El Niño y La Niña: Efectos en Australia y el Mundo

El clima mundial está intrínsecamente ligado a fenómenos naturales como El Niño y La Niña. Estos eventos, que forman parte de la Oscilación del Sur (ENSO), tienen un impacto significativo en los patrones climáticos globales, incluyendo a Australia. Comprender estos fenómenos es crucial para mitigar sus efectos y adaptarse a un clima cambiante.

Diagrama comparativo de las condiciones atmosféricas y oceánicas durante El Niño y La Niña.

¿Qué son El Niño y La Niña?

«El Niño» o, en nomenclatura científica, El Niño-Southern Oscillation (ENSO), es un patrón climático natural que describe el calentamiento anormal de la superficie de las aguas del este tropical del Océano Pacífico. Por otro lado, «La Niña» es el fenómeno en el que descienden las temperaturas en la superficie de las aguas oceánicas. Ambos forman el ENSO, aunque aún existen interrogantes sobre cuáles son exactamente sus causas y la mejor forma de predecirlos. Por el momento, sabemos que tanto El Niño como La Niña suceden cada dos a siete años, siendo el primero un poco más frecuente.

Pueden durar hasta un año, y en algunas ocasiones incluso más. En el caso de La Niña, a veces se produce una doble aparición con una pausa de ENSO-neutralidad en el medio.

Sus nombres provienen de los apodos que los pescadores latinoamericanos le dieron a este tipo de fenómenos a lo largo del siglo XVII, dado que, en ese tiempo, alrededor de la Navidad se notaba el agua más cálida que de costumbre, refiriéndose a la llegada del niño Jesús por esas fechas, según la tradición cristiana. La Niña vino más tarde, cuando se buscó la forma de referirse a su efecto contrario.

Desde hace poco más de cuatro décadas se están monitoreando los avances de El Niño y La Niña de forma continuada, lo que permite no solamente contar con más información, sino también hacer mejores estimaciones y conocer de qué forma ayudar a mitigar sus impactos en las comunidades y el medio ambiente.

¿Qué es el fenómeno de El Niño y La Niña?

Impactos Globales de El Niño

Y sus efectos pueden ser globales. El Niño impacta el clima mundial por el aumento de las temperaturas, que generan, a su vez, temperaturas extremas o cambios en los patrones de precipitación, que conllevan tanto largas sequías en algunas regiones como lluvias intensas que pueden terminar en inundaciones en otras. Esto puede afectar la forma en la que la agricultura, la disponibilidad del agua o la seguridad alimentaria se manifiesta y articula en ese territorio. Además, el clima extremo puede asociarse con la presencia de otros fenómenos meteorológicos como tormentas de gran escala y largas olas de calor.

Asimismo, El Niño puede tener un impacto en la biodiversidad marina: por ejemplo, ya se ha observado la muerte de corales, el desplazamiento de algunas especies de peces y la alteración de las corrientes oceánicas.

Algunos científicos han llegado a relacionar este fenómeno con el nivel de desarrollo de los países, alegando que la acción de El Niño ha sido la causa de algunas de las hambrunas más grandes del siglo XIX, como puede verse en obras como Los holocaustos de la era victoriana tardía: el niño, las hambrunas y la formación del tercer mundo de Mike Davis.

Además, hay estudios científicos que demuestran que las apariciones de este fenómeno meteorológico han tenido un gran efecto en las tendencias políticas y sociales del mundo. Las regiones más afectadas por sus efectos son los países del continente americano, Indonesia y Australia.

Figura 4: influencia de El Niño y La Niñaen el régimen de precipitaciones y en la temperatura.

El Niño y el Cambio Climático

Una de las asunciones más generalizadas sobre El Niño es pensar que se debe al cambio climático, pero no está consensuado que sea únicamente por esta razón. Lo que está claro es que el cambio climático podría intensificar sus apariciones, así como empeorar la dimensión de sus consecuencias. De hecho, la Organización Mundial de Meteorología (OMM) estima que «en los próximos cinco años podrían incluso llegar a superar en más de 1,5ºC los niveles preindustriales durante menos de un año».

Impactos de La Niña en Australia

El cambio climático en Australia está revolucionando el mundo, literalmente. Una nueva investigación de la Universidad de Australia del Sur (UniSA) advierte que los ciclos climáticos cada vez más intensos de La Niña plantean nuevos desafíos para propietarios de viviendas, constructores y planificadores de infraestructuras.

