Los brotes de crecimiento son una de las dudas más frecuentes de las madres, además de una de las causas principales de destete precoz. Se denomina crisis de lactancia a una fase temporal en la que el bebé modifica repentinamente su comportamiento al mamar, lo que puede desconcertar a la madre. Es fácil que esto te desconcierte y empieces a pensar que algo va mal, que no tienes suficiente leche y que tu bebé se queda con hambre.
Una crisis de crecimiento es lo que llamamos a una serie de mecanismos por parte del bebé para regular la producción de leche a sus necesidades. La causa es que hay un desajuste entre la leche que tu bebé quiere tomar y la que estás produciendo. Algo normal si tu bebé está creciendo y desarrollándose correctamente.
A medida que el bebé va creciendo sus requerimientos calóricos y su forma de mamar van cambiando, por esto la cantidad y composición de la leche que produce su madre también tiene que cambiar. Nuestro cuerpo reproduce estos cambios basándose en los mensajes que manda el bebé mediante su forma de mamar.
Durante este periodo, muchos bebés presentan un cambio notable: piden el pecho con más frecuencia, se irritan fácilmente y parecen no quedar satisfechos tras las tomas. Este comportamiento responde a un salto importante en su desarrollo. Es una fase muy común en el desarrollo del bebé. A las 6 semanas, el sistema nervioso del bebé está madurando, comienza a percibir más estímulos del entorno y, al mismo tiempo, necesita aumentar la producción de leche para acompañar su crecimiento.
En este momento el bebé, que antes era tranquilo y dormía, pasa cada vez más rato al pecho. Las tomas son muy frecuentes y no permiten a la madre alejarse del bebé ni un momento. El bebé puede mostrarse irritable, querer mamar con mayor frecuencia o, al contrario, rechazar el pecho de forma brusca. Aunque se trata de un proceso completamente normal, puede poner a prueba la confianza de la madre en su capacidad para alimentar a su hijo.
Lactancia materna | Crisis de las 6 semanas
¿Qué ocurre durante la crisis de las 6 semanas?
- El sueño también puede alterarse.
- El bebé cada vez va teniendo más respuesta a estímulos, está más despistado y es más difícil que se mantenga relajado mientras mama.
- Esta vez la leche cambia su composición, se vuelve más salada.
- En este momento, algunos bebés pueden tener más interés en descubrir la alimentación complementaria, y esto puede ser un problema si la madre lo interpreta como un rechazo hacia el pecho.
¿Cuánto dura esta crisis?
Suele durar entre 3 y 7 días. Aunque breve, puede resultar intensa. Es común que durante este tiempo el bebé quiera mamar de forma casi continua, y que parezca que el pecho no le alcanza. Esto no significa que tengas poca leche, sino que tu cuerpo se está ajustando a sus nuevas necesidades.
¿Cómo identificarla?
Si tu bebé pide pecho con más frecuencia, está inquieto o parece insatisfecho, puede tratarse de una crisis de lactancia. En esta guía encontrarás señales para reconocerla, pasos claros para superarla y cuándo pedir ayuda profesional (IBCLC consultora de lactancia certificada/pediatría).
Son situaciones en las que el comportamiento de tu bebé al pecho cambia. La lactancia funciona por oferta-demanda: cuando el bebé aumenta las tomas, tu cuerpo recibe la señal para producir más. Las crisis suelen coincidir con picos de crecimiento o saltos evolutivos.
¿Qué hacer durante la crisis de las 6 semanas?
- Amamantar a demanda (sin limitación en cuanto a frecuencia y duración de las tomas) permite al pecho producir más leche cuando el bebé la necesita. Recordemos que el pecho es una fábrica, no un almacén, y a mayor estímulo (succión del bebé) mayor producción.
- Ante las crisis de lactancia, ¿qué hacer?
- Confiar en la producción de leche: el pecho se adapta perfectamente a las necesidades del bebé.
- Continúa dando el pecho a demanda y tranquilízale con tus abrazos (o ponle música para calmar al bebé, por ejemplo).
- Es importante saber que estas crisis son pasajeras y se deben a un cambio en la demanda y en el comportamiento del bebé.
- Intenta mantener la calma, aunque no siempre resulte fácil. No debes olvidar que la crisis de lactancia es un proceso natural y pasajero.
- Realiza mucho contacto piel con piel, y confía en ti y en que tu bebé está haciendo aquello para lo que viene programado, alimentarse a demanda.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
En caso de dudar sobre si se trata de una crisis de lactancia o no siempre es recomendable acudir a tu matrona o pediatra. Acude si hay dolor persistente, lesiones, rechazo sostenido, baja ganancia de peso o dudas que te generen ansiedad. Busca en los listados oficiales del IBLCE/ILCA o en asociaciones locales de lactancia.
Una IBCLC es una profesional con certificación internacional en lactancia materna, otorgada tras formación, práctica clínica y un examen del International Board of Lactation Consultant Examiners (IBLCE).
¿Es posible prevenir la crisis de las 6 semanas?
Aunque no siempre es posible prevenir una crisis, estar informada y preparada es la mejor manera de atravesarla con seguridad.
¿Qué NO es una crisis de lactancia?
- Cambios del sueño pueden aumentar despertares sin ser crisis.
- Huelga de lactancia (rechazo súbito) vs. La huelga es un rechazo brusco al pecho por un factor puntual (estrés, cambios, congestión).
Conclusión
Las crisis de lactancia son fases normales y pasajeras que aparecen en distintos momentos del desarrollo del bebé. Aunque pueden generar preocupación, no son un signo de que algo va mal. Conocer el comportamiento del bebé y confiar en la sabiduría del cuerpo materno permite vivir la lactancia con seguridad y satisfacción.
