Dosis de Omega 3 y su Impacto en Niños con TDAH: Estudios y Evidencia Científica

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno del desarrollo neural que se caracteriza por un patrón persistente de falta de atención y/o hiperactividad e impulsividad. Es uno de los trastornos del neurodesarrollo más comunes en niños y persiste hasta la edad adulta en más del 50% de los casos.

La asociación entre los patrones dietéticos y el TDAH se ha analizado en algunos estudios, encontrando que todos los patrones dietéticos poco saludables (es decir, altos en azúcares refinados y grasas saturadas y bajos en verduras y frutas) están asociados con el TDAH. La menor adherencia a una dieta mediterránea también se asocia con el diagnóstico de TDAH.

Hay un aumento reciente del interés en la forma dietética de la terapia para el TDAH, especialmente en el uso de suplementos omega. Las dietas para reducir los síntomas asociados con el TDAH incluyen los suplementos de ácido graso, en particular los PUFA n-3, ya que son el último tratamiento dietético con informes positivos de eficacia.

En pacientes que no responden o con padres que se oponen a la medicación, los suplementos de omega-3 pueden ser una ayuda.

La idea de que no solo «nutrientes específicos», sino también la «dieta completa» debe considerarse en el TDAH debe ser el centro de atención.

Estudio sobre la Impulsividad y el TDAH

La Escala de Impulsividad de Barratt (BIS) es una de las escalas más utilizadas para evaluar la impulsividad. La BIS evalúa las 3 dimensiones principales de la conducta impulsiva: la impulsividad cognitiva (una falta de enfoque en la tarea en curso), la impulsividad motora (actuando sin pensar) e impulsividad por falta de planificación (orientación al presente en lugar de al futuro).

Un estudio reciente se centró en evaluar el progreso de la conducta impulsiva en niños con TDAH después de una intervención dietética con dieta mediterránea y/o un suplemento de ácidos grasos omega-3, utilizando una versión de la BIS-11 adaptada a los niños (BIS-11c).

Metodología del Estudio

Este estudio transversal incluyó a 60 niños españoles con TDAH de la provincia de Madrid, España. Los participantes se dividieron en 4 grupos:

  • Grupo de control (G1)
  • Grupo de intervención con dieta mediterránea (G2)
  • Grupo de intervención con suplemento de omega-3 (G3)
  • Grupo de intervención con dieta mediterránea + suplemento de omega-3 (G4)

Se diseñó una dieta mediterránea personalizada para los grupos 2 y 4. Se administró BIS-11c para determinar los niveles de impulsividad y se usó el KIDMED para evaluar la adherencia a la dieta mediterránea.

Resultados Clave

Los resultados del estudio mostraron que el grupo suplemento mostró una caída bastante significativa (p=0,049) en la puntuación total de Barratt después del seguimiento. La puntuación cognitiva total disminuyó ligeramente en los grupos de dieta y suplemento. Solo el grupo control tuvo una disminución notable con respecto a la puntuación total de la impulsividad motora. Las puntuaciones totales de «falta de planificación» fueron menores en todos los grupos tras la intervención. Las asociaciones entre las puntuaciones iniciales y finales del BIS-11c y los tratamientos presentaron una correlación positiva (r>0,9).

Estos hallazgos sugieren que una ingesta de 550mg de EPA y 225mg de DHA por día durante 8 semanas se asocia con niveles más bajos de conductas impulsivas en niños con TDAH.

Tabla Resumen de Resultados

Grupo Intervención Cambio en Puntuación BIS-11c
G1 Control Disminución notable en impulsividad motora
G2 Dieta Mediterránea Ligera disminución en la puntuación cognitiva total
G3 Suplemento de Omega-3 Caída significativa en la puntuación total (p=0,049), ligera disminución en la puntuación cognitiva total
G4 Dieta Mediterránea + Suplemento de Omega-3 Ligera disminución en la puntuación cognitiva total

Un patrón dietético mediterráneo podría mejorar las puntuaciones de la BIS, pero los resultados de este estudio no son concluyentes en esta población.

Otros Estudios y Evidencia Científica

Un estudio español sugiere que 6 meses de suplementación con una dosis elevada de emulsión de DHA podría ayudar a los niños y adolescentes con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Niños de 6-18 años participaron en un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que descubrió mejoras en las medidas de comportamiento detectables incluso 3 meses después de la suplementación.

El nuevo estudio incluyó 95 niños y adolescentes de 6-18 años, siendo 66 participantes los que completaron el estudio.Los participantes recibieron bolsitas que contenían placebo o 1.000 mg de DHA, 90 mg de EPA, 150 mg de DPA más 4,5 mg de vitamina E (D-alfa-tocoferol) como antioxidante y 0,94 gramos de carbohidratos.

Después de 6 meses de suplementación, los resultados mostraron que los participantes del grupo de DHA omega-3 experimentaron cambios en las medidas de comportamiento en comparación con el grupo del placebo, y estos se detectaron trascurridos 3 meses.

Las puntuaciones de la Escala para la Evaluación de los Trastornos por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), completados por los padres de los niños y los adolescentes, mostraron que los suplementos de DHA condujeron a efectos beneficiosos de los síntomas de TDAH.

En conclusión, los investigadores sugieren que estudios adicionales continúen explorando los potenciales beneficios del DHA para los síntomas del TDAH y para lograr una mejor comprensión de su potencial mecanismo de acción.

Los omega-3 en el tratamiento del TDAH ¿realmente funcionan?

El consumo de OMEGA 3 es especialmente importante en población pediátrica. Así lo recogen en sus recomendaciones la EFSA, que aconseja en este grupo de edad 250 mg/día de EPA+DHA, y también la FAO/WHO, que recomienda por su parte 100-200 mg/día de EPA+DHA en niños entre 2-6 años y entre 200-250 mg/día de estos OMEGA 3 para los niños mayores de 6 años.

El DHA es el ácido graso OMEGA 3 que presenta una función principalmente estructural. Se encuentra en una alta proporción en la retina y en cerebro. De hecho, supone el 50% de todos los lípidos presentes en el cerebro. Está descrita su importante función en la formación tanto de neuronas como de las sinapsis neuronales. Los omega 3 EPA y DHA atraviesan la barrera hematoencefálica y realizan diferentes acciones en el metabolismo cerebral.

Precisamente por el papel que desempeña el OMEGA 3 en el desarrollo cerebral, será necesario tener unos niveles adecuados de estos ácidos grasos esenciales durante la gestación y en la infancia.

Son muchos los estudios que han evaluado el consumo de los OMEGA 3 en niños en edad preescolar, observando una asociación entre el consumo de estos ácidos grasos y la adquisición de vocabulario o en el rendimiento cognitivo, mejorando la memoria y la percepción espacial.

Por otro lado, se han analizado los niveles séricos de OMEGA 3 en niños con trastornos de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), detectando valores significativamente bajos de EPA y DHA en comparación con controles.

En este sentido, se ha descrito como la administración de EPA y DHA mejora la producción de estos neurotransmisores, incrementando la atención y disminuyendo la hiperactividad.

Por todas las funciones que llevan a cabo los ácidos grasos OMEGA 3 EPA y DHA es primordial contar con unos niveles adecuados de los mismos, muy especialmente en niños.

Publicaciones populares: