COVID-19 y Embarazo: ¿Se Transmite el Virus al Feto?

Los especialistas se esfuerzan por anticipar los efectos del nuevo coronavirus, que causa el COVID-19, en la embarazada y el feto. Aunque todavía es pronto para “determinar explícitamente sus efectos”, sí se puede anticipar su impacto potencial, comparando los efectos en embarazadas de otros síndromes epidémicos anteriores: el síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV) y el síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS-CoV).

Los expertos concluyen que el COVID-19 parece tener un "potencial patogénico" similar al de los citados virus respiratorios. Por ello, estiman que "las embarazadas tienen un mayor riesgo de infecciones graves". Además, añaden que "los coronavirus tienen el potencial de causar resultados adversos maternos y/o perinatales severos".

Los síntomas generales más comunes de infección por coronavirus son fiebre, tos y sensación de falta de aire, que pueden acompañarse de diarrea y dolor abdominal.

El ginecólogo Jan Tesarik, de la Clínica MARGen de Granada, aconseja preocuparse especialmente de las embarazadas que tienen síntomas como tos, fiebre o complicaciones respiratorias: "Habría que realizar un test de coronavirus a las gestantes con síntomas compatibles y avisar al equipo de neonatólogos para estar preparados de cara al parto".

Estudios y Hallazgos Iniciales

Un estudio clínico publicado en la revista Translational Pediatrics revela que de los 10 bebés estudiados (hijos de madres con coronavirus), 6 de ellos fueron prematuros. Además, 6 de los neonatos presentaron síntomas de dificultad respiratoria y 2 bebés tenían fiebre; otros dos niños mostraron vómitos y taquicardia.

También PubMed ha reportado el caso de un bebé nacido en China a finales de 2019 de forma prematura, en la semana 30 de gestación, pero sin rastro de coronavirus, aunque su madre sí estaba infectada. Otro bebé nacido en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo acaba de dar negativo en las pruebas del COVID-19, aunque su madre está enferma. Ha nacido en la semana 35 y por cesárea, para minimizar el contacto en el parto.

Se sospecha que el nuevo coronavirus podría ser capaz de atravesar la placenta y llegar al feto.

Una buena noticia: Una niña con 17 días de vida ha sido dada de alta a finales de febrero en un hospital de Wuham (China) tras negativizar su contagio. La bebé también dio positivo en los controles posparto que le realizaron pero los médicos decidieron no medicarla contra el coronavirus, dada su corta edad. La pequeña ha superado sola la infección.

Un estudio realizado en la ciudad china de Wuhan con nueve mujeres embarazadas e infectadas por el coronavirus, concluyó que el COVID-19 no se transmite al feto mientras está en el útero. De los nueve casos sólo en dos hubo sufrimiento fetal, pero en todos la prueba del coronavirus salió negativa.

Es importante resaltar que este hallazgo es todavía preliminar, ya que se ha realizado sobre un número muy limitado de casos, en un periodo muy corto de tiempo y con muchas limitaciones clínicas.

Pese a las dudas iniciales y la preocupación entre las embarazadas, se puede afirmar que las madres no contagian a sus bebés durante este proceso.Así nos lo cuenta la infectóloga pediátrica del Hospital Gregorio Marañón Marisa Navarro, que afirma que el virus "no se transmite", aunque sí que se produce "una protección" gracias a la transferencia de anticuerpos por parte de la madre al recién nacido.

Según este estudio, liderado por el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, todo depende del momento en que la madre se contagie. En una infección antigua, es decir, durante el primer o segundo trimestre, la protección que recibe el bebe es baja, siendo alta si se trata de un contagio reciente, dándose cuando la madre da a luz con una PCR positiva pero ha comenzado a crear anticuerpos.

Si la progenitora en el momento del parto es positiva pero tienen una IGG negativa, la transmisión de anticuerpos es nula. En este caso, aunque es poco frecuente, la madre sí podría contagiar a su hijo.

No solo influye el momento, también la gravedad de la infección.

Los médicos recuerdan que el embarazo es un factor de riesgo, pero tras evaluar a los bebés durante los primeros seis meses de vida los datos arrojan que los pequeños crecen con un desarrollo neurológico normal y sin problemas.

Tampoco plantea un problema para la lactancia, ya que la madre no puede transmitir el coronavirus a su bebé a través de la leche materna.

