¿Es Normal que un Bebé Recién Nacido Respire Rápido? Frecuencia y Patrones Respiratorios

Notar que un bebé respira de forma extraña mientras duerme es una de las preocupaciones más frecuentes entre madres y padres. El recién nacido y su respiración es una de las cuestiones que más inquietan a los padres. Comprobar la respiración del bebé te ayudará a estar más tranquila y a reconocer cualquier síntoma que requiera atención médica.

¿Es Normal la Respiración Rápida en Bebés?

La respuesta es que sí, es normal. Los bebés presentan una frecuencia respiratoria mayor que los adultos. Un bebé realiza entre 40 y 60 respiraciones por minuto, mientras que un adulto realiza unas 20. Los pulmones del bebé aún son inmaduros y no pueden retener demasiado oxígeno, así que inspiran y exhalan más veces por minuto.

Todos los recién nacidos respiran rápido ya que realizan entre 40 y 50 respiraciones superficiales por minuto, frente a las aproximadas 20 que hace una persona adulta. El hecho de que veas que su pecho se agita tanto tiene también una explicación simple: al nacer, el cuerpo del bebé apenas tiene grasa lo que hace que se noten más los movimientos que realiza el pequeño para llenar y vaciar sus pulmones.

Para tu tranquilidad, es importante que sepas reconocer lo que entra dentro de lo normal en la respiración del bebé y lo que puede ser una eventual señal de alerta. El sistema respiratorio de los recién nacidos es inmaduro fisiológica y anatómicamente. Su desarrollo empieza en las primeras semanas de vida intrauterina y acaba al final de la adolescencia.

Respiración Periódica

Muchos recién nacidos, en especial, aquellos que han sido prematuros, presentan lo que se llama respiración periódica. Es un patrón normal que alterna respiraciones rápidas con pequeñas pausas (hasta 10 segundos). Dentro de este patrón normal de respiración podrás observar pausas de 5 a 15 segundos en que el bebé no respira, es la denominada respiración periódica o cíclica del recién nacido. Es absolutamente normal y suele darse durante el sueño, cuando el ritmo cardíaco y la respiración se ralentizan.

Particularidades de la Respiración en Recién Nacidos

  • Respiración Nasal Obligatoria: Tal vez te sorprenda saber que, hasta aproximadamente los seis meses de vida, los bebés solo respiran por la nariz. La causa es anatómica y tiene su porqué. El paladar blando del bebé está muy cerca de su epiglotis, una pequeña tapa móvil situada encima de la laringe que impide que los alimentos entren en la tráquea, y cierra casi del todo las vías de aire dentro de la boca.
  • Respiración Irregular: Antes hemos mencionado que la respiración del recién nacido es irregular.

Ruidos Comunes al Dormir

Durante el sueño, los bebés pueden presentar distintos patrones respiratorios. Es importante diferenciar entre ruidos normales y señales de alerta:

  • Suspiros o gruñidos: Forman parte de los sonidos normales del sueño del bebé.
  • Respiración con flema o mocos: La congestión nasal es muy común en los primeros meses. Puede ayudar a mantener el entorno limpio y elevar ligeramente el colchón.
  • Ronquidos: Los bebés y los niños roncan y la causa más común son los mocos ya que cuando el bebé está acatarrado se obstruyen las vías respiratorias.

Los mocos del recién nacido también provocan ruidos. Si el pequeño, además, tiene mocos, el ruidito está asegurado. Lo adecuado en este caso, para que respire con más facilidad, es quitarle los mocos que tenga por fuera con un pañuelo muy suave, limpiarle las fosas con suero fisiológico o con un nebulizador nasal de agua de mar (100% natural) cada vez que se congestiona y mantenerle semi incorporado, no tumbado del todo.

A los padres primerizos suele extrañarles mucho otro sonido: el ronquido de su bebé al dormir. Se origina o bien por los mocos o bien porque el paladar blando produce vibraciones dentro de la boca, de tal modo que en el fondo de la garganta se genera una especie de eco o, lo que es lo mismo, de ronquido.

Elevar un poco el colchón de su cuna por la zona del cabecero ayudará al niño a respirar mejor y de una forma más silenciosa.

También es normal que el recién nacido emita sonidos extraños cuando mama muy deprisa. Ocurre porque al tragar tan rápido mantiene unos segundos la respiración y al reanudarla, por la propia retención del aire, lo hace de una forma más sonora. Por eso no conviene retrasar su hora de comer, para que coma sin ansia y respirando bien.

A veces, después de la toma el bebé puede empezar a emitir un sonido raro, como de gorjeo. Si le ocurre es porque se le ha quedado un poco de leche en las vías respiratorias. Lo habitual es que se le pase enseguida, no te agobies.

El hipo es otro ruido bastante común en los bebés. Se produce por la irritación del diafragma, el músculo que separa el abdomen del tórax y que regula la cantidad de aire que entra en los pulmones.

¿Cómo quitar el HIPO a un BEBÉ? 👶

Que los recién nacidos estornuden a menudo también es normal, y no porque estén resfriados necesariamente. Lo hacen como mecanismo de defensa para despejar sus fosas nasales de sustancias que les molestan o que pueden llegar a ser perjudiciales para su salud, como el polvo, la pelusa, los mocos e incluso aerosoles que nosotros no apreciamos, pero que están en el ambiente, como la laca o el desodorante.

Todos estos sonidos de los bebés que pueden parecerte extraños son muy habituales en sus primeros meses de vida, no revisten importancia y van desapareciendo con el tiempo, a medida que el niño crece y su organismo madura.

¿Cuándo Debo Preocuparme? Señales de Alerta

Son varias las señales que indican cuando la respiración del bebé no es normal y debemos preocuparnos:

  • Pausas en la respiración de más de 20 segundos.
  • Ritmo de respiración constante y muy elevado con más de 60 respiraciones por minuto.
  • Aleteo nasal o retracción costal. Son dos de los síntomas que indican dificultades para respirar.
  • Gemidos.
  • Tos.
  • Cianosis.

Es importante diferenciar la respiración cíclica de la apnea patológica. Se considera apnea patológica cuando la ausencia de flujo respiratorio es superior a 20 segundos. Asimismo, aunque solo en algunos casos, el ronquido es un síntoma del síndrome de apnea-hipopnea del sueño. En ese caso, el ronquido se acompaña de pausas respiratorias superiores a 20 segundos, la apnea patológica que hemos mencionado en el apartado anterior. Otros síntomas de esta patología es un sudor excesivo o movimientos constantes y posturas extrañas al dormir.

Ya hemos contado que la respiración en los recién nacidos es más rápida que en un adulto, pero hay situaciones excepcionales en su forma de respirar que pueden indicar que algo no va bien. Ocurren en pocas ocasiones, pero es muy importante que sepas distinguirlas para llevar al bebé a urgencias donde valorarán el caso y, si es necesario, le administrarán un aerosol y/o oxígeno.

Es clave saber que las señales de alerta también dependen de la parte del aparato respiratorio en la que se produzca el problema: "En los casos de vías respiratorias altas, podemos encontrar tos y mocos que generalmente no preocupan a los padres. En algunos casos el cuadro es un poco más complicado y además de esa tos y de los mocos podremos encontrar un ruido que acompañe a la inspiración del pequeño.

En estos casos las características de la tos habrán cambiado y la tos es más ronca ("tos perruna", porque nos recuerda al ladrido de un perro). En los casos de vías respiratorias bajas, los síntomas que suelen indicarnos que hay problemas en la respiración son la aparición de una tos muy persistente acompañada de dificultad para realizar sus actividades habituales y de aumento de la frecuencia respiratoria. Los padres notarán, además, que al niño se le retraen las costillas al respirar. En los más pequeños podrán notar un quejido al respirar. En los más graves, puede aparecer una coloración azulada en la piel. No todos los problemas de la respiración se acompañan de fiebre, por lo que es frecuente que haya niños con síntomas y que permanezcan sin fiebre. En cambio, es frecuente que con la fiebre aumente la frecuencia de la respiración sin acompañarse de los otros signos de dificultad respiratoria", argumenta Criado.

A modo de resumen, podemos recopilar las siguientes señales de alerta:

  • La piel del bebé adquiere un tono azulado.
  • El ritmo de respiraciones del bebé supera las 70 por minuto.
  • Sus orificios nasales se abren mucho, el espacio que hay entre sus costillas se hunde y el pequeño emite una especie de silbido.

Estos síntomas indican que el pequeño sí tiene problemas para respirar bien:

  • Respira tan deprisa que está sofocado (en niños tan pequeños, 60 respiraciones por minuto es normal).
  • Se ensanchan sus orificios nasales cada vez que el niño inhala aire (aleteo nasal).
  • Se queja al coger y soltar aire, como si le doliera algo.
  • Notas que están amoratados las uñas, la piel o los labios y no está pasando frío.
  • La mucosidad es tan espesa que tiene los orificios completamente taponados.
  • Tiene más de 38,5 ºC de fiebre y no le baja.
  • Al respirar se le marcan las costillas y se le hinchan las venas del cuello.

Si tu recién nacido presenta alguno de esos síntomas, no lo dudes y ve con él a urgencias lo antes posible para que lo vea un pediatra y determine cuál es su problema. Un bebe con sibilancias puede esconder una enfermedad o problema subyacente, por lo tanto, lo primero que hay que hacer es conocer la causa.

¿Cómo Ayudar al Bebé a Respirar Mejor?

Se pueden llevar a cabo algunas prácticas sencillas para aliviar al bebé y que respire mejor. Todos son gestos simples y fáciles de hacer: levantar un poco el cabecero de su cuna para que duerma semi incorporado, limpiarle bien la nariz varias veces al día con un poco de suero y poner un humidificador en su cuarto. Y, por supuesto, siempre evita fumar en su presencia.

Ten en cuenta que, al principio, los recién nacidos respiran exclusivamente por la nariz. De modo que mantener hidratados sus orificios nasales les ayudará a respirar mejor.

Los estornudos en recién nacidos son habituales. No son un signo de alarma sino algo positivo ya que es su mecanismo para limpiar las vías respiratorias. "En ocasiones, el motivo de que el bebé respire con dificultad son los mocos. En principio, a no ser que vayan acompañados de otros síntomas, no te preocupes porque en ocasiones aparecen sin que el pequeño esté resfriado. Si le molestan mucho y le impiden comer y respirar bien, es recomendable limpiarle las fosas nasales con ayuda de unas gotas de suero fisiológico y, en último termino, si hiciera falta, de un aspirador nasal", aconseja Sanz-Gadea.

Tabla Resumen: Señales de Alerta y Cuándo Consultar

Síntoma Descripción Acción Recomendada
Piel azulada Coloración azulada en la piel, labios o uñas Urgencias inmediatas
Respiración rápida Más de 70 respiraciones por minuto Urgencias inmediatas
Fiebre alta Más de 38ºC persistente (más de 3 días) Consultar al pediatra
Aleteo nasal Orificios nasales se abren mucho al respirar Consultar al pediatra
Retracción costal Espacio entre costillas se hunde al respirar Consultar al pediatra
Sibilancias persistentes "Pitos" al respirar que duran varios días Consultar al pediatra
Dificultad para alimentarse El bebé tiene dificultad para comer debido a la respiración Consultar al pediatra
Respiración periódica Pausas cortas (hasta 10 segundos) entre respiraciones Normal, observar
Estornudos frecuentes Estornudos sin otros síntomas de resfriado Normal, no requiere acción

Recuerda: la respiración del recién nacido durante los primeros meses de vida presenta algunas particularidades que no deben alarmarte, como la respiración cíclica o periódica.

Publicaciones populares: