El Tercer Trimestre del Embarazo: La Recta Final Hacia el Nacimiento

¡Por fin comienza el tercer trimestre! Es la recta final de nuestro viaje y abarca de la semana 29 a la semana 40 (+-2) semanas. Si estás leyendo esto, suponemos que has llegado al tercer trimestre de embarazo: ¡ya casi lo tienes! Pronto conocerás a tu bebé por primera vez, ¡qué emoción!

El embarazo se divide en tres etapas o trimestres. El tercer y último trimestre comienza en la semana 28 de embarazo hasta que das a luz alrededor de la semana 40. Ten en cuenta que, a partir de la semana 37 se considera embarazo a término.

Si quieres saber todo sobre el 3º trimestre del embarazo, que suele ser el más emocionante del embarazo, ya que dentro de muy poquito tendrás a tu bebé en brazos, ¡sigue leyendo!

Ejercicios fisicos en el tercer trimestre del embarazo

¿Qué Cambios Experimenta tu Bebé en el Tercer Trimestre?

Nuestro bebé sigue creciendo y madurando. Durante el tercer trimestre de la gestación notarás que tu barriga crece cada vez más rápido y que te cuesta menos ganar peso. Es recomendable, por tanto, que comas menos cantidad y más a menudo, y que bebas agua de manera frecuente (a pesar de que eso y la presión sobre la vejiga te genere más ganas de orinar), tanto para mantenerte hidratada como para evitar la retención de líquidos.

Tu pequeño crecerá a gran velocidad durante los últimos meses del embarazo. Puede que sientas que tu barriga no puede crecer más, pero tu bebé aumenta aproximadamente la mitad de su peso al nacer durante el tercer trimestre, así que prepárate para que tu barriga crezca aún más.

Durante el último trimestre, tu bebé alcanza muchos hitos de desarrollo sorprendentes. También le empezarán a crecer las uñas de las manos y de los pies, y su piel empezará a alisarse a medida que vaya adquiriendo volumen.

El sistema nervioso central va tomando control sobre todas las funciones corporales. El bebé puede diferenciar la luz natural del sol de la luz artificial a través de la pared uterina. Todavía mueve mucho sus extremidades.

Entre las semanas 29 a 32: los pulmones aún no han alcanzado la madurez completa, pero presentan movimientos respiratorios rítmicos. Los huesos están completamente desarrollados, aunque siguen siendo blandos y flexibles. El bebé comienza a almacenar hierro, calcio y fósforo.

Entre las semanas 38 a 40: en la semana 38, el bebé ha completado su desarrollo y llena completamente el útero. El lanugo persiste solamente en la parte superior de los brazos y de los hombros, el cabello de la cabeza presenta un aspecto más grueso y voluminoso. La madre abastece el bebé con anticuerpos que le protegerá contra las enfermedades.

A continuación, se presenta una tabla con el desarrollo del bebé por semanas durante el tercer trimestre:

SemanaDesarrollo del Bebé
28La piel se hace más gruesa, puede percibirse su cabello, sistema nervioso y cerebro más desarrollados.
29Supera el kilo de peso, agudiza sus sentidos, puede escuchar sonidos e identificar la luz.
30Continúa creciendo y desarrollándose rápidamente, sus proporciones se equilibran.
31Ronda 1.5 kg de peso.
35Se realiza cultivo vaginal y rectal para detectar Estreptococo B.
38-40Completamente preparado para salir, sigue ganando peso hasta 3-3.5 kg.

Síntomas Comunes en la Madre Durante el Tercer Trimestre

Para muchas mamás, el cansancio es un síntoma común, lo que no es de extrañar, ya que llevas un bebé casi a término. Puede que te sientas nerviosa, pues cada vez te queda menos para enfrentarte al momento del parto, pero sin duda lo que más “ansiedad” te generará es el deseo de ver por fin la carita de tu bebé.

¿Sientes que tienes que orinar más de lo habitual? A medida que el bebé empieza a desplazarse por la pelvis, puede ejercer presión sobre la vejiga, lo que puede provocar pérdidas. El aumento de los niveles hormonales hace que el tejido conjuntivo de la zona pélvica comience a aflojarse para prepararse para el parto, provocando dolor de espalda y caderas.

Durante el embarazo, tu cuerpo puede experimentar falsas contracciones, conocidas como Braxton Hicks. Pueden ser desde leves hasta más dolorosas, por lo que algunas mujeres pueden confundirlas con las contracciones del parto.

Otro síntoma común del tercer trimestre es la hinchazón de tobillos y pies, que suele estar causada por la retención de líquidos, las hormonas y el aumento de peso.

A continuación, se enumeran algunos de los síntomas más habituales:

  • Trastornos digestivos: provocados por el conflicto de espacio, ya que el bebé empuja los intestinos.
  • Dificultad respiratoria: las costillas, sobre todo las inferiores, están muy horizontalizadas y se pierde capacidad de abrir y cerrar costillas, teniendo más dificultad al inhalar y exhalar. La mujer incluso puede sentir una disnea fisiológica.
  • Despertares nocturnos: en esta etapa, es habitual que no sepas cómo ponerte para dormir y que te cueste más. Te molesta la columna, en la lumbar o en otros puntos, e incluso no sabes cómo poner las piernas para estar más cómoda. Es importante que te ayudes de los cojines y te coloques en la posición lo más confortable posible. Por ejemplo, decúbito lateral izquierdo y con ayuda de cojines entre las piernas, o ,incluso, por debajo de la barriga.
  • Hemorroides, varices en piernas y vulva: debido a la dificultad del retorno venoso, por el peso del periné, es fácil que aparezcan, hemorroides, varices piernas o en la vulva.
  • Cambios psicológicos: pueden producirse situaciones de miedo, tanto al parto como el estado del futuro bebé. Estos miedos suelen ser menores en pacientes que cuentan con la información adecuada. Por ello, os ánimo a estar informadas y empoderar vuestro parto.

Visitas Prenatales Durante el Tercer Trimestre

Durante las visitas prenatales del segundo y tercer trimestre, tu médico puede verificar lo siguiente, dependiendo de tu condición física actual y de la salud de tu bebé:

  • Peso de la madre.
  • Presión arterial de la madre.
  • Prueba de orina, para detectar albumina (una proteína) que puede indicar preeclampsia o toxemia, y azúcar (que puede indicar hiperglucemia).
  • Posición, crecimiento y desarrollo del feto.
  • Altura del fundus (parte superior del útero).
  • Pulso cardíaco fetal.

Cuando comienza el tercer trimestre, tu médico puede cambiar el cronograma de tus visitas prenatales, de mensuales a cada dos semanas. Tus visitas prenatales pueden programarse para que sean una vez por semana en el último mes. Este cronograma dependerá de tu condición física, el crecimiento y el desarrollo del feto y la preferencia de tu médico.

Últimos Controles

Hacia las últimas semanas de embarazo (aproximadamente en la semana 38), se puede realizar un examen pélvico para determinar la dilatación y adelgazamiento del cuello uterino. Tu médico también te preguntará sobre cualquier contracción y te hablará sobre procedimientos de trabajo de parto.

Aprovecha esta visita para preguntarle todas tus dudas e inquietudes, porque sentirse segura es fundamental para afrontar el parto. Si tienes preferencias específicas para el trabajo de parto y el nacimiento, como podría ser el trabajo de parto en el agua o evitar los medicamentos, define tus deseos en un plan de nacimiento.

Revisa este plan de parto con tu médico, pero ten en cuenta que, si surge cualquier problema, podrían ser necesario que estos planes cambien. A medida que se acerca la fecha de parto, sigue haciendo preguntas. Saber qué esperar puede ayudarte a tener una experiencia de nacimiento más positiva.

Recomendaciones Desde la Fisioterapia

Como fisioterapeuta os recomiendo que en este trimestre, como habéis hecho ya en los anteriores, os sigáis cuidando. Aunque sea un trimestre más cansado, estamos en la recta final y nos tenemos que preparar para esa maratón que será nuestro parto.

