El varicocele es una condición común en hombres que puede tener un impacto significativo en la fertilidad. Se define como la dilatación varicosa de las venas del cordón espermático que drenan el flujo sanguíneo del testículo, afectando la funcionalidad de los testículos.
Representación esquemática del varicocele y su impacto en los testículos.
Ya en 1880, Bartield relacionó varicocele e infertilidad masculina. La incidencia del varicocele en la población general es de aproximadamente un 10%, pero alcanza un 25% en los varones con seminograma alterado y un 40% en los varones infértiles. Su incidencia en adolescentes es de un 15%.
¿Qué es el Varicocele?
Se denomina Varicocele a la dilatación y elongación anormales de las venas del cordón espermático (várices del cordón espermático). El varicocele consiste en una dilatación de las venas que drenan la sangre de los testículos. Se asemeja a las varices en las piernas y ocurre con mayor frecuencia en el lado izquierdo del escroto debido a diferencias anatómicas en el sistema venoso.
Una de las vías por las que los testículos reciben sangre rica en oxígeno (sangre arterial) son las dos arterias testiculares. A su vez, la sangre con productos de deshechos del metabolismo y baja en oxígeno se dirige a los pulmones a través del sistema venoso; en el caso de los testículos a través del plexo venoso espermático. Es este sistema de venas el que se dilata y forma el Varicocele.
La causa de dicha dilatación es el aumento de presión hidrostática en las venas espermáticas, sobre todo la izquierda y las dificultades para que se produzca el drenaje por varias causas.
Los testículos necesitan una determinada temperatura para que se formen y maduren los espermatozoides en condiciones ideales. Por ello la temperatura del escroto es generalmente de unos cinco grados menos que la del resto del cuerpo. Pero, cuando las venas testiculares se dilatan, se produce un aumento de la temperatura escrotal y es este uno de los mecanismos que implican al varicocele en la afectación de la fertilidad del varón.
Tipos de Varicocele
Según las características clínicas y las causas puede haber dos tipos principales de varicocele:
- Varicocele primario (idiopático o esencial): Es el más común y se observa principalmente en los varones adolescentes o adultos. Su incidencia es menor en niños prepuberales.
- Varicocele secundario o sintomático: Es muy poco frecuente y se presenta en varones con obstrucción venosa por causas orgánicas: embolias y trombos de tumor renal (en venas renales y cava inferior) y las compresiones venosas extrínsecas producidas por grandes uronefrosis y tumores retroperitoneales.
Dependiendo de su tamaño existen varios grados de varicocele:
- Varicocele grado I: Cuando no se ven ni se palpan, excepto cuando el hombre realiza maniobras que aumenten la presión intrabdominal.
- Varicocele grado II: Cuando las venas dilatadas son palpables, pero no visibles.
- Varicocele grado III: Cuando las venas dilatadas son claramente visibles en la piel escrotal y fácilmente palpables.
- Varicocele subclínico: Cuando la dilatación es sólo observada por la termografía escrotal o una ecografía-doppler.
Causas del Varicocele
El varicocele es una patología específica del hombre y está relacionado con la bipedestación (La posición erecta del cuerpo y el incremento de la presión intrabdominal).
Se presenta preferentemente en el lado izquierdo en el 90% de los casos. Esta tendencia estaría favorecida por las diferencias anatómicas de ambos sistemas venosos:
- La vena espermática izquierda ingresa en la vena renal formando un ángulo recto, en cambio la vena espermática derecha lo hace en la vena cava inferior mediante un ángulo agudo, por lo que disminuiría la incidencia de reflujo venoso derecho.
- La vena espermática izquierda es de mayor tamaño que la derecha (entre 8 y 10 cm más larga) y debe soportar una mayor columna de presión hidrostática.
- Las venas espermáticas izquierdas carecen de válvulas en el 40% de los casos, mientras que del lado derecho ocurre sólo en el 23%.
- La hipertensión sanguínea de la vena renal izquierda al ser comprimida por el compás aortomesentérico (ángulo formado entre las arterias mesentéricas superior y aorta), especialmente cuando el paciente está de pie.
Los componentes genético y hereditario seguramente tienen un rol importante, ya que con frecuencia se observan antecedentes varicosos en familiares directos (várices de miembros inferiores en mujeres y varicocele o hemorroides en varones). También es común la asociación de varicocele y hemorroides en el mismo hombre.
Síntomas del Varicocele
Habitualmente, los hombres con varicocele no tienen síntomas y lo más frecuente es que se les diagnostique durante un estudio de fertilidad. Alrededor de un 40% de varones con problemas de infertilidad tienen varicocele.
