Embarazo a los 45 años: Riesgos y Posibilidades

La maternidad tardía es una tendencia cada vez más común en nuestra sociedad. Hoy en día, muchas mujeres priorizan su vida profesional y deciden posponer la maternidad hasta alcanzar una estabilidad económica y personal. Sin embargo, retrasar la maternidad hasta los 40 años presenta desafíos debido a la disminución natural de la fertilidad femenina.

Edad biológica para ser madre

La fertilidad en la mujer comienza con la primera menstruación. Alrededor de los 16 años, tras establecerse periodos regulares, la mujer está biológicamente preparada para la maternidad. Esta fertilidad se mantiene relativamente estable hasta los 27 años, momento en el cual comienza a disminuir gradualmente. A partir de los 35 años, la reserva ovárica disminuye de manera más pronunciada.

A pesar de esto, es común que las mujeres no estén listas para ser madres cuando su reloj biológico lo indica. Entre desarrollar una carrera profesional, alcanzar estabilidad emocional y económica, y encontrar pareja, es frecuente llegar a los treinta y tantos años antes de considerar la maternidad.

Este cambio en la sociedad ha llevado a que muchas mujeres sean madres por primera vez a los 40 años. En muchos casos, estos embarazos son resultado de técnicas de reproducción asistida, ya que la probabilidad de un embarazo natural después de los 40 años es de aproximadamente el 5%. Después de los 45 años, concebir con óvulos propios se vuelve prácticamente imposible.

Opciones Reproductivas

A los 40 años, la reserva ovárica de una mujer suele ser menor que en años anteriores. Esto implica una disminución en el número de óvulos disponibles y una calidad afectada por el envejecimiento de los ovarios.

Además, la acumulación de mutaciones genéticas y aneuploidías en los óvulos aumenta el riesgo de aborto espontáneo y el nacimiento de un niño con enfermedades genéticas. Para mitigar estos riesgos y aumentar las posibilidades de tener un hijo sano después de los 40, la reproducción asistida ofrece varias técnicas:

  • Preservación de la fertilidad
  • FIV con DGP (Diagnóstico Genético Preimplantacional)
  • FIV con óvulos de donante (Ovodonación)

Preservar la Fertilidad

La vitrificación de óvulos permite retrasar la maternidad sin afectar significativamente la probabilidad de éxito. Tras una estimulación ovárica controlada, se obtienen y congelan óvulos para su uso futuro. Estos óvulos pueden permanecer vitrificados durante largos periodos sin que su calidad se vea comprometida. La tasa de supervivencia de los óvulos tras la desvitrificación supera el 90%. La preservación de la fertilidad es una opción adecuada para mujeres que desean tener un hijo biológico después de los 40 años.

Se recomienda congelar los óvulos antes de los 30 años, cuando la reserva ovárica aún es óptima, para aquellas mujeres que deseen aplazar la maternidad.

FIV con DGP

Si no se congelaron los óvulos a una edad temprana, las mujeres de 40 años o más aún pueden ser madres mediante la fecundación in vitro (FIV). Para ello, es necesario contar con una reserva ovárica que permita obtener suficientes óvulos tras la estimulación ovárica. Sin embargo, la tasa de éxito de la FIV con óvulos propios después de los 40 años es baja, debido a la probabilidad de que los óvulos sean defectuosos y den lugar a embriones no viables.

Por esta razón, se recomienda realizar un diagnóstico genético preimplantacional (DGP) para seleccionar y transferir solo los embriones sanos.

Ovodonación

Si la reserva ovárica es muy baja y no se obtienen suficientes óvulos de calidad para la FIV, se puede recurrir a la ovodonación. Las donantes de óvulos son jóvenes y sanas, sin enfermedades genéticas ni sistémicas. Sus óvulos son de alta calidad, permitiendo a mujeres de edad avanzada cumplir su sueño de ser madres.

Según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) correspondientes al año 2022, la tasa de éxito de la ovodonación en mujeres de 40 años es del 42,2% (tasa de parto), en comparación con el 11,6% cuando se utilizan óvulos propios. Gracias a la FIV con óvulos donados, muchas mujeres logran ser madres después de los 40 años.

Riesgos del Embarazo

Una vez logrado el embarazo, la mujer debe afrontar las 40 semanas de gestación. El riesgo de complicaciones durante el embarazo con esta edad es elevado, tanto para la madre como para el feto. Las complicaciones más importantes incluyen:

  • Tasa de aborto espontáneo superior al 30%
  • Embarazo ectópico
  • Diabetes gestacional
  • Preeclampsia
  • Complicaciones tromboembólicas
  • Parto prematuro
  • Retraso del crecimiento fetal
  • Muerte fetal intrauterina
  • Tasa de parto por cesárea superior al 35%
  • Hemorragia postparto

Además, si el embarazo se produjo con óvulos propios, el riesgo de alteraciones cromosómicas es elevado. Por ejemplo, el nacimiento de niños con síndrome de Down, síndrome de Edwards o síndrome de Patau es más frecuente en mujeres de 40 años.

Por ello, es muy importante realizar todas las pruebas prenatales indicadas, como el triple screening, la biopsia corial o la amniocentesis.

¿Qué cuidados debe tener una mujer embarazada con 40 años?

Cuanto mayor sea la edad de la mujer al quedarse embarazada, más cuidados y controles requerirá la gestación.

Sea cual sea la edad de la mujer, es esencial mantener unos hábitos de vida saludables. Por ejemplo, se recomienda hacer ejercicio físico, comer frutas y verduras, no beber alcohol ni fumar, etc.

Es importante seguir todas las recomendaciones del médico, controlar el peso, la tensión y acudir a los controles de forma rutinaria.

Los riesgos de la maternidad tardía

Probabilidades de embarazo a los 44 años

Una mujer de 44 años puede tener más complicado quedarse embarazada que una mujer más joven, esto pasa porque la reserva ovárica se reduce así como la disminución de la calidad de los óvulos.

Es cierto, que las probabilidades de embarazo dependen de cada mujer, ya que puede variar según el estado de la salud, la calidad de los óvulos y el historial reproductivo previo.

La edad también afecta a la fertilidad de los hombres, ya que la calidad y cantidad de espermatozoides disminuye a partir de los 40 años.

A partir de 45 años las probabilidades de embarazo se ven reducida a 1% con los propios óvulos, esto quiere decir, que la gestación espontánea es infrecuente pero no imposible mientras la mujer siga ovulando.

Las clínicas de fertilidad suelen recomendar a las mujeres de más de 44 años que quieran tener un hijo, que utilicen óvulos de donantes jóvenes.

Riesgos de ser madre a los 44 años

El embarazo a estas edades conlleva un mayor riesgo de complicaciones como pueden ser la hipertensión arterial o la diabetes gestacional.

  • Parto prematuro
  • Bajo peso al nacer
  • Retraso en su desarrollo
  • Retinopatías
  • Infecciones

Cuando una mujer con más de 40 años se queda embarazada, generalmente su gestación se considera como “de riesgo” y los controles y pruebas médicas suelen ser más frecuentes.

Las mujeres que se quedan embarazadas con 40 años y más son madres muy implicadas y que cumplen muy bien con las prescripciones que se les dan. Acuden a todas las citas lo que permite controlar muy bien los riesgos.

Existe más riesgo de padecer hiperémesis gravídica (vómitos sin control), diabetes gestacional, hipertensión y desprendimiento de placenta.

El crecimiento intrauterino retardado conlleva una mayor morbi-mortalidad del bebé y de ingreso en las Unidades de cuidados Intensivos Neonatales.

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