Te ánimo a seguir realizando ejercicio y actividad física, acondicionada a vuestro trimestre de embarazo y guiada por un profesional, seguir con una dieta saludable rica en frutas y verduras de todos los colores y en proteína de calidad. Intenta mantener una actitud positiva mientras esperas el final de tu embarazo. Ya queda poquito para tener a tu bebé en brazos, así que síguete cuidando porque lo estas cuidando a él/ ella.

Además, en este último trimestre puedes informarte de grupos de lactancia materna, grupos o cursos de preparación al parto o pre-parto. Estas clases, normalmente constan de 6-8 sesiones y se realizan al inicio del tercer trimestre.

Pero si lo que quieres es prepararte desde el principio es aconsejable acudir a un profesional de salud especializado. Es sumamente importante tener información ya desde el primer trimestre o incluso antes, cuando hay intención de quedarse embarazada.

Otros síntomas y molestias comunes durante el tercer trimestre

  • Dolor de espalda: La espalda puede resentirse por el peso adquirido en los últimos meses, por los cambios hormonales, por la relajación de la musculatura abdominal, por el aumento en la curvatura de la columna vertebral, por el sedentarismo y por otros factores. Además, se pueden experimentar molestias en las caderas y en la pelvis porque los ligamentos se van aflojando para favorecer el parto. Para aliviarlos es aconsejable mantener una postura erguida y sentarse bien, dormir de lado con una almohada entre las piernas, evitar cargar objetos pesados y calzar zapatos cómodos de tacón bajo. El masaje prenatal puede aliviar las molestias, así como la natación y las clases prenatales de gimnasia en el agua.
  • Sangrado vaginal: Puede ser el signo de un problema importante, como la placenta previa, el desprendimiento prematuro de placenta, o el parto pretérmino.
  • Contracciones de Braxton Hicks: Las contracciones de Braxton Hicks son suaves, indoloras y preparan al útero para el parto.
  • Mamas: Hacia el final del embarazo puede comenzar a fluir un líquido amarillento de los pezones llamado calostro.
  • Flujo vaginal: Durante el tercer trimestre puede aumentar el flujo vaginal. Próximo a la fecha del parto se puede observar un flujo denso, transparente o ligeramente teñido de sangre. Se trata del tapón de moco y es un signo de que el cuello del útero (cervix) ha comenzado a dilatarse preparándose para el parto. Aún así, el parto puede tardar hasta una semana en empezar después de haber expulsado el tapón. Si lo que se observa es una pérdida súbita de líquido, puede ser porque se haya roto la bolsa de las aguas. Hasta un 8 por ciento de las embarazadas rompen aguas antes de que comiencen las contracciones de parto.
  • Cansancio: El aumento de peso, dormir mal y la ansiedad ante la llegada del bebé pueden terminar con toda la energía de la madre. Comer de forma sana y practicar algo de ejercicio pueden proporcionar energía extra.
  • Frecuencia urinaria: El crecimiento del bebé hace que disponga cada vez de menos espacio en el vientre materno y su cabeza puede presionar sobre la vejiga. Esto hace que se tenga que orinar con mayor frecuencia, incluso varias veces durante la noche. También pueden producirse “escapes” de orina al toser, bostezar, reírse o hacer ejercicio. Es recomendable no beber demasiado antes de dormir para evitar las visitas nocturnas al cuarto de baño. También es conveniente llevar una compresa que absorba las pérdidas que puedan ocurrir.
  • Acidez de estómago y estreñimiento: El aumento de los niveles de la hormona progesterona durante el embarazo produce la relajación del músculo que separa el esófago del estómago. Este músculo, en condiciones normales, mantiene en el estómago tanto los ácidos como la comida; al relajarse durante el embarazo permite el paso de ácidos y comida hacia el esófago lo que se conoce como reflujo gastro-esofágico o acidez de estómago. Para reducir las molestias del reflujo gastro-esofágico se recomienda realizar comidas frecuentes y poco abundantes durante el día, evitar los alimentos grasos, ácidos y picantes y no comer en posición tumbada. También se puede elevar la almohada al dormir.
  • Dificultad respiratoria: Cuando el útero, debido a su crecimiento, llega hasta las costillas, comprime cada vez más los pulmones, dificultando también la respiración, que se vuelve más rápida y más corta. La sensación es de falta de aire y se nota más al dormir.
  • Arañas vasculares y varices: Se producen hasta en un 40 por ciento de las gestantes por el aumento del volumen de la sangre en el torrente circulatorio (al final del embarazo aumenta unos 5,2 litros). Las arañas vasculares o telengiectasias son pequeñas venitas de color rojo con forma de araña de entre 0,5 y 1 mm de diámetro que aparecen en la piel, sobre todo en el tercer trimestre de la gestación, y que suelen desaparecer en los tres meses posteriores al parto. Son más frecuentes en mujeres de piel clara y aparecen con mayor frecuencia en brazos, cara, tórax y cuello. Para prevenirlas se recomienda evitar una excesiva exposición solar, el consumo de alcohol y los cambios bruscos de temperatura. La circulación lenta de la sangre por las piernas y su tendencia a acumularse y quedar retenida (por la compresión ejercida por el útero), provoca dolor e hinchazón en las venas (varices). En general suelen desaparecer unos meses después del parto. Para prevenirlas y evitar que empeoren es recomendable movilizar las piernas, descansar con las piernas elevadas, llevar medias de descanso de compresión fuerte especiales para embarazadas, no llevar ropa demasiado ajustada a la cintura y utilizar un calzado cómodo con no más de 4 o 5 cm.
  • Hemorroides: Las hemorroides son varices en las venas del ano que pueden aumentar de tamaño durante el embarazo produciendo picor y molestias. Para su alivio son recomendables los baños de asiento con agua tibia. También se debe evitar el estreñimiento, porque las empeora. Casi siempre desaparecen en pocas semanas tras el parto.
  • Retención de líquidos: Durante este trimestre, los anillos quedan más apretados, y la cara y los tobillos se pueden hinchar, sobre todo al final del día. Para reducir la hinchazón conviene elevar los pies al descansar y elevar las piernas al dormir.
  • Aumento de peso: Normalmente se acepta como adecuado un aumento medio de peso de 12,5 Kg (entre 9,5 y 13 Kg aproximadamente) al final del embarazo. No obstante, será el ginecólogo quien indique el aumento de peso adecuado para cada caso, ya que no todos son iguales y no hay una regla general; dependerá fundamentalmente del peso previo al embarazo y del estado nutricional de la madre.
  • Ecografía: Se realiza entre las semanas 30 y 32 e informa principalmente del crecimiento fetal, la posición y envejecimiento de la placenta y la cantidad y la calidad del líquido amniótico.

