Recibir la noticia de que estás embarazada es, habitualmente, motivo de una enorme felicidad para las parejas. Sin embargo, inherente a ella, viene la eterna inquietud de que todo se encuentre dentro de la normalidad y de que nuestro bebé esté bien. Durante la gestación se realizan una serie de controles para confirmar que así sea.
Entre estos controles, la ecografía morfológica, también conocida como ecografía de la semana 20, es uno de los más importantes durante el embarazo. Esta ecografía es, probablemente, el chequeo más importante de la vida del bebé.
La necesidad de efectuar una exploración ecográfica alrededor de la semana 20 ya no es motivo de controversia y su transcendencia es reconocida por todas las sociedades científicas. Esta edad gestacional concilia un adecuado desarrollo de los órganos y sistemas fetales (y la posibilidad de detectar anomalías mayores) con los plazos legales de interrupción de la gestación. La mayoría de las anomalías congénitas se presentan en fetos sin factores de riesgo, por lo que hay consenso en que esta ecografía debe ser ofrecida a todas las gestantes.
En este artículo, exploraremos en detalle qué es la ecografía morfológica, para qué sirve, cómo se realiza y qué información proporciona.
La ecografía morfológica
¿Qué es una Ecografía Morfológica?
La ecografía morfológica o ecografía del embarazo es una ecografía de alta definición cuyo objetivo es la detección de anomalías morfológicas fetales. Se realiza en la semana 20 de gestación.
Se realiza en este momento porque ya son visibles la mayoría de las estructuras fetales y gran parte de las malformaciones y defectos pueden tener ya traducción ecográfica.
Es importante considerar que si bien la capacidad de detección de las anomalías es elevada, la tasa de detección depende de diferentes factores entre los que destacan: tipo de malformación y su expresión a esta edad gestacional (algunas serán de manifestación tardía), características de la gestante, experiencia del examinador, calidad del ecógrafo, etc., pero varían entre 44-84% para anomalías mayores.
Se dispone de datos que demuestran que el seguimiento de una sistemática protocolizada mejora la tasa de detección. Al igual que para la guía de 1.er trimestre, tomaremos como referencia las recomendaciones de la ISUOG sobre las estructuras que deben ser visualizadas pues, además de estar homologada internacionalmente, se correlacionan bien con la práctica habitual de la mayoría de nuestras unidades de ecografía.
¿Para qué Sirve la Ecografía de la Semana 20?
La ecografía de las 20 semanas sirve para valorar la estructura del feto y su biometría (su forma y sus proporciones), para conocer si el bebé se está desarrollando con normalidad, así como para excluir malformaciones. De esta forma, se estudia su entorno (placenta y líquido amniótico), el corazón y resto de órganos internos, así como los movimientos del bebé. En caso de detectar alguna anomalía deberá estudiarse y valorarse proponiendo, si fuera necesario, la realización de estudios más detallados.
La ecografía de la semana 20 requiere una exploración sistemática y minuciosa de todo el feto, de la placenta, cordón y líquido amniótico, además del útero y ovarios maternos.
¿Qué es lo que se busca?
En el caso de la ecografía rutinaria de la semana 20, no vamos a buscar algo específico, vamos a descartar que el feto tenga una anomalía inesperada e insospechada. Para esto es fundamental que el ecografista tenga un esquema predefinido, que utiliza para explorar de una manera reglada y meticulosa todas las estructuras fetales, siguiendo un guión predeterminado.
La sistemática de la exploración se inicia con la confirmación del latido cardiaco fetal y a continuación se realiza:
- Valoración de la cantidad de líquido amniótico y placenta.
- Estudio exhaustivo y protocolizado de la anatomía fetal.
- Evaluación del crecimiento fetal, en relación con la edad gestacional estimada en el 1.er trimestre.
- Identificación de patología uterina y de los anejos.
- Si no se hubiera realizado la ecografía del 1.er trimestre, habría que añadir: identificación del número de fetos (caso de gestación múltiple, diagnóstico de corionicidad y amnionicidad) y estimar la edad gestacional, a partir de parámetros con unos márgenes de error aceptables.
A continuación, se detallan los elementos que se evalúan en cada parte del cuerpo del feto:
- Mediciones (biometría) fetales para conocer el tiempo de embarazo y poder determinar alteraciones en el crecimiento. Las medidas más habituales son el diámetro biparietal (DBP) que mide la distancia entre huesos parietales del cráneo, el perímetro o circunferencia del abdomen (CA) y la longitud del fémur (LF).
- Evaluación de la placenta del cordón y el líquido amniótico.
- En el corazón se debe determinar su orientación, el corte de cuatro cámaras, las válvulas y tabiques, la salida de los grandes vasos y el retorno venoso. La ecografía Doppler color es opcional. Las anomalías cardiacas son las de más difícil diagnóstico.
- En el abdomen el estómago se ve como una burbuja negra, más o menos grande dependiendo de lo lleno de líquido que esté. El hígado del feto es proporcionalmente grande y se identifica con facilidad. Intestino delgado y grueso. Los riñones están a los lados de la columna. A veces son difíciles de ver, sobre todo el izquierdo, que se camufla con el intestino. La vejiga urinaria, al igual que el estómago, aparece como una burbuja negra y se ve con mayor o menor facilidad dependiendo de la cantidad de orina que contenga.
- Extremidades superiores e inferiores con evaluación de los huesos largos y visualización lo más completa posible de manos y pies.
- Estudio detallado del tamaño, madurez y localización de la placenta. Valoración de la inserción placentaria y fetal del cordón, de su longitud y del número de vasos que contiene.
En la semana 20 de embarazo el desarrollo de los genitales ha finalizado y, en general, para un ecografista experto, es posible distinguir el sexo en la mayoría de los casos con una fiabilidad superior al 98%. Con los ecógrafos actuales se puede ver el aparato genital del bebé.
Sin embargo, debes saber que la ecografía de las 20 semanas, a pesar de su gran importancia, no es infalible y presenta algunas limitaciones.
Limitaciones de la Ecografía Morfológica
- Aunque la ecografía es la mejor técnica diagnóstica disponible en la actualidad, una ecografía normal no excluye de forma definitiva la presencia de anomalías. La tasa de detección ecográfica de malformaciones varía dependiendo del centro y del año del estudio. Por término medio se diagnostican el 60%.
- A través de la ecografía se pueden detectar anomalías físicas, pero no defectos de otra naturaleza, como enfermedades hereditarias o alteraciones cromosómicas.
- Algunas malformaciones no tienen expresión directa en ningún momento del embarazo, como por ejemplo la atresia de esófago, malformación que interrumpe la comunicación entre la boca y el estómago, impidiendo la alimentación fetal al recién nacido.
- Muchas anomalías, aunque ya estén presentes en la semana 20, son indetectables en esta ecografía y, sin embargo, pueden ponerse claramente de manifiesto en ecografías posteriores. A veces cardiopatías muy importantes, que dan una imagen patológica muy evidente cuando están totalmente establecidas, pueden estar en un estadio evolutivo precoz, donde todavía es posible ver un ventrículo izquierdo de características prácticamente normales.
Existen factores que pueden dificultar la correcta visualización del feto, como:
- La posición fetal. Dependiendo de cómo esté colocado, se pueden ver con mayor facilidad unas estructuras u otras. Por ejemplo, si está de espaldas a nosotros, veremos bien la columna vertebral, pero el corazón puede quedar parcialmente oculto por la sombra que hacen las vértebras.
- Escasez de líquido amniótico. El líquido es un transmisor excelente de los ultrasonidos. Una cantidad de líquido amniótico adecuada es imprescindible para poder ver al feto con claridad.
- Obesidad materna. Al contrario de lo que ocurre con el líquido, la grasa dificulta la transmisión ultrasónica.
- Presencia de gas intestinal. El gas bloquea completamente el paso de los ultrasonidos.
Ocasionalmente, alguna estructura de la larga lista que hay que visualizar no se puede estudiar de forma adecuada, debido a la posición fetal o por alguna condición materna que dificulte el estudio de manera transitoria. Por tanto, el hecho de tener que repetir la ecografía no significa que se haya encontrado alguna anomalía.
¿Puedo Conocer el Sexo del Bebé?
También es el momento en que podremos conocer el sexo del bebé, si éste se coloca de la forma adecuada. La calidad de las imágenes obtenidas por los equipos ecográficos de alta resolución ha mejorado sustancialmente en los últimos años, lo que ha supuesto que cada vez podamos observar pequeñas estructuras fetales a etapas del desarrollo cada vez más precoces.
