El Tamaño de la Placenta en la Semana 6 de Embarazo y el Desarrollo Fetal

Durante el embarazo, la placenta juega un papel vital en el desarrollo del feto. En la semana 6 de embarazo, tanto el embrión como la placenta experimentan cambios significativos. Este artículo explora el tamaño normal de la placenta en esta etapa, el desarrollo del bebé, los síntomas que puede experimentar la madre y los cuidados recomendados.

Desarrollo del Bebé en la Semana 6

Después de que en la semana 5 de embarazo, nuestro bebé ya era una semillita en forma de "C" para empezar la magia de su desarrollo, una semana más tarde se han producido numerosos cambios.

Al inicio de la sexta semana de embarazo, el embrión mide unos 2-4 mm, pero empieza a sufrir grandes cambios y a aumentar su tamaño rápidamente. Al final de la semana, el feto ya medirá alrededor de 5-6 mm y podrá verse en una ecografía. Estas medidas corresponden a la longitud cráneocaudal (LCC), que es la longitud desde la cabeza hasta el final de la columna vertebral.

Durante la semana 6 de embarazo, el bebé empieza a desarrollar su cerebro y el sistema nervioso central. A partir de la sexta semana, tu bebé comienza a desarrollar la semilla de lo que serán sus órganos. En poco tiempo se ha formado la cabeza.

Otros cambios importantes incluyen:

  • El corazón ya late de manera regular aunque es muy débil aún y puede no detectarse en la ecografía si te la hiciesen en esta semana. Su tamaño ronda el centímetro de largo. El corazón ya bombea la sangre del embrión al cerebro y al cuerpo. Ya están presentes las cuatro cavidades del corazón.
  • El tubo neural, a partir del cual se forman el cerebro y la médula espinal, se empieza a cerrar.
  • En la parte media del embrión se esboza un intestino, origen de todo el aparato digestivo.
  • En el interior del embrión empieza la formación de los pulmones y las fibras musculares.
  • Se forman los primordios del ojo y del oído, que se observan como unas manchas negras a ambos lados de la cabeza.
  • También aparecen dos pares de formas sobresalientes en los lados y en la parte inferior, que seguirán desarrollándose hasta convertirse en sus brazos y sus piernas en las semanas siguientes.

Es en estas semanas cuando más riesgo hay. Empiezan a desarrollarse lo que serán los órganos y aparatos por lo que es la etapa más complicada del embarazo. El punto más complejo se da al final del primer mes de embarazo, cuando se da el plegamiento del disco embrionario.

Durante esta etapa embrionaria se forman la mayoría de órganos de todo el cuerpo. Por tanto, existe una mayor susceptibilidad a sufrir malformaciones en el feto si la mujer sigue unos hábitos de vida poco saludables o no se cuida desde el inicio de su embarazo.

La placenta todavía no se ha formado del todo y el cordón umbilical aún no aporta el alimento necesario para el desarrollo del feto. Este aporte nutricional viene dado por la vesícula vitelina, un anexo embrionario que desaparecerá cuando se forme la placenta.

El Crecimiento de la Placenta

El embrión se ha implantado y el útero aumenta de tamaño, al igual que la placenta. La placenta es mucho más gruesa que antes ya que se transforma en la barrera protectora del bebé.

Sin placenta no hay embarazo viable. Este órgano tan especial, el único del cuerpo humano con “fecha de caducidad”, es vital para el desarrollo del feto y para la protección del embarazo.

Síntomas en la Semana 6 de Embarazo

Muy probablemente, ahora sí, estés empezando a notar los primeros síntomas del embarazo.

En este momento de la gestación, el feto va evolucionando y experimentando grandes cambios, como la formación del sistema circulatorio. Todo este desarrollo y crecimiento tan rápido en el vientre materno hace que la mujer sienta síntomas evidentes de embarazo.

Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Náuseas o vómitos matutinos
  • Mayor cansancio y debilidad
  • Intolerancia a algunos olores o sabores
  • Estreñimiento
  • Oscurecimiento de la piel
  • Ganas de orinar frecuentes
  • Sensibilidad y aumento de los senos
  • Aparición de antojos
  • Dolor de cabeza
  • Congestión nasal
  • Salivación excesiva
  • Ardor de estómago
  • Cambios de humor constantes

Es importante destacar que no todas las mujeres tienen los mismos síntomas. De hecho, algunas mujeres afirman no tener síntomas en la sexta semana de embarazo.

