Edema en los Pies Durante el Embarazo: Causas, Tratamientos y Consejos

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta numerosos cambios, y uno de los más comunes es el edema en los pies. Esta afección, que se refiere a la acumulación de líquido en los tejidos, principalmente en las extremidades inferiores, puede causar hinchazón, dolor y dificultad para caminar. Afortunadamente, es una parte manejable del embarazo.

Causas del Edema en los Pies Durante el Embarazo

Son muchos los cambios que se producen en el cuerpo durante el embarazo, entre los ajustes más comunes que experimentan muchas mujeres está el edema en los pies. Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre numerosos cambios que afectan a los pies, tales como:

  • Aumento de peso corporal, especialmente en el segundo y tercer trimestre. En consecuencia, los pies soportan más peso y más tensión.
  • Dificultad para realizar la higiene y cuidado podales de forma autónoma debido al aumento del volumen abdominal.
  • Problemas circulatorios, frecuentemente, insuficiencia venosa gestacional (se calcula que el 40% de las mujeres gestantes presentan signos de esta enfermedad vascular). Esta patología es una manifestación temporal de la Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), una enfermedad en la cual las válvulas del interior de las venas no funcionan correctamente y dificultan un buen retorno venoso, provocando varios síntomas.
  • Cambios hormonales, que pueden afectar a la hidratación del cuerpo, incluidos los pies.

El útero es cada vez más grande ejerciendo presión en las venas pélvicas y en la vena cava (la vena más grande que está en el lado derecho del cuerpo y que transporta la sangre desde las extremidades inferiores hasta el corazón). La presión del útero hace que la sangre que vuelve de tus piernas hacia el corazón circule más despacio, y que el fluido de las venas se retenga en los tejidos de los pies y tobillos. Esta complicación la veremos con más frecuencia durante los últimos tres meses de embarazo cuando el crecimiento uterino es más evidente.

Patologías Podales Comunes y Soluciones

Las patologías podales más habituales durante el embarazo son cinco: fascitis plantar, hinchazón de pies (edema), uña encarnada u onicocriptosis, sudoración excesiva y mal olor, y sequedad y talones agrietados. A continuación, analizaremos el edema y veremos qué soluciones tenemos a nuestro alcance para mitigar las molestias que provoca.

Hinchazón de pies (edema)

  • Qué es: Inflamación o edema de los pies, aunque también es muy frecuente que se hinchen los tobillos y las piernas. Puede deberse a la retención de líquidos (más acusada si permanecemos mucho tiempo en una misma posición o la temperatura es alta) o a la insuficiencia venosa gestacional.
  • Cuándo se produce: Durante todo el embarazo, aunque es más agudo al final del segundo y tercer trimestre, cuando los pies soportan más peso.
  • Soluciones: Realizar duchas con agua fría o baños con agua templada y sal, mantener los pies en alto y realizar ejercicios para favorecer la circulación sanguínea. En caso de sufrir hinchazón de pies debido a la insuficiencia venosa gestacional, el uso de pantys especiales para embarazadas ayudará a favorecer el buen retorno venoso y mejorar la sensación de pesadez, dolor y edema.

Otras patologías podales comunes durante el embarazo:

  • Fascitis plantar: Inflamación de la fascia plantar debido a una sobrecarga o estiramiento en exceso. Se puede utilizar taloneras para disminuir la tensión de la planta del pie.
  • Uña encarnada u onicocriptosis: La pedicura es la mejor manera de combatir la uña encarnada durante el embarazo.
  • Sudoración excesiva y mal olor de pies: Usar calcetines de calidad que permitan una buena transpiración y de fibras naturales como el algodón, además de un buen calzado.
  • Sequedad de pies y talones agrietados: Para combatir la sequedad podal y los talones agrietados es fundamental hidratarse diariamente.

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Recomendaciones Generales para Aliviar el Edema

Realizar algunos cambios en tu estilo de vida puede resultar altamente efectivo para controlar el edema en los pies durante el embarazo. Para combatir estas molestias podales, además de poner en práctica las soluciones mencionadas, es muy recomendable que sigas los siguientes consejos:

  1. Eleva tus piernas: Cuando descanses, pon las piernas en alto, idealmente por encima del nivel del corazón. Esto ayuda a que la sangre fluya de regreso y reduce la acumulación de líquidos.
  2. Evita estar mucho tiempo de pie o sentada: Si trabajas sentada, trata de levantarte y caminar cada hora. Si estás mucho tiempo de pie, haz pausas para sentarte y estira las piernas.
  3. Usa ropa cómoda y holgada: Evita medias o pantalones que aprieten las piernas. Las medias de compresión para embarazadas pueden ser una excelente opción: ayudan a mejorar la circulación y reducen la hinchazón.
  4. Mantente activa: Aunque al final del segundo y tercer trimestre de embarazo puede que te sea más complicado moverte, realizar ejercicio moderado de forma regular es la mejor manera de combatir el exceso de peso durante este periodo y de prevenir problemas lumbares y podales. Puedes practicar natación, yoga y dar pequeños paseos, además de andar, una actividad muy beneficiosa, especialmente para las mujeres embarazadas.
  5. Hidrátate: Beber suficiente agua no causa más hinchazón, al contrario, ayuda al cuerpo a eliminar el exceso de líquidos.
  6. Cuida tu alimentación: Reduce la sal, que favorece la retención de líquidos, e incorpora alimentos ricos en potasio (como el plátano, aguacate, espinaca o papas) para equilibrar los electrolitos.
  7. Date baños de agua fría: Sumergir los pies y piernas en agua fría durante 10-15 minutos puede proporcionar un alivio casi inmediato.
  8. Lava y seca muy bien los pies (especialmente, entre los dedos) cada día e hidrátalos realizando masajes. Pide ayuda si no puedes dártelos tú misma.
  9. Realiza duchas de contraste con agua fría y caliente: así estimularás la circulación sanguínea. Los baños con agua templada y sal también son una buena opción y te relajarán. También puedes realizar masajes ascendentes, de tobillo a muslo, con geles fríos de uso apto para embarazadas.
  10. Eleva los pies cuando no camines: esta posición mejorará el riego sanguíneo y disminuirá la retención de líquidos, reduciendo también la hinchazón de pies y tobillos.
  11. Atención a la dieta: Además de realizar ejercicio regular, otro elemento básico para no coger kilos de más durante el embarazo y evitar el sobrepeso y las posibles patologías podales es la dieta. Controla qué comes e intenta mantener una dieta saludable baja en sal a base de frutas y verduras, proteína animal y vegetal, e hidratarte muy bien. Evita los dulces, los alimentos fritos y los alimentos procesados.
  12. Escoge un calzado y vestuario adecuado: Si un buen calzado es siempre fundamental, aún lo es más durante el embarazo. Elige un calzado ancho, que no te comprima el pie, cómodo y con una buena suela que absorba los impactos contra el suelo. Asegúrate de que el tobillo y el pie quedan bien sujetos, que el calzado te proporciona un buen apoyo en el arco plantar (especialmente, si tienes problemas en esta zona del pie) y evita los zapatos de tacón. En cuanto al vestuario, opta por prendas de ropa anchas que no te opriman, sobre todo, en las piernas, tobillos y pies.
  13. Evita exponer las piernas directamente a fuentes de calor y humedad: Las altas temperaturas favorecen la vasodilatación (dilatación de los vasos sanguíneos) y, por ende, la hinchazón de piernas, tobillos y pies. No te expongas mucho tiempo al sol ni estés cerca de radiadores o estufas.

Cuándo Preocuparse y Buscar Ayuda Médica

Aunque habitualmente la hinchazón de los pies durante el embarazo es totalmente normal y no hay por qué preocuparse, puede llegar a ser peligroso en algunos casos extremos si se dan una serie de casuísticas muy concretas. A veces, la hinchazón excesiva es un síntoma de un problema más complejo conocido como gestosis o preeclampsia, que se caracteriza no solo por la retención de líquidos, sino también por un aumento de la presión arterial y la presencia de proteínas en la orina. Los síntomas fácilmente reconocibles de la gestosis son, además de hinchazón excesiva, vómitos, dolor de cabeza, dolor abdominal y problemas de visión: en estos casos es mejor consultar inmediatamente a un médico para evitar complicaciones que podrían poner en grave peligro la vida de la madre. Pero, en principio, si no detectas todos estos síntomas, los pies hinchados durante el embarazo no deberían preocuparte ni son peligrosos.

Si la hinchazón es repentina, asimétrica o va acompañada de dolor intenso, enrojecimiento o calor local, consulta de inmediato. Un especialista puede descartar trombosis venosa profunda u otras complicaciones. El podólogo puede identificar alteraciones biomecánicas (como sobrepronación o cambios en la pisada) que agravan el malestar. Si notas callosidades dolorosas, fascitis plantar o alteraciones en las uñas, una consulta podológica es muy recomendable.

Si se observa edema en manos o cara se debe acudir al médico. También es un motivo de consulta si la extremidad se empieza a poner muy caliente, roja o aparecen ampollas.

Mitos Comunes Sobre el Edema en el Embarazo

Existen varios mitos sobre el edema en el embarazo que es importante desmentir:

  • Mito: El hinchazón solo aparece en el último trimestre.
  • Mito: Evitar beber agua reduce hinchazón.
  • Mito: Los calambres solo se solucionan con suplementos.

Tabla Resumen de Recomendaciones

Recomendación Descripción
Elevar las piernas Poner las piernas en alto para favorecer el retorno venoso.
Ejercicio moderado Caminar, nadar o practicar yoga para mejorar la circulación.
Dieta baja en sal Reducir la ingesta de sal para evitar la retención de líquidos.
Calzado cómodo Usar zapatos anchos y con buen soporte para evitar la compresión.
Medias de compresión Utilizar medias de compresión graduada para mejorar el retorno venoso.

El edema en los pies es una parte común pero manejable del embarazo. Los pies suelen ser los grandes olvidados del cuerpo y habitualmente les prestamos poca atención; sin embargo, deberíamos mimarlos y tener mucho cuidado de ellos ya que soportan nuestro peso a lo largo de toda la vida y son claves en el aparato locomotor.

Ahora ya sabes por qué se hinchan los pies y los tobillos de las embarazadas, cómo podemos tratar de reducir la hinchazón y los posibles problemas en los que podría derivar. Pero, en cualquier caso, si tienes cualquier duda o preocupación, no dudes en consultar con tu médico.

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