Si el varicocele produce síntomas, generalmente serían sensación de pesadez o dolor en el escroto o hemiescroto. Este dolor aumenta al estar mucho tiempo de pie o haciendo ejercicio que implique aumento de la presión intrabdominal, por un aumento de la estasis de sangre venosa local. Como mismo ocurre en las varices de las piernas.
En ocasiones, el varicocele es asintomático, pero de grandes dimensiones, por lo que el varón acude al médico porque se ve o palpa un aumento de volumen por encima de los testículos o un hemiescroto más grande que el otro. La sensación al palparlo es similar a la de «una bolsa de gusanos». Un menor número de pacientes consultan porque detectan un testículo más pequeño que el otro (el afectado por el varicocele puede ser más pequeño).
Varicocele testicular: síntomas comunes y diagnóstico.
Además de los síntomas mencionados, el varicocele puede causar:
- Dolor testicular
- Sensación de pesadez o molestia que empeora al estar de pie, después de actividades físicas o al final del día.
- Atrofia testicular
- Hinchazón o sensación de “bolsa de gusanos”.
- Infertilidad
Es importante destacar que el grado de los síntomas no siempre se correlaciona con la severidad del varicocele.
¿Cómo se Diagnostica el Varicocele?
Los 2 elementos principales para el diagnóstico son: El examen físico (palpación) y la ecografía-doppler escrotal. Con menos frecuencia se pudieran necesitar más datos y entonces se puede solicitar una tomografía axial computarizada del abdomen y la pelvis.
Habitualmente el Andrólogo/Urólogo lo explora tumbado y de pie, pidiendo que «haga fuerza» para aumentar la presión intrabdominal, hacer más evidente la dilatación de las venas dentro del escroto y así poder palparlas mejor.
Las pruebas diagnósticas incluyen:
- Exploración física: El médico palpa el escroto para detectar venas dilatadas.
- Ecografía Doppler: Una prueba no invasiva que confirma la presencia de varicocele y mide el grado de dilatación venosa.
- Análisis de semen: Evalúa la calidad del esperma, incluyendo la concentración, movilidad, morfología y fragmentación del ADN.
- Pruebas hormonales: Para evaluar los niveles hormonales y descartar otras causas de infertilidad.
Tratamiento del Varicocele
Por lo general, no es necesario tratar el varicocele si no produce síntomas ni afecta la fertilidad. Sin embargo, el tratamiento es necesario en caso de:
- Infertilidad y alteraciones de los parámetros seminales (seminograma).
- Asimetría en tamaño entre ambos testículos (disminución de tamaño del testículo del lado del varicocele).
- Dolor mantenido que no mejora con analgésicos habituales y en ausencia de otras causas de dolor testicular.
Otras recomendaciones:
- Algunos cambios en el estilo pueden ayudar a aliviar el dolor: Evitar la obesidad (controlar el peso). No permanecer de pie mucho tiempo ni realizar ejercicios mantenidos que aumenten la presión intrabdominal.
- Si por el tamaño (peso) del varicocele el escroto cuelga en exceso, es recomendable utilizar calzoncillos algo ajustados para que los testículos “reposen” y no tiren tanto del cordón espermático.
- Para el dolor se pueden utilizar analgésicos.
El tratamiento del varicocele tiene como objetivo mejorar la fertilidad, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Las opciones de tratamiento incluyen:
- Seguimiento regular: En casos leves y asintomáticos, se puede optar por un seguimiento regular, especialmente si no hay planes inmediatos de concepción.
- Cirugía (Varicocelectomía): Es el tratamiento más común y efectivo en casos de infertilidad o dolor significativo. La cirugía consiste en ligar las venas afectadas para redirigir el flujo sanguíneo hacia venas sanas. Se puede hacer por varias vías y niveles de abordaje:
- Retroperitoneal
- Inguinal (con o sin microscopio)
- Subinguinal (con o sin microscopio)
- Laparoscopia
- Embolización percutánea de la vena: Es una técnica mínimamente invasiva donde se utiliza un catéter para bloquear las venas afectadas. Ofrece una recuperación más rápida y menos molestias postoperatorias.
Según investigaciones publicadas, los mejores resultados y la menor tasa de complicaciones (recidivas, lesión arterial, hidrocele, etc) se logran mediante el abordaje subinguinal con ayuda de microscopio quirúrgico (microcirugía). Es una cirugía ambulatoria y generalmente con anestesia local.
Según lo expuesto anteriormente, podríamos pensar que tratando quirúrgicamente el varicocele (varicocelectomía) se mejoraría la calidad seminal. Sin embargo, esta afirmación es muy controvertida. Algunos autores afirman que en la mayoría de los hombres, la cirugía del varicocele se traduciría en una mejora de los parámetros seminales.
Se debe tener en cuenta que aunque un determinado porcentaje de varones muestran una mejoría en su calidad seminal tras la varicocelectomía, no somos capaces de predecir qué pacientes responderán positivamente a la intervención.
Opciones de tratamiento para el varicocele: cirugía y embolización.
Reproducción Asistida como Alternativa
Cuando los tratamientos quirúrgicos o conservadores no logran mejorar significativamente la calidad del esperma o las tasas de embarazo, los avances en reproducción asistida ofrecen una alternativa efectiva para superar los problemas de fertilidad masculina relacionados con el varicocele.
- Inseminación Artificial (IA): Es una técnica sencilla y menos invasiva que puede ser una opción en casos leves a moderados de infertilidad causada por el varicocele. La inseminación artificial es más efectiva en parejas donde la concentración y movilidad de los espermatozoides, aunque reducida, sigue siendo suficiente para alcanzar el óvulo.
- Fecundación In Vitro (FIV): Es una técnica altamente eficaz que permite lograr un embarazo incluso en casos de varicocele severo con alteraciones significativas en el semen. En los casos en los que la concentración o movilidad de los espermatozoides es muy baja, se puede combinar la FIV con la microinyección espermática (ICSI).
El Varicocele y la Infertilidad
El varicocele es una de las causas más comunes de infertilidad masculina. Afecta la fertilidad de diversas maneras:
- Aumento de la temperatura testicular: Los testículos necesitan una temperatura 2-3ºC más baja que la corporal para producir espermatozoides de forma eficiente.
- Estrés oxidativo: La acumulación de sangre venosa aumenta la concentración de sustancias tóxicas producidas por el metabolismo y que tendrían que ser drenada por el flujo hemático normal.
- Desequilibrio hormonal: Puede afectar la producción de testosterona y otras hormonas importantes para la fertilidad.
- Alteraciones seminales:
- Baja concentración de espermatozoides (oligozoospermia).
- Problemas de movilidad espermática (astenozoospermia).
- Fragmentación del ADN espermático.
Aproximadamente el 30% de los pacientes con varicocele presentan una alteración significativa en su análisis de semen. Es la causa de casi el 40% de las consultas por infertilidad de causa masculina. Los parámetros más alterados son el número de espermatozoides, la movilidad y el número de formas normales de los espermatozoides. Esto se denomina oligospermia, astenospermia y teratospermia.
No es fácil entender por qué una enfermedad que afecta a un solo testículo puede generar infertilidad. Además, los varones con un solo testículo suelen tener un espermiograma normal.
Una causa podría ser, la afectación del eje testículo-hipotálamo y que esto repercutiese en el testículo sano. La otra podría ser que el testículo afectado produjese algún producto que afectase al lado sano. De siempre se ha comentado que una causa posible sería el calentamiento que sufre el testículo. La sangre tarda más tiempo en abandonar el testículo produciendo un aumento de temperatura del mismo.
Sí, tenemos la certeza de que cuando corregimos un varicocele el espermiograma mejora de una forma significativa y por tanto hay más posibilidades de lograr el embarazo.
¿Qué Hago si Sospecho que Tengo un Varicocele?
Es importante consultar con un médico si nota:
- Aumento de volumen del escroto o una parte de este.
- Detecta que uno de los testículos es más pequeño que el otro.
- Tiene dolor o sensación de presión en el escroto o parte de este.
En cualesquiera de los casos, es importante contactar con un especialista. El varicocele testicular es una patología frecuente sobre todo en hombres adolescentes, que puede afectar a la producción de espermatozoides y, por tanto, a su fertilidad.
Preguntas Frecuentes
- ¿Un hombre con varicocele puede tener hijos de forma natural? Dependerá del grado de varicocele y de las cualidades de cada varón. Si el varicocele no es grave y no afecta a la producción espermática, no tiene por qué haber problemas.
- ¿Existen consecuencias graves en el bebé nacido de un embarazo natural si su padre tiene varicocele? No. En principio, los niños nacidos de padres con varicocele son bebés sanos y no tienen por qué presentar anomalías ni alteraciones determinadas.
- ¿El varicocele testicular afecta a la libido? En la mayoría de los casos, no. Sin embargo, si el varicocele afecta a la producción de testosterona, es posible que haya influencia en la libido masculina.
- ¿Se puede tener hijos con varicocele bilateral? El varicocele puede ser un motivo de infertilidad masculina. Sin embargo, cuando esta alteración es tratada de forma quirúrgicamente, la mayoría de los varones recuperan su fertilidad.
Si estás enfrentando problemas de fertilidad relacionados con el varicocele, no dudes en consultar con un especialista para evaluar tu caso y recibir el tratamiento más adecuado.
