Como padre o madre, la prioridad es mantener a tu bebé seco y cómodo. Te preguntarás cómo se fabrican los pañales y qué materiales se usan para hacer que este producto cotidiano sea tan fiable.
A continuación, exploraremos a fondo el mundo de los pañales, desde su historia hasta los materiales utilizados y los diferentes tipos disponibles.
Historia de los Pañales
Desde el alba de los tiempos los humanos han tapado la zona pélvica de sus recién nacidos con algún tipo de cobertura absorbente que evitara tanto los malos olores como el derrame de heces fecales u orina, sobre todo en los pueblos nómadas.
Los esquimales tapaban antiguamente a sus bebés con pieles de foca rellenas en su interior de musgo. Ya en los siglos XIX y XX los pañales eran generalmente de paño de algodón más o menos basto, y se lavaban tras su uso.
No fue hasta los años 40 del siglo pasado que se comenzó a sustituir el paño por otros materiales más absorbentes, como la celulosa, lo que mejoró sustancialmente la calidad de vida de los bebés. En concreto fue en Suecia donde se crearon los primeros pañales desechables, que luego se exportaron a Estados Unidos a precios desorbitados.
El típico pañal usado hasta los años 40 era un tela rectangular gruesa de algodón que se doblaba de una forma particular y un poco compleja, además abultaba mucho.
Al mismo tiempo en Estados Unidos, Marion Donovan ideó en 1946 un pañal con una cortina de plástico y que en su interior llevaba un tipo de tela mucho más absorbente, esto permitía mantener el pañal mojado más tiempo y no provocaba escozor en el bebé. Además le colocó unos broches en los lados para asegurarlo.
La inventora bautizó estos primeros pañales como "Boaters", solicitó la patente, y comenzó a comercializarlos en la tienda "Saks" de la Quinta Avenida.
Primeros pañales desechables
En los años 50 este tipo de pañal era un artículo de lujo, usado por las familias más pudientes, tenían una forma sencilla, el núcleo absorvente era de papel tissue y el exterior era plastificado.
Fue tal el éxito que en 1951, cuando le concedieron la patente del invento, se puso a trabajar para que fuera totalmente desechable, más absorbente y robusto, y mantuviese la humedad alejada de la piel de los bebés. Para ello necesitaba que tuviese varias capas de papel (celulosa) y pidió ayuda a las fábricas papeleras de la época.
Pasaron casi 10 años hasta que una compañía se interesó por su invento. En 1960, un ingeniero químico de la empresa Procter & Gamble, Victor Mills compró su idea y desarrolló y comercializó los pañales desechables "Pampers" tal y como los conocemos hoy en día.
En la década de los 70, otras empresas comenzaron a comercializar y perfeccionar los pañales. La competencia en el sector provocó la bajada de los precios, por lo que se hicieron asequibles a todo el mundo y su uso se extendió. En los años 80, se le dió al pañal forma de reloj de arena, para que se ajustara mejor a la anatomía de los bebés, son los pañales anatómicos, que se siguen utilizando hoy en día. Además, se extendió el uso de elásticos para mejorar la sujeción del pañal.
En la actualidad tenemos pañales para el día y la noche, con aloe vera, para usar como bañador, ecológicos para que no dañen el medio ambiente...y su evolución continúa para que cada vez sean más cómodos, absorventes y respetuosos con el entorno.
Pañales de Tela vs. Pañales Desechables
Aunque son más difíciles de conseguir, al menos en España, hay algunos padres que optan por los pañales de tela en lugar de los desechables. Las razones son varias, pero cabe destacar que los pañales de tela se pueden usar hasta tres o cuatro años antes de desecharlos, dada su alta durabilidad.
Esto quiere decir que una familia con más de un hijo pequeño puede emplearlos en todos ellos sin problemas, lógicamente tras lavarlos.
El ahorro en el empleo de pañales de tela frente a los desechables se estima entre 400 y 600 euros al año, siempre considerando que el gasto medio en pañales de una familia con un bebé supera los 1.000 euros anuales. Si se comparan familias con más de un hijo pequeño, el ahorro puede ser significativamente mayor.
La parte exterior del pañal de tela tiene una cobertura plástica con estampados que evitan derrames y permiten que puedan ser usados como ropa de calle.
Además, al lavarlos algunos modelos permiten separar la parte interior con los restos de la exterior y lavar solo la primera tras eliminar los detritos. Sin embargo, hay que tener cuidado al lavar estos pañales, porque si quedan restos de jabón en la tela pueden crear alergias en el bebé que derivarán en dermatitis.
Impacto Ambiental de los Pañales
No es broma: teniendo en cuenta que a un bebé se le cambia el pañal seis veces al día, en un mes consume 180 pañales. En un año serán 2.160 pañales sucios generados y en los primeros tres años, que es cuando hace un uso más intensivo, resultan 6.480 pañales por niño.
Solo con que cada pañal contenga unos cien gramos de heces y pis, resultará más de una tonelada generada por cada niño español hasta los tres años.
El cálculo viene a cuento porque los pañales presentan un complejo reciclado y se degradan lentamente, hasta el punto que se calcula que un 4% de los residuos que acumulamos en vertederos son pañales desechables que tardarán hasta, atención, hasta 100 años en degradarse.
Es decir que los pañales desechables, dados sus componentes, son muy poco, o nada ecológicos.
Como alternativa se han lanzado pañales con fibras de bambú que absorben igual de bien pero se degradan en cuatro o cinco años.
Los pañales de tela, por el hecho de no desecharse tras el primer uso, pueden resultar más ecológicos, ya que se precisa de mucha menos cantidad al reciclarse durante como mínimo tres años.
Sin embargo, el lavado y secado de los pañales consume energía y vierte dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, haciendo a los pañales de tela tan poco ecológicos como los desechables.
No obstante, estos datos pueden variar en función de los hábitos de lavado y la estructura de cada familia.
En un país cálido como España, donde los pañales lavados se sequen tendidos, se generará menos CO2 que en uno húmedo y frío como Inglaterra. En una familia con varios bebés, paradójicamente, se generará menos CO2 que en una con un solo bebé, ya que las lavadoras irán a carga completa y se harán con menos frecuencia.
Componentes de los Pañales Desechables
Al igual que la mayoría de los pañales desechables modernos, los pañales Dodot están compuestos por varios materiales que tienen una función específica y se combinan para proporcionar un buen ajuste y una experiencia de uso cómoda para el bebé, a la vez que protegen de las fugas y ayudan a mantener la piel seca y protegida.
Nuestros pañales tienen una estructura en capas que permite transferir y distribuir el líquido alejándolo del bebé hacia un núcleo absorbente en el que se aísla de la piel para mantener al bebé cómodo y seco.
Los pañales desechables están rellenos de un compuesto sintético llamado poliacrilato de sodio que presenta una gran capacidad de absorción de los líquidos, en este caso la orina.
El poliacrilato de sodio, que fue utilizado por la NASA para las micciones de los astronautas, se presenta en el pañal en una capa interna, en forma de polvo entreverado de fibras de algodón, y su función es hincharse cuando el bebé orina, o defeca líquido, hasta formar una gelatina que evita los derrames.
El poliacrilato de sodio se puede emplear para crear nieve artificial de forma casera, ya que disuelto en un exceso de agua adquiere una estructura muy similar, que mantendrá mientras no se deshidrate. Es posible adquirirlo en algunas tiendas de productos químicos y fertilizantes.
Capas de un pañal desechable
La prenda está formada por varias capas. La primera, que está en contacto con el bebé, contiene fibras de polipropileno, que llevan incorporadas una loción dermoprotectora de vaselina con aloe vera. La segunda envoltura utiliza un parche con el fin de redistribuir el líquido por todo el pañal.
Debajo, hay un núcleo absorbente con canales de aire que permiten que haya espacio y entre el aire en el culito de la criatura. Esta pieza ya no contiene celulosa, sino perlas absorbentes que una vez que atrapan el líquido no lo vuelven a soltar, algo que sí sucedía anteriormente con la celulosa.
Por último, hay una cubierta exterior de polietileno, donde se ubican los microporos. A través de ellos, el vapor de agua sale fuera para reducir la humedad con el fin de evitar la posibilidad de dermatitis.
Dermatitis y Pañales
Las heridas en la piel del bebé causadas por infecciones o alergias se conocen como dermatitis. Tienen su origen en los líquidos que expulsa el niño, pero no en el pañal, salvo en el caso de rozaduras con elementos plásticos o con poca transpiración de este, ya que precisamente la función del pañal es absorber todos los líquidos para evitar que estén en contacto con la piel del bebé.
También las heces, que tienen un PH ácido al contener jugos gástricos, pueden provocar dermatitis, en especial cuando al niño le salen los primeros dientes, hacia los siete a nueve meses.
El motivo es que con la salida de los dientes la saliva se acidifica y por tanto al ser tragada baja todavía más el PH del aparato intestinal. En consecuencia, las heces saldrán más ácidas y crearán un aumento notable de las dermatitis.
Alternativas: El Desarrollo sin Pañales
Puede sonar extravagante, pero existe una corriente tanto de padres como de pediatras que promueven el desarrollo del bebé sin pañales. Aducen que de este modo se ahorra en pañales, se es más ecológico y el niño o niña es más consciente de la acción que está realizando, lo cual puede repercutir en su educación.
También evita las dermatititis y refuerza la comunicación entre los padres y el bebé, ya que el protocolo exige que estén continuamente pendientes de él para estudiar sus gestos cuando quiere orinar o defecar y así acercarle el orinal.
Tipos de Pañales de Tela
Para explicar los tipos existentes en el mercado, tenemos que explicar previamente las partes principales en que se dividen, que son: la parte absorbente y la impermeable. La primera absorbe la humedad evitando que esté en contacto con el culito del bebé, mientras que la segunda evita que ésta pase a la ropita.
La elección del tipo y marca depende de los gustos y preferencias de las mamás, la etapa del desarrollo del bebé, la facilidad de uso, la estructura corporal del bebé entre otras.
- Todo en uno: Son pañales de tela con absorbentes incluidos cosidos al cobertor de pul (poliuretano laminado) impermeable. Es el más fácil de utilizar, perfecto para pasar de los desechables a los de tela y no cambiar de sistema ya que se utiliza como un desechable, solo que en lugar de tirarlo, se lava. Está montado y no se desmonta para lavarlo. En su contra, hay que saber que este tipo tarda más en secar que cualquier otro.
- Todo en dos: En este caso los absorbentes están enganchados con “snaps”, o corchetes, al cobertor impermeable, por lo que en muchas ocasiones se podría reutilizar el cobertor con absorbentes limpios sin necesidad de lavarlo durante varios cambios. El secado de las partes es más rápido debido a la posibilidad de separarse.
- Rellenables: Se caracterizan porque el cobertor tiene cosida una tela y se rellena con los absorbentes que se necesiten utilizar en cada momento dependiendo de la absorción buscada, del tiempo de cambio, del grosor de la tela, etc.
- Híbridos: Así llamamos a los que pueden utilizarse tanto con absorbentes de tela como con desechables.
- Ajustados: Son pañales confeccionados no impermeables que se utilizan colocando encima un cobertor. Están especialmente indicados para la noche ya que tienen gran capacidad de absorción, si bien pueden ser utilizados en otros momentos del día.
- Gasas: Existen de diversos materiales, siendo las más habituales las de algodón y las de bambú. Podemos encontrarlas de algodón orgánico, algodón o bambú. Con ellas es posible confeccionar un pañal, pero también es posible utilizarlas como parte absorbente de los “rellenables” citados anteriormente.
- Predoblados: Al igual que las gasas, se utilizan como absorbentes con cobertor o en rellenables. Son piezas de tela, normalmente de algodón o algodón orgánico confeccionadas para utilizar como absorbentes.
- Cobertores: Como su propio nombre indica, van en contacto las prendas exteriores y, combinadas con los absorbentes que van por dentro, forman el pañal. Son impermeables para que la humedad no traspase a la ropa del bebé.
- Forros: Son piezas de material biodegradable y natural que protegen los absorbentes de las deposiciones. Se colocan entre el absorbente y elculito para evitar que el absorbente se ensucie directamente.
Lavado de Pañales de Tela
El proceso de lavado, en algunos casos desconocido y que por desconocimiento puede desanimar a algunas madres a su utilización, es muy sencillo y no deja rastro en las prendas, ya que la suciedad es muy fácil de quitar.
- Guarda los pañales sucios en un cubo con tapa para evitar olores, es bueno pasar por un chorro de agua los que estén sucios de deposiciones, al menos para quitar la parte más sucia, antes de dejarlos en el cubo.
- Otra opción es enjuagar cada uno después del cambio y dejarlo en un sito aireado para que se vaya secando antes de lavarlo.
- Cuando acumules suficientes unidades (8-10) mételos en la lavadora con un jabón neutro y sin suavizante, ya que éste impermeabiliza las telas.
- Elige un lavado corto a 30-40º sin prelavado y pon un aclarado extra para eliminar los restos de jabón y tus pañales saldrán limpísimos.
- El secado ideal sería al sol, a clareo, que además acaba con los restos de manchas que puedan quedar, y de no ser así, simplemente tendidos. Aun así, los absorbentes se pueden meter en la secadora. Desaconsejamos meter los cobertores en la secadora, ya que acabarían estropeándose.
Información Adicional sobre Pañales Dodot
Como la mayoría de los pañales desechables modernos, los pañales Dodot están compuestos por varios materiales que tienen una función específica y se combinan para proporcionar un buen ajuste y una experiencia de uso cómoda para el bebé, a la vez que protegen de las fugas y ayudan a mantener la piel seca y protegida.
Nuestros pañales tienen una estructura en capas que permite transferir y distribuir el líquido alejándolo del bebé hacia un núcleo absorbente en el que se aísla de la piel para mantener al bebé cómodo y seco.
Dodot evalúa todos los adhesivos para garantizar que son seguros, no contienen adhesivos y no son sensibilizantes, a la vez que se asegura de que queden escondidos de la piel de tu bebé.
Los pañales Dodot no contienen ingredientes perjudiciales que puedan irritar la piel de tu bebé.
Lo que NO incluyen los productos Dodot:
- Bisfenol A (BPA)
- Dioxinas
- Colorantes dispersos
- Cloro elemental
- Etanol/alcohol
- Látex (caucho natural)
- Plomo y mercurio en tintas de impresión
- Compuestos organoestánnicos
- Parabenos
- Residuos de pesticidas
- Fenol
- Cloruro de polivinilo (PVC)
En resumen, los pañales Dodot están diseñados específicamente con ingredientes y materiales seguros para mantener a tu bebé cómodo y seco.
Conclusión
La elección del pañal es una decisión personal que debe basarse en las necesidades de tu bebé, tu estilo de vida y tus valores. Ya sea que optes por pañales de tela, pañales desechables o una combinación de ambos, lo importante es que encuentres la opción que mejor se adapte a ti y a tu bebé.
