El aborto es un tema complejo con implicaciones tanto físicas como psicológicas. Numerosos estudios han investigado las posibles secuelas que la práctica del aborto provocado puede ocasionar en las mujeres que lo sufren. A continuación, se presenta una revisión detallada de los efectos secundarios a largo plazo, basada en investigaciones y datos relevantes.
Riesgos Físicos Asociados al Aborto
El aborto, sea cual sea la técnica utilizada, es un procedimiento quirúrgico o químico que siempre conlleva un riesgo para la salud. A continuación, se describen las complicaciones más frecuentes según el método utilizado:
- Aborto por Succión, legrado o aspiración: Puede provocar infección, trauma del cérvix, peritonitis, endometritis, laceración o perforación del útero, hemorragia, trauma renal, inflamación pélvica, embolismo, trombosis, esterilidad.
- Aborto por dilatación y curetaje (D y C): Incluye los mismos riesgos que el de succión o aspiración, y además puede haber complicaciones adicionales como perforación uterina, hemorragia, infección del tracto genital, laceración intestinal, absceso pélvico y tromboembolismo.
- Aborto por dilatación y evacuación (D y E): Presenta los mismos riesgos que el método de dilatación y curetaje (D y C), además de infección pélvica, renal, del cérvix y peritoneal. También puede causar que la mujer tenga en futuros embarazos implantación ectópica, bebés de bajo peso o que nacen muertos.
- Aborto mediante inyección salina: Puede provocar embolismo pulmonar y formación de coágulos intravasculares que pueden afectar a distintos órganos.
- Aborto mediante administración de prostaglandinas: Los riesgos más comunes son ruptura del útero, sepsis, hemorragias, paro cardíaco, vómito y aspiración de éste, embolia cerebral y fallo renal agudo.
- Administración de mifeprex o mifepristone (RU-486): La RU-486 puede provocar grave infección bacteriológica, sepsis, sangrado prolongado y abundante que podría requerir una cirugía, e incluso la muerte.
Impacto en la Mortalidad Materna
El índice de muerte materna vinculado al aborto es 2,95 veces más elevado que el de embarazos que llegan al parto en la población de mujeres de Finlandia entre los 15 y los 49 años de edad. Esta investigación fue realizada en el Centro Nacional de Investigación y Desarrollo para el Bienestar y la Salud de Finlandia.
Las mujeres que se habían practicado abortos tuvieron un índice de mortalidad casi doble a las controles en los siguientes 2 años, persistiendo el índice de muerte incrementado elevado durante por lo menos 8 años.
La mortalidad es de 1,1/100.000 mujeres que abortaron a las 12 semanas de gestación, según una investigación realizada por el Departamento de Ginecología y Obstetricia y Biología de la Reproducción de la Universidad de Paris.
Se ha reportado la aparición de muertes sépticas en las usuarias de la RU-486 debido a que su mecanismo de acción favorece las infecciones por gérmenes especialmente peligrosos.
La perforación asociada al aborto provocado se presenta hasta en un 1,2% de los casos.
También se ha reportado trombosis de la vena ovárica con presentación atípica.
Riesgos en Futuros Embarazos
Tras un aborto provocado (curetaje), el riesgo de placenta previa en el siguiente embarazo y parto prematuro, con posible aborto espontáneo, se presentó en 3 mujeres de cada 4 con historia de aborto, OR 2,9, (95% IC 1,0-8,5). Esto se había probado ya anteriormente en un estudio de la Universidad de Medicina de New Yersey OR 1,7 (95% IC 1,0-2,9).
En este sentido, las mujeres con antecedente de aborto provocado tuvieron un riesgo mayor de presentar un recién nacido altamente prematuro que aquéllas sin este antecedente (3 de cada 5 mujeres con historia de aborto provocado presentaron parto gravemente prematuro; OR + 1.5, 95% CI 1.1-2.0).
Un aborto previo, provocado o espontáneo, se ha demostrado que no protege frente a la preeclampsia y la hipertensión gestacional en el siguiente embarazo; sin embargo, un nacimiento a término previo sí que protege frente a estas graves situaciones clínicas en el siguiente embarazo (OR 0.41, 95% CI 0.38-0.44).
Las complicaciones inmediatas son desgarros cervicales, perforación uterina, sangrado y persistencia de restos del embrión dentro del útero.
Impacto Psicológico a Largo Plazo
El aborto puede tener efectos significativos en la salud mental de las mujeres. A continuación, se presentan algunos de los hallazgos más relevantes:
- Las mujeres que han sufrido un aborto provocado padecen un síndrome de estrés generalizado con un 30% más de probabilidad que las que han llevado adelante su embarazo no deseado.
- Las mujeres que habían abortado presentaban malestar psicológico hasta cinco años después de la interrupción, siendo los efectos de evitación, pesar, angustia y ansiedad mayores en el caso de abortos provocados que en los espontáneos.
- El aborto provocado por malformación fetal tiene secuelas igual de graves que la pérdida de un hijo sano, y la interrupción voluntaria del embarazo en este supuesto causa aislamiento social y depresión.
- Se han descrito graves alteraciones en las relaciones sexuales y en el deseo sexual de numerosas mujeres que abortaron voluntariamente.
- Las mujeres con historia de un aborto, espontáneo o provocado, tenían un 99% más de probabilidad de ejercer abuso físico sobre sus hijos que las que no habían tenido abortos; si eran varios abortos, el riesgo incrementado era del 189%.
- Las mujeres que han abortado provocadamente tienen un alto riesgo de consumo de drogas de abuso de diversos tipos.
El trauma post-aborto se refiere a las reacciones emocionales, psicológicas y fisiológicas que algunas mujeres pueden experimentar tras un aborto inducido. Todo trauma proviene de un shock emocional, que en psicología es el resultado de un evento traumático que obnubila la facultad que tiene un individuo para hacer frente a las emociones que siente.
El trauma post-aborto puede causar secuelas permanentes a corto y largo plazo y es uno de los factores que contribuyen al inicio de la depresión.
En las mujeres que han abortado voluntariamente, el riesgo de tener problemas de salud mental aumenta en un 30% en relación con las que no lo han hecho.
Las mujeres que abortaron voluntariamente llegan a tener un 81% más de probabilidades de padecer enfermedades mentales. La posibilidad de sufrir problemas de ansiedad es un 34% mayor, la probabilidad de sufrir depresión es un 37% mayor, la probabilidad de caer en el alcoholismo es un 110% mayor y la probabilidad de consumir marihuana es un 220% mayor.
Un estudio reveló que el 23% de las encuestadas reconoció que el aborto había terminado con una vida humana, el 14,4% sufrieron depresión, el 14% sufrió culpabilidad y remordimiento, el 14,4% experimentó odio a sí misma, el 10,9% sufrió vergüenza, el 9% cayó en el alcoholismo y las drogas, el 9,3% se arrepintió, el 7,7% se autocastigó y cayó en la promiscuidad, el 7.6 % sufrió baja autoestima, el 7 % sufrió ansiedad y miedo y el 7,2% sufrió pensamientos suicidas.
En el período inmediatamente posterior al aborto inducido o quirúrgico, lo que marca la vivencia individual de las mujeres es la ambivalencia. Por un lado, existe una sensación de alivio ante la ansiedad y el miedo producido por la situación del embarazo no deseado, la presión del entorno social o la falta de apoyo por parte de éste. Por otra parte, los estudios muestran que las mujeres padecen un episodio de sufrimiento agudo, con sensaciones de tristeza, pena y culpabilidad.
Salvo excepciones, la mayoría de las mujeres entrevistadas informan que la experiencia del aborto no es un tema olvidado y cerrado, sino que sigue presente hasta el día de hoy “con lo que se tiene que vivir siempre”. La ambivalencia que informan las mujeres en la proximidad del aborto se convierte en un hilo conductor de su propia significación biográfica del aborto: por un lado están las “razones” que justificarían la necesidad de abortar, pero por otro lado, el episodio traumático, la pérdida, el duelo del hijo ausente, el rechazo - temporal - a la propia maternidad.
Es importante señalar que estas características psicológicas del proceso suelen ser independientes de las posiciones morales y políticas que las mujeres tengan sobre la legalización o despenalización del aborto o su ilicitud moral.
El Aborto No Seguro: Una Crisis Médica Prevenible
El aborto no seguro es una de las principales causas de mortalidad materna, responsable de al menos 1 de cada 12 muertes. Cada año, millones de mujeres enfrentan complicaciones graves, como infecciones y hemorragias, debido a la falta de acceso a servicios médicos seguros.
Sin acceso a un aborto seguro, muchas mujeres recurren a métodos inseguros, lo que aumenta el riesgo de complicaciones como infecciones, lesiones internas y fertilidad reducida. Las mujeres en África, Latinoamérica y Asia son las más afectadas por este problema de salud.
Las acciones clave para reducir la mortalidad y las complicaciones son: proporcionar anticonceptivos para prevenir embarazos no deseados, ofrecer servicios de aborto seguro y tratar las complicaciones derivadas de abortos no seguros.
Las principales complicaciones de un aborto no seguro son hemorragia grave, infección, peritonitis y lesiones en vagina y útero; también pueden darse consecuencias a largo plazo que afecten a embarazos futuros, entre ellas la infertilidad.
Médicos Sin Fronteras (MSF) responden a las consecuencias del aborto no seguro, proporcionando atención médica a las mujeres que sufren complicaciones. En muchos de sus proyectos de salud sexual y reproductiva, abordan las consecuencias del aborto no seguro y ofrecen servicios de aborto seguro cuando es necesario.
En 2019, MSF atendió a miles de mujeres por complicaciones de abortos inseguros y proporcionó más de 21.500 servicios de aborto seguro. Su objetivo es reducir las consecuencias del aborto no seguro y mejorar el acceso a atención médica para todas las mujeres, sin importar su contexto.
Prevenir la mortalidad y el sufrimiento causados por un aborto no seguro requiere tres acciones principales: proporcionar anticonceptivos para evitar embarazos no deseados, ofrecer servicios de interrupción sin riesgos (incluyendo proporcionar asesoramiento a la mujer) y tratar las complicaciones resultantes del aborto.
MSF no tiene una posición política ni ética sobre el aborto; como organización médico-humanitaria, considera las consecuencias de los abortos no seguros como una cuestión médica a la que hay que responder.
Las muertes a causa de abortos no seguros se reducen enormemente cuando la mujer puede acceder a servicios médicos. Por ejemplo, tras la legalización del aborto en Sudáfrica en 1996, diversos estudios confirmaron que, para el año 2000, la mortalidad materna por abortos no seguros se había reducido en un 91%; además, el número de mujeres con infecciones causadas por estos procedimientos se había reducido a la mitad.
MSF no alienta el aborto en absoluto. La interrupción del embarazo es, exclusivamente, elección de la mujer. Su único objetivo es evitar las consecuencias del aborto no seguro.
Cuando una mujer está decidida a interrumpir su embarazo, buscará la forma de someterse a un aborto independientemente de si el procedimiento es seguro y legal o no. Y si no le es posible acceder a un aborto en condiciones médicas seguras, arriesgará la vida para interrumpir el embarazo. Cuando ocurren complicaciones derivadas de un aborto no seguro, la mujer suele renunciar a buscar ayuda médica profesional por temor a las consecuencias sociales que esto le pueda acarrear.
Complicaciones en Futuros Embarazos
Tras un aborto inducido, en general no tienes por qué tener problemas para concebir y llevar una gestación a término. Pero debes tener en cuenta que se trata, generalmente, de una cirugía sobre el útero y, por tanto, no está exenta de consecuencias físicas potencialmente severas: perforación uterina, inflamación pélvica, cicatrices uterinas, adherencias, etc. Se podría poner en peligro tu fertilidad futura.
Los ginecólogos se encuentran a menudo con mujeres que después de un aborto, y sobre todo después de varios, no pueden quedarse embarazadas o bien tienen abortos espontáneos. En casos más extremos, como hemorragias o infecciones graves, puede llegar a ser necesaria una histerectomía, es decir, la extirpación del útero o parte de éste. Otras veces, si se daña el cérvix (cuello del útero), debes saber que en embarazos futuros habrá riesgo de perder el hijo por tener un parto extremadamente prematuro, es lo que se llama incompetencia cervical.
Toda esta información relativa a las consecuencias del aborto deberías encontrarla en el consentimiento informado previo a la intervención. Si no la encuentras, debes exigir que te lo expliquen y, sobre todo, que te indiquen cuáles serían los riesgos específicos en tu caso concreto, ya que por las características propias del cuerpo de cada mujer el riesgo podría incrementarse, por ejemplo si tienes útero miomatoso, hibrosalponx, estenosis cervical, útero biconre, etc.
Problemas en tu Relación de Pareja
Someterte a un aborto inducido podría afectar a tu relación de pareja. Hay estudios que indican una incidencia de ruptura de parejas entre el 60% y el 70% (Dra. Burke) tras un aborto provocado.
Apoyo y Recursos
Es fundamental que las mujeres que han pasado por un aborto tengan acceso a apoyo psicológico y emocional. Existen diversas organizaciones y ministerios que ofrecen ayuda y recursos para superar el trauma post-aborto. Algunos ejemplos incluyen Proyecto Raquel y El Viñedo de Raquel, dos ministerios cristianos que ayudan a las mujeres que han cometido abortos.
También es importante hablar del tema con gente de tu entorno, sobre todo mujeres porque suele ser un tema tabú y creo que hay poca información, y hablar de ello me está viniendo bien la verdad, porque ayuda a asumir la tragedia y seguir adelante como puedo.
Si has pasado por un aborto y necesitas ayuda, no dudes en buscar apoyo profesional y emocional. Recuerda que no estás sola y que hay recursos disponibles para ayudarte a sanar.
El aborto es un tema que genera muchas emociones y opiniones divergentes. Es crucial proporcionar información objetiva y basada en evidencia para que las mujeres puedan tomar decisiones informadas sobre su salud reproductiva. Este artículo busca ofrecer una visión completa de los posibles efectos secundarios a largo plazo, tanto físicos como psicológicos, para contribuir a una discusión más informada y comprensiva.
Implicaciones psicológicas y científicas del aborto
| Tipo de Riesgo | Complicaciones Potenciales | Impacto a Largo Plazo |
|---|---|---|
| Físicos | Infección, perforación uterina, hemorragia, trombosis | Infertilidad, complicaciones en futuros embarazos, histerectomía |
| Psicológicos | Estrés postraumático, depresión, ansiedad, culpa, alteraciones sexuales | Problemas de salud mental, abuso de sustancias, dificultades en las relaciones |
| Aborto No Seguro | Hemorragia grave, infección, peritonitis, lesiones uterinas | Mortalidad materna, infertilidad |