En la primera visita al ginecólogo o la matrona te van a hacer bastantes preguntas, la primera de ellas la de tu última regla, fundamental para calcular la fecha probable de parto, y también sobre antecedentes familiares. Te recetará algunos suplementos como el ácido fólico, sigue siempre sus indicaciones y no te automediques, mucho menos en tu estado.

Los elevados niveles de estrógenos y progesterona harán que los pechos crezcan y estén mucho más sensibles, tanto, que a veces te molestará hasta el roce de la ropa. Ajusta el sujetador y utiliza prendas íntimas de algodón. Tranquila porque la hipersensiblidad remite y va a menos.

No hay una causa directa pero muchas teorías hablan de que al estar tan elevada la hormona gonadotropina corionica segregada por la placenta, se podrían dar esas náuseas. Puedes incluso generar rechazo a algunos alimentos u olores. A veces duran todo el embarazo, y otras se pasan tras estas primeras semanas. Atenta a lo que puedes comer y a lo que no, incluidas algunas infusiones que podrían sorprenderte porque no las debes tomar embarazada.

Cuidados y Recomendaciones

Cuando una mujer descubre que está embarazada, son muchos los cambios que tiene que hacer en su estilo de vida para no comprometer la salud del bebé ni la suya.

Algunas recomendaciones importantes incluyen:

  • Es importante seguir tomando ácido fólico ya que el tubo neural del embrión está empezando a cerrarse.
  • Llevar una dieta sana y equilibrada con legumbres, pescados, lácteos, carnes, frutas y cereales.
  • Eliminar de la dieta las carnes poco hechas o crudas, los embutidos y la leche y los quesos sin pasteurizar, con el fin de evitar la toxoplasmosis y la listeriosis.
  • No es recomendable utilizar laxantes para combatir el estreñimiento. Éste se puede combatir bebiendo mucha agua, haciendo ejercicio de manera diaria y con los alimentos ricos en fibra.
  • Si los vómitos son frecuentes durante estas semanas, la mujer debería llevar una dieta a base de alimentos fáciles de digerir, realizar entre 5 y 6 comidas al día y beber mucha agua para la hidratación.
  • Intentar no beber mucha agua antes de ir a dormir para evitar levantarse varias veces por la noche.
  • Descansar de manera adecuada. Si es posible, es recomendable hacer una pequeña siesta para estar más activas por la tarde.
  • Practicar deportes y ejercicio de manera moderada como el yoga, el pilates, la natación o los paseos.
  • Para evitar las molestias de los pechos, es recomendable comprar un sujetador cómodo, sin aros y de algodón.
  • Dejar los hábitos poco saludables como el café, alcohol, el tabaco u otras drogas.

La Primera Ecografía

La ecografía del primer trimestre que confirma el embarazo debe hacerse a partir de la semana 6 o 7 de embarazo. No es recomendable hacer la primera ecografía antes de la semana 6 de gestación porque es posible que aún no se vea el embrión dentro del saco gestacional, lo cual genera cierto estrés en la mujer al pensar que algo va mal.

La mayoría de mujeres ya pueden visualizar el embrión con una ecografía abdominal a la sexta semana, así como escuchar los latidos del corazón que acaba de formarse. No obstante, hay veces que los latidos cardíacos no se escuchan hasta la semana 7 de embarazo.

Además de la ecografía, durante esta primera visita al ginecólogo, la mujer tendrá que responder a algunas preguntas para incluirlas en su historia clínica. Por ejemplo, si ya ha tenido un parto previamente, si ha sufrido abortos voluntarios o involuntarios, las posibles alergias a medicamentos, los antecedentes familiares, si tiene hábitos tóxicos, etc.

SEMANA 6 de #Embarazo | 2º Mes | Semana a semana

Biometría Placentaria y Complicaciones en el Embarazo

Se ha establecido la relación entre biometría placentaria y diferentes complicaciones de la gestación; sin embargo, estas medidas son complejas, consumen tiempo y no forman parte del estudio ecográfico rutinario. Con el objeto de evaluar la utilidad de la biometría placentaria para la identificación precoz de las gestaciones que van a desarrollar preeclampsia o crecimiento intrauterino retardado, se realiza un estudio prospectivo en 319 gestantes no seleccionadas a la semana 20, midiendo el espesor, el diámetro y el área de una sección de corte placentaria. Asimismo, y dada la escasez de referencias bibliográficas, se aportan nuestros normogramas biométricos placentarios para esta edad gestacional.

