La interrupción del embarazo es un evento que cada mujer, o pareja, vive de manera diferente. Un aborto es la interrupción del embarazo, o más concretamente, la interrupción de la gestación del embrión abruptamente durante los primeros 180 días.
Existen diversas reacciones al aborto inducido. Muchas mujeres sienten un alivio tras resolver una situación inesperada que no deseaban. El convencimiento de que abortar es la opción más adecuada resulta esencial para la pronta recuperación de la salud emocional. Lo ideal es que sea fruto de un proceso de reflexión, que la decisión se tome sin presiones y con la mayor tranquilidad posible.
Como hemos ido viendo, el aborto está influido por múltiples variables, cada proceso es distinto y se vive de una forma subjetiva. Es ciertamente difícil hacer una generalización al respecto.
IMPACTO psicológico del ABORTO espontáneo
Tipos de Aborto
Aborto quirúrgico: Se utilizan medios mecánicos para interrumpir el embarazo y retirar el feto del cuerpo de la mujer.
Aborto farmacológico: Se utilizan fármacos como la mifepristona y el misoprostol para interrumpir el embarazo.
Aborto Farmacológico: Mifepristona y Misoprostol
La pauta terapéutica más utilizada en gestaciones de menos de 9 semanas (63 días) es la que combina 200mg de mifepristona seguidos, a las 24-48 horas, de 800mcg de misoprostol administrados por vía bucal o vaginal. Con esta pauta las tasas de eficacia oscilan entre el 96,12 y el 97,43% y la tasa de efectos secundarios mayores se sitúa entorno al 0,2%.
El aborto farmacológico es eficaz y seguro hasta las 9 semanas de gestación y, por ello, debería de ser ofrecido, como una opción válida, a todas las mujeres que consultan para interrumpir una gestación de menos de 9 semanas.
En España, en el año 2013, 15.407 (14,1%) de las interrupciones voluntarias del embarazo fueron abortos farmacológicos con mifepristona como medicamento principal, mientras que 93.283 fueron abortos quirúrgicos.
Para una mayor expansión del uso del aborto farmacológico, resulta necesario que la eficacia del mismo sea equiparable a la del aborto quirúrgico o instrumental.
La mifepristona pertenece al grupo de los moduladores selectivos del receptor de progesterona y tiene la capacidad de bloquear la fijación de la progesterona a su receptor. Es un esteroide con actividad antiprogesterona y antiglucocorticoidea y hasta la fecha ha sido aprobada en diferentes países con las indicaciones de: interrupción voluntaria del embarazo (IVE) temprano, dilatación cervical previa a un aborto instrumental, preparación para la IVE inducida por prostaglandinas del segundo trimestre y para la expulsión de un feto muerto durante el tercer trimestre de la gestación.
Además de bloquear el receptor de progesterona, la mifepristona actúa a nivel miometrial incrementando la sensibilidad del músculo a la acción de las prostaglandinas.
Las prostaglandinas reblandecen y dilatan el cuello uterino al mismo tiempo que son potentes estimuladoras de las contracciones uterinas, actuando sobre la musculatura lisa del miometrio.
El hallazgo de que el efecto de la mifepristona sobre la contractilidad uterina se veía incrementado por el uso concomitante de prostaglandinas dio lugar al planteamiento de tratamientos combinados o secuenciales en los que la administración de mifepristona es seguida por la administración, a las 36-48 horas, de una prostaglandina, fundamentalmente misoprostol.
Como consecuencia, la pauta más extendida de aborto farmacológico, antes de los 63 días de gestación (9 semanas), es la de administrar 200mg de mifepristona por vía oral seguidos por 800mcg de misoprostol administrados por vía vaginal o bucal 36-48 horas después.
A pesar de que las evidencias muestran que misoprostol es más efectivo cuando se administra por vía vaginal, algunos estudios han puesto de manifiesto que administrado de forma sublingual en gestaciones menores de 59 días es igual de efectivo. También se han descrito otras vías alternativas de administración entre las que la bucal presenta buenos resultados y menos efectos secundarios.
En la tabla 1 se presentan las diferentes pautas de tratamiento recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Tabla 1: Pautas de tratamiento recomendadas por la OMS
| Fármaco | Dosis | Vía de administración | Intervalo |
|---|---|---|---|
| Mifepristona | 200 mg | Oral | - |
| Misoprostol | 800 mcg | Vaginal o Bucal | 36-48 horas después de la mifepristona |
En un estudio farmacocinético, en el que se compararon los niveles plasmáticos de misoprostol (área bajo la curva [AUC] y concentración máxima [Cmax]) tras ser administrado por vía vaginal a 10 mujeres con vaginosis bacteriana y a otras 10 sin patología vaginal, se observó que la elevación del pH producida por la vaginosis determina una menor AUC y una menor Cmax, lo que puede comprometer la eficacia del tratamiento.
Aborto por Aspiración o Legrado Uterino
El legrado uterino, también llamado curetaje, es una técnica ginecológica que consiste en raspar el tejido de las paredes internas del útero, con el fin de eliminar la capa mucosa del mismo: el endometrio.
Se trata de una intervención realizada por parte de un ginecólogo, bajo anestesia, y tiene una duración aproximada de 15 minutos. Aunque la principal indicación del legrado es en caso de aborto, este procedimiento también puede realizarse ante otras situaciones.
¿Cuándo se realiza un legrado?