Análisis y pruebas médicas

  • Prueba del Estreptococo del grupo B (Streptococcus agalactiae): Entre las semanas 35 y 37 del embarazo se toman muestras de la vagina y del ano de la madre con un bastoncillo de algodón para detectar la presencia de una bacteria llamada Estreptococo B. Si bien esta bacteria puede encontrarse hasta en un 30 por ciento de mujeres sanas, se ha demostrado que es la principal causante de infecciones potencialmente mortales para el recién nacido. También puede causar retraso mental, alteraciones en la visión y pérdida de audición. Las mujeres que sean positivas para el estreptococo B deben ser tratadas con antibióticos intravenosos durante el parto para controlar una posible transmisión al bebé.
  • Monitorización fetal: Es una prueba que determina el bienestar fetal mediante la revisión de la frecuencia del latido del corazón del feto y de las contracciones de la madre. No está indicada en los embarazos de bajo riesgo aunque, al ser opcional a partir de la semana 40 de la gestación, es el ginecólogo el que decide en cada caso particular. En general se suele hacer una monitorización en la semana 40. En embarazos de riesgo elevado, es la propia patología la que indica cuándo y con qué frecuencia realizar el estudio del bienestar fetal.
  • Amnioscopia: Sirve para examinar el color del líquido amniótico. Se realiza hacia la semana 40-41, cuando el parto se retrasa. Consiste en introducir por la vagina un cono con un orificio por el que pasa un haz de luz que ilumina la bolsa de las aguas y comprueba el estado del líquido amniótico.

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