y buscando un lugar cómodo para dar a luz. En la primera fase, empezarán a producirse las primeras contracciones, pero no suelen ser perceptibles a simple vista. Se mostrará inquieta y visitará el arenero con frecuencia.
  • Expulsión de los gatitos: En esta etapa, la gata dará a luz a cada una de sus crías. Puedes notar que la gata se esfuerza y empuja mientras los gatitos van saliendo uno por uno. Es importante observar de cerca este proceso y asegurarte de que cada gatito esté respirando y recibiendo el cuidado adecuado. En la segunda fase, se produce el nacimiento de las crías. Pueden nacer de cabeza, como los humanos, o asomando primero las patas, ambos casos son normales.
  • Expulsión de la placenta: Después de que todos los gatitos hayan nacido, la gata comenzará la fase de expulsión de la placenta. Durante esta etapa, la gata expulsará las membranas placentarias que rodeaban a los gatitos en el útero. Puede que no notes este proceso, ya que la gata tiende a comerse las placentas para recuperar energía y ayudar a limpiar el área. Sin embargo, es importante contar el número de placentas para asegurarse de que todas hayan sido expulsadas correctamente. En la tercera y última fase se produce la salida de las placentas, una por cada cría. Si hay menos placentas que gatitos, es posible que la gata se las haya comido o que dos gemelos hayan compartido.

Suelen pasar dos horas entre la aparición de las contracciones y el nacimiento del primer gatito. Inmediatamente antes de que empiecen, da comienzo la presión abdominal. La gata comprime visiblemente el abdomen una y otra vez. A continuación, el gatito nace muy rápido. Entre el nacimiento de cada gatito puede pasar hasta una hora. Mientras tanto, la madre descansa un poco.

Durante el parto, tu gata "llorará" y se oirá angustiada, algo que es completamente normal. Es probable que veas nacer un gatito cada 10 a 60 minutos, y es posible que tu gata se coma la placenta y mastique los cordones umbilicales de los gatitos. Las gatas son muy buenas para cuidar de sí mismas durante el parto, así que intenta no preocuparte por ella; si la controlas cada 15 minutos está perfecto.

Anota el proceso del parto con las horas y los pesos de los gatitos. Ten preparada una toalla pequeña limpia para limpiar a los gatitos en caso necesario. Compra biberones y leche especial de sustitución para gatitos.

Intervención durante el parto

Las gatas dan a luz a sus gatitos solas y no suelen necesitar nuestra ayuda. Observa a tu gata, pero no intervengas si no es necesario, ya que esto podría estresarla aún más. No obstante, no intervengas a no ser que sea absolutamente necesario, ya que podrías retrasar el parto y alterar a tu gata; limítate a observar periódicamente y no intentes intervenir si no es necesario.

Justo después del parto, la gata retira la bolsa amniótica, muerde el cordón umbilical y limpia a los gatitos. Estos lamidos, que pueden parecer bruscos, son importantes para estimular la respiración de los gatitos. Si tu gata está demasiado agotada o no empieza a hacerlo por sí sola, puedes ayudarla con cuidado. Coloca al gatito con la cara hacia abajo y frótalo suavemente a contrapelo. El objetivo es liberar las vías respiratorias y estimular la respiración.

Cuando nace un gatito, su madre le ayudará a romper el saco amniótico (la fina membrana que lo rodea) y, a continuación, lo limpiará cuidadosamente. Si no abre el saco, no lo hace por completo o no limpia a los gatitos, puede ser necesario que intervengas y ayudes a cuidar a los gatitos recién nacidos. Rompe con cuidado los sacos cerrados usando una toalla (nunca un objeto afilado) para que el gatito pueda respirar. Límpiale con suavidad la boquita y la nariz; a continuación, seca rápidamente al gatito a contrapelo con un paño o toallita limpios.

Normalmente, cuando el gato acaba de nacer, su mamá le corta el cordón umbilical con los dientes, pero si no lo hace tendrás que ayudarla de nuevo. Con las manos limpias o con guantes desechables, ata un hilo dental alrededor del cordón a unos 5 cm del cuerpo del gatito, átalo de nuevo 2 cm más lejos y corta el cordón umbilical entre ambos nudos. No lo cortes demasiado cerca del gatito, porque podría ser peligroso para él. Asegúrate de recortar los extremos largos del hilo, porque la madre podría masticarlos o tragarlos.

Que no te extrañe si tu gata se come la placenta, ya que muchas lo hacen. Este es un comportamiento totalmente natural con el que las gatas evitan atraer a los depredadores, entre otras cosas.

Duración del parto

El parto de una gata primeriza puede durar varias horas, aunque el tiempo exacto puede variar. Te puede parecer que ha sido muy rápido, pero el parto completo suele durar entre 2 y 5 horas. En algunos casos, ¡puede durar hasta 24 horas!

Complicaciones durante el parto

Si bien la mayoría de las gatas pueden dar a luz sin problemas, a veces pueden surgir complicaciones que requieren asistencia veterinaria. Si observas que la madre está teniendo problemas en algún momento, llama a tu veterinario para acordar el siguiente paso.

Existen enfermedades en gatas que pueden provocar una pérdida de los cachorros durante el embarazo.

Si hay menos placentas que gatitos, puede ser que la gata se las haya comido, o que dos gemelos hayan compartido una.

Después del parto: Cuidados postparto

Poco después del parto de una gata, los gatitos buscan las ubres maternas y empiezan a mamar el calostro. Este es muy importante porque los gatitos obtienen así anticuerpos esenciales para su sistema inmunitario y otros nutrientes. Los gatitos solo pueden ingerirlo las primeras horas después del parto.

Una vez que los gatitos han nacido, deberían arrastrarse hacia la madre de inmediato y empezar a mamar; ten a mano la leche de gato para los que no puedan hacerlo. Si su gato no los lame después de haber comido, tendrás que darles un masaje con una compresa húmeda para facilitar la digestión y la excreción.

Cuando todos los gatitos hayan nacido, deja a tu gata tiempo para limpiarlos y alimentarlos. Si los gatitos no han mamado durante su primera hora de vida, debes guiarlos hacia una de las mamas, ya que probablemente estarán hambrientos. Algunas veces puede ser necesario alimentar a los gatitos con biberón, pero no es habitual. Si tienes dudas o preguntas sobre la crianza de la camada, pide consejo a tu veterinario.

Ahora, todo lo que queda por hacer es celebrar este momento especial y la llegada de los gatitos.

Después del parto, tanto la madre como los gatitos necesitarán cuidados especiales.

Puede que la madre se lleve a los gatitos a otro sitio después del parto para protegerlos de posibles enemigos.

Cuando se convierten en madres, las gatas comienzan un comportamiento diferente al que antes tenían, ya que al cuidar de alguien se vuelven mucho más cautelosas y desconfiadas con lo que les rodea, por lo que no es extraño que no deje acercarse a su dueño a los gatitos durante los primeros días, o que permanentemente se esconda.

La gata después del parto puede mostrar un comportamiento maternal, cuidando y amamantando a sus crías.


🐱 Cuidados en las Gatas Embarazadas: ¿Le Sale Líquido? ¿Qué Debes Hacer? 🐱

Tabla resumen de las fases del celo en gatas

Fase Duración Características
Proestro 1-3 días Cambio de comportamiento, más cariñosa, maúlla, se frota.
Estro Aproximadamente 1 semana Comportamientos anteriores acentuados, receptiva a los machos.
Interestro Variable Si no ha habido apareamiento.
Diestro Variable La gata ha ovulado, pero no ha quedado gestante.
Anestro Hasta 90 días Meses de descanso reproductivo.

Recuerda que este artículo es tan solo informativo, si necesitas recomendaciones particulares o asistencia acude a tu veterinario.

Ponte en contacto con tu veterinario si no estás seguro de que el parto haya comenzado, y vigila de cerca a tu gata en las últimas semanas y días del embarazo para saber dónde y cuándo va a dar a luz a los gatitos. A tu gata le encanta tener privacidad, ¡sobre todo cuando está a punto de dar a luz a sus gatitos!

No te preocupes: normalmente, el parto de las gatas no presenta ninguna complicación, pero puedes consultar a tu veterinario si tienes alguna duda.

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