- Aborto espontáneo: Para vaciar el contenido del útero en caso de aborto incompleto o retenido.
- Interrupción voluntaria del embarazo: Como opción para interrumpir un embarazo durante el primer trimestre.
- Diagnóstico: En caso de sospecha de cáncer de útero, para recoger una muestra de tejido endometrial para analizar.
- Tratamiento de una menstruación irregular: Para intentar solucionar sangrados fuera del periodo menstrual, menstruaciones muy abundantes, etc.
- Eliminación de pólipos: Para extraer crecimientos de tejido endometrial hacia la cavidad del útero.
¿Cómo se hace un legrado?
- Dilatación: Apertura del cérvix para facilitar la introducción del instrumental.
- Curetaje: Introducción de una varilla (legra o cureta) para raspar la cavidad uterina y extraer el endometrio. También puede realizarse mediante aspiración.
Cuidados tras el legrado uterino
Después de un legrado, es posible tener sangrado vaginal durante varios días y algunas molestias como dolor abdominal o pélvico. Es importante consultar con el especialista qué analgésicos se pueden tomar para aliviarlo.
Normalmente, se recomienda:
- Reposo durante el primer día.
- Abstinencia sexual durante al menos dos semanas.
- No utilizar tampones.
- Evitar duchas vaginales y baños.
- Evitar ejercicio físico intenso.
La mayoría de especialistas recomiendan esperar unos 2 o 3 meses después de un legrado para intentar un nuevo embarazo.
Riesgos y complicaciones del legrado
- Daños en el útero: Perforación del útero, desgarro del cérvix.
- Síndrome de Asherman: Mala cicatrización de las paredes uterinas, que quedan adheridas entre sí.
- Infecciones del útero o zona pélvica: Debido al traspaso de microorganismos de la vagina al útero.
Consecuencias Emocionales del Aborto
La experiencia del aborto en la mujer está sujeta a su evaluación de la gestación y el aborto, y de lo que estas significan en su vida. Tras el aborto, lo físico y lo psicológico se entrelazan y puede dar lugar a un conjunto de síntomas como forma de expresión de la vivencia traumática.
La tristeza puede ser adaptativa o no, pero el hecho de negar este tipo de emociones implica una posible elaboración de un duelo no resuelto. La red social como los amigos, compañeros de trabajo o la familia, se convierten en un mecanismo inductor o reductor de estrés ante la pérdida de un hijo. También, es frecuente experimentar sentimientos de tristeza o culpa tras un aborto.
Asimismo, en determinados casos, un aborto inducido o espontáneo puede desencadenar trastornos psicopatológicos como el Síndrome Postaborto (SPA), el Trastorno por Estrés Agudo (TEA), el Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) y el Trastorno Adaptativo (TA).
El convencimiento de que abortar es la opción más adecuada resulta esencial para la pronta recuperación de la salud emocional. Las consecuencias emocionales del embarazo no deseado en los padres y sus hijos pueden generar estrés emocional duradero. Los niños nacidos de embarazos no deseados están en riesgo de abuso, negligencia, enfermedad mental y privación de una vida de calidad.
Cuando se habla del aborto, existe una tendencia a dejar olvidada a la figura del hombre en este proceso. Evidentemente, los hombres no tienen una experiencia directa, corporal, como puede experimentar una mujer con el aborto. Por todo ello, pueden pasar por estados de sentimientos ambivalentes entre la aflicción y el alivio o la satisfacción de la decisión tomada.
Complicaciones Generales del Aborto Inducido
Sea cual sea la técnica utilizada, el aborto provocado es un procedimiento quirúrgico o químico, que siempre se acompaña de un riesgo para la salud. A continuación te describimos las complicaciones más frecuentes según el método utilizado:
- Infección.
- Trauma del cérvix.
- Peritonitis.
- Endometritis.
- Laceración o perforación del útero.
- Hemorragia.
- Trauma renal.
- Inflamación pélvica.
- Embolismo.
- Trombosis.
- Esterilidad.
Riesgos en Futuros Embarazos
Tras un aborto inducido, en general no tienes por qué tener problemas para concebir y llevar una gestación a término. Pero debes tener en cuenta que se trata, generalmente, de una cirugía sobre el útero y, por tanto, no está exenta de consecuencias físicas potencialmente severas: perforación uterina, inflamación pélvica, cicatrices uterinas, adherencias, etc.
Los ginecólogos se encuentran a menudo con mujeres que después de un aborto, y sobre todo después de varios, no pueden quedarse embarazadas o bien tienen abortos espontáneos. En casos más extremos, como hemorragias o infecciones graves, puede llegar a ser necesaria una histerectomía, es decir, la extirpación del útero o parte de éste.
Otras veces, si se daña el cérvix (cuello del útero), debes saber que en embarazos futuros habrá riesgo de perder el hijo por tener un parto extremadamente prematuro, es lo que se llama incompetencia cervical.
Toda esta información relativa a las consecuencias del aborto deberías encontrarla en el consentimiento informado previo a la intervención. Si no la encuentras, debes exigir que te lo expliquen y, sobre todo, que te indiquen cuáles serían los riesgos específicos en tu caso concreto.
Problemas en la Relación de Pareja
Someterte a un aborto inducido podría afectar a tu relación de pareja. Hay estudios que indican una incidencia de ruptura de parejas entre el 60% y el 70% (Dra. Burke) tras un aborto provocado.