Desde la aparición de esta pandemia el riesgo de trasmisión madre-feto, que conocemos como trasmisión vertical, ha sido objeto de estudio por parte de científicos y especialistas en este campo. En la actualidad ya disponemos de estudios que confirman el riesgo de que se produzca esta transmisión al feto, incluso antes del momento del parto. Sin embargo, son necesarios más estudios al respecto para concretar posibles factores de riesgo obstétricos que favorezcan esta transmisión y también para conocer de manera más detallada las consecuencias de este doble riesgo.

Se ha confirmado que las mujeres embarazadas experimentan cambios fisiológicos e inmunológicos que les hacen más susceptibles o vulnerables a desarrollar una infección viral o bacteriana. Las infecciones por otros virus respiratorios, como el virus de la gripe u otros tipos de coronavirus, se han asociado a complicaciones en el embarazo.

Sin embargo, lo que sí está completamente acreditado es el riesgo de contagio para el bebé en el momento del parto a través del contacto entre la madre y el recién nacido por vía aérea, tos, estornudos, etc. En definitiva como en cualquier otra transmisión del virus que se ha comentado.

El Ministerio de Sanidad del Gobierno de España ha puesto a disposición de los ciudadanos información en su página web oficial.

Un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha demostrado la transferencia transplacentaria de anticuerpos en el 86,3 % de recién nacidos de madres que habían pasado covid-19 durante el embarazo. El estudio, publicado en BMC Pregnancy and Childbirth, se realizó con 51 parejas de madre-hijo, incluyendo los nacimientos desde abril de 2020 hasta marzo de 2021.

Para ese entonces ninguna madre había sido vacunada contra el SARS-COV-2, de modo que los anticuerpos eran producto de contraer la enfermedad durante el embarazo. A su vez, ningún niño ha sido diagnosticado de covid durante el transcurso del estudio, asegurando que los anticuerpos provenían de la placenta materna.

El estudio demuestra el impacto que la producción materna de anticuerpos frente a covid tiene para proteger al recién nacido mediante el paso de estos.

Trabajos posteriores realizados sobre la protección del lactante vacunando de covid a la embarazada y la seguridad de ésta estrategia, han hecho que hoy en día se considere a la gestante subsidiaria de recibir la vacuna obteniendo una doble protección, la suya y la del recién nacido.

Pérdida de Anticuerpos

En el estudio, se observa que la cantidad de anticuerpos que presentaban los bebes al momento del parto estaba relacionada con la cantidad de anticuerpos que presentaba la madre. Conforme pasa el tiempo, estos disminuyen, y a los dos meses del parto el 66,7 % de los lactantes contaba con serología positiva, mientras que a los seis solo el 13,7 %.

Por otro lado, este efecto protector no se ha observado en recién nacidos de madres con infección aguda en el momento del parto.

El proyecto GESNEO-COVID que ha contado con la ayuda de los “Fondos covid” del Instituto de Salud Carlos III, está liderado por el Hospital Gregorio Marañón y han participado centros con maternidades en todo el territorio nacional.

Dicho proyecto consistió en evaluar el impacto que la infección por el virus SARS-CoV-2 tenía en la embarazada y en el recién nacido. “Así se realizaron distintos estudios, en donde se pudo demostrar que la embarazada es un grupo de población vulnerable para SARS-CoV-2 y que la transmisión perinatal de este virus al recién nacido es excepcional.

Dada la gravedad de la covid en la embarazada, es necesario que la mujer gestante se vacune frente a SARS-CoV-2, al igual que se vacuna de otras enfermedades como son la gripe y la tosferina.

Es tan importante conocer las consecuencias de la covid-19 en aquellas personas que corren riesgo de morir como en los momentos clave del desarrollo fetal, ya que cuando el virus pasa de la madre al feto podría dejar secuelas para toda una vida.

Esta es la motivación detrás de un estudio del Instituto de Neurociencias (IN-CSIC-UMH), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, que revela que la proteína que deja entrar al SARS-CoV-2 en el organismo, ACE2, se expresa durante el desarrollo de la parte del cerebro que permite generar los recuerdos y formas de aprendizaje.

Con los neonatos en mente, los investigadores del IN se propusieron determinar cómo de vulnerables son las células del cerebro en desarrollo al SARS-CoV-2 y cómo podrían afectar a su sistema nervioso.