Aunque hubo tendencia a encontrar placentas más pequeñas en estas complicaciones (menor diámetro y menor área de sección), las diferencias no tienen la suficiente significación, y ésta sólo se alcanzó para menores áreas en el grupo de crecimiento intrauterino retardado (p = 0,001; IC del 95%, 1,049-3,213). En los casos que asociaron preeclampsia grave y crecimiento retardado por debajo del percentil 5, las placentas a la semana 20 tendían a ser más gruesas, con menor diámetro y menor área de sección, pero el escaso número de casos (4) no nos permite sacar conclusiones. El estudio Doppler de arterias uterinas es un mejor predictor.

No puede incorporarse a la práctica diaria la obtención de una biometría placentaria detallada, aunque algunos autores proponen la medición sistemática del espesor placentario, pues una placenta gruesa se relaciona con mayor morbimortalidad perinatal.

Aunque la relación entre tamaño placentario y tamaño fetal se ha establecido hace muchos años, la inclusión de la biometría placentaria no se ha incorporado a la práctica clínica. Los primeros estudios ecográficos de medición del volumen y del área placentarios encontraban una buena correlación entre estos parámetros y el peso fetal. Además, coinciden en sugerir que la placenta, en condiciones normales, detiene su crecimiento antes del fin de la gestación y que muy probablemente una detención del crecimiento varias semanas antes de lo normal condiciona un retardo patológico del crecimiento fetal.

El propósito de este estudio es valorar la utilidad de la biometría placentaria para la identificación precoz de las gestaciones en las que va a producirse crecimiento intrauterino retardado (CIR) o preeclampsia (PREC). Además, aportamos nuestros normogramas biométricos placentarios para la semana 20.

Tabla I: Resultados de la Biometría Placentaria en la Semana 20

Grupo Espesor Placentario (cm) Diámetro Placentario (cm) Área Placentaria (cm²)
Gestantes no complicadas 2,19 ± 0,58 11,29 ± 2,01 26,45 ± 4,40
Preeclampsia (PREC) Mayor EP (p = 0,24) Menor DP (p = 0,021) Menor AP (p = 0,020)
Crecimiento Intrauterino Retardado (CIR) Sin diferencias Menor DP (p = 0,001) Menor AP (p = 0,001)
PREC + CIR Placentas más gruesas Menor diámetro Menor área

En nuestra serie, el EP medio fue de 2,19 ± 0,58 cm; el DP medio, de 11,29 ± 2,01 cm y el AP media, de 26,45 ± 4,40 cm2.

Preguntas Frecuentes

A continuación, respondemos algunas preguntas comunes sobre el embarazo en la semana 6:

  • ¿Ya es posible escuchar los latidos cardiacos del feto en la semana 6? Efectivamente, a partir de la semana 6 de embarazo se podrá oír el latido cardiaco fetal.
  • ¿Cuánto mide el embrión con seis semanas de embarazo? Normalmente, las medidas del feto en la semana 6 de embarazo ronda los 2-4 mm de longitud desde el cráneo hasta el final de la columna vertebral.
  • ¿Es normal sangrar en la sexta semana de embarazo? Al inicio del embarazo es posible tener pequeñas pérdidas de sangre sin que se relacionen con ningún problema. No obstante, el sangrado puede ser debido a un embarazo ectópico o a una amenaza de aborto por algún hematoma intrauterino. Por tanto, es recomendable acudir al médico en caso de tener pérdidas de sangre durante la sexta semana de embarazo.
  • Tengo 6 semanas de embarazo y ahora el test me sale negativo, ¿qué puede ser? Cuando los niveles de hormona beta hCG en sangre comienzan a disminuir tras una beta positiva o si directamente el resultado ahora es negativo, significa que se se ha producido un embarazo bioquímico o microaborto.
  • ¿Es posible ver el embrión a la sexta semana de embarazo? Sí. Alrededor de la sexta o séptima semana de embarazo es posible observar al embrión en el interior del saco gestacional mediante una ecografía.
  • Tengo 6 semanas de embarazo, ¿puedo tener relaciones sexuales? Sí. Es posible mantener relaciones sexuales siempre y cuando no estén contraindicadas por el médico debido a un embarazo de riesgo o algo similar.

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