Impactos de La Niña en construcciones humanas

En un artículo publicado en el Journal of Environmental Management, los investigadores revelan que las lluvias prolongadas vinculadas a los fenómenos de La Niña están magnificando los movimientos de contracción-expansión en suelos arcillosos expansivos, lo que puede desestabilizar los cimientos de las casas, agrietar las tuberías y dañar los pavimentos de las carreteras.

Estos suelos se expanden cuando están húmedos y se contraen durante los períodos secos, creando un ciclo de movimiento del suelo que se está volviendo más severo y generalizado.

Investigadores de la UniSA analizaron más de 100 años de datos pluviométricos y climáticos para rastrear el impacto de La Niña en las principales regiones de Australia. Sus hallazgos resaltan la creciente necesidad de replantear cómo construimos y mantenemos estructuras en un clima cada vez más impredecible.

La investigación, dirigida por el candidato de UniSA Bikash Devkota, muestra que:

  • Los fenómenos de La Niña han variado significativamente, con períodos prolongados de alta frecuencia a fines del siglo XX , seguidos de una calma relativa y un resurgimiento reciente en los últimos 25 años.
  • Los suelos arcillosos expansivos, en particular, son muy sensibles a las fluctuaciones de las precipitaciones, lo que los hace vulnerables a la hinchazón y la contracción durante los ciclos de La Niña y El Niño, respectivamente.
  • Los propietarios de viviendas, las aseguradoras y los reguladores deben considerar la variabilidad climática a largo plazo, no solo los ciclos de corto plazo, al evaluar los riesgos del suelo para los cimientos de los edificios.

El autor principal, el profesor de UniSA Simon Beecham, dice que la variabilidad climática debe tenerse en cuenta más directamente en los estándares de construcción y la planificación a largo plazo.

“Incluso pequeños cambios en los ciclos climáticos pueden provocar grietas, hundimientos o reparaciones costosas”, afirma el profesor Beecham.

Se pronostican eventos de lluvias más intensas y sequías prolongadas en el futuro, por lo que los investigadores dicen que es imperativo prepararse para eventos extremos mayores, asegurando que los códigos de construcción y los marcos de planificación puedan adaptarse a condiciones climáticas inciertas.

Los cambios en los patrones climáticos ya han influido significativamente en las geoestructuras de todo el mundo, incluida Australia.

El fenómeno de La Niña que se produjo al final de la Sequía del Milenio (1997-2009) causó daños a miles de viviendas construidas durante la sequía, debido a que los suelos se expandieron después de un período seco prolongado.

“El cambio climático podría afectar significativamente a muchos hogares en Australia, pero hasta la fecha no se ha considerado en las estrategias de desarrollo”, afirma el profesor Beecham. “Es hora de considerarlo más seriamente”.

Efectos en las construcciones de algunas zonas de Australia por los eventos de La Niña-El Niño.

Fin de El Niño y Posible Llegada de La Niña

Cabe resaltar que, recientemente, la OMM ha advertido que el fenómeno de El Niño estaría llegando a su fin para dar paso a La Niña. Las proyecciones son que las temperaturas globales bajarán en la segunda mitad de este año, con un 50% de probabilidades de que ocurra entre junio y agosto y un 70% de que suceda entre agosto y noviembre. Sin embargo, «el final de El Niño no significa una pausa en el cambio climático a largo plazo, ya que nuestro planeta seguirá calentándose debido a los gases de efecto invernadero y a unas temperaturas marinas excepcionalmente altas en fechas recientes», según resaltó en un comunicado la subsecretaria general de la OMM, Ko Barrett.

La Organización Meteorológica Mundial ha pronosticado recientemente que La Niña podría mantenerse durante todo el invierno, por lo que este fenómeno se habría mantenido durante casi 3 años, el registro más largo hasta la fecha.

Conclusión

Tanto El Niño como La Niña pueden generar climas extremos en diferentes partes del mundo. Los impactos de estos fenómenos en Australia, especialmente en la infraestructura y la agricultura, subrayan la necesidad de una planificación cuidadosa y adaptación a las condiciones climáticas cambiantes. Monitorear y comprender estos patrones climáticos es fundamental para prepararse y mitigar sus efectos adversos en todo el mundo.

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