El catedrático de la UMH Salvador Martínez, líder del estudio publicado en la revista Cellular and Molecular Life Sciences, explica la importancia de entender cómo afecta el covid-19 a un cerebro en desarrollo, ya que “este virus va mucho más allá del sistema respiratorio”.

“La enzima ACE2, localizada en la parte exterior de las células, es una especie de ‘puerta de entrada’ del virus. De hecho, durante la infección de SARS-CoV-2, esta enzima se activa”, explica Martínez, quien dirige el grupo de investigación de Embriología Experimental del Instituto de Neurociencias en el campus de Sant Joan d’Alacant de la UMH.

Por lo tanto, “es urgente saber cómo se comporta esta enzima en el cerebro humano en desarrollo para poder a prevenir la infección durante el embarazo, a monitorizar la maduración del sistema nervioso del feto y, también, poder evaluar los posibles efectos para la salud mental de los niños que nazcan después de una exposición al virus”, concluye.

El hipocampo es región de la corteza cerebral que contiene las neuronas y circuitos necesarios para crear nuevas memorias. Además, la zona del hipocampo denominada ‘giro dentado’ es una de las dos zonas del cerebro en las que se generan nuevas neuronas incluso durante la edad adulta.

Éste se forma de la semana 12 a la semana 25 del embarazo, cuando proliferan y migran los conocidos como precursores neuronales, que darán lugar a otros tipos de células del sistema nervioso como las neuronas, la glia y los oligodendrocitos.

Sólo un estudio científico anterior había demostrado la existencia de la ACE2 en células cerebrales de un feto humano, pero sólo en las paredes de los ventrículos, en los plexos coroideos.

Según los investigadores del IN, el virus podría diseminarse por otras partes del sistema nervioso y afectar a los mecanismos que actúan durante el desarrollo embrionario de éste. “En el caso de un cerebro maduro”, explica Martínez, “contamos con la barrera hematoencefálica.

Con la colaboración del Servicio de Innovación Anatómica y del Departamento de Anatomía e Histología de la UMH, los investigadores del Instituto de Neurociencias analizaron tres cerebros humanos de fetos de 20 semanas de gestación, donados de forma anónima tras un aborto espontáneo.

El estudio, que cuenta con todas las garantías éticas para la gestión de tejidos humanos, concluye que, cuando las neuronas se generan y migran a su posición correcta durante el desarrollo del cerebro, utilizan el gen ACE2 para mejorar el flujo de oxígeno durante su migración. “Esta función, deja abierta la puerta a la infección del coronavirus en un momento crítico”, explica Salvador Martínez.

“Ya sabemos de otros tipos de infecciones víricas que afectan al desarrollo del cerebro durante el embarazo y que pueden generar anomalías”, afirma el experto en anatomía y embriología humana.

La comunidad científica apunta a que contraer covid-19 durante las primeras semanas de embarazo es un factor de riesgo al que se debe hacer seguimiento incluso en el periodo postnatal.

Las nuevas variantes del coronavirus son menos agresivas, pero también ‘más transmisibles’, explican los investigadores en la publicación científica. Precisamente, las variantes Delta y Ómicron infectan más fácilmente a los humanos porque tienen más afinidad con esa enzima ACE2.

El Covid-19 aumenta un 50% el riesgo de complicaciones durante el embarazo para las madres y los bebés, un peligro mayor del que se había constatado al inicio de la pandemia, según un estudio en el que han participado 100 investigadores de 43 hospitales de 18 países, entre ellos, el Vall d'Hebron de Barcelona y el Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza.

El estudio internacional Intercovid, coordinado desde la Universidad de Oxford y en el que han participado 2.100 embarazadas, concluye que las mujeres contagiadas tienen un 50% más de probabilidades de presentar complicaciones durante la gestación como parto prematuro, preeclampsia (hipertensión arterial) o ingreso en la UCI.

Embarazadas y coronavirus: recomendaciones

La investigación demuestra que las mujeres contagiadas de coronavirus tienen un 50 % más de probabilidades de presentar complicaciones durante el embarazo, siendo la preeclampsia (hipertensión arterial durante la gestación) la más habitual. También es frecuente el parto prematuro, en la mayoría de casos vinculado a la preeclampsia, ya que si esta dolencia se complica puede obligar a inducir el parto antes del plazo.

Asimismo, el riesgo de las embarazas infectadas de acabar en las UCI se puede multiplicar hasta por cinco, según Maiz. Las complicaciones dependen de la severidad del Covid: los investigadores han observado que cuanto más grave ha sido la enfermedad en una paciente, mayor riesgo de tener problemas con el embarazo, mientras que en las gestantes asintomáticas apenas se ha detectado variación respecto a mujeres no embarazadas sin sintomatología.

El estudio también apunta que los recién nacidos de mujeres infectadas tienen casi tres veces más riesgo de complicaciones médicas graves y de acabar ingresados en la UCI neonatal, principalmente debido al incremento de los partos prematuros.

Si bien como norma general no se produce transmisión del coronavirus de la gestante al feto, el estudio ha observado que uno de cada diez recién nacidos de madres infectadas dieron positivo durante los primeros días, seguramente, según los investigadores, por un contagio producido después de nacer.

Según el estudio, el parto por cesárea podría estar asociado con un mayor riesgo de tener un recién nacido infectado, pero lo que sí que se ha confirmado es que el coronavirus no se transmite a través de la leche materna.

"Esto es muy importante y tranquilizador, porque las madres infectadas pueden seguir dando el pecho", ha subrayado Maiz. Este estudio sitúa a las embarazadas como un grupo vulnerable al que se tiene que hacer un seguimiento, tanto a la madre como al bebé, en caso de infección por coronavirus, según la investigadora.

En cuanto a las vacunas, estudios preliminares apuntan que serían seguras para embarazadas y fetos, algo que, de confirmarse en otros ensayos aún en marcha, situaría a las gestantes como grupo prioritario en la inmunización, ha señalado Maiz.

En estos momentos, las embarazadas no se están vacunando de forma generalizada contra el Covid, pues están en una edad que aún no se está inmunizando y sólo se vacuna a las que están expuestas por su trabajo a posibles contagios o que tienen factores de riesgo, pero todo indica que esta vacuna acabará siendo recomendada en caso de embarazo, como ya pasa con la de la gripe.

Si bien esta investigación arroja algo de luz sobre posibles daños del Covid en la gestación, queda todavía camino por recorrer.

Investigadores del Hospital General de Massachusetts y la Facultad de Medicina de Harvard, encabezados por Andrea G. Sin embargo, al analizar las muestras de sangre del cordón umbilical de las mujeres tanto positivas como negativas para el SARS-CoV-2, los investigadores detectaron niveles más bajos de lo esperado de anticuerpos protectores y niveles altos de anticuerpos específicos contra la gripe (probablemente procedentes de la vacunación contra la gripe).

Además, la baja transferencia de anticuerpos se observó en todos los casos, independientemente de la gravedad de la covid-19 de la mujer o de si tenía una condición de salud subyacente, como obesidad, presión arterial alta o diabetes.

También es importante determinar cómo los niveles más bajos de anticuerpos maternos contra el SARS-CoV-2 pueden afectar los resultados de salud de los bebés prematuros porque la covid-19 puede aumentar el riesgo de parto prematuro, advierten los autores.

"Este estudio muestra con seguridad que es poco probable que las infecciones durante el tercer trimestre pasen a través de la placenta al feto, pero es necesario realizar más investigaciones para confirmar este hallazgo», afirma Diana W.

Recomendaciones

Las nuevas recomendaciones de la Sociedad Española de Neonatología (SEN) aconsejan que la elección del modo de alimentar al bebé sea consensuado con la madre por el equipo médico que la atiende. El objetivo es que la posible infección materna no llegue al pequeño y para ello indican que se debe separar al bebé de su madre y, si es posible, extraer leche materna para dársela al pequeño mediante una tercera persona.

Las recomendaciones de UNICEF indican que las madres en zonas de riesgo que empiecen a sufrir síntomas como fiebre, tos o disnea (dificultad para respirar) deben acudir al médico de forma urgente. La institución recomienda seguir amamantando al bebé, siempre que la madre con síntomas tome en cuenta las medidas de prevención: lavarse las manos antes y durante la lactancia, utilizar mascarilla y desinfectar las superficies en las que pueda estar el coronavirus.

El Ministerio de Sanidad ha publicado un documento con las medidas de prevención generales para toda la población, que son las que deben poner en práctica las gestantes. Según Unicef, "se recomienda el uso de mascarilla ante la presencia de tos o estornudos para proteger a otras personas".

Mantener una higiene básica es la forma más eficaz de evitar contraer este virus en los lugares en los que existe mayor riesgo de transmisión.

Publicaciones populares: