El cólico del lactante es una de las causas más frecuentes de llanto en los primeros meses de vida. Lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en los cólicos suele ser un bebé llorando y siempre, o casi siempre, asociamos este llanto a malestar digestivo. El cólico del lactante es definido como episodio de irritabilidad y llanto “inconsolable” de inicio y final brusco, que se rige por la regla del tres.
Muchos profesionales consideran la regla del 3 para establecer el diagnóstico “bebé que llora por lo menos 3 horas al día, durante al menos 3 días a la semana, durante 3 semanas seguidas”. Actualmente consideramos que un bebé puede diagnosticarse de cólico cuando sufre de forma repetida episodios de llanto INCONSOLABLE.
Si hay un factor indiscutible y que se repite en todos los casos de cólico es el llanto, y el llanto es la base del diagnóstico. Los bebés están agitados e irritables y presentan espasmos repentinos en el abdomen y flexionan sus piernas llevándolas al pecho. Estos síntomas aparecen a última hora de la tarde.
¿Cómo identificar si son cólicos del lactante?
Uno de los puntos importantes en los recién nacidos es saber diferenciar si realmente se trata de un cólico del lactante o se trata de otro problema. Lo primero, el llanto. Descartar que sea consolable tras satisfacer las necesidades fisiológicas (hambre, higiene, estímulos posturales y sensoriales, apego).
Otros factores a tener en cuenta:
- Las heces: En recién nacidos con lactancia materna suelen ser de color amarillento, liquida y con grumos. El cambio de color o consistencia, nos puede indicar un problema en la alimentación.
- Los gases: El abdomen en un bebe presenta pliegues en el tejido.
- Alteración del sueño: Un recién nacido debe dormir de 15-18 horas.
- Tipo de leche que toma el bebé: Es más común con lactancia artificial o lactancia mixta (artificial y materna). Las leches de fórmula tienen demasiados suplementos y en ocasiones no son fáciles de digerir. Por ello, se recomienda leches de fórmula básicas y evitar los cambios.
- Alimentación de la madre durante la lactancia materna: Siempre hay que mantener una dieta equilibrada, evitando suplementos innecesarios. No hay alimentos que aumenten ni la cantidad ni la calidad de la leche.
Los cólicos del lactante son una alteración caracterizada por crisis de llanto inconsolable que se produce en niños sanos. Desde el punto de vista digestivo parece que las proteínas de la leche de vaca pudieran estar relacionadas con su aparición. El diagnóstico es puramente clínico.
Para llegar al diagnóstico y descartar otras causas, en la historia clínica el pediatra le preguntará sobre el tipo de llanto, la duración, la frecuencia, los factores desencadenantes.... Lo primero es descartar es que el lactante tenga hambre o que esté deshidratado por un aporte insuficiente de leche.
Causas de los cólicos del lactante
Los cólicos del lactante se pueden originar por dos tipos de causas diferentes, y es que no todos los cólicos están originados por problemas en el sistema digestivo. Si es cierto que el sistema digestivo de los bebés nace con cierta inmadurez que se irá resolviendo durante los tres primeros meses de vida (más o menos).
Algunas de las causas pueden ser:
- Inmadurez del sistema digestivo. Este sistema no solo ejerce como órgano de absorción y secreción, sino que también presenta funciones de barrera y de defensa. En los primeros meses de vida es menor la longitud del intestino delgado, lo que conlleva un tránsito intestinal más rápido.
- Intolerancia a la lactosa o a la proteína de vaca. La lactosa es el carbohidrato preponderante y representa el 40% de la contribución calórica en la leche materna. Esta intolerancia aparece en algunos prematuros y en los bebes nacidos a término, no muestran signos hasta los 3 años de edad. En el caso de la intolerancia a la proteína de vaca hay que suprimir la ingesta de la madre con lactancia materna.
- Reflujo gasoesofágico.
- Problemas con la lactancia. Los problemas con el agarre y la succión ineficaz pueden hacer que el bebé se enfade, trague más aire, no coma lo suficiente…esto hace que llore y se altere, haciendo la siguiente toma más nervioso y ansioso y por tanto haciendo que la corrección del agarre sea cada vez más difícil, que trague cada vez más aire…se forma un círculo vicioso que desencadena en largos episodios de llanto y por tanto en “cólico”. Otro problema con la lactancia es la frecuencia de las tomas, que siempre debería ser a demanda con independencia que sea materna o artificial.
Además, existen múltiples factores asociados, aunque todos ellos son muy variables: se habla de cierta inmadurez intestinal hasta los 4 meses que hace que las digestiones sean más pesadas y generen más gas. Se ha visto en niños con pocas o nulas rutinas en casa o cambios continuos de las mismas, en padres y madres muy ansiosos que reaccionan de forma exagerada ante el llanto del bebé, en padres primerizos con cansancio extremo, depresión posparto…etc, por lo que las causas son complejas y no del todo identificadas claramente.
Como podemos ver, el cólico se puede originar de muchas formas y puede tener diferentes orígenes. Algunos podremos evitarlos, y otros podremos tratarlos para minimizarlos en la medida de lo posible para que nuestros bebés tengan el mínimo de molestias durante el primer trimestre de vida.
¿Cómo aliviar los cólicos del lactante?
Lo primero que se debe tener en cuenta es que no existe un remedio eficaz al cien por ciento para eliminar los cólicos del lactante, salvo el paso del tiempo. Habitualmente desaparecen entre los tres y cuatro meses de vida y suelen ser niños sanos que evolucionan bien.
Algunas medidas que pueden ayudar:
- Dar las tomas a demanda tanto con pecho como biberón es la primera medida que se debe tomar, ya que de esta forma descartamos que el bebe llore por hambre.
- Los bebes con cólicos suelen mostrar molestias después de las tomas. En el caso de lactancia materna, evitar tomar alimentos que den mal sabor (ajo, cebolla, coles) o alimentos que produzcan gases (alcachofas, legumbres). Si se sospecha de una posible intolerancia a la proteína de la leche (antes de hacer la prueba que lo confirme) prescindir de ella.
- Fomentar el vínculo y el apego. El recién nacido necesita contacto, lo que le tranquiliza. Incluso durante la lactancia materna el bebe necesita un tiempo de apego aunque ya haya finalizado la alimentación.
- Intentar instaurar lo antes posible unos patrones de sueño, que sean cómodos para los padres, hace que aumente la probabilidad de cólicos.
- Los remedios físicos como masajes abdominales, sonidos rítmicos (lavadora), montarle en coche, acunarle...
Además, puedes probar con medidas posturales como es ponerle boca abajo sobre tu brazo con la cabeza apoyada en la flexura del codo de tal manera que la barriguita descanse en tu antebrazo; balancearlo o hacerle masajes abdominales suavemente elevando las piernas. También puedes portear, cogerlo en brazos y acariciarle la espalda, besarle y acariciarle, no se va a malcriar, tranquilos.
Es importante mantener la calma y propiciar un ambiente relajante sin gritos. Mecer al bebé colocado boca abajo en el antebrazo, darle calor, colocarlo en posición vertical mientras le das el biberón o el pecho para que no trague mucho aire, y ofrecerle el chupete también pueden ayudar.
Si no le das el pecho, también puedes ofrecerle una leche especial que aporte bacterias probióticas que contribuyan a modificar la población bacteriana del bebé. Además puedes usar un biberón anticólicos que evite que el bebé trague más aire.
Masajes para aliviar los cólicos y el estreñimiento por la Dra. Rumyana Rosenova | IMED Valencia
Intervenciones conductuales y refuerzo o cambio de cuidados de la familia
Muchas veces las decisiones que tomamos en relación a la crianza de nuestros hijos pueden determinar el desarrollo o no de un cuadro cólico. Esto no quiere decir que sean buenas o malas, pero tenemos que saber cómo pueden influir. Si cada vez que dejamos al bebé solo en algún sitio llora, y al cogerlo en brazos se calma, al igual que veíamos antes no se trata de cólicos, es que quiere estar con nosotros.
Si decidimos que queremos dejarlo para que se “acostumbre” y llora todo el día, no estaríamos ante un llanto inconsolable, ya que tan pronto lo cojamos se calmará.
Productos farmacológicos y probióticos
En los últimos años se han descartado la mayor parte de ellos, tanto por estar contraindicados en menores de seis meses como por causar efectos adversos. El que más se usa es la Eupeptina, que ayuda al tránsito al no perder las heces agua.
Los probióticos, que son microorganismos vivos, totalmente naturales, actúan sobre las baterías intestinales. En una reciente revisión parece que cinco gotas al día de Lactobacillus reuteri durante 21 días podría ser beneficioso en el tratamiento del cólico moderado-grave siempre y cuando los bebés sean mayores de 2500gr, son tengan enfermedades previas y estén alimentados con lactancia materna exclusiva o predominantemente lactancia materna. Los pediatras recurrimos frecuentemente al Lactobacillus reuteri porque, aunque no es la panacea, no tiene efectos secundarios y algunos pacientes mejoran, por lo que desde mi humilde opinión, merece la pena probar.
¿Qué hacer y qué no hacer?
| Qué hacer | Qué no hacer |
|---|---|
| Mantener la calma | Ponerse nervioso |
| Comprobar si tiene hambre, pañal sucio, frío o calor | Cambiar de leche a la ligera sin consultar al pediatra |
| Darle de comer en un lugar tranquilo | Restringir la dieta de la madre sin criterio clínico |
| Probar medidas posturales y masajes | Creer en remedios sin aval científico como la homeopatía |
| Portear y acariciar al bebé | Sentirse culpable o frustrado |
Conclusión
Recuerda que el cólico del lactante es un proceso benigno y transitorio. No te frustres, por favor, no te sientas culpable; no puedes hacer nada más que estar lo más tranquilo posible y coger a tu hijo en brazos hasta que ceda el dolor. Así que coge a tu bebé, acaríciale, bésale, ponlo desnudo sobre tu pecho desnudo. En ocasiones, al escuchar nuestro corazón, es capaz de reconocer el sonido tras nueve largos meses dentro de ti y casi por arte de magia, se calma.