Esto también incumbe a la región genital aunque, junto con la calidad del aparato que se emplee, hay otras circunstancias que pueden alterar la valoración y correcta interpretación del sexo fetal, tales como la obesidad materna que impide la correcta transmisión de los ultrasonidos, la posición fetal, la cantidad de líquido amniótico, el tiempo que se le pueda dedicar a la ecografía o la propia pericia y experiencia del ecografista
¿Cómo He de Prepararme?
Normalmente, la realización de una ecografía no requiere de una preparación especial.
Sin embargo, si se trata de una ecografía abdominal, es necesario estar en ayunas las 6-8 horas previas a la prueba.
En caso de que se vayan a estudiar órganos de la pelvis como el útero o la vejiga de la orina, conviene beber al menos un litro de agua en la hora previa a la prueba para tener llena la vejiga. Esto permite observar mejor los órganos de la pelvis.
¿Cómo se Hace?
Las ecografías pueden hacerse de forma ambulatoria, ya que no precisa de una preparación especial o que estés hospitalizado y no duran más de 15 o 20 minutos.
Se unta un gel, que actúa como transmisor, en la zona del cuerpo que va a someterse a la ecografía y mediante un aparato (transductor) que envía ondas de ultrasonido, se toman imágenes de la zona.
El sonido del transductor se refleja en las estructuras del interior del cuerpo, y esto proporciona una información que, tras ser analizada por un ordenador, genera una imagen. Las imágenes en movimiento se imprimen y también pueden ser grabadas, por ejemplo, se puede ver el latido fetal, o el paso de la sangre a través de los vasos.
La ecografía morfológica la suele realizar por el Ginecólogo.
Vía de exploraciónClásicamente esta ecografía se realizaba exclusivamente por vía abdominal; sin embargo, en la mayoría de centros se hace cribado rutinario del parto pretérmino con la medida de la longitud cervical vía vaginal. Iniciar la exploración por vía vaginal, permite además obtener una valiosa información sobre la anatomía fetal (en función de su presentación) y la placenta.
¿Qué se Siente?
Los estudios ecográficos, en general, son exámenes indoloros si bien en determinados casos, como es la ecografía pélvica el paciente puedes sentir una leve molestia por la presión de la sonda y la necesidad de contener la micción.
La aplicación del gel frío también puede suponer una ligera molestia para el paciente al principio del estudio.
La prueba se realiza en unos 15 minutos.
Ecografía 3D y 4D
En la actualidad la ecografía 3D o 4D no se considera imprescindible en ninguna exploración obstétrica. Existen muchas dudas sobre si mejora el diagnóstico de anomalías fetales. En general, una malformación no "aparece" en una ecografía 3D. Lo habitual es que se detecte por ecografía 2D y se utilice la ecografía 3D para intentar clarificar el hallazgo. Una de las aplicaciones más popular de la ecografía 3D es la posibilidad de ver la superficie fetal. Para muchas personas, esta ecografía marca un antes y un después.
Duración de la Ecografía
El tiempo de realización de la ecografía es variable, pero tampoco tiene demasiada importancia.
Consentimiento Informado
Es un documento escrito donde se explica el procedimiento que se va a realizar: la ecografía de la semana 20. El paciente, en este caso la embarazada y su pareja, tienen derecho a saber en qué consiste la prueba que se les va a realizar, sus posibilidades diagnósticas y sus limitaciones.
Seguridad de los Ultrasonidos
Está descrita la posibilidad de daños tisulares debido al efecto térmico, más elevado con el uso del Doppler, sea color o pulsado. Estos daños serían proporcionales al tiempo de exposición y más preocupantes en edad gestacional muy precoces. Como norma, los ultrasonidos deben considerarse «seguros» para el feto, aunque procede seguir las recomendaciones de la ISUOG y minimizar los tiempos de exposición (especialmente del Doppler), conocer los mecanismos de seguridad de los ecógrafos y aplicar el principio As Low As Reasonably Achievable (ALARA).
Tabla 1: Tasa de detección de anomalías mayores
La siguiente tabla muestra la tasa de detección de anomalías mayores:
| Factor | Tasa de Detección |
|---|---|
| Tipo de malformación | Variable |
| Características de la gestante | Variable |
| Experiencia del examinador | Variable |
| Calidad del ecógrafo | Variable |
| Rango general | 44